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Correo del Maestro Núm. 123, agosto 2006

La comunicación biológica

Natalia Estramil*

 

Como los lobos, todo animal se comunica para cumplir actividades vitales como reproducirse, alimentarse, competir o evitar ser depredado.
animals.timduru.org

La comunicación biológica es un fenómeno común en todo el reino animal: dos personas entablan una conversación, un ave canta y su pareja vuela para reunirse con él, un gato se eriza amenazando a su adversario y evita que éste lo ataque, un mono grita en presencia de un depredador y su grupo se refugia... Todo animal se comunica en algún momento de su vida ya sea para reproducirse, alimentarse, competir o evitar ser depredado. La comunicación es el resultado inevitable de que para cumplir todas estas actividades vitales todo animal debe interaccionar no sólo con el medio físico sino también con el biológico, más precisamente con otros animales. De este modo, la interacción es lo que caracteriza a la comunicación biológica.

Podría decirse que existe comunicación biológica cuando un individuo produce una acción que probablemente cambie el comportamiento de otro individuo. Es decir, el que percibe la acción probablemente se comporte de una manera diferente a lo que se esperaría si no hubiera recibido un indicio.

El sistema comunicativo

¿Cómo se compone?

Teniendo en mente qué es la comunicación, podemos preguntarnos qué sucede cuando hay comunicación o, mejor dicho, cuáles son los elementos básicos que encontramos en un sistema comunicativo. Para que este sistema exista debe haber por lo menos dos individuos cuyos roles puedan intercambiarse en la siguiente interacción: el emisor (quien emite un mensaje) y el receptor (quien  lo recibe). Pero tenemos un tercer elemento: la señal o, mejor dicho, conjunto de señales, llamado también repertorio de señales o código. El receptor y el emisor deben compartir –por lo menos en parte– el mismo código, es decir, las señales que un emisor transmite deben ser “entendidas” por el receptor, por decirlo de otra forma, ambos deben “hablar el mismo idioma”.

Hemos de agregar un cuarto elemento: este código o repertorio de señales va a ser transmitido a través de un canal comunicativo o sensorial, que es la modalidad que se utiliza para comunicarse. Este canal puede ser químico, visual, acústico, táctil, sísmico o eléctrico. En el medio físico por el que viaja la señal actúa el ruido que distorsiona la información (código) que viaja por dicho medio. El ruido –que es cualquier elemento o fenómeno que degrada o impide el pasaje de la señal entre el emisor y el receptor– no tiene por qué ser sólo acústico (sonido), sino que para el canal visual por ejemplo puede ser una rama, una pared, etc.; para el canal químico puede ser el viento, y así para cada canal comunicativo. El ruido, siempre presente en los sistemas comunicativos, va a condicionar el funcionamiento de los mismos.

¿Cómo funciona?

Hasta aquí hemos descrito cómo se compone el sistema comunicativo básico, pero este sistema no se encuentra aislado sino inmerso en un medio. El contexto que encuadra la interacción brinda a los receptores otras fuentes de información: un emisor gordito y grande muestra su plumaje brillante y colorido y, como si fuera poco, canta; el receptor sólo percibe el canto en un principio, pues existe ruido en el ambiente –ramas y hojas– que no dejan ver cuán grande, gordito y bonito es el emisor a pesar de que el tamaño, estado nutricional y colorido son también fuentes de información. A su vez, el canto de otras aves puede significar ruido con respecto a la señal auditiva –el canto del emisor–, esto genera que no se perciba  muy bien de dónde proviene el canto, sin embargo, el receptor reacciona acercándose en la dirección correcta y logra ver al emisor. Ahora, atraído además por su buen aspecto, decide formar pareja; el contexto en el cual están inmersos –temperatura adecuada y la buena disponibilidad de alimentos en el medio–, entre otras cosas, los condiciona a que así sea.

