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Correo del Maestro Núm. 110, julio 2005

Don Quijote de la Mancha: de la letra al icono*
Venturas y desventuras de la imagineria quijotesca

Rebeca Kraselsky
Natalia Ferreiro

Yo apostare... que antes de mucho tiempo no ha de haber bodegon, venta ni meson

o tienda de barbero, donde no ande pintada la historia de nuestras hazanas.

Miguel de Cervantes Saavedra

Rios de tinta han escrito, descrito, descifrado y en ocasiones enmaranado el delicado encanto de la novela cervantina. Publicada por primera vez en 1605, salida de la pluma de un maduro escritor victima de una vida de sinsabores, rapidamente dio trabajo a las prensas de toda Europa, desperto a la critica literaria e inspiro a numerosos artistas a hacer propia aquella imagen del Caballero de la Triste Figura y su fiel escudero Sancho Panza.

Los que han leido El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha no dejan de recordar los pasajes con una sonrisa complice. La misma sonrisa que se renueva frente a la lectura en ese inevitable dialogo con los personajes, el relator y en ultima instancia, con el autor de toda la obra que construye un tejido lucido poniendo en juego los tiempos de la novela, los lugares y a los que cuentan y actuan en esta historia.

El autor se enmarca en el denominado Siglo de Oro espanol, durante el cual un interesante grupo de escritores produce obras que terminaron por convertirse en mitos, propuestas artisticas y principios morales. La novela ha llevado el titulo de novela moderna, justamente por esta capacidad que tiene de ser la literatura reflexionando sobre si misma.

La obra de Cervantes no puede despegarse de su imagen. La imagen de Don Quijote y Sancho ya le es intrinseca, como si siempre hubiera estado alli. Aun hoy, pasados cuatro siglos, un aunolectordelanovela reconoce a sus protagonistas, olvidando, tal vez, el nombre completo de su autor o la fecha y lugar de su publicacion. Quizas esta sea la voluntad de un clasico: mutar hacia lo anonimo, ser parte del saber comun de un imaginario colectivo.

Pero de donde sale esta imagen? Podriamos arriesgar que la imagen no es solo plastica. Se trata mas bien de una imagen plastico-literaria, inspirada en un estrato social historico: la caballeria.

La caballeria fue un estrato o estamento social que surgio y cobro auge durante la Edad

*  Algunas de las imagenes referidas en este articulo se encuentran intercaladas en el mismo (figuras 2, 8, 13, 16 y 18), y el restoaparece en las paginas centrales a color de la revista.

Media. Los caballeros fueron el brazo armado, la fraccion militar de los reinos. En ellos se encarnaban los ideales nobles de la sociedad. Se organizaban en ordenes que guardaban leyes y condiciones para aquellos que querian integrarlas; el rey podia nombrar a un caballero y depositaba en el la defensa del territorio.

 La caballeria desperto una serie de manifestaciones alrededor de la figura del caballero, asi la literatura y la plastica lo tuvieron como protagonista. Resaltaron los hechos heroicos, los principios de fortaleza, prudencia, justicia, la defensa de la fe y de los mas humildes. Podria-mos decir que surgio entonces la mitologia caballeresca que se alejo de la cronica historica para desarrollar la ficcion artistica. De este mo-do, fue algo mas que una fraccion social al servicio del rey y de Dios, fue una institucion cultural con determinados ritos, valores, principios que se manifestaron mas alla de las fronteras de la historia. La caballeria dio lugar al desarrollo de un espacio que represento al mundo caballeresco poblado de fantasia, asimilado a un bagaje propio del periodo medieval.

Hacia el siglo XVI, ante los cambios en la figura del gobernante y las transformaciones en las tecnicas de la guerra, la caballeria como estrato social activo en la defensa de las tierras perdio su principal funcion y se convirtio, casi, en un distinguido titulo honorifico. Sin embargo, no abandono la carga historica en el compromiso con sus ideales.

