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Correo del Maestro Núm.112,septiembre 2005

Ana, Beto y Carlos

Claudia Hernández García
Daniel Juárez Melchor

Sócrates.-¿Es posible que el que no descubra la esencia descubra la verdad?

Teetetes.- No.

Sócrates.-¿Se obtendrá la ciencia cuando se ignora la verdad?

Teetetes.-¿Cómo, Sócrates?

Sócrates.-La ciencia no reside en las sensaciones sino en el razonamiento de las sensaciones, puesto que, según parece, sólo por el razonamiento se puede descubrir la ciencia y la verdad, y es imposible conseguirlo por otro rumbo.

Teetetes.- Así parece.

Sócrates.-¿Dirías que lo uno y lo otro son una misma cosa, cuando hay entre ellas una gran diferencia?

Teetetes. -Eso sería inexacto.

Sócrates.-¿Qué nombre das a estas afecciones, ver, oír, olfatear, resfriarse, calentarse?

Teetetes. -A todo eso lo llamo sentir; porque, ¿qué otro nombre puede tener?

Sócrates.- Comprendes todo esto bajo el nombre de sensación.

Teetetes. -Así es.

Sócrates.-Sensación que, como decimos, no puede descubrir la verdad, porque no afecta la esencia.

Teetetes.-Es cierto.

Sócrates.-Ni tampoco, por consiguiente, la ciencia.

Teetetes.-Tampoco.

Sócrates.-La sensación y la ciencia, ¿no podrían ser una misma cosa, Teetetes?

Teetetes.-Parece que no.

Sócrates.-Ahora, sobre todo, es cuando vemos con la mayor evidencia que la ciencia es una cosa distinta de la sensación. Es cierto que hemos comenzado esta conversación con el propósito de descubrir, no lo que no es la ciencia, sino lo que ella es. Sin embargo, estamos bastante adelantados en este descubrimiento para no buscar la ciencia en la sensación, sino en el nombre que se da al alma cuando considera ella misma los objetos.

Teetetes.-Me parece, Sócrates, que este nombre del que hablas es el juicio.

Sócrates.-Tienes razón, mi querido amigo; mira, pues, de nuevo, después de que hayas borrado de tu espíritu todas las ideas precedentes, si en el punto en que estás ahora se te muestran las cosas más claramente, y dime otra vez qué es la ciencia.

Teetetes.-No es posible, Sócrates, decir que es toda clase de juicios, puesto que los hay falsos; pero me parece que el juicio verdadero es la ciencia, y ésta es mi respuesta [por ahora]. Si discurrimos más descubrimos, como sucedió antes, que no es cierto, trataremos de decir otra cosa.*

Platón**

 

La actividad que presentamos ahora está pensada para alumnos de tercero de secundaria en adelante. Como siempre, sugerimos que primero se trabaje en equipos de dos o tres personas y luego se procure una discusión con todo el grupo para comparar estrategias y soluciones.

Actividad:

1.  Ana, Beto y Carlos pasaron un buen rato jugando a las cartas. Cada uno de los juegos tuvo exactamente un ganador. Si esto fue lo que sucedió...

a)  Ningún jugador ganó dos juegos seguidos.

b)  Cuando a un jugador le tocaba repartir las cartas, no ganaba el juego.

c)   La primera en repartir fue Ana, continuó Beto, luego Carlos y otra vez Ana. Éste fue el orden que se siguió todo el rato.

d)   El único jugador que ganó más de dos juegos no ganó el primer juego.

  ¿Podrías decir quién fue el único jugador en ganar más de dos juegos?

   Ana, su hermano, su hija y su hijo son jugadores de tenis. Un juego de dobles está a punto de iniciar.

a)    El hermano de Ana está en frente de su hija, pero del otro lado de la red.

b)    El hijo de Ana y el hermano del peor jugador están en contraesquina.

c)    El mejor jugador y el peor jugador están del mismo lado de la red.

