Han pasado 20 años y los testimonios siguen surgiendo del terremoto de 1985. Al doliente escenario en el corazón del país, llegaron personajes asumiendo nuevas vocaciones. Es la historia de este autor y del libro que, en las densas elevaciones de polvo de escombros, en la desesperanza de quienes lo han perdido todo, se unió a la palabra hermanada por la catástrofe y contribuyó a dar forma y contenido a la “lectura reparadora”.
Los vestigios que quedaron son espacios de lectura-escritura, una biblioteca comunitaria y los mediadores de la palabra que enriquecieron las actividades. Hoy día las experiencias se siguen multiplicando con jóvenes del valle del Popocatépetl, alumnos de escuelas primarias y secundarias, personas de la tercera edad en centros de salud, bebés del cendi, maestros normalistas, educadoras de preescolar y promotores de lectura del conaculta, con los que Amílcar Saavedra sigue extendiendo su interacción. De este andar se confeccionó el libro integrado por actividades de promoción de la lectura o, como actualmente se afirma, de “mediación”, las cuales se encuentran cuidadosamente agrupadas en capítulos:
• Estrategias para leer y explorar textos.
• Estrategias para escribir y crear historias.
• Estrategias para narrar, imaginar y escuchar.
• Estrategias para expresar, ver y sentir.
Esta propuesta organizativa está articulada con la estimulación de las emociones y los sentidos. Así, tenemos actividades dirigidas a promover la escucha, “ver con los oídos” y la creación de significados; tocar los sentimientos y promover el respeto; evocar las reuniones nocturnas en torno a una fogata o a los clásicos del cine; asumirnos como estatuas humanas, reflexionar y escribir: ¿qué emociones se puede sentir o dejar de sentir en esa condición?; jugar con nuestro nombre; pulir un texto o ejercicios de síntesis; observación de objetos como mirar el zapato y, a partir de él, explicar las matemáticas absurdas; promover el trueque, “llévese para su historia un malvado y horroroso cocodrilo” con “cambio esta bruja malvada por ese horroroso cocodrilo”; o ser el relincho de un caballo, un rugido del león o la lluvia.
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Se hacen sugerencias que servirán como referencia para invitar a descubrir los recursos que se ponen en movimiento para la lectura en voz alta.
Fichero. Actividades didácticas. Español. Primer grado, SEP, México 1995. |
¿Y dónde quedan los libros, dónde la lectura, dónde la escritura? Son cuestiones que el autor integra en la formulación de las actividades en las que busca desarrollar un ambiente lúdico, asociado a la formación de lectores. Otra virtud es que las actividades no remiten a un libro específico, de tal manera que las estrategias de lectura y escritura podrán ser desarrolladas con el acervo que tenemos en nuestra biblioteca escolar, el círculo de lectura, la sala de lectura o cualquier espacio donde hay libros. El hilo conductor es la lectura y escritura y, para abundar en ello, agrega recomendaciones a cada actividad con los apartados “Para que salga mejor” y “Para buscar otros caminos”.
En total son 36 actividades probadas y valoradas en diferentes ámbitos que pueden servir son diferentes tipos de público, con los chicos, los medianos, los grandes y los más grandes, todo depende de las necesidades de los promocionados.
Otro punto de encuentro es el capítulo dedicado a una herramienta básica del mediador, la lectura en voz alta. Ésta permea todas las acciones de formación de lectores, por lo que el autor recomienda tener presente sugerencias que permitirán mejorar paulatinamente las condiciones de lector mediador, más aún, servirán como referencia para invitar a los promocionados a “descubrir” los recursos que se ponen en movimiento para la lectura en voz alta.
Finalmente, la obra atiende una demanda sentida por docentes, bibliotecarios y promotores de lectura: ¿dónde encontrar libros para reponer los que se han perdido, deteriorado o para cubrir las necesidades bibliográficas de mi escuela o círculo de lectura? Integra algunos referentes para hacer crecer un acervo, incluso un calendario de ferias de libros que le permitirá ubicar los lugares más cercanos para estar en contacto con los libreros y los editores.
De esta manera, maestros, promotores y mediadores de la lectura y la escritura dispondrán de una guía para compartir su gusto más preciado, abrir un libro para ser leído, acercarse a una biblioteca para darle voz y movimiento.
| *Reseña del libro Leer, escribir, narrar e imaginar: estrategias y pretextos, de Amílcar Saavedra Rosas, Alfaguara, México, 2005, 115 p. |