Secuestrar (del latín tardío sequestrare, y éste, a su vez, del latín sequi, ‘seguir’) originalmente significó “depositar judicial o gubernativamente una alhaja en poder de un tercero hasta que se decida a quién pertenece” (Academia); hoy predomina la acepción “retener indebidamente a una persona para exigir dinero por su rescate o para otros fines” (Academia). Hace poco se dio el caso de que un grupo de sedicentes políticos bloqueó en la ciudad de México una importante arteria de tránsito para obtener ciertos objetivos civiles. La ‘acción y efecto de secuestrar’ son la secuestración o el secuestro, y los adjetivos secuestrador, ora y secuestrario, ria.
Con el sufijo -ondo-, la raíz indeuropea sekw-, mediante el latín secundum, nos da nuestra preposición según, con el significado de “conforme o con arreglo a” (Academia); asimismo, ‘en proporción o correspondencia a’, o bien, ‘por el modo en que’ o ‘de la misma suerte o manera que’; ante nombres o pronombres de persona, ‘conforme a la opinión de’. Se usa con la conjunción que, en expresiones como ‘según que vayan saliendo’. “Con carácter adverbial o en frases elípticas indica eventualidad o contingencia. Se cambia por como, en la construcción ‘según y como’.
Del verbo secundar, que nos viene del latín secundare, y que significa “apoyar, cooperar con alguien apoyándolo en la realización de sus propósitos” (Academia), tenemos el adverbio secundariamente, con el sentido de “en segundo lugar” (Academia) y el adjetivo secundario, ria, que se dice de lo ‘que sigue inmediatamente a lo primario o principal’, como la ‘segunda enseñanza’, después de la primaria; en electricidad, nombra a la ‘corriente inducida’ o al ‘circuito por el que fluye’; en geología, es sinónimo de ‘mesozoico’. En obstetricia, las secundinas son la ‘placenta y membranas que envuelven al feto’, y a la ‘mujer que pare por segunda vez’ se la denomina secundípara.
Del adjetivo segundo, da, heredero directo del latín sucundus, el español abunda en acepciones; bástennos las siguientes: ‘persona que sigue en jerarquía a quien dirige o preside’; en boxeo, ‘quien atiende al púgil antes del combate o en las pausas dentro del cuadrilátero’; ‘unidad de tiempo en el Sistema internacional, equivalente a la sexagésima parte de un minuto’; ‘cada una de las sesenta partes iguales en que se divide un minuto de circunferencia’.
Segundero, ra: la ‘manecilla que en el reloj marca los segundos’, ‘fruto que dan ciertas plantas, después del primero, en la misma época del año’.
Extrínseco, ca e intrínseco, ca: he aquí dos adjetivos que corren una suerte paralela en sus estructuras morfosintácticas, aunque semánticamente resulten antónimos. Veamos lo que acerca del primero de ellos nos dice Guido Gómez de Silva y, mutatis mutandis, automáticamente quedará claro lo referente al segundo: “Extrínseco ‘no esencial, no inherente, exterior’, del latín extronsecus (adjetivo) ‘exterior’, del latín extrinsecus (adverbio) ‘extrínsecamente, desde fuera, desde el exterior’, de *extrim ‘exterior’ (de exter o de extarus, los dos igual a ‘exterior, externo; más -secus (preposición) ‘a lo largo (de)’, del indoeuropeo sekwos ‘siguiendo, de un modo que sigue’, de sekw- ‘seguir’”.