El
artículo que presentamos a continuación forma parte del proyecto de Correo del Maestro de poner al alcance de los profesores
obras de actualización en temas de enseñanza de las matemáticas. Agradecemos a
la doctora Marja van den Heuvel-Panhuizen, autora del presente ensayo, su
entusiasmo por colaborar y el permitirnos hacer llegar su trabajo a lectores de
habla hispana. Si bien el artículo se ocupa de la educación matemática en los
Países Bajos, éste es sumamente útil para reflexionar sobre cómo aprenden matemáticas
los niños, sobre cómo éstas deberían enseñarse, y sobre lo que sucede en ese
ámbito en nuestro sistema educativo. |
1
Introducción
Este artículo se ocupa de la educación matemática en los Países
Bajos, y ofrece un recorrido guiado por los aspectos principales del sistema
holandés de educación en esta disciplina. El título del artículo se refiere,
asimismo, a los aspectos que guían la educación matemática, al papel del
profesor y al del currículo. El recorrido se enfocará en la enseñanza del
número en la escuela primaria. Las dos preguntas principales de las que nos
ocuparemos son:
1. ¿Cómo se enseña
aritmética en la escuela primaria en los Países Bajos?
2. ¿Qué contiene el
currículo holandés de aritmética?
 |
| Portada del informe ‘Cómo hacen aritmética los holandeses' |
Hace alrededor de
quince años, la primera pregunta fue investigada también en un estudio llamado Cómo hacen aritmética los holandeses2 (Van den Heuvel-Panhuizen y Goffree, 1986). En comparación con el enfoque de la
investigación educativa que prevalecía en ese tiempo, éste fue un estudio
bastante poco convencional. Se pidió a los profesores describir cómo enseñaban
matemáticas en un día determinado, y sus informes por escrito tuvieron formato
libre. Los profesores podían ocuparse de lo que fuera que les pareciese
importante en relación con la enseñanza de las matemáticas impartida en ese
día. Cada profesor era libre, además, para elegir el tema de las lecciones de
matemáticas.3 Se analizaron en total 160 informes. Los trabajos de
los profesores aportaron una visión exhaustiva de la práctica en el aula.
También la manera de exponer las conclusiones de la investigación fue poco
convencional: se presentaron los resultados mediante estampas de aula. Se
utilizaron ejemplos tomados de los informes de los profesores para ofrecer una
imagen de la enseñanza de las matemáticas en la práctica. Además, se incluyeron
notas sobre las conclusiones de la investigación en los márgenes de cada
página. Se hicieron comentarios y se dieron explicaciones y opciones respecto a
lo sucedido en las aulas. Las notas iban encaminadas a estimular a los lectores
a reflexionar sobre su propia enseñanza y sobre la educación matemática en
general.
El panorama holandés
de la educación matemática ha cambiado significativamente de quince años a la
fecha,4 y las conclusiones de ese estudio han dejado de ser válidas.
No obstante, hay motivos sólidos para volver a sacarlo a la luz. En primer
lugar, fue una investigación eficaz que se pudo llevar a cabo con facilidad y
generó información práctica útil. Los estudios de este tipo ofrecen una buena
perspectiva de lo que ocurre en las aulas. En segundo lugar, los informes
anotados de los profesores ayudan en el proceso de reforma y en la
implantación de un sistema nuevo. Incitan a la reflexión y el análisis sobre
la educación desde el punto de vista tanto práctico como teórico.
El motivo principal
para referirnos a este estudio, no obstante, es la advertencia que aportó. El análisis de los datos mostró una amplia
diversidad en las prácticas de aula. Además, puso también al descubierto una
discrepancia entre las ideas respecto a los métodos de enseñanza en el papel
–la teoría de la enseñanza, por así decirlo– y lo que ocurría en el aula, o al
menos lo que se decía que ocurría en el aula.5 Se debe tener en
cuenta estos hechos durante el recorrido guiado, que no va a llevar a los
lectores a las aulas o a proporcionarles una muestra de la práctica holandesa
en el aula, sino más bien a presentarles el marco teórico de la enseñanza de
las matemáticas y las actividades didácticas acordes con estas ideas.
 |
| Universidad de Utrecht, Países Bajos. |
Desde luego, este
recorrido guiado no puede ofrecer una visión exhaustiva del sistema holandés de
educación matemática. Éste es demasiado complejo, y además –y esto podría
sorprender a más de uno– la dificultad reside en que no existe un sistema
holandés unificado. En su lugar, hay ciertas ideas comunes acerca del qué y el
cómo básicos de la enseñanza de las matemáticas. Estas ideas han sido
perfeccionadas a lo largo de los últimos treinta años, y la acumulación y
repetida revisión de estas ideas ha dado como resultado lo que hoy se conoce
como Educación Matemática Realista (emr). Durante este periodo se ha hecho
hincapié en diferentes aspectos6 del marco teórico que sirve de guía
para el trabajo holandés de investigación teórica y aplicada en el campo de la
educación matemática.7 Junto con esta diversidad, el marco teórico
mismo está sujeto a un proceso constante de renovación. Inherente a la emr, con su idea básica de las
matemáticas como actividad humana, está el concepto de que la emr nunca podrá ser considerada una
teoría fija o acabada de la educación matemática. La emr se considera una obra
en marcha (Van den Heuvel-Panhuizen, 1998). El acento en diferentes aspectos
es el motor de este desarrollo continuo.
Además de estas
actividades nacionales, también se aprendió mucho de lo que sucedía en el
exterior. La emr no es una
innovación aislada, y tiene mucho en común con otros movimientos de reforma en
matemáticas. Esto significa que en la emr
el lector podrá reconocer similitudes con sus propias ideas sobre cómo enseñar
y aprender matemáticas. Puede haber también ciertas diferencias. Insistimos en
que vale la pena reflexionar sobre ellas para buscar pistas sobre cómo mejorar
más en el qué y el cómo de la educación matemática.
2 EMR: el
sistema holandés de educación matemática
Historia y filosofía básica
El desarrollo de lo que hoy se conoce como emr inició alrededor de 1970. Los
cimientos fueron colocados por Freudenthal y sus colegas del antiguo iowo, el predecesor más remoto del
Instituto Freudenthal. El impulso actual en pro del movimiento de reforma fue
el comienzo del proyecto Wiskobas, puesto en marcha por Wijdeveld y Goffree. El
primer mérito del proyecto consistió en que la educación matemática holandesa
no fue afectada por el movimiento de la Matemática Moderna (New Math). La forma actual de la emr ha sido determinada, en su mayor
parte, por el punto de vista de Freudenthal (1977) respecto a las matemáticas.
Freudenthal sentía que las matemáticas deben tener conexión con la realidad,
mantenerse apegadas a la experiencia de los niños y ser pertinentes a la
sociedad para que tengan valor humano. En vez de ver las matemáticas como una
asignatura por transmitir, Freudenthal insistió en la idea de las matemáticas
como actividad humana. Las clases de matemáticas deben dar a los estudiantes la
oportunidad guiada de re-inventar las matemáticas haciéndolas.
Esto significa que, en la educación matemática, el foco de atención no debe ser
las matemáticas como un sistema cerrado, sino la actividad, el proceso de
matematización (Freudenthal, 1968).
Más tarde, Treffers
(1978, 1987) formuló explícitamente la idea de dos tipos de matematización en
un contexto educativo: distinguió entre la matematización horizontal y la vertical.
En términos generales, se puede entender estos dos tipos como sigue: en la
matematización horizontal los estudiantes crean herramientas matemáticas que
les ayudan a organizar y resolver un problema planteado en una situación de la
vida real. La matematización vertical es el proceso de reorganización dentro
del sistema matemático mismo; por ejemplo: hallar atajos y descubrir conexiones
entre conceptos y estrategias, y después aplicar estos descubrimientos. Así
pues, la matematización horizontal implica pasar del mundo de la vida al mundo
de los símbolos, en tanto que la matematización vertical significa moverse
dentro del mundo de los símbolos (véase también Freudenthal, 1991). Aunque en esta distinción no parece haber ninguna
ambigüedad, Freudenthal afirma que ello no significa que la diferencia entre
estos dos mundos esté perfectamente definida. También insistió en que estas dos
formas de matematización son de igual valor. Además, se debe tener en mente que
la matematización puede tener lugar en diferentes niveles de comprensión.