La literatura caballeresca tiene sus antece-dentes en los cantares de gesta, que esgrimian principios de honor, deshonor, prudencia, fortaleza, virtudes y defectos. Se acercaron a la idea del heroe, caballeros diestros en el nuevo arte

de luchar, para quienes sus espadas y caballos eran considerados tesoros, propiedades personificadas.1 Desde la vieja tradicion medieval, los tratados de caballeria difundieron una serie de valores que el caballero debia encarnar, la ceremonia de ordenar a un caballero estaba muy especificada y sus codigos, asumidos; estos elementos se desprendieron de la historia para convertirse en una interminable ficcion a traves de la literatura y la plastica.

Finalmente, el Quijote ...no es una satira de la caballeria o de los ideales caballerescos... sino la parodia de un genero literario muy en boga durante el siglo XVI. El Quijote no es, como creyeron algunos romanticos, una burla del heroismo y del idealismo noble, sino la burla de unos libros que, por sus extremosas exageraciones y su falta de mesura, ridiculizaban lo heroico y lo ideal.2 Asi, en la novela, el ritual caballeresco se llena de un nuevo contenido que, por otro camino, sigue sosteniendo valores de justicia y libertad.

La imagen de Don Quijote resume asi los elementos historicos que definieron al caballero. Desde su vestido hasta sus actitudes, Alonso Quijano revivio la fantasia caballeresca que poblo la literatura en el siglo XVI.

Retratos imaginarios de un escritor verdadero: la imagen de Miguel de Cervantes Saavedra

Este que veis aqui de rostro aguileno, de cabello castano, frente lisa y desembarazada, de alegres ojos y de nariz corva aunque bien proporcionada; las barbas de plata, que no ha veinte anos que fue-ron de oro, los bigotes grandes, la boca pequena,

1  Maurice Keen, La caballeria, Ariel, Barcelona,1984.

2  Martin de Riquer, Cervantes y el Quijote en Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, Edicion del IV Centenario, Real Academia Espanola, Madrid, 2004.

 

innumerables retratos. Sin embargo, su figura no fue de primordial importancia en las primeras ediciones de la novela.

Casi un siglo despues de su muerte aparecio la primera imagen de Cervantes representado junto a un angel que, volando sobre su cabeza, le entregaba una pluma para que se dispusiera a escribir.

La imagen de Cervantes, tan mitica como la de Don Quijote, sobrevivio al tiempo en distintas versiones, retratado por diversos artistas de aqui y de alla en el pasado y en el presente. La intriga por conocer el rostro de quien nos condujo por tales hazanas y aventuras no se hizo esperar, y gracias a esa curiosidad podemos hoy recorrer una galeria de retratos de la que daremos una pequena muestra.

El primero fue un grabado realizado sobre lamina de cobre que aparecio en Amsterdam en 1705. El segundo (Fig. 1*), realizado en Ingla-terra en 1753 por William Kent, fue el mas famoso ya que se baso en la descripcion que el propio Cervantes hizo de si cuando tenia 66 anos y que se reprodujo por mas de medio siglo en infinidad de ediciones. Como se observa en el retrato, el escritor luce mas joven y tras el pueden verse los dos personajes que dieron vida a su novela: Don Quijote y Sancho.

Las primeras ediciones se habian olvidado de representar al escritor. Luego de mas de un siglo de su muerte, los rasgos del mitico Cervantes empezaron a ser dibujados y grabados por artistas de distintas latitudes. La mano izquierda se esconde, mientras que con la derecha desliza su pluma por el papel, elementos de su profesion. La mano izquierda escondida es un recurso para representar lo que el propio Cer-vantes comento de si: la perdida de su mano en la batalla de Lepanto.

Foto: Kraselsky y Ferreiro. Coleccion Museo Franz Mayer.

Figura 2. Retrato de Cervantes. Choquet (delineo), Sizinot (grabo). En Histoire de ladmirable Don Quichotte de la Manche, Delongchamps Libraire, Paris, 1824.

los dientes no crecidos, porque no tiene sino seis y esos mal acondicionados y peor puestos, porque no tienen correspondencia los unos con los otros; el cuerpo entre dos extremos, ni grande ni pequeno, la color viva, antes blanca que morena, algo cargado de espaldas y no muy ligero de pies: este digo, que es el rostro del autor de La Galatea y de Don Quijote de la Mancha y del que hizo el Viaje del Parnaso... llamese comunmente Miguel de Cervantes Saavedra.

