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Correo del Maestro Núm.108,mayo 2005

Observar aves, un pasatiempo para todos

  Patricia Manzano Fischer

Mirlo primavera.
Foto:Rurik List

Uno de los principales problemas que enfrenta el mundo es la pérdida del contacto entre la gente y la naturaleza. La tendencia es una mayor población concentrada en las ciudades y una disminución de las comunidades rurales. Al vivir en centros urbanos, nuestro contacto con la naturaleza se ve reducido a las pocas áreas verdes que nos rodean o a las visitas intencionadas a zonas naturales. Resulta muy difícil poder observar animales grandes como coyotes, o incluso pequeños como ranas o conejos si vivimos en una ciudad, pero siempre podemos contar con las aves. Las aves viven a nuestro alrededor y las podemos observar casi en cualquier lugar; desde el auto o la ventana de la oficina, el jardín, en el parque o fuera de las ciudades en ambientes más naturales.

La observación de aves es un pasatiempo que permite a la gente acercarse a la naturaleza, inspirándola a proteger y conservar las criaturas que descubre y los lugares donde viven. México es un país rico en especies de flora y fauna, en el que encontramos 1054 especies de aves, además de muy variados hábitats y lugares para observarlas.

La observación de aves tiene muchas ventajas para la gente que la disfruta. Las aves son bellas, diversas y divertidas para observar. Es una actividad que se puede hacer en familia, con amigos o a solas, sin importar la edad.

Las aves pueden apreciarse a simple vista, colocando comederos y bebederos para atraerlas, o utilizando binoculares para identificarlas, además se pueden hacer listas de todas las aves observadas. Hay personas que incluso se dedican a estudiarlas, se llaman ornitólogos.

Muchas personas en los Estados Unidos son observadoras de aves; la observación de aves se considera el deporte de espectadores número uno. En Gran Bretaña, el 80% de la población está interesado en las aves y millones de personas las alimentan regularmente durante el invierno. Cada año llega a México un mayor número de turistas aficionados a esta actividad; la industria turística ha reconocido este hecho y trabaja para hacer de las aves un atractivo más para el turismo extranjero. Pero ¿qué pasa con el turismo nacional?, ¿qué pasa con nosotros los mexicanos? En nuestro país la costumbre es tener aves canoras en jaulas, ya sea en los jardines o en el patio de la casa, pero son pocas las personas que observan a las aves en su ambiente natural.

¿Quién puede ser un observador de aves?

 Cualquier persona puede observar aves, ya que lo único que se requiere es interés. Puede ser un adulto o un niño, un profesionista o una ama de casa quien se detenga y deleite contemplando el comportamiento de las aves, sus colores, escuchando su forma de comunicarse.

            El observador de aves se recrea al ir por la calle, en la carretera, en los parques y áreas verdes, durante sus vacaciones o al mirar por una ventana durante su trabajo. En resumen, en cualquier lugar y en cualquier momento.

Equipo de un observador de aves.

¿Qué se necesita?

Sólo requerimos nuestros ojos y poner atención a nuestro alrededor; sin embargo, si queremos identificar a las especies que estamos viendo y saber sus nombres o alguna otra cosa sobre ellas, un observador de aves necesita algunas herramientas. Para comenzar, necesitamos binoculares, que nos permiten ver más allá de lo que alcanzan nuestros ojos, y una guía de campo, donde podemos encontrar fotos o dibujos de las aves, junto con sus nombres y otra información. Una libreta o cuaderno y un lápiz nos ayudarán a recordar pequeños detalles que más tarde servirán para identificar al ave que vimos.

Si salimos al campo, necesitamos ir vestidos para la ocasión, usar ropa de colores neutros como verde, café o beige. Un sombrero o gorra nos protegerá del sol, unas botas o zapatos cómodos para caminar por el campo harán que nuestro andar sea agradable y no una tortura. Una bolsa o mochila donde guardar la guía de campo, libreta, lápiz, agua y algo para comer. Hay que vestirse de acuerdo con el clima, si hace calor, usar ropa ligera, si es un lugar frío, llevar varias capas de ropa para poder quitarnos las necesarias en caso de que nos dé calor al caminar. Y siempre ponerse protector solar.

 

Binoculares 

El binocular es una herramienta sumamente útil cuando queremos ver detalles de un ave, como las barras en las alas o la cola, la ceja o la corona, o incluso si tienen una anillo blanco alrededor del ojo. Los binoculares, por ser objetos con lentes ópticas, suelen ser costosos, y lo mejor es saber cuáles son los que más nos convienen dependiendo de sus características. A continuación encontrarás una descripción de los tipos de binoculares disponibles en el mercado, el significado de los números impresos en la parte superior y cómo ajustarlos a tu vista.