Mala interpretación de realista
Pese a esta clara afirmación respecto a la matematización
horizontal y la vertical, la emr
llegó a conocerse como “educación matemática del mundo real”. Esto se dio
especialmente fuera de los Países Bajos, pero hubo la misma interpretación
dentro de ellos. Hay que aceptar, entonces, que el nombre de Educación Matemática Realista origina cierta confusión a este respecto.
Sin embargo, el
motivo por el que se llamó realista a
la reforma holandesa de la educación matemática no es sólo por su conexión con
el mundo real, sino que guarda relación con la insistencia de la emr en ofrecer a los estudiantes
situaciones problema que ellos pueden imaginar. La traducción holandesa de imaginar es “zich realiseren”.
Esta insistencia en hacer que algo sea real en la propia mente dio a la emr su nombre. En cuanto a los
problemas que se presentan a los estudiantes, esto significa que el contexto
puede provenir del mundo real, pero ello no es siempre necesario. El mundo de
fantasía de los cuentos de hadas, o incluso el mundo formal de las matemáticas,
aportan contextos idóneos para un problema en tanto éstos sean reales en la
mente del estudiante.
3 Cómo
intentan los holandeses enseñar aritmética en la escuela primaria
La emr refleja
cierto punto de vista sobre las matemáticas como asignatura, sobre cómo
aprenden matemáticas los niños y sobre cómo se deberían enseñar las matemáticas
(Van den Heuvel-Panhuizen, 1996). Es posible caracterizar estos puntos de vista
en términos de los seis principios siguientes.8 Algunos de ellos
tienen su origen en el punto de vista del aprendizaje y otros están más
estrechamente ligados con la perspectiva de la enseñanza. La lista que sigue es
una mezcla de principios, donde cada uno refleja una parte de la identidad de
la emr.
1. Principio de actividad
Es claro que la idea de matematización se refiere al
concepto de las matemáticas como una actividad que, según Freudenthal (1971, 1973),
se aprende mejor haciendo (véase también Treffers, 1978, 1987). Los estudiantes, en vez de ser receptores de
matemáticas ya hechas, son tratados como participantes activos en el proceso
educativo, en el cual desarrollan toda clase de herramientas y discernimientos
matemáticos por sí mismos. Según Freudenthal (1973), utilizar currículos
estructurados científicamente, donde los estudiantes se enfrentan a las
matemáticas ya hechas, es una “inversión antididáctica”. Se basa en la falsa
suposición de que los resultados del razonamiento matemático, colocados en un
marco temático, pueden ser transferidos de manera directa a los estudiantes.
El principio de
actividad significa que los estudiantes se enfrentan a situaciones problema en
las cuales, por ejemplo, pueden producir fracciones y, poco a poco, desarrollar
una forma algorítmica de multiplicar y dividir, con base en un modo informal de
trabajar. En relación con este principio, las “producciones propias” desempeñan
un importante papel en la emr.
2. Principio de realidad
Como en la mayoría de los sistemas de educación matemática,
la emr busca que los estudiantes
sean capaces de aplicar las matemáticas. La meta global de la educación
matemática es que los estudiantes utilicen su comprensión y herramientas matemáticas
para resolver problemas. Esto implica que deben aprender “las matemáticas de
modo que sean útiles” (véase Freudenthal, 1968).
En la emr, no obstante, este principio de
realidad no sólo es reconocible al término del proceso de aprendizaje en el
campo de aplicación; también se concibe la realidad como una fuente para
aprender matemáticas. Así como las matemáticas surgieron de la matematización
de la realidad, así también el aprendizaje de las matemáticas debe tener su
origen en la matematización de la realidad. Incluso en los primeros años de la emr se insistía en que, si los alumnos
aprendían matemáticas de forma aislada, divorciada de sus experiencias, las
olvidarían rápidamente y no serían capaces de aplicarlas (Freudenthal, 1973,
1971, 1968). En vez de comenzar con ciertas abstracciones o definiciones que se
aplicarán más tarde, hay que partir de contextos ricos que demanden una
organización matemática o, en otras palabras, contextos que puedan ser
matematizados (Freudenthal, 1979, 1968). De este modo, mientras trabajan sobre
problemas de contexto, los estudiantes desarrollan herramientas matemáticas y
la comprensión.
3. Principio de nivel
Aprender matemáticas significa que los estudiantes pasan por
diversos niveles de comprensión: de la capacidad para inventar soluciones
informales relacionadas con un contexto, a la creación de diversos niveles de
atajos y esquematizaciones, a la adquisición de una comprensión de los
principios subyacentes y el discernimiento de relaciones más amplias. La condición
para llegar al siguiente nivel es la capacidad para reflexionar sobre las
actividades realizadas. Esta reflexión puede ser suscitada por interacción. Los
modelos sirven como un importante recurso para salvar esta distancia entre las
matemáticas informales, relacionadas con contextos, y las matemáticas más
formales. Primero, los estudiantes desarrollan estrategias estrechamente
ligadas al contexto. Más adelante, ciertos aspectos de la situación de contexto
pueden hacerse más generales, lo que significa que el contexto adquiere más o
menos el carácter de un modelo y, como tal, ofrece un apoyo para resolver otros
problemas relacionados. Finalmente, los modelos dan a los estudiantes acceso a
un conocimiento matemático más formal. Para que cumplan con la función de
tender puentes entre los niveles informal y formal, los modelos deben pasar a
ser, de un “modelo de” una situación específica, a un “modelo para” todo tipo
de otras situaciones equivalentes.9
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| Figura 1. En la parada de autobuses. Tomado de Streefland, 1996, pp. 15 y 16 |
El contexto del
autobús es un ejemplo de la vida diaria capaz de evolucionar hacia un nivel más
general y formal. En un principio, se utiliza la ilustración para describir los
cambios en la parada de autobús (véase fig. 1). Más tarde el contexto del
autobús se convierte en un “modelo para” entender todo tipo de enunciados
numéricos, y después los estudiantes pueden ir mucho más allá del contexto real
del autobús. Incluso son capaces de utilizar el modelo para razonar
retrospectivamente (véanse los
últimos dos enunciados de la fig. 2).
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| Figura 2. Dos enunciados numéricos. Tomado de Streefland, 1996, p. 17. |
Un requisito
importante para que los modelos funcionen de esta forma es que estén arraigados
en situaciones concretas y que sean también suficientemente flexibles para ser
útiles a niveles más altos de actividades matemáticas. Esto significa que los
modelos proporcionarán a los estudiantes un punto de apoyo durante el proceso
de matematización vertical, sin obstruir el camino de regreso a la fuente.
La fortaleza del
principio de nivel es que guía el crecimiento en comprensión matemática y
confiere coherencia longitudinal al currículo. Esta perspectiva de largo plazo
es característica de la emr. Se
pone mucha atención a la relación entre lo que se aprendió antes y lo que se
aprenderá después. Un ejemplo muy claro de un modelo longitudinal de este tipo es la línea numérica. Comienza en el
primer grado como a) un collar de
cuentas en el que los estudiantes practican toda clase de actividades de
contar. En grados superiores, esta cadena de cuentas se transforma
sucesivamente en b) una línea
numérica vacía para apoyar sumas y restas,10 c) una doble línea numérica como apoyo en problemas sobre razones y d) una barra de fracción/porcentaje
para apoyar el trabajo con fracciones y porcentajes (véase fig. 3).
4. Principio de entrelazamiento
Es también característico de la emr que las matemáticas, como asignatura escolar, no están
separadas en ejes distintos de aprendizaje. Desde una perspectiva matemática
más profunda, no es posible separar los capítulos dentro de las matemáticas.
Más aún, resolver problemas de contexto rico suele significar que uno tiene que
aplicar una amplia variedad de herramientas y discernimientos matemáticos. Por
ejemplo, si los niños deben estimar el tamaño de la bandera que se representa
en la figura 4, esta estimación implica no sólo mediciones, sino además razones
y geometría.
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| Figura 3. Diversas formas de presentar la línea numérica. |
De igual forma, la
actividad del espejo de la figura 5 muestra claramente cómo pueden ir de la
mano la geometría y la aritmética elemental.
