El pasado 12 de enero, el gremio periodístico y literario de México se vistió de luto por la pérdida de un gran colega y compañero: el maestro Arrigo Coen. Nosotros tuvimos la fortuna de contarlo entre nuestros colaboradores por más de cuatro años, tiempo en el que obsequió a sus lectores una columna mensual de reflexión sobre las palabras, sus usos en el habla cotidiana y su historia. Su genuino amor por la lengua española se tradujo en una vida dedicada a las tareas filológicas, en una suerte de “sacerdocio” u oficio de “minero”, como lo evocan sus amigos.
Con una semblanza preparada por el escritor Manuel Munguía, en Correo del Maestro rendimos tributo a la vida y la obra del “maestro insustituible” –afirman sus alumnos– y resuelto defensor del bien decir que fue don Arrigo Coen.
Para continuar con nuestros trabajos del 2007, la doctora Julieta Fierro nos entrega algunas reflexiones en torno al papel de los profesores en el desarrollo de las habilidades de los estudiantes. Su experiencia como alumna de ballet y su larga trayectoria en el campo de la docencia le brindan una particular perspectiva sobre el tema.
La ironía en el arte ha sido, por excelencia, un eficaz vehículo para señalar los vicios de la sociedad. Un ejemplo de ello lo constituye la serie de grabados intitulados Estampas de asuntos caprichosos (1799), del pintor español Francisco de Goya. La especialista Rebeca Kraselsky nos habla del autor y su obra en la sección Artistas y artesanos.
Finalmente, el maestro Darío Espinosa aborda la necesidad de revalorar la educación física como un factor de “equilibrio de lo esencialmente humano”, y la profesora Bianni Campos nos invita a cobrar conciencia de la importancia de la higiene en la preparación de los alimentos.
Correo del Maestro