 

Normas de respeto y cuidado hacia las aves  

  • Mantente en los caminos o veredas, y estaciona tu auto en sitios permidos.
  • Evita molestar a las aves, sobre todo si están anidando, NUNCA tomes sus huevos o pollos, ni permanezcas mucho tiempo cerca de un nido.
  • Cumple con los reglamentos de los parques y áreas naturales.
  • No dejes basura, recuerda que las aves pueden morir si llegan a comerla o a atorarse con materiales que desconocen.
  • Divide los grupos grandes en pequeños, ya que menos gente causa menos perturbaciones.
    Si sigues estas normas, tanto tú como las aves pasarán un buen rato.

Tipos de binoculares

Los binoculares utilizan prismas para corregir la orientación de la imagen, de allí que también se les dé el nombre de prismáticos. Existen dos diseños básicos, el tipo 'porro' y el tipo 'techo'.    Los binoculares de prismas tipo porro pueden tener un ángulo de visión amplio con una excelente definición de imagen, pueden enfocar objetos más cercanos y suelen ser más baratos, aunque más pesados que los binoculares con prismas tipo techo de similar calidad.

Los binoculares con prismas tipo techo tienen un diseño más compacto que les permite soportar un tratamiento más rudo y tienen un sistema de enfoque interno que los hace menos susceptibles a la entrada de polvo y humedad. Su compleja configuración óptica y la precisión requerida en su fabricación los hacen más caros que los binoculares con prismas tipo porro.

Hay que asegurarse de que el binocular se pueda abrir lo suficiente para ajustarse a la distancia que existe entre los ojos.  

¿Qué son esos números?

Cualquier  binocular conveniente tendrá marcado en algún lugar un número seguido del signo de multiplicación "X" y otro número a la derecha.

El primer número refiere el aumento, es decir, el número de veces que se aumenta la imagen; el segundo es la apertura, que determina la cantidad de luz que entra a los binoculares. Una buena luz hace que veamos los colores y detalles más claramente.

Para la observación general de aves, los aumentos recomendables son 8x, 9x y 10x. Los binoculares más luminosos (de 40 a 50 mm) tienden a ser más pesados, factor que también debes tomar en cuenta, pensando qué tan cómodo te sentirás después de llevar uno colgando del cuello por más de cinco horas.

Tipos de bino culares

Ajuste de dioptrías

La mayoría de la gente tiene distinta agudeza visual en el ojo izquierdo que en el derecho, por lo que es necesario ajustar el binocular para cada ojo. Este procedimiento se hace con el control de dioptrías, que puede estar localizado en el ocular izquierdo o derecho, o junto a la perilla de enfoque, y permite que uno de los oculares se pueda ajustar independientemente de la perilla de enfoque central.

    • Identifica qué ocular tiene el control de dioptrías, algunos binoculares tienen signos de más (+) y menos (-) en el control.
    • Cierra el ojo (o tapa el objetivo) correspondiente al ocular que tiene el control de dioptrías y enfoca el binocular con el otro ojo utilizando la perilla de enfoque.
    • Ahora abre el ojo del ocular que tiene el control de dioptrías y cierra el otro ojo, enfoca con el control de dioptrías sin tocar la perilla de enfoque central.
    • El binocular está ahora "configurado" según tu agudeza visual, por lo tanto debes ver claramente con ambos ojos, si no es así, repite la operación.
    • Memoriza o marca el punto óptimo para ti en el control de dioptrías para que puedas ajustarlos rápidamente si los utiliza otra persona.

Cuidados y recomendaciones

  • ¡Nunca veas al sol a través de los binoculares!
  • Evita golpear tu binocular y no lo dejes al sol, especialmente dentro del auto.
  • Los lentes son delicados, un trato adecuado hará que te duren muchos años. Limpia el polvo o suciedad soplando o con una brocha de pelos suaves y sin grasa  (la puedes conseguir en una tienda de artículos fotográficos). Sólo cuando hay manchas que no se quitan con la brocha, utiliza la tela que suele venir con los binoculares nuevos, o mejor aún, compra una tela para limpiar lentes en una tienda de artículos fotográficos. En el último de los casos usa una tela limpia y suave, de algodón, que no deje pelusa. Para manchas persistentes puedes humedecer el trapo con alcohol puro (no desnaturalizado). Cuando uses la tela, frota los lentes suavemente para evitar dañar los recubrimientos.
  • Si el cuerpo del binocular está sucio, puedes usar un trapo húmedo para limpiarlos.
  • Evita que se mojen, y seca el agua de lluvia tan pronto como puedas.