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| Figura 4. Problema de la bandera. |
La fortaleza del
principio de entrelazamiento reside en que confiere coherencia al currículo.
Este principio tiene que ver no sólo con la relación mutua entre los diferentes
capítulos de las matemáticas; también se lo encuentra en las distintas partes
de un mismo capítulo. En el eje de números, por ejemplo, temas como el sentido
numérico, la aritmética mental, la estimación y los algoritmos están
estrechamente relacionados; esta cuestión se considera con más detenimiento en
una sección ulterior.
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| Figura 5. Reflejar y contar. Tomado de Treffers, Van den Heuvel-Panhuizen y Buys, 1999. |
5. Principio de interacción
Dentro de la emr,
se considera el aprendizaje de las matemáticas como una actividad social. La
educación debe ofrecer a los estudiantes oportunidades para darse a conocer
unos a otros sus estrategias e inventos. Al escuchar lo que otros averiguan y
comentar estos hallazgos, los estudiantes toman ideas para mejorar sus
estrategias. Más aún, la interacción suscita reflexión, lo que permite a los
estudiantes alcanzar un nivel más elevado de comprensión.
La trascendencia del
principio de interacción implica que la enseñanza a clases completas desempeña
un importante papel en el enfoque emr
de educación matemática. Sin embargo, esto no significa que la clase entera
avanza colectivamente y que todos los estudiantes siguen el mismo camino y
alcanzan igual nivel de desarrollo al mismo tiempo. Por el contrario, dentro de
la emr se considera a los niños
como individuos, cada uno de los cuales sigue una senda individual de
aprendizaje. Este punto de vista sobre el aprendizaje suele desembocar en
peticiones de dividir las clases en grupos pequeños de estudiantes, cada uno de
los cuales sigue su propia trayectoria de aprendizaje. En la emr, no obstante, hay una fuerte
preferencia por mantener junta la clase como unidad de organización11 y por adaptar en cambio la educación a los diferentes niveles de habilidad de
los estudiantes. Esto se puede hacer dando a los estudiantes problemas
susceptibles de ser resueltos en diferentes niveles de comprensión.
6. Principio de re-invención guiada
Uno de los principios fundamentales de Freudenthal (1991)
para la educación matemática es que ésta debe dar a los estudiantes una
oportunidad guiada de re-inventar las matemáticas. Esto
implica que en la emr tanto los
profesores como los programas educativos desempeñan un papel crucial en cómo
adquieren conocimientos los estudiantes. Profesores y programas conducen el
proceso de aprendizaje, pero no de una forma fija mostrando a los estudiantes
lo que deben aprender. Esto entraría en conflicto con el principio de
actividad, y daría lugar a una pseudocomprensión. En cambio, los estudiantes
necesitan espacio para construir herramientas y discernimientos matemáticos por
cuenta propia. A fin de alcanzar esta deseable condición, los profesores deben
proporcionar a los estudiantes un ambiente de aprendizaje en el cual pueda
surgir el proceso de construcción. Un requisito es que los profesores deben ser
capaces de prever dónde y cómo anticipar los discernimientos y destrezas de los
estudiantes, que apenas asoman en el horizonte (véase también Streefland, 1985). Los programas educativos deben
contener escenarios que tienen el potencial de funcionar como palancas para
cambiar la comprensión de los estudiantes. Respecto a estas situaciones, es
importante que retengan siempre la perspectiva de la trayectoria de
enseñanza-aprendizaje de largo plazo con base en las metas deseadas. Sin esta perspectiva,
no es posible guiar el aprendizaje de los estudiantes.
Si bien en el nivel
microdidáctico la emr tiene mucho
en común con el enfoque constructivista de educación matemática, en el nivel macrodidáctico
del currículo se hacen evidentes ciertas diferencias importantes. De hecho, el
enfoque constructivista carece de un nivel macrodidáctico en el que se tomen
decisiones respecto a las metas de educación y trayectorias de
enseñanza-aprendizaje que es necesario cubrir para alcanzar estas metas. A
diferencia de la emr, el enfoque
constructivista es más una teoría del aprendizaje que una teoría de la
educación. El principio de re-invención guiada conduce a las ideas de currículo
de la emr.
4 ¿Cuáles
son los factores que determinan el currículo holandés de matemáticas?
A diferencia de otros países, en el nivel de escuela
primaria de los Países Bajos no se toman decisiones centralizadas respecto a
programas de estudios curriculares, libros de texto o exámenes (véase Mullis et al., 1997). Nada de esto requiere la aprobación del gobierno
holandés. Por ejemplo, las escuelas deciden qué series de libros de texto
utilizarán. Incluso pueden crear su propio currículo. En general, lo que se
enseña en las escuelas primarias es, en su mayor parte, responsabilidad de los
profesores y equipos escolares, y los docentes gozan de bastante libertad de
enseñanza. Por citar algunos ejemplos más, los profesores tienen llave del
edificio escolar, se les permite hacer cambios en sus horarios sin consultar al
director de la escuela (que también suele impartir una clase) y, como último
ejemplo, la recomendación del profesor al término de la escuela primaria, más
que una prueba, es el criterio más importante para asignar un estudiante a un
nivel determinado de educación secundaria.
Pese a esta libertad
para tomar decisiones en materia educativa –o probablemente habría que decir
gracias a la ausencia de decisiones centralizadas en materia educativa–, los
temas matemáticos que se enseñan en las escuelas primarias no difieren mucho
entre sí. En general, todas siguen el mismo currículo. Esto da lugar a la
pregunta: ¿qué es lo que éste determina?
Hasta hace poco
tiempo, había tres factores determinantes y fundamentales para el seguimiento
macrodidáctico en la educación holandesa en matemáticas en la escuela primaria:
• Las
series de libros de texto de matemáticas.
• El Proeve, un documento que recomienda el
contenido matemático a
enseñar en la escuela primaria.
• Las metas
fundamentales por alcanzar al término de la escuela primaria como
las describe el gobierno.
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4.1 El
papel determinante de los libros de texto
En la actual reforma mundial de la educación matemática,
hablar sobre los libros de texto –para no mencionar su utilización– suele
suscitar una asociación negativa. De hecho, muchos movimientos de reforma
buscan deshacerse de los libros de texto. En los Países Bajos, no obstante,
ocurre lo contrario. Aquí, el mejoramiento de la educación matemática depende en
gran medida de los nuevos libros de texto. Éstos desempeñan un papel
determinante en la educación matemática. De hecho, los libros de texto son los
instrumentos más importantes que guían la enseñanza de los profesores. Esto es
cierto tanto respecto al contenido como a los métodos de enseñanza, si bien por
lo que toca a los segundos la guía que se ofrece no es suficiente para llegar a
todos los profesores. Muchos estudios pusieron al descubierto indicios de que
la implantación de la emr en la
práctica del aula todavía no es óptima (Gravemeijer et al., 1993; Van den Heuvel-Panhuizen y Vermeer, 1999).
Este papel
determinante de los libros de texto no significa, sin embargo, que los
profesores holandeses sean prisioneros de sus libros de texto. Como se ha señalado,
éstos gozan de bastante libertad de enseñanza, y las escuelas deciden qué
series de libros de texto utilizarán. Actualmente, alrededor de 80% de las
escuelas primarias holandesas usan una serie de libros de texto de matemáticas
inspirada en mayor o menor medida en la emr.
En comparación con lo que ocurría hace diez o quince años, esta proporción ha
cambiado significativamente. En ese tiempo, sólo la mitad de las escuelas
trabajaba con una serie de libros de texto de este tipo (De Jong, 1986). Una
serie de libros de texto es creada por editoriales comerciales. Los autores de
los libros de texto son desarrolladores independientes de la educación
matemática, pero llegan a emplear las ideas respecto a actividades didácticas
producto de la investigación aplicada del Instituto Freudenthal (y sus
predecesores) y del slo, el
Instituto Holandés para el Desarrollo del Currículo (Dutch Institute for Curriculum Development).