     ¿Quién es el mejor jugador?

3.   “Nosotros (Ana, Beto y Carlos) tenemos hijos.

a)  Ana tiene al menos una hija y el número de niños es el triple que el de niñas.

b)  Beto tiene al menos una hija y el número de niños es el doble que el de las niñas.

c)   Carlos tiene al menos una hija y tres niños más que niñas.

d)  Si te digo cuántos hijos tenemos en total, un número menor que 25, sabrás cuántos hijos tengo, pero no cuántos hijos tienen los otros. En total tenemos...

   ¿Quién está hablando?

 

Soluciones:

1.  Analicemos qué pasó durante los juegos con una tabla en la que las letras corresponden a las iniciales de los nombres de los jugadores. Así se lee la primera fila:

Para la primera partida reparte Ana, significa que puede ganar Carlos o Beto. Por el momento supongamos que gana Carlos. Para la segunda partida, que reparte Beto, puede ganar Ana o Carlos; pero como Carlos acababa de ganar, entonces tiene que haber ganado Ana. Cuando reparte Carlos sólo puede ganar Beto. La segunda vez que reparte Ana, sólo puede ganar Carlos. Durante la quinta mano sólo puede ganar Ana. Para la sexta sólo puede ganar Beto. Y, finalmente, la séptima partida tuvo que ganarla Carlos. Ya no es necesario revisar más casos porque para entonces ya hubo un único jugador que ganó tres veces.

Orden de repartición

Partidas

Cumple con todas las reglas

Las opciones que aparecen en la tabla son todas las posibles combinaciones de juegos y ganadores que pudieron haber ocurrido durante todo el juego. Sin embargo, los únicos dos casos donde se cumplen todas las reglas son en las partidas 4 y 7. ¿Puedes decir por qué? Lo que significa que el jugador que ganó más de dos juegos tuvo que haber sido Carlos.

2. Los cuatro jugadores pueden estar acomodados en una de estas cuatro configuraciones:

De las opciones 1 y 3 podemos deducir que el hermano es hermano del peor jugador. Por lo tanto, Ana es la peor jugadora. Y por el inciso c) deducimos que el hermano es el mejor jugador.

De las opciones 2 y 4 tenemos que la hija es hermana del peor jugador; por lo tanto, el hijo es el peor jugador. Y el hermano es el mejor jugador.

De todas las posibilidades se deduce que el hermano de Ana es el mejor jugador.

3. Ana podría tener 3, 6, 12, 15... hijos; Beto 4, 8, 12, 16...; y Carlos 5, 7, 9, 11, 19...

El total de hijos entonces estará entre 12 y 24. No puede ser 13 porque ninguna combinación de números (uno de cada secuencia) suma esa cantidad. Tampoco puede ser 12, 14, 15, 16 o 17 porque se sabría cuántos hijos tiene cada uno y esto contradice el inciso d). Tampoco pueden ser 18, 20, 21, 22, 23 o 24 hijos porque entonces no se sabría el número de hijos de ninguno y esto también contradice el inciso d). El total de hijos sólo puede ser 19.

Como el número de los hijos de Beto sólo puede ser par, el de Carlos impar y como el total de hijos es impar, el número de hijos de Ana tiene que ser un número par. Y como sólo puede ser 6, entre Beto y Carlos deben tener 13 hijos y este número se puede obtener de dos formas diferentes. Por lo tanto, es Ana quien está hablando.

 

* Tomado de “Teetetes o de la ciencia” en Diálogos de Platón, Porrúa, México 2003, pp. 464-465.

** Platón (428-348 a. C.) fue uno de los tres grandes filósofos del mundo antiguo (Sócrates y Aristóteles fueron los otros dos). En el año 387 fundó en Atenas la Academia, institución destinada al trabajo sistemático y la educación en filosofía y ciencia. Sus ideas han sido una gran influencia para los filósofos de todas las épocas.

 

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