|
Árbol de eucalipto.
http://joseosvaldo.freeyellow.com/Fotos
/eucalipto.JPG |
Emocionado luego de tomar aquel café que lo hizo cuestionarse sobre el origen de las sustancias, usted decide ver la película que se proponía disfrutar. Al encender el televisor aparece el anuncio de un perfume; justo el que su pareja le regaló para su último aniversario. Usted huele el frasco y el ánimo reflexivo que lo invade lo obliga a investigar esa extraña relación entre el líquido y el aroma que desprende.
Si usted puede oler esa fragancia significa que ésta -que no es más que una sustancia química- puede llegar a su nariz e introducirse dentro de sus narinas para desencadenar esa agradable y olorosa sensación. Sin embargo, es claro que el líquido en el que consiste el perfume no está escapándose de la botella y metiéndose en su sistema olfativo. Lo que sucede es que ese líquido libera un vapor que, arrastrado por el aire del ambiente, es capaz de aproximarse hasta su cabeza. Esas sustancias que desprenden vapores a temperatura ambiente se denominan sustancias volátiles.
Terminado este sencillo y lógico razonamiento, se le ocurre una gran idea. Sale de su casa y al entrar en su jardín cierra los ojos y aspira ese aire cargado de fragancias (vapores) de la naturaleza. Allí usted puede percibir el aroma fresco de sus plantas, lo que le produce una gran sensación de paz.
Aplicando el mismo razonamiento, las hojas de sus árboles deben de contener un líquido volátil de forma que ese olor pueda llegar a su nariz. ¿Será posible a partir de esas hojas obtener ese líquido? Imagínese todos los perfumes que podría preparar de esta forma. Acaba de plantear un objetivo: ¡vamos a robarle el aroma a una planta!
Ese líquido responsable de las fragancias de las plantas se denomina aceite esencial, ya que contiene la esencia de las mismas. Se encuentran ampliamente distribuidos en las plantas y se pueden encontrar, según la especie, en las hojas (albahaca, eucalipto, menta, romero, salvia), raíces (cúrcuma, jengibre, valeriana), frutos (nuez moscada, perejil, pimienta), semillas (anís, hinojo, comino) y flores (lavanda, manzanilla, tomillo, rosa).
¿Cómo lo extraemos?
Como ejemplo obtendremos el aceite esencial encontrado en las hojas de Eucalyptus. ¿Qué podemos hacer para separar únicamente el aceite del resto de la hoja?
Sabemos, gracias a nuestros razonamientos anteriores, que al ser volátil el aceite se está continuamente separando de la hoja en forma de vapor. Debemos aprovechar esta propiedad para lograr nuestro hurto. Por lo tanto, lo que debemos pensar es cómo hacer para convertir todo el aceite en vapor. ¿Qué haría si yo le pidiera que convirtiera un líquido en vapor? La respuesta es muy sencilla: debe calentarlo. Calentando las hojas lograremos desprender todo el aceite esencial, en forma de vapor.
Aún tenemos un problema, con esto obtendríamos el aceite en forma de vapor, lo que no es muy conveniente para su almacenamiento, y no podemos correr el riesgo de que el vapor se nos escape al aire de la atmósfera. Debemos convertirlo nuevamente en un líquido para poder almacenarlo en un frasco. ¿Cómo haría usted para convertir un vapor en un líquido? La respuesta también es sencilla: debemos enfriarlo.
Hasta ahora, nuestro experimento se resume en calentar las hojas para que el vapor se desprenda, y luego condensarlo, esto es, enfriarlo para convertirlo en líquido.