4.2 El Proeve: una descripción de dominios
de las matemáticas
de la
escuela primaria
Una ayuda importante en el desarrollo de los libros de texto
es también la guía que, desde mediados de la década de 1980, ha provenido de
una serie de publicaciones llamadas el Proeve.12 Treffers es el principal autor de esta serie. En ella hay descripciones de los
diversos dominios dentro de las matemáticas como asignatura escolar. El trabajo
sobre el Proeve todavía está en
curso, y en último término habrá descripciones respecto a todas las destrezas
numéricas básicas, algoritmos escritos, razones y porcentajes, fracciones y
números decimales, medición y geometría. Aunque el Proeve está escrito en un estilo fácil con muchos ejemplos, no ha
sido redactado como una serie para profesores. En cambio, se pretende que sea
un apoyo para los autores de libros de texto, educadores de maestros y asesores
escolares. Por otra parte, muchos de estos expertos en educación matemática
fueron, y todavía son, contribuyentes importantes a la realización de esta
serie.
Si se mira en
retrospectiva el movimiento holandés de reforma de la educación matemática, se
concluye que la reforma tuvo lugar de un modo interactivo e informal, sin
interferencia del gobierno. En cambio, desarrolladores e investigadores, en
colaboración con formadores de maestros, asesores escolares y profesores,
idearon actividades didácticas y ejes de aprendizaje que más tarde se
incluyeron en los libros de texto.
4.3
Metas fundamentales de la educación matemática
Hasta hace poco tiempo no había una interferencia real del
gobierno holandés en cuanto al contenido de los programas educativos. Había
sólo una ley general que contenía una lista de las asignaturas por enseñar. Qué
temas debían enseñarse dentro de estas asignaturas era, casi totalmente,
responsabilidad de los profesores y equipos escolares. Hace pocos años, no
obstante, el criterio del gobierno cambió y, en 1993, el Ministerio Holandés de
Educación propuso una lista de objetivos a lograr, llamados Metas fundamentales. Estas metas
describen lo que los estudiantes deben aprender en cada asignatura al término
de su estancia en la escuela primaria (a la edad de doce años). En cuanto a
matemáticas, la lista contiene 23 metas, separadas en seis dominios (véase tabla 1). El contenido de la lista
concuerda con los documentos del Proeve mencionados.
En comparación con
las descripciones de metas y programas de otros países, es notable que en esta
lista no se mencionan ciertos temas matemáticos muy extendidos; por ejemplo,
resolución de problemas, probabilidad, combinatoria y lógica. Otro rasgo
sorprendente de esta lista es que sea tan simple. Ello significa que los
profesores gozan de mucha libertad para interpretar las metas. Al mismo tiempo,
sin embargo, esta lista no ofrece mucho apoyo a los profesores. En
consecuencia, tuvo un trato de documento muerto:
se guarda en un cajón cuando llega a la escuela. Con todo, esta primera lista
de metas fundamentales fue importante para la educación matemática holandesa.
La publicación de la lista por parte del gobierno confirmó y, de cierto modo
validó, los cambios recientes del currículo holandés.
Los cambios
predominantes fueron los siguientes:
• Debía ponerse más atención a la aritmética
mental y la estimación.
• Las operaciones formales con fracciones dejaron
de ser medulares en el currículo; ahora los estudiantes deben hacer operaciones
con fracciones sólo en situaciones de contexto.
• Se incluyó oficialmente la geometría en el
programa de estudio.
• Y también el uso de la calculadora con
discernimiento.
|
Sin embargo, no todos
estos cambios han sido incluidos en los libros de texto ni implantados en la
práctica actual en el aula. Esto es especialmente cierto respecto a la
geometría y al uso de calculadora.
A partir de 1993 hubo
debates acerca de estas 23 metas fundamentales (véase Wit, 1997). Casi todos
coinciden en que estas metas nunca serán suficientes para apoyar las mejoras en
la práctica de aula ni para comprobar el resultado de la educación. El gobierno
concibe esto último como un poderoso instrumento para salvaguardar la calidad
de la educación. Respecto a ambos propósitos, se juzgó que las metas
fundamentales fracasaban. El simple hecho de enunciarlas no basta para
alcanzarlas. Las metas fundamentales tampoco son apropiadas para poner a prueba
el resultado de la educación. Se escucharon muchas quejas en el sentido de que
no se habían formulado con la precisión suficiente para ofrecer patrones de
medida aplicables a las pruebas. Se escucharon estos argumentos no sólo en
cuanto a las matemáticas, sino también en relación con todas las asignaturas de
escuela primaria respecto a las cuales se formularon metas fundamentales.
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4.4
Bosquejos de trayectorias longitudinales de enseñanza-aprendizaje: un nuevo
factor para el seguimiento macrodidáctico
Durante varios años no se vio con claridad qué dirección sería
la elegida para mejorar las metas fundamentales: proveer ya sea una lista más
pormenorizada de metas para cada grado expresadas en términos de
funcionamiento, o bien, una descripción que apoyara a la enseñanza en vez de la
pura aplicación de pruebas. En 1997, el gobierno optó tentativamente por la
segunda y pidió al Instituto Freudenthal que las elaborara para las
matemáticas. Esta decisión dio como resultado la puesta en marcha del Proyecto tal14 en septiembre de 1997.
El propósito de este proyecto, que el Instituto Freudenthal lleva a cabo
conjuntamente con el slo y el ced,15 es contribuir al
mejoramiento de la práctica de aula, comenzando por la de los primeros grados.
El motivo para comenzar en los grados de menor nivel fue que, al mismo tiempo,
el gobierno tomó medidas para reducir el tamaño de los grupos en estos grados.
Los productos del Proyecto tal
podrían llegar a ser con el tiempo, el cuarto factor guía para el seguimiento
macrodidáctico en la educación matemática de las escuelas primarias holandesas.
Para comenzar, un bosquejo de trayectoria
sobre los números enteros
El primer foco de atención del proyecto fue formular una
descripción de una trayectoria de enseñanza-aprendizaje longitudinal sobre la aritmética
de números enteros. La primera descripción para los grados inferiores (K1, K2
–preescolar 2 y 3 en México– y 1º y 2º
grados de primaria)16 se publicó en noviembre de 1998. Le siguió la
versión definitiva un año después (Treffers, Van den Heuvel-Panhuizen y Buys
(eds.), 1999). Ahora la atención se centra en la continuación de una
trayectoria de números enteros para los grados superiores de la escuela
primaria (de 3º a 6º grados), y recientemente se ha comenzado a formular una
trayectoria de enseñanza-aprendizaje respecto a medición y geometría. En el
futuro se formularán otros ejes respecto a fracciones, decimales y porcentajes.
En la trayectoria de
números enteros se interpreta la aritmética en un sentido amplio, que incluye
conocimiento de los números, sentido numérico, aritmética mental, estimación y
algoritmos. De hecho, se pretende que la descripción ofrezca una perspectiva
general de cómo están relacionados estos elementos numéricos unos con otros,
tanto en sentido longitudinal como de sección transversal.
Un nuevo enfoque de la descripción de metas
como marco
para apoyar la enseñanza
Los pasos que los estudiantes darán (de una forma u otra) en
su camino para alcanzar las metas al término de la escuela primaria son
cruciales en los bosquejos de trayectoria, y pueden verse como metas
intermedias. Como metas, no obstante, difieren en muchos aspectos de las
descripciones habituales de las metas de fin de curso, que son demasiado
rígidas para considerarlas idóneas como base directa para la aplicación de
pruebas. De hecho, en varios sentidos los bosquejos propuestos de las
trayectorias de enseñanza-aprendizaje son lo contrario de las descripciones de
metas que tradicionalmente se supone que guían la educación. En vez de
descripciones no ambiguas de metas en términos conductuales, la trayectoria de
enseñanza-aprendizaje brinda a los profesores un bosquejo más o menos narrativo
de cómo puede realizarse el proceso de aprendizaje siempre y cuando se concrete
en efecto un entorno educativo en particular. La descripción contiene muchos
ejemplos, incluso videograbados en un disco compacto, del comportamiento y el
trabajo de los estudiantes en relación con actividades medulares de la
enseñanza.