De esta forma, para que se produzca la comunicación, la información deberá intercambiarse entre el emisor y el receptor, y además tener algún efecto. Muchas veces las señales no son atendidas por potenciales receptores y entonces no se completa la comunicación. También existen señales que no son emitidas para un receptor determinado sino “para aquel al que le interese”, como podría ser el ejemplo recién citado. Finalmente, siempre van a existir receptores indeseados por el emisor como predadores, competidores o parásitos que van a hacer uso de tales señales para beneficio propio. Este hecho se ubica entre los costos que presenta el emisor al decidir emitir las señales.

Las señales

Los animales requieren estar informados. La información que obtienen del medio en el que se encuentran les permite “tomar decisiones” de cómo actuar. En general, puede entenderse que cuanta mayor información obtengan del medio, tanto más probable será que tomen las “decisiones” adecuadas. Sin embargo, los animales también  pueden beneficiarse al transmitir la información. En el transcurso de la evolución los animales se han especializado en ser buenas fuentes de información desarrollando actos que se transformaron en señales y que constituyen las mejores fuentes informativas utilizables por los participantes de la interacción. Este tipo de señales son los llamados displays, que pueden ser visuales, audibles, eléctricos, químicos, etc. Aunque el término suene un tanto complicado, todos hemos observado en nuestra vida cotidiana cuando un perro marca su vecindario con su orina, o escuchado el cantar de los pájaros en un día de primavera. Estas y otras señales especializadas que son utilizadas por los animales para comunicarse son ejemplos de displays.

Canales comunicativos o sensoriales

Dentro de los canales comunicativos o sensoriales encontramos los siguientes:

A. Canal visual:

Tiene como base una serie de posturas, movimientos de apéndices o todo el cuerpo que generalmente se acompañan de coloraciones, diseños y estructuras especiales y que en conjunto forman las señales visuales o displays visuales. Estas señales observables a su vez pueden resultar de la luz reflejada (luz que proviene del sol y “rebota” sobre el objeto) o provenir del propio individuo porque éste tiene la capacidad de emitir luz (también llamada bioluminiscencia), como lo hacen las luciérnagas.

Entre las características básicas de la comunicación visual encontramos que:

• Permite localizar muy bien al emisor

• Tiene un costo energético1 medio para el emisor

• No se puede usar en la oscuridad (salvo que el animal utilice la bioluminiscencia)

• Sus señales funcionan bien sólo hasta distancias medias

• Se transmite la información de forma rápida

B. Canal acústico (sonido):

Se fundamenta en ondas originadas por objetos o estructuras que vibran y viajan a través de un medio, ya sea el aire o el agua. Entre los displays audibles el más conocido puede clasificarse como vocal. Entre las vocalizaciones se encuentran los sonidos del lenguaje humano: el llanto, la risa, el alarido, el canto y los llamados –observados, por ejemplo, en las aves–, el silbido y el chillido –observados en los delfines–, etc. Otros animales emiten ultrasonidos –sonidos que se encuentran por fuera de nuestra percepción acústica–, así como también lo están los infrasonidos, emitidos por los elefantes para comunicarse. Pero éstas no son las únicas formas de emitir sonidos: los gorilas, por ejemplo, se golpean el pecho, algo observado raramente en los chimpancés. Otros displays audibles pueden involucrar golpear objetos como lo hacen primates y aves, por ejemplo, el pájaro carpintero.

Entre las características básicas de la comunicación acústica encontramos que:

• Permite localizar bien al emisor

• Tiene un costo energético alto para el emisor

• Se puede usar en la oscuridad

• Funciona bien hasta distancias largas

• Se transmite información de forma rápida

C. Canal sísmico:

Se basa en el pasaje de información a través de vibraciones generadas al golpear el sustrato, que puede ser tierra, arena o la tela de una araña. Roedores, anfibios y arañas son ejemplos clásicos de animales que utilizan este canal, si bien la comunicación sísmica  como campo de estudio es bastante reciente.