 

La guía de campo

Las guías de campo ilustran y describen a las aves de una región o país. Nos ayudan a identificar sus características y distribución por regiones. En el caso de algunas guías, como Aves de México, de Peterson, los dibujos presentan pequeñas flechas que indican las señas de campo o características especiales que nos ayudan a identificar a cada ave.

Las guías de campo incluyen el nombre común del ave, así como el nombre científico. El nombre científico está en latín y contiene dos palabras, el nombre del género y el de la especie. Puede haber muchas aves con el mismo género, sin embargo el nombre de la especie es el que va a separarlas. Por ejemplo, en México hay dos especies de pelícanos: el blanco, cuyo nombre científico es Pelecanus erythrorhynchos, y el café, Pelecanus occidentalis. El nombre científico siempre está escrito en letra cursiva y en muchas ocasiones describe características del ave, un ejemplo es el del cenzontle, Mimus polyglottos, ya que esta ave imita el canto de otras especies y polyglottos significa "que habla muchas lenguas".

   Para poder identificar al ave que observaste, es importante que primero te familiarices con tu guía de campo. Recorre todos los dibujos y estudia sus diferentes características (es importante ya que en el campo no se cuenta con el tiempo suficiente para hacerlo). En la mayoría de las guías la primera parte está dedicada a aves acuáticas y la segunda a aves terrestres; esto ya disminuye a la mitad el campo de búsqueda. Al examinar tu guía, intenta identificar los principales grupos de aves y su localización, ya sea al principio, en medio o al final.

  Cuando busques un ave y creas que ya la identificaste, no te detengas ahí, sigue buscando para estar seguro de que es ésa y no alguna otra que se parece y se encuentra algunas páginas más adelante. Si tienes dudas entre dos especies que se parezcan, busca los mapas de distribución: si una de ellas no se encuentra en esa área, puedes descartarla.

 

Al observar aves es importante mirar detalles como el color del pico y de las patas.

¿Cómo sé cuál es esa ave?

Para poder identificar a un ave es importante saber los nombres de las diferentes partes de su cuerpo. Todas las guías de campo tienen un esquema donde se puede ver un diagrama del cuerpo de un ave y los nombres de cada parte.

  Antes de buscar al ave en la guía, trata de observar y memorizar todos los detalles que puedas; las aves se mueven continuamente y nunca se sabe de cuánto tiempo dispondremos para observarlas antes de que vuelen. Muchas veces es difícil recordar todos estos detalles, por eso es recomendable llevar una libreta donde puedas apuntar cualquier seña que te ayude a identificarlas.

No sólo debes fijarte en el color o tamaño del ave, la forma del pico o el cuerpo, es necesario que mires detalles como el color del pico y de las patas; que observes si tiene bandas de color en la cola, en las alas o en alguna otra parte del cuerpo como la rabadilla o la nuca, o si tiene una ceja, corona o un anillo alrededor del ojo. Estas características o señas de campo ayudan a distinguir entre aves muy parecidas.

Al tratar de identificar a un ave se debe saber en qué hábitat se encuentra y cómo se comporta. Éstas son útiles claves cuando nos encontramos con dos o más especies que se parecen, pero que pueden vivir en lugares muy diferentes o en regiones distintas.

Los viajes de las aves 

Las aves tienen la increíble capacidad de volar y moverse de un lado a otro para buscar mejores condiciones de vida, como alimento en abundancia o mejores sitios donde anidar. Este viaje se llama migración.  Debido a esto, no siempre verás las mismas especies durante todo el año. Si observas aves en un mismo sitio durante todo un año, aprenderás a reconocer a las residentes (aquellas que pasan todo el tiempo en un mismo lugar) y a las migratorias. Las migratorias pueden pasar sólo el verano o el invierno en un  lugar determinado.

Durante la migración, las aves enfrentan muchos peligros como el mal tiempo, cansancio, hambre y depredadores. Casi la mitad de las aves que migran mueren en el camino, sin embargo, para muchas especies el viaje vale la pena. La migración puede ser un viaje corto, como el de muchas aves tropicales que migran de las montañas a los valles, o un viaje muy largo atravesando todo un continente. Para encontrar su destino, las aves utilizan diversas señales como las estrellas, marcas del terreno como montañas o ríos, o los campos magnéticos de la Tierra. Sorprendentemente, muchas aves encuentran cada año el sitio preciso donde anidaron en años pasados.