Dar a los profesores
una perspectiva directa de cómo evoluciona la comprensión matemática de los
niños de los grados Preescolar 1 al 2º grado de primaria (dado el caso hasta 6º
grado) y de cómo contribuye la educación a este desarrollo es el propósito
principal de esta alternativa a la insistencia tradicional en metas claras como
el motor más potente para mejorar la práctica de aula. De ningún modo, sin
embargo, se pretende que los bosquejos de trayectoria sean recetarios. Más bien
se busca que proporcionen a los profesores un mapa mental educativo que puede
ayudarles a hacer ajustes al libro de texto, de ser necesario. Otra diferencia
respecto a la descripción tradicional de metas es que no hay una estructura de
prerrequisitos estrictos. Además, los procesos de aprendizaje no se consideran
un proceso continuo de pasos pequeños, ni se ve a las metas intermedias como
una lista de comprobación para ver cuánto han avanzado los estudiantes. De
hecho, un enfoque de este tipo descuida las discontinuidades del proceso de
aprendizaje y no tiene en cuenta el grado en que la comprensión y el ejercicio
de destrezas son determinados por el contexto y cuánto difieren ambos entre los
individuos. En vez de una lista de comprobación de habilidades aisladas, los
bosquejos de trayectoria procuran exponer con claridad cómo éstas se construyen,
unas en relación con las otras. Lo que se aprende en una etapa es comprendido y
ejecutado en un nivel más alto en una etapa siguiente.
La fuerza vinculante de los niveles y su uso
didáctico
Es esta característica de niveles del proceso de aprendizaje
–un elemento constitutivo de la emr– lo
que da coherencia longitudinal a la trayectoria de enseñanza-aprendizaje. Otra
implicación crucial de esta característica de niveles es que los estudiantes
pueden comprender algo en niveles diferentes. En otras palabras, pueden
trabajar sobre los mismos problemas sin hallarse en el mismo nivel de
comprensión. La distinción de niveles en la comprensión, que puede tener
apariencias diferentes en los distintos subdominios dentro del eje de los
números enteros, es muy fructífera para trabajar en el adelanto de la
comprensión de los niños. Ofrece puntos de apoyo para estimular este progreso.
Niveles de conteo como primer ejemplo
Como ejemplo, podríamos considerar los niveles de conteo17 que han sido distinguidos respecto a la etapa inicial del desarrollo del
concepto de número en el jardín de niños y el comienzo del 1er grado. Se
han identificado los tres niveles siguientes (véase Treffers, Van den Heuvel-Panhuizen y Buys, eds., 1999):
• conteo relacionado
con contexto,
• conteo ligado a
objetos,
• (hacia) un modo más
formal de contar.
Para explicar esta
distinción de niveles y dar una idea de cómo puede utilizarse para hacer
accesibles los problemas a los niños y provocar cambios en los niveles de habilidad,
podemos pensar en la capacidad de conteo resultativo hasta diez. ¿Qué ocurre si
a un niño no le dice nada la pregunta cuántos (véase fig. 6)? ¿Significa esto que el niño simplemente no es capaz de
hacer un conteo resultativo?
Si no es el caso, puede
hacerse evidente si el profesor pasa a una pregunta relacionada con contexto,
en vez de una pregunta simple de cuántos.
Por ejemplo:
• ¿Cuántos
años tiene la niña? (refiriéndose a las velas de un pastel de cumpleaños) (véase fig. 7).
• ¿Qué tan
lejos puedes saltar? (refiriéndose a los puntos de un dado).
|
| Figura 7. ¿Cuántos años...? Tomado de Treffers, Van den Heuvel-Panhuizen y Buys, eds., 1999, p. 26. |
• ¿Qué tan
alta es la torre? (refiriéndose a los bloques con los que está construida
la torre).
En las preguntas
relacionadas con contexto, éste confiere significado al concepto de número.
Este conteo relacionado con contexto antecede al nivel del conteo relacionado
con objetos, en el que los niños manejan la pregunta directa cuántos en relación con un conjunto de
objetos concretos sin referencia alguna a un contexto significativo. Más
adelante, tampoco es ya necesaria la presencia de objetos concretos para
responder preguntas de cuántos. Por
la vía de la simbolización, los niños han alcanzado un nivel de comprensión en
el que son capaces de lo que se podría llamar conteo formal, lo cual significa que pueden reflexionar sobre
relaciones de números y que pueden hacer uso de este conocimiento.
Niveles de cálculo como segundo ejemplo
Respecto al campo del cálculo inicial en el 1er grado
(con números hasta 20), se han identificado los tres niveles siguientes (véase Treffers, Van den Heuvel-Panhuizen
y Buys, eds., 1999):
• Calcular
por conteo (o mediante conteo). Por ejemplo, calcular 7+6 depositando siete
monedas de un florín y seis monedas de un florín y contando el total una por
una.
• Calcular
por estructuración. Por ejemplo, calcular 7+6 depositando dos monedas de cinco
florines y tres monedas de un florín.
• Calcular
formalmente (y con flexibilidad). Por ejemplo, calcular 7+6 sin usar monedas y
utilizando el conocimiento que uno tiene sobre 6+6.
|
Se mostrará cómo se
manifiestan estos niveles en la práctica de aula en la lección del Restaurante que se analiza en la
siguiente sección (véase §5.1).
En grados más altos,
cuando los estudiantes hacen cálculos en un nivel formal, se reconocen los niveles
mencionados en las tres estrategias de cálculo para sumas y restas hasta 100:
• La
estrategia de salto (esta estrategia guarda relación con calcular por conteo;
implica conservar el primer número como entero: 87-39=... 87-30=57;
57-7=50; 50-2=48).
• La
estrategia de separar los números en decenas y unidades (esta estrategia guarda
relación con calcular por estructuración; implica hacer uso de la estructura
decimal: 87-39=... 80-30=50; 7-7=0; 50-2=48).
• Calcular
con flexibilidad (esta estrategia implica hacer uso del conocimiento de
relaciones numéricas y propiedades de las operaciones: 87-39=... 87-40=47; 47+1=48).
Niveles didácticos
El discernimiento de estos niveles didácticos proporciona a
los profesores un sólido pilar para tener acceso a cómo los niños comprenden y
para trabajar sobre los cambios en la comprensión. Después de comenzar, por
ejemplo, con preguntas relacionadas con contexto (“¿cuántos años tiene la
niña?”), el profesor puede hacer a un lado el contexto gradualmente y llegar a
las preguntas relacionadas con objetos (“¿cuántas velas tiene el pastel de
cumpleaños?”). Las categorías de niveles respecto a los cálculos hasta 20 y 100
difieren notablemente, por ejemplo, de los niveles basados en tipos de
problemas18 y de los niveles basados en el tamaño de los números por
procesar. También se desvían de las distinciones más generales entre concreto y
abstracto en los niveles de comprensión19 y de las distinciones de
niveles que van desde realizar operaciones con números con base en materiales
hasta procedimientos mentales, con la verbalización como estadio intermedio.20 Las ideas con las cuales se identifican más los niveles de tal en los primeros grados se hallan
en el trabajo de Donaldson (1978) y Hughes (1986).21
Hasta aquí hemos analizado
algunas de las ideas principales en las que se basan los bosquejos de
trayectoria. Como se ha señalado, el Proyecto tal
apenas comienza a trabajar en ellas. Aún no se sabe cómo funcionarán en la
práctica escolar ni si realmente ayudan a los profesores. Sin embargo, las
indagaciones realizadas hasta ahora (De Goeij, Nelissen y Van den
Heuvel-Panhuizen, 1998; Groot, 1999; Slavenburg y Krooneman, 1999) nos dan una
sensación general de que efectivamente ayudan a los profesores, y que la
trayectoria de enseñanza- aprendizaje del tal
sobre la aritmética de números enteros para los primeros grados de primaria ha
puesto en marcha algo que, de una forma u otra, pueden llevar a un nivel más
alto no sólo a los niños, también a la educación matemática holandesa.
El interés del equipo
del tal se despertó al descubrir
que hacer un bosquejo de trayectoria no era sólo cuestión de poner por escrito
lo que ya era conocido en un sentido popular y accesible para los profesores,
sino que además el trabajo sobre la trayectoria daba como resultado el
surgimiento de ideas nuevas sobre cómo enseñar matemáticas y una revisión de
nuestra forma corriente de pensar en la enseñanza.