Entre las características básicas de la comunicación sísmica encontramos que:

• Permite localizar al emisor

• Tiene un costo energético alto para el emisor

• Se puede usar en la oscuridad

• Funciona bien hasta distancias aun más largas que las señales acústicas

• Se transmite información de forma rápida

D. Canal táctil:

Muchos mamíferos, como los leones, usan frecuentemente el canal táctil para comunicarse.
locusmeus.com

Es muy usado y se basa en contactos de todo tipo: morder, amamantar, acariciar, etc. Está muy distribuido entre los mamíferos ya que pueden utilizar la nariz, los labios, el cuello, las manos, la lengua, etc. El espulgamiento social, en el cual los individuos se limpian de parásitos entre sí, es un display táctil frecuente observado en muchos primates. Pero los estímulos táctiles son también importantes en invertebrados como los insectos; las cucarachas, por ejemplo, los utilizan en etapas que preceden a la cópula.

Entre las características básicas de la comunicación táctil encontramos que:

• Permite localizar muy bien al emisor

• Tiene un costo energético bajo para el emisor

• Se puede usar en la oscuridad

• Funciona bien sólo a distancias muy cortas

• Se transmite información de forma rápida

E. Canal químico:

A tener en cuenta. No existe una clara separación entre las señales sísmicas y las acústicas pues ambas son vibraciones que se propagan en un “medio”; las primeras lo hacen principalmente a través del sustrato, las segundas lo hacen principalmente a través del aire o el agua. ¿Por qué principalmente? Porque es posible pensar que las señales sísmicas en general son transmitidas en parte a través del sustrato y en parte a través del aire, así como también las señales acústicas pueden ser recibidas a través de vibraciones en el sustrato.

Se trata de displays en los cuales se liberan sustancias químicas con valor informativo. Cuando un animal libera una sustancia química puede provocar una respuesta ya sea en otro individuo o sobre él cuando vuelve a encontrarse con su rastro; este tipo de sustancia es denominada feromona. Las feromonas pueden ser productos generados por glándulas especializadas para tal fin o pueden ser productos de desecho como la orina, el sudor o las heces fecales, que además pueden tener un rol en la comunicación de este tipo.

Entre las características básicas de la comunicación química encontramos que:

• No permite localizar bien al emisor

• Tiene un costo energético bajo (heces, orina, sudor) pero es más alto cuando implica glándulas especializadas

• Se puede usar en la oscuridad

• Funciona bien hasta distancias largas

• Se transmite la información en forma lenta

F. Canal eléctrico:

Ciertos animales acuáticos tienen una sensibilidad especial para detectar campos eléctricos, por ejemplo de tiburones, rayas y peces eléctricos. Además de la capacidad de recepción, algunos de estos animales poseen la capacidad de generar campos eléctricos a través de órganos eléctricos que no son más que tejidos musculares muy modificados.

Entre las características básicas de la comunicación eléctrica hallamos que:

• Se puede usar en la oscuridad

• Funciona bien hasta distancias cortas y en aguas tranquilas

• Lo utiliza un número pequeño de especies, lo que brinda un alto grado de aislamiento

A tener en cuenta. No todos los animales utilizan todos estos canales comunicativos y, como veremos en el ejemplo que sigue, éstos se pueden emplear según las circunstancias o según las respuestas que se van obteniendo.

 

Cómo se comunican las arañas

Para finalizar esta breve revisión, tomemos un grupo como referente: las arañas (orden Araneae), que son el sexto o séptimo grupo más diverso en número de especies descritas o estimadas de existir. Entre otras cosas, se caracterizan por estar en todos los ambientes (a excepción quizá del aire) y por tener una dieta carnívora basada en ingestión de insectos.

La comunicación en las arañas tiende a hacerse por muchos canales comunicativos, sin embargo, la gran mayoría caza por la noche y los canales sísmicos (vibraciones que se transmiten a través del sustrato), químicos (feromonas) y táctiles son los más importantes tanto en el cortejo como en la alimentación. Citaremos de igual modo los canales usados por ellas:

1) Canal visual: aunque la mayoría de las arañas no ve bien, los saltícidos son un grupo que se caracteriza por su buena visión. La presencia de receptores determinados y las experiencias comportamentales han sugerido, incluso, que estas arañas poseen visión a color. Una especie de saltícidos muestra cómo puede funcionar este canal y cuál puede ser su utilidad: las hembras Phidippus johnsoni tienden a preferir a los machos que danzan durante el cortejo en vez de los machos que no lo hacen. El hecho de que el macho esté vivo y dance (llamando la atención de sus depredadores) puede ser un indicativo de cuán hábil es para evadirlos. La danza también puede indicarle a la hembra la destreza que él posee a la hora de capturar a sus presas, incluso más: el hecho de bailar puede reflejar el buen estado físico del macho, ya que le implica un gasto energético importante.

