El dibujo libre es la técnica considerada como la más importante y la primera que debe ofrecerse a los niños, ya que el instrumento representa la prolongación del brazo y deja la huella del movimiento de la mano. Nuestra labor como profesores consiste en que el niño se inicie en el dibujo y que él mismo cree sus imágenes personales para colorear.
Material
• Pigmentos: crayolas o gises de diferentes grosores y colores.
• Soporte: octavos de pliegos de cartulina bristol, cartoncillo, marquilla o similar, papel en rollo (bond, revolución o kraft).
Instrumentos y herramientas
• Material de apoyo didáctico: reproductor de cd, mp3 o casetes; tres mezclas musicales con variaciones de ritmos (pueden ser diversos géneros); instrumentos musicales de percusión (panderos, claves, tambores, etcétera).
Actividad A. “Dibujemos la música en el aire”
En esta actividad se utilizará como motivación la variación de ritmos musicales. Para empezar se hará un ejercicio de sensibilización en el cual pediremos a los niños que por unos minutos escuchen con atención la música y el profesor enfatizará los distintos ritmos con el instrumento de percusión que elija.1
A continuación les pediremos que escuchen las variaciones en la velocidad de la música y que muevan sus brazos de manera simétrica llevando el ritmo. Les diremos: “Imaginen que sus manos son un lápiz que con una línea continua va dibujando en el aire la música. Pueden dibujar círculos, espirales, líneas quebradas, ondulantes”. Según la variación del volumen de la música dibujarán sobre su cabeza, a la altura de su cabeza o doblarán las rodillas para dibujar a un nivel más bajo.
Después utilizarán diferentes partes del cuerpo para dibujar en el aire, como la cabeza, un hombro, la cadera, un pie, la lengua, el abdomen, los ojos, etc. Se sugiere que este ejercicio no tenga una duración mayor a cinco minutos.
Actividad B. “Los colores de la música”
El ejercicio anterior ha sensibilizado a los niños de manera que ahora podrán plasmar imágenes de la música. Para empezar, repartiremos los octavos de papel y las crayolas o gises (si se trabaja con gises es preferible utilizar un soporte como el cartoncillo o marquilla que son más porosos y retienen mejor este material). Apoyándonos nuevamente en la música, pediremos a los niños que lo que escuchen lo dibujen con líneas: haciendo espirales, ondulaciones, curvas, o bien pequeñas marcas sobre el papel. Harán uno o dos dibujos de esta manera.
Al terminar repartiremos otro octavo de pliego a cada uno y en él repetirán el ejercicio pero con una variante: deberán elegir un color para distinguir cada variación en la música. Les pediremos que intenten imaginar de qué color es la melodía que escuchan y con ese trabajarán, si cambia la melodía o el ritmo nuevamente podrán elegir un color diferente y así cada vez que ocurra un cambio.
Actividad C. “Partituras de colores”
Ahora los niños escucharán con los ojos cerrados el collage musical mientras les decimos: “Visualicen en su interior qué colores tiene lo que escuchan”. Al terminar el disco se formarán grupos de ocho a diez niños.
Colocaremos el papel en rollo sobre el muro; repartiremos crayolas, gises y tres o cuatro instrumentos de percusión por grupo. Ellos mismos se pondrán de acuerdo para decidir quién dibujará y quién tocará el instrumento; pueden también tomar turnos para que todos experimenten ambas actividades.
Enseguida les pediremos que dibujen las líneas o manchas de la música que escucharán nuevamente, pero cada alumno elegirá su color de acuerdo con lo que visualizó con los ojos cerrados. Les pediremos que comiencen dibujando las líneas musicales en un extremo –izquierdo o derecho– y terminen en el opuesto; pueden subir o bajar sobre el papel de acuerdo con el volumen o el ritmo de la música, igual que lo hicieron en el primer ejercicio, pero ahora dibujando.
Al finalizar se les invitará a que comenten lo que hicieron y verán lo que otros grupos realizaron.
Observaciones
1. Todas las artes se encuentran relacionadas entre sí, por ello nosotros acudimos constantemente a diferentes expresiones artísticas (danza, teatro, música, literatura) como un complemento para la actividad plástica. Es importante hacer una selección de los elementos adecuados que motiven y sensibilicen a los niños.
2. En este tipo de actividades puede suceder que el niño rompa y retire envolturas de las crayolas o los gises. Estas actitudes pueden ser resultado de la experimentación con el material, no hay que reprimirlos, tal vez deseen ocupar todo lo largo del gis o la crayola para realizar líneas de mayor grosor. Solamente hay que cuidar que no sea para mal utilizar, dañar a otros o desperdiciar material.
3. Las expresiones que se emplean durante la actividad son la gráfica, la oral y la corporal. El elemento de expresión visual es la línea (grafismos).
*Algunos ejemplos de esta técnica se encuentran en las páginas centrales a color.
1Ver “Observaciones” en Arte para chiquitos. Pintura con los dedos III, Correo del Maestro, núm. 133, año 12, junio 2007, pp. 50-53. |