5 Tres
ejemplos de la práctica de la EMR en el aula
La respuesta a la pregunta qué respecto al currículo holandés de aritmética se limitará a dar
una impresión de ella con base en los tres problemas siguientes:
• 6 + 7 =
• 81 ÷ 6 =
• 4 x ƒ 1.98 =
Es evidente que esta
selección no cubre la totalidad del currículo holandés de aritmética. Es sólo
una breve perspectiva en pasos gigantescos: se mostrará un problema para los
primeros grados, uno para los grados intermedios y uno para los grados finales
de la escuela primaria. Lo que estos ejemplos tienen en común es que pueden
resolverse en diferentes niveles y, por tanto, pueden ser suelo fértil para el
adelanto. También dejan claro que la pregunta qué respecto al currículo holandés de aritmética nunca podrá
desligarse del cómo.
5.1
Restaurante
La lección del Restaurante es una de las que se presentan en el disco compacto y pertenece a la
trayectoria de enseñanza-aprendizaje del tal
sobre números enteros para los primeros grados. Fue videograbada en una clase
mixta con niños de Kinder 2 y primer
grado, esto es, de cinco y seis años de edad (preprimaria y primer grado de
primaria en México). La profesora, Ans Veltman, pertenece al personal del
equipo del tal; también diseñó la
lección, aunque ella estaría en desacuerdo al respecto: Ans considera que su
estudiante Maureen fue quien desarrolló esta lección. Maureen abrió un
restaurante en un rincón del aula, y todos fueron invitados a comer. La tarjeta
del menú muestra a los niños lo que pueden ordenar y cuánto cuesta. Los precios
están en florines enteros (véase fig. 8).
|
| Figura 8. La tarjeta de menú del restaurante de Maureen. |
El propósito de la
profesora con esta lección es trabajar en un problema difícil de suma “pasando
por el número diez”. La forma como lo hace refleja, no obstante, un mundo de
libertad para los estudiantes. La profesora anunció a los niños que podían
elegir dos cosas del menú y les preguntó cuáles elegirían y cuánto costarían.
En otras palabras, aparentemente no había guía por parte de la profesora, pero
la verdad era lo contrario. Si elegían un panqueque y un helado, que cuestan 7
florines y 6 florines, respectivamente, la profesora sabía por adelantado en
qué problema trabajaría la clase; esto es, el problema de sumar arriba de diez,
que es en lo que ella deseaba que trabajaran.
Hay un monedero con
un poco de dinero para pagar lo que se ordena, y la profesora dispuso que
hubiera en él monedas de cinco florines y de un florín. (Esto muestra una vez
más la guía sutil por parte de la profesora.) Enseguida, los estudiantes
comienzan a ordenar. Niels elige un panqueque y un helado. Jules escribe la
orden en un pequeño pizarrón. Los otros niños exclaman: “Sí... yo también”.
Coinciden con la elección de Niels. Entonces la profesora pregunta cuánto
costaría esta elección en total.
He aquí un resumen de
lo que hicieron los niños:
• Maureen contó 13 monedas de un florín. Seis
monedas para el helado y siete monedas para el panqueque (calcular mediante
conteo) (véase fig. 9).
• Thijs y Nick cambiaron cinco monedas de un
florín por una moneda de cinco florines, y pagaron el helado con “5” y “1” y el
panqueque con “5” y “1” y “1”. Entonces vieron que los dos cincos hacen diez y
los tres unos hacen 13 en total (calcular por estructuración) (véase fig. 10). Más tarde, Nick puso las monedas en fila: “5”, “5”, “1”,
“1”, “1”.
|
| Figura 9. La estrategia de Maureen. |
|
| Figura 10. La estrategia de Thijs. |
• Luuk
ideó la siguiente estrategia: “Primero pongo tres florines de los seis con los
siete florines, y eso da diez florines, y tres son trece” (calcular por
estructuración y hacia el cálculo formal).
• Hannah
no utilizó las monedas, sino que calculó: “6 y 6 son 12, y 1 son 13 florines”.
A otro estudiante se le ocurrió que: “7 y 7 son 14, menos 1 son 13” (cálculo
formal y flexible).
Esta lección de Restaurante deja en claro que los niños
con diferencias en cuanto a destreza y nivel de comprensión pueden trabajar en
clase sobre un mismo problema. Para ello, es necesario que se plantee a los
niños problemas susceptibles de ser resueltos en diferentes niveles. La ventaja
para los estudiantes es que el hecho de compartir y comentar sus estrategias
entre ellos puede funcionar como una palanca para elevar su comprensión. La
ventaja para los profesores es que los problemas de este tipo les ofrecen una
muestra representativa de la comprensión de su grupo en cualquier momento dado,
así como una perspectiva longitudinal de la trayectoria que necesitan seguir.
La muestra representativa de estrategias en un momento cualquiera indica lo que
está por llegar a su alcance en el futuro inmediato. Como tal, esta muestra
representativa de estrategias contiene asideros que servirán al profesor para
la enseñanza ulterior.
5.2
Velada de padres
La siguiente escena de aula22 muestra cómo
contribuyen los principios de la emr al
crecimiento en la comprensión matemática. El punto de partida de la lección es
la exploración de un problema de contexto que –y esto es indispensable– pueda
ser resuelto en varios niveles de comprensión. Mediante la exposición y la
discusión de las estrategias de solución en clase, los estudiantes que
resolvieron primero el problema utilizando una estrategia muy larga pueden
avanzar hacia un nivel más alto de comprensión. A resultas de este proceso, que
se conoce como matematización progresiva,
es posible constituir conceptos matemáticos nuevos.
El escenario es un
aula de tercer grado. Los estudiantes tienen de ocho a nueve años. La profesora
comienza con la presentación de un problema sobre una velada de padres que se
está organizando. La pregunta se refiere al número de mesas necesarias para
sentar a los padres (véase fig. 11).
“Esta noche habrá una velada de padres.
Los papeles que recibí de ustedes me dicen que asistirán 81 personas.
La reunión se celebrará en el salón grande.
Los padres se sentarán alrededor de mesas grandes.
Seis personas pueden ocupar cada mesa.”
La profesora hace un dibujo de una de las mesas en el pizarrón:
Enseguida, la profesora pregunta:
“¿Cuántas mesas necesitamos para 81 personas?”
|
|
Figura 11. Problema de las mesas. |
Los estudiantes
comienzan a trabajar y la profesora camina por el aula. Cuando es necesario,
ayuda un poco a los niños. Al cabo de aproximadamente diez minutos, la maestra
pide a los niños mostrar su trabajo y explicar sus soluciones.
Badr dibujó todas las
mesas que necesitaba para sentar a todos los padres (véase fig. 12).
|
| Figura 12. El trabajo de Badr. |
Roy comenzó de igual
forma, pero después de dibujar dos mesas completas dibujó dos rectángulos y
puso en ellos el número seis. Mientras dibujaba más de estos rectángulos
comprendió de pronto que, si tenía cinco mesas, podía sentar a 30 padres.
Continuó dibujando rectángulos y después de otros cinco apuntó 60. Después
dibujó otros dos, apuntó 72, luego uno más, y apuntó 78. Terminó con un
rectángulo en el que puso el número 3 (véase fig. 13).
|
Figura 13. El trabajo de Roy. |
Un tercer estudiante,
Abdelaziz, se mostró aún más adelantado en cuanto a matematizar el problema.
Aunque también él comenzó dibujando una copia de la mesa que estaba en el
pizarrón, pasó de inmediato a una solución más formal utilizando su
conocimiento de los múltiplos de seis. Apuntó 6x6=36, duplicó este número y llegó
a 72, y después agregó dos mesas más al 72 y obtuvo la respuesta de 84 (véase fig. 14).
|
Figura 14. El trabajo de Abdelaziz. |
Si se miran estas
tres soluciones, es evidente que cierta matematización tuvo lugar en cada
nivel, incluso en el trabajo de Badr, pues la visualización y la esquematización
son también poderosos instrumentos para matematizar. En los otros dos ejemplos
las matemáticas son más visibles, pero aún no están en el nivel que se busca.