El próximo paso es encontrar materiales que permitan desarrollar estos pasos. Para ello, usted busca información y descubre que el proceso que ideó es conocido como destilación por arrastre con vapor; ahora emprende la búsqueda de los materiales necesarios.
 |
| Figura 1. Nuestro objetivo consiste en extraer el aceite esencial responsable del aroma de la planta contenido en la hoja y almacenarlo en un recipiente para su uso posterior como fragancia. |
Dispositivo a utilizar
En la figura 2 encontramos un esquema del equipo a utilizar. Éste consta de un recipiente vertical, donde colocaremos las hojas; un cabezal de destilación, que no es más que un conector entre las piezas del equipo: un refrigerante y un recipiente colector. Estas piezas pueden conseguirse en cualquier laboratorio de química, o podría utilizar su ingenio para construir algo similar. Recuerde que fue usted quien diseñó la estrategia del método, por lo que nadie mejor que usted mismo para construir el dispositivo necesario.
 |
| Figura 2. Estructura y diseño de un equipo que permite calentar las hojas para desprender los vapores de su aceite esencial y luego enfriarlo para obtenerlo como aceite liquido. |
El procedimiento a realizar y la justificación del mismo puede resumirse en los siguientes pasos.
1. Llenar dos tercios del recipiente vertical con agua.
Agregamos agua por dos razones. La primera es para evitar que la temperatura del sistema se eleve demasiado y nuestras hojas prendan fuego (no queremos desencadenar un incendio con aroma a bosque). La segunda es para que el vapor de agua generado arrastre los vapores del aceite esencial y ayude a su extracción.
2. Introducimos las hojas del material vegetal en un canasto dentro del recipiente vertical
El material vegetal a utilizar, en este caso las hojas de Eucalyptus, deben ser recogidas poco antes de realizar la extracción, ya que no debemos dejar que las mismas se sequen y pierdan el aceite que queremos obtener. Necesitamos una gran cantidad de hojas, ya que el aceite contenido en cada una de ellas es muy poco.
Para que se tenga una idea de la cantidad de hojas a colocar, cuando yo realicé esta extracción bajo las mismas condiciones, pude obtener un gramo de aceite esencial al poner un kilogramo de hojas en el recipiente.
Por el cilindro externo corre agua fría para enfriar los vapores internos
3. Encendemos la fuente de calor
El calor provoca la evaporación del agua y del aceite esencial. Los vapores de agua arrastran los vapores del aceite y ambos se dirigen al refrigerante indicado en la figura. Éstos comienzan a recorrerlo por el cilindro interno, mientras que por fuera del mismo circula agua fría, que logra disminuir la temperatura de nuestros vapores convirtiéndolos en agua y aceite líquidos.
 |
| Figura 3. Estructura y función del refrigerante. Al correr agua fría por el cilindro exterior, los vapores que circulan dentro del cilindro interno se enfrían y condensan (pasan a estado líquido). |
4. En el recipiente colector se recogen el agua y el aceite esencial
Los dos líquidos se dirigen al recipiente colector. Como uno es agua y el otro aceite, éstos no se mezclan y queda el segundo por encima del primero. Lo único que nos resta hacer es separar el agua del aceite. Para ello abrimos la canilla inferior que permite la salida del agua y deja en el recipiente sólo el aceite esencial.
Este procedimiento es denominado por los químicos destilación por arrastre con vapor de agua, es decir, separación de componentes de una mezcla a través del arrastre de uno de ellos por el vapor de agua.
Baño de tina
Después de todo el esfuerzo, usted tiene en sus manos un frasco con la esencia de una planta. Hemos logrado con éxito nuestro hurto y lo más sorprendente es que lo conseguimos con un simple razonamiento de las cosas que nos rodean.
Considerando el cansancio que le ha provocado semejante labor, usted decide tomar un baño caliente. Llena su tina de agua y agrega unas gotas del aceite obtenido. Al sumergirse en el agua cierra los ojos y comienza a relajarse. Respira profundo, es como estar bañándose en el bosque. Se siente tranquilo, relajado y con las vías respiratorias despejadas. Está convencido de que razonar sobre lo que lo rodea es fácil y siente que allá afuera hay un mundo para descubrir, aprender y modificar en nuestro provecho.