2) Canal acústico: aunque las arañas produzcan sonidos a través de la percusión (tamborileos con las patas, palpos o abdomen) y la vibración (de las patas o el cuerpo), un modo de comunicación acústica muy común en arañas es lo que llamamos estridulación. Se trata de la producción de sonidos como resultado del raspaje de determinadas estructuras rígidas que frecuentemente poseen superficies especiales. La estridulación es utilizada por las arañas durante el cortejo y las interacciones agonísticas entre machos, y pocas veces es percibida por el oído humano.

3) Canal sísmico: las arañas generan vibraciones en el sustrato (tela, tierra, hojas, etc.) tamborileando con sus palpos y abdomen, estridulando o sacudiendo los hilos de la tela propia o ajena. Las vibraciones pueden ser fundamentales en las arañas no sólo para detectar a la presa sino para comunicarse con individuos de su misma especie (cortejo, comportamiento territorial, etcétera). Los machos de ciertos saltísidos emplean principalmente señales vibratorias cuando la hembra está dentro del nido, pero cuando se encuentra fuera de él, los machos optan por emitir principalmente señales visuales.

4) Canal táctil: es importantísimo en las interacciones entre machos y durante el cortejo y la cópula. Generalmente es el resultado de una cadena de diferentes señales utilizadas. Mencionemos como ejemplo a la Linyphia triangularis: las peleas de machos en general comienzan con señales vibratorias, y si ninguno desiste, continúa posiblemente con displays visuales amenazantes; y si ninguno abandona, prosigue con el contacto físico, fase en la cual se resuelve una gran cantidad de este tipo de encuentros. El contacto físico no suele llegar a mayores –no genera daños–, simplemente es una forma en la que cada individuo se puede informar de la fuerza que tiene el otro.

5) Canal químico: es poco conocido en arañas. Los datos se basan en feromonas liberadas por las hembras, las cuales, por cierto, han sido identificadas químicamente sólo en algunos casos. En Portia labiata, una especie de saltícidos, las hembras son capaces de identificar, entre otras cosas, sus hilos de seda y sus ootecas (bolsitas o sacos externos en donde las arañas guardan sus huevos). Esto significa que existen sustancias que pueden ser identificadas por la hembra y que le comunican qué cosas son o no propias.

Para terminar

Hasta aquí hemos visto qué es, cómo se compone y cómo funciona un sistema comunicativo, qué son las señales, cuáles son los canales comunicativos que utilizan los animales y terminamos con el ejemplo de las arañas. Sin embargo, debemos mencionar que la transmisión de información es algo que está más difundido de lo que solemos pensar. De hecho, no sólo ocurre entre individuos de la misma especie, ni sólo a un nivel organísmico: el mutualismo –interacción en que participan y se benefician individuos de diferentes especies– es un buen ejemplo de comunicación entre especies distintas, y el envío de mensajes químicos de unas células a otras constituye una forma de comunicación  a nivel celular.

* Agradezco la colaboración de Anita Aisenberg por sus valiosos comentarios y su asistencia en la corrección del presente artículo.

1 El costo energético es la demanda de energía que requiere un organismo para realizar una actividad determinada. Algunas actividades requieren más energía que otras y por ello se habla de costo energético alto, medio y bajo. Si, por ejemplo, la comunicación se realiza a través de la materia fecal, el animal no gasta mucha energía en generar la señal porque no está produciendo una sustancia química específica para comunicarse, sino que simplemente aprovecha la circunstancia de algo que se va a liberar necesariamente. En cambio, el canal acústico tiene un costo energético más alto por el esfuerzo que le implica al animal emitir sonidos.

 

Bibliografía

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