Este problema fue pensado como punto de partida para aprender la división
larga. Para alcanzar esta meta, el problema debe ir seguido de otros problemas.
Por consiguiente, una vez que terminó el debate en clase sobre las diferentes
estrategias, la profesora planteó otro problema: el de las cafeteras (véase fig. 15).
“Se ofrecerá a los 81 padres una taza de café.
Puedes llenar 7 tazas con una cafetera.
¿Cuántas cafeteras se necesitarán?” |
|
| Figura 15. Problema de las cafeteras. |
Desde un punto de
vista matemático, este problema es el mismo que el anterior. En vez de dividir
entre seis, ahora los estudiantes deben dividir entre siete. Para estos
estudiantes, sin embargo, este problema es diferente por completo, y también es
más difícil hacer una presentación visual de él.
Es más fácil dibujar
mesas que cafeteras, aunque Badr intentó dibujarlas (véase fig. 16).
|
| Figura 16. El trabajo de Badr sobre el Problema de las cafeteras. |
Después de dibujar
dos cafeteras, Badr recordó el comentario acerca de cómo se puede hallar más
rápidamente la respuesta multiplicando. Procedió a utilizar 10 x7=70 seguido de
70 +11=81, y concluyó que se necesitan 12 cafeteras.
Tanto la constitución
de herramientas matemáticas (la representación de la situación problema, la
esquematización, la suma repetida, la aplicación del conocimiento de operaciones
numéricas, la forma de llevar la cuenta de los resultados y la comunicación
sobre las estrategias) como el cambio de nivel de Badr fueron suscitados por
los problemas dados a los estudiantes. En términos más precisos, fueron
suscitados por problemas relacionados. De cierto modo, el contexto de este
racimo de problemas induce a los alumnos a re-inventar las matemáticas y a alcanzar un nivel más alto de comprensión (véase también la fig. 19).
5.3.
Comprar hogazas de pan
La meta global última de la emr es la numerización. Los niños deben ser capaces de
entender los números y las operaciones numéricas. Entre otras cosas, esto
implica que los niños deben ser capaces de decidir por sí mismos qué
procedimiento de cálculo es apropiado para resolver un problema aritmético en
particular. Deben saber cuándo es adecuado un cálculo mental, cuándo conviene
utilizar una estimación y cuándo es mejor hacer aritmética de columnas en papel
o utilizar una calculadora.23 Ser capaz de tomar decisiones como éstas
es una de las metas de orden más alto de la educación aritmética que se busca
alcanzar en los grados superiores de la escuela primaria. El Problema de comprar hogazas de pan (véase fig. 17) es muy apropiado para
trabajar en esta meta.
Lieke va a comprar cuatro hogazas de pan;
cada una cuesta f 1.98
¿Será suficiente con un billete de diez florines? |
|
| Figura 17. Problema de comprar hogazas de pan. |
En la figura 18, el
trabajo de los estudiantes muestra una extensa variedad de categorías de
procedimientos de cálculo que es posible aplicar para resolver este problema.
Los estudiantes A, B y C lo resolvieron de una u otra forma mediante aritmética
de columnas. Los estudiantes D, E y F24 utilizaron un método de
estimación. Dentro de estas dos categorías principales, los estudiantes
aplicaron varias estrategias.
|
| Figura 18. El trabajo de los estudiantes en el Problema de comprar hogazas de pan (traducción añadida por la autora). |
La necesidad de debatir en clase
Como en los problemas de la Velada de padres y el Restaurante,
un debate en clase acerca de cómo abordaron los estudiantes el Problema de comprar hogazas de pan ayudará a éstos a hacer una elección más apropiada la próxima vez.
Especialmente si se trata de hacer estimaciones, un debate de este tipo ayudará
a los alumnos a deshacerse de la idea de que su trabajo con números puede
llamarse matemáticas sólo si hacen cálculos precisos. En problemas como el de Comprar hogazas de pan no se necesita un
cálculo preciso, basta una estimación. Por otra parte, hacer una estimación
para resolver este problema ¡abre el camino hacia el cálculo preciso
inteligente! El trabajo del estudiante D es un buen ejemplo de esto.
Grupos de problemas
A fin de abrir el camino hacia el cálculo preciso
inteligente, la pregunta global de “¿Alcanza el dinero?” va seguida de una
pregunta más precisa como “¿Cuánto queda o cuánto más necesitas?” Como en el Problema de la velada de padres, esta serie de preguntas puede verse como una
minitrayectoria con posibilidad de funcionar como palanca para lograr cambios
en la comprensión de los estudiantes. De cierto modo, estos grupos de problemas
son escenarios educativos que guían la enseñanza e impulsan el aprendizaje.
Coherencia entre los procedimientos de cálculo
Además de abrir los ojos de los estudiantes a la elección
apropiada de un procedimiento de cálculo en particular, la diversidad del
trabajo realizado sobre el Problema de comprar hogazas de pan (véase fig. 19) proporciona al profesor una poderosa herramienta para
analizar con los estudiantes cómo están relacionados los procedimientos. El
trabajo de los estudiantes C y A muestra perfectamente que, en vez de una
multiplicación de columnas, se puede aplicar una suma de columnas repetida. De
hecho, la segunda es una etapa preliminar del algoritmo escrito estándar para
la multiplicación. El trabajo del estudiante B muestra incluso lo que antecede
a esta etapa preliminar: una especie de combinación de aritmética horizontal
con el valor de los números enteros (en vez de procesar los números como
dígitos) y aritmética de columnas.
Este
procedimiento mixto es un elemento crucial de la trayectoria de
enseñanza-aprendizaje que el equipo del tal
tiene en mente respecto a la aritmética en los grados superiores de la escuela
primaria. La aritmética mental se considera la rama principal, de la cual se
deriva más tarde la rama de aritmética de columnas. “Más tarde” significa, por
ejemplo, que los algoritmos estándar para la suma y la resta (véase fig. 20, +d y –d) no están previstos antes del cuarto
grado. No se tratan los algoritmos para la multiplicación y la división antes
del quinto grado. En los años previos a estos grados, los estudiantes aplican
procedimientos más o menos abreviados y mixtos que se basan en una forma horizontal de calcular con valores
enteros. La figura 20 muestra cómo evoluciona gradualmente esta forma de
calcular, relacionada con la aritmética mental, hacia los algoritmos estándar.
Esto se cumple al menos respecto a la suma y la multiplicación. Por lo que se
refiere a la resta, se sigue otro camino. El algoritmo de resta no surge de
forma natural del enfoque de valor-entero.
Por consiguiente, el algoritmo de suma podría dar acceso al algoritmo de resta
(véase la flecha en lafig. 19). El algoritmo estándar
abreviado para la división queda fuera del esquema. Este algoritmo ya no
pertenece al currículo medular.
| Velada de padres |
Comprar hogazas de pan |
“¿Cuántas mesas?” |
“¿Alcanza el dinero?” |
|
|
|
“¿Cuánto queda, cuánto más necesitas?”
“¿Cuál es el precio exacto?” |
|
| Figura 19. Problemas relacionados como herramienta didáctica para suscitar cambios en la comprensión. |
El trabajo del estudiante como espejo de la
educación
La resolución de este problema es algo que depende de cómo
se ha enseñado a los estudiantes. Por ello, se puede ver el problema como un
espejo de la enseñanza. Uno recibe lo que ha dado a los estudiantes. En el
estudio en el que se reunió el trabajo de los estudiantes que se muestra en la
figura 19, casi la mitad de los alumnos de cuarto y quinto años aplicaron un
procedimiento de aritmética de columnas, y menos de un tercio de los
estudiantes optó por una estimación global (véase Treffers, Streefland y De Moor, 1996). Otros estudios de este tipo de problemas
pusieron de manifiesto una fuerte relación con el tipo de educación, y
diferentes series de libros de texto dieron resultados distintos (Treffers,
1999). El trabajo de los estudiantes no deja duda de que todavía hay trabajo
por hacer en los Países Bajos, pese a los buenos resultados encontrados en el
estudio timss (véase Mullis et al., 1997).
 |
| Figura 20. Trayectoria de enseñanza-aprendizaje propuesta25 para la aritmética de números enteros en los grados superiores de primaria: del cálculo horizontal al vertical. |
6 Para
concluir
Con este último ejemplo concluye este recorrido guiado.