 

Al observar aves

  • Habla en voz baja y evita hacer movimientos bruscos.
  • Ten tus binoculares siempre a la mano.
  • Trata de mantener el sol a tus espaldas, así no te deslumbrará y podrás ver claramente a las aves.
  • Observa al ave el mayor tiempo posible tratando de memorizar todos los detalles, después consulta tu guía de campo.

Conservación 

Al observar y disfrutar de las aves y de la naturaleza, en general adquirimos el compromiso de ayudar a su protección y conservación. Gran cantidad de especies desaparecen cada año. Muchas se extinguen, es decir, desaparecen para siempre, ya no se les puede encontrar en el planeta ni ahora ni nunca. La causa más importante de extinción de aves y otros animales y plantas es la destrucción de hábitats debido a la agricultura, la deforestación y el rápido crecimiento de las ciudades y pueblos.

Hay que observar el ave el mayor tiempo posible tratando de memorizar todos los detalles.

  En México se han extinguido algunas especies de aves, entre ellas están el zanate de Lerma y el caracará de la Isla Guadalupe (ambas endémicas, es decir que sólo se encontraban en esos lugares); el caracará de garganta roja y el cóndor de California -este último se extinguió en vida libre, pero gracias a los esfuerzos de conservacionistas está siendo reintroducido en las montañas de Baja California.

  La conservación de muchas aves de Norteamérica depende de lo que sucede en los sitios de invernación en México y más al sur. La destrucción de humedales, lagos y lagunas, bosques, selvas y otros hábitats reduce los sitios disponibles para que lleguen las aves.

  Todos podemos ayudar mediante un consumo inteligente de los recursos naturales y su uso sustentable. Prefiere productos reciclables, envases retornables en vez de los desechables, productos con poca envoltura y paquetes, ya que esto acaba en la basura. Cuando vayas al supermercado, evita usar tantas bolsas de plástico o al menos reutilízalas para la basura. Evita algunos productos tóxicos, como las pilas, prefiere las que son recargables. Aunque parecen pequeños detalles, ayudan al medio ambiente.

Para encontrar su destino, las aves utilizan diversas señales como las estrellas, marcas del terreno como montañas o ríos, o los campos magnéticos de la Tierra.

  El tráfico y venta de muchas especies de aves como mascotas pone en riesgo su supervivencia, especialmente de aquellas con colores más llamativos o cantos elaborados y melodiosos que suelen ser las más codiciadas como aves de ornato. Entre 2 y 5 millones de aves son transportadas de las selvas a casas en las ciudades cada año, muchas de ellas en malas condiciones, por lo que mueren en el camino. Si nos gusta tener aves en nuestra casa, tenemos alternativas mejores que una jaula. Hacer que nuestros jardines y áreas verdes sean atractivas y amigables con las aves no sólo las ayuda a sobrevivir en los enormes parches de concreto que son las ciudades, también nos brinda la maravillosa experiencia de disfrutarlas en libertad. Para hacer un jardín amigable se debe plantar árboles y arbustos que les ofrezcan refugio, sitios para anidar y alimento; de preferencia utiliza plantas nativas de tu región. Coloca comederos y fuentes o platos con agua para que las aves beban y se bañen; es indispensable que los mantengas limpios para evitar que se enfermen y, recuerda, no uses insecticida o pesticidas ya que puedes envenenar a tus visitantes.

Las aves también enfrentan otros riesgos, sobre todo en las ciudades y zonas habitadas por el ser humano. Algunas ventanas son peligrosas ya que las aves no pueden distinguir entre el cielo real y su mero reflejo en el vidrio y se estrellan. Se cree que entre 98 y 976 millones de aves se estrellan en ventanas cada año y mueren.

  Los gatos son otro gran peligro; matan cientos de miles de aves cada año. Los collares con cascabeles no ayudan a avisar a las aves de la presencia del gato. Uno bien alimentado no deja de cazar, sólo se vuelve un depredador más fuerte. La mejor manera de evitar que un gato mate aves, es mantenerlo dentro de la casa.

Otras causas de riesgo para muchas especies de aves son los pesticidas e insecticidas, que contaminan a los insectos que las aves comen y el agua que beben. Los halcones peregrinos fueron casi exterminados debido al uso de DDT.

  Cada uno de nosotros puede ser un observador, todos podemos disfrutar la belleza de las aves y de los lugares donde viven. Lo más importante es aprender sobre la naturaleza y nuestra relación con ella, al conocerla estamos dando el primer paso para admirar, amar y conservar nuestra maravillosa herencia natural.

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