Confiamos en que el paisaje holandés de la educación matemática ya no sea el
territorio inexplorado que pudo haber sido antes que el lector iniciara el
recorrido. Los educadores holandeses en matemáticas tienen, obviamente, una
relación especial con los paisajes. Freudenthal (1991) puso al último capítulo
de su último libro el título de “El paisaje de la educación matemática”. Es probable
que este capítulo haya inspirado a Treffers cuando adaptó un muy conocido poema
del famoso poeta holandés Hendrik Marsman para resumir la educación matemática
en las escuelas primarias holandesas:26
Cuando pienso en Holanda
Cuando pienso en Holanda
veo largos ríos
atravesando lentamente
las infinitas planicies,
como una sucesión de líneas numéricas
que dibujan el horizonte.
Veo bloques aritméticos
de bases múltiples
que descienden y se pierden
en el inmenso espacio abierto
a través de esta tierra
de matemáticas reales.
Basado en
“Denkend aan Holland” de H. Marsman
Adaptado
al inglés por A. Treffers, 1996.
Versión en
español: Correo del Maestro
__________________________________________________________________________________________________________
* Traducido
del inglés por Héctor Escalona en colaboración con Correo
del Maestro.
1 Referencia
bibliográfica: Marja van den Heuvel-Panhuizen, Mathematics
education in the Netherlands: A guided tour. Instituto Freudenthal, CD-ROM
para ICME9, Universidad de
Utrecht, Utrecht, 2000.
Una
primera versión de este artículo se presentó en la Conferencia de Investigación
sobre “Enseñanza de la aritmética en Inglaterra y los Países Bajos” (Homerton
College, Universidad de Cambridge, 26-27 de marzo de 1999). Una versión más
breve de este artículo ha sido publicada en Anghileri (2001); véase Van den Heuvel-Panhuizen (2001).
2 En holandés el título es Zo
rekent Nederland.
3 Desde luego, los profesores se
muestran del modo más favorable. Esto, sin embargo, está habitualmente
prohibido en la investigación educativa. En general, una muestra de las
actividades en el aula debe ser representativa; pero, ¿se puede conseguir esto
en algún momento? En vez de esforzarse por lograr esto, el estudio reflejó con
precisión lo que es posible alcanzar en la práctica en el aula desde la
perspectiva de los profesores. Al adoptar este punto de vista, la investigación
mostró dónde podrían comenzar las posibles mejoras.
4 En
comparación con el presente, hace quince años se hacía más hincapié en las
conexiones con la realidad. En general, se buscaba más la matematización
horizontal que la matematización vertical.
5 El estudio MORE también puso de manifiesto esta
discrepancia (véase Gravemeijer, Van den Heuvel-Panhuizen, Van Donselaar,
Ruesink, Streefland, Vermeulen, Te Woerd y Van der Ploeg, 1993).
6 Una
diferencia en cuanto a énfasis es, por ejemplo, que algunos representantes de
la emr hacen más hincapié en el
aprendizaje constructivo y otros insisten más en el punto de vista de la
enseñanza reconstructiva.
7 Para
conocer más sobre la investigación teórica y aplicada en relación con la emr, véase el trabajo de Koeno Gravemeijer presentado en esta
conferencia.
8 Esta lista de principios es una
versión adaptada de los cinco dogmas del marco para la teoría de instrucción de
la EMR que distinguió Treffers
(1987): “exploración fenomenológica por medio de contextos”, “tender puentes con
instrumentos verticales”, “construcciones y producciones propias de los
alumnos”, “instrucción interactiva” y “entrelazamiento de líneas de
aprendizaje”. Los primeros tres principios descritos en esta sección tienen
consecuencias importantes para la evaluación de la emr (véase Van den Heuvel-Panhuizen, 1996).
9 Fue
Streefland quien, en 1985, detectó el cambio en los modelos como mecanismo
crucial en el crecimiento de la comprensión. Más adelante, esta idea de un paso
del “modelo de” al “modelo para” llegó a ser un elemento importante dentro del
razonamiento de la emr sobre el
adelanto de los estudiantes en su comprensión de las matemáticas (véase Streefland, 1991; Treffers,
1991; Gravemeijer, 1994; Van den Heuvel-Panhuizen, 1995).
10 Véase el trabajo presentado en esta
conferencia por Julie Menne sobre su programa de “Saltar hacia adelante” para
estudiantes de bajo aprovechamiento en los primeros grados.
11 Dentro de la estructura de
mantener junto al grupo, es posible aplicar diversos métodos de enseñanza que
van desde la enseñanza a clases completas hasta el trabajo en grupo y el
trabajo individual.
12 El
título completo de esta serie es Diseño de un programa nacional para la
educación matemática en escuelas primarias [Proeve van een Nationaal Programma voor
het reken- wiskundeonderwijs op de basisschool]. La primera parte de esta
serie fue publicada en 1989 (véase Treffers, De Moor y Feijs, 1989). Adviértase que el título
se refiere a un “programa nacional”, aunque no hubo interferencia por parte del
gobierno. A los autores les agradó la idea de etiquetar esto como un programa
nacional a fin de lograr un programa común; en este objetivo tuvieron éxito.
14 tal es una abreviatura en holandés que
significa Metas Intermedias Anexas a Trayectorias de Enseñanza-Aprendizaje.
15 El
slo es el Instituto Holandés para
el Desarrollo de los Currículos, el ced es
el Centro de Asesoría Escolar para la ciudad de Rotterdam. En un futuro cercano
es probable que otros institutos participen también oficialmente en el Proyecto
tal.
16 Estos
grados cubren a los estudiantes de 4 a 8 años de edad.
17 Para
indicar que no hay una división estricta entre contar y calcular, en la
trayectoria de enseñanza-aprendizaje la destreza de contar se llama “contar y
calcular”.
18 Los
tipos de problemas de cgi pueden
considerarse ejemplos de distinción de niveles basada en tipos de problemas.
19 Como
los niveles piagetianos de crecimiento cognitivo.
20 Como
los niveles que distingue Galperin.
21 Con todo, hay ciertas
diferencias significativas entre sus ideas y las ideas del tal sobre los niveles. Donaldson, por
ejemplo, no aplicó sus ideas al conteo, y Hughes no identificó lo que se conoce
como conteo relacionado con contexto en el TAL.
22 Esta
actividad de aula procede de Van Galen et al. (1991) (véase también Van Galen y Feijs, 1991); la presente estampa fue utilizada también por
De Lange en su conferencia plenaria de la ICME
1996, en Sevilla, España.
23 Para
conocer más sobre estrategias mentales y escritas, véase el trabajo presentado en esta
conferencia por Meindert Beishuizen.
24 Ésta es la solución que Adri Treffers agregó al conjunto de su puño y letra.
25 Este
esquema se desarrolló en las primeras etapas del trabajo sobre la trayectoria de
enseñanza-aprendizaje sobre números enteros para los grados superiores de
primaria. De entonces a la fecha ha cambiado un poco.
26 El
poema adaptado al inglés fue presentado por Adri Treffers al comienzo de un
encuentro internacional sobre educación matemática celebrado en la Universidad
de Leiden del 14 al 15 de diciembre de 1996.
|
Referencias
DE GOEIJ ,
E., Nelissen, J y M. van den Heuvel-Panhuizen, tal, Tussendoelen
Annexleerlijnen, Informe de consultoría [tal,
Anexo de Metas Intermedias Trayectorias de Enseñanza- Aprendizaje], Instituto
Freudenthal, Utrecht, 1998.
DE JONG,
R., Wiskobas in methoden [Wiskobas en
libros de texto], ow & oc, Universidad de Utrecht, Utrecht,
1986.
DE LANGE,
J., Mathematics, Insight and Meaning,
ow & oc, Universidad de Utrecht, Utrecht, 1987.
DE WIT,
C.N.M., Over tussendoelen gesproken.
Tussendoelen als component van leerlijnen [Hablando sobre metas
intermedias. Las metas intermedias como componente de trayectorias de
enseñanza-aprendizaje]. ‘s-Hertogenbosch: KPC Onderwijs Innovatie Centrum,
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