De este modo se describia Cervantes en 1613 cuando tenia 66 anos, tres anos antes de su muerte. Esta descripcion ha dado lugar a

*  Imagen en paginas centrales de la revista.

  En 1824, cuando el retrato de Cervantes se habia identificado plenamente, aparecio en Francia una nueva edicion del Quijote de la Mancha y con ella una nueva imagen de nuestro escritor (Fig. 2) realizada por el artista frances Choquet. Aqui los rasgos de Cervantes estan totalmente transformados. El autor se nos presenta mas joven, con el cabello negrisimo y ensortijado, la tez oscura y el bigote y barba lacios y escasos. La imagen de Cervantes se alejo del prototipo europeo para acercarlo mas a un personaje oriental o africano. Este retrato sirvio de modelo para otros que posteriormente se repitieron.

Un ano despues que la anterior, se publica una nueva imagen del escritor que copia los rasgos del retrato de Cervantes realizado por Choquet y sin embargo, los transforma. Un sujeto de tez clara, rubio o castano claro con ojos azules o grises sigue siendo Cervantes que el ano anterior habia aparecido con rasgos lejanos a un europeo. Aqui se lo representa bajo un nuevo tipo, mas frances que espanol (Fig. 3*).

Otro retrato de Cervantes realizado al aguafuerte, una tecnica de grabado sobre metal, aparecio a fines del siglo XIX (Fig. 4*). Se trata de una imagen mas romantica, suelta las lineas del trabajo, Cervantes mira melancolicamente fuera del retrato. El cabello despeinado y cierta tristeza en su expresion dieron lugar a una nueva mirada sobre el escritor. Cervantes habia sido considerado un autor divertido y jocoso. Sin embargo, los eruditos del siglo pasado exploraron esta nueva faceta del escritor junto con la investigacion sobre su vida. Descubrieron, asi, los aspectos mas tristes y dolorosos de la vida de Cervantes. Por esa razon, este grabado da un giro a la imagen del escritor y presenta un retrato tan nuevo como desconcertante relacionado con el descubrimiento de la verdadera vida del autor del Quijote.

Primera imagen del Quijote: un retrato literario

La obra de Miguel de Cervantes Saavedra Don Quijote de la Mancha tuvo una activa circulacion desde los primeros meses de su publicacion. Las reimpresiones y nuevas ediciones fueron constantes, primero en castellano y despues en lenguas extranjeras. Estas primeras ediciones -algunas de ellas castellanas, valencianas, portuguesas, bruselesas, londinenses y parisinas- carecian de imagenes que definieran como era el valeroso caballero. Por lo tanto, su representacion quedaba encerrada en los limites del retrato literario entremezclado a lo largo de la novela y materializado en la mente de los lectores.

La imagen fisica de Don Quijote pintada por Cervantes, testimonio explicito de como el autor penso a su protagonista y retrato primigenio del caballero andante, va como sigue:

Frisaba la edad de nuestro hidalgo en los cincuenta anos; era de complexion recia, seco de carnes, enjuto de rostro, gran madrugador y amigo de la caza... era un hombre alto de cuerpo, seco de rostro, estirado y avellanado de miembros, entrecano, nariz aguilena y algo corva, de bigotes grandes, negros y caidos... no tenia mas de dos muelas y media, y en la de arriba, ni media ni ninguna, que era rasa como la palma de la mano... las quijadas por dentro se besaban la una con la otra... las piernas eran largas y flacas, llenas de vello, y no nada limpias.

Este hombre cadaverico, enfermizo y debil; de barbas, sin duda, pues se las hicieron lavar en la casa de los duques en Barcelona, no necesito de ilustraciones para que latiera con vigor su figura y la de su fiel escudero Sancho Panza. Don Quijote de la Mancha fue uno de los libros mas leidos, traducidos y reeditados aun en vida de Cervantes, cuando las alusiones graficas a su contenido eran nulas.

 

El Quijote anglo, el Quijote galo. Primeras ediciones y aproximaciones

En la primera edicion de la novela aparecio en portada el emblema del impresor Juan de la Cuesta, que lleva el mote en latin: Tras las tinieblas espero la luz y que refiere mas al sentido virtuoso del acto de la lectura que al contenido puntual de la obra que presenta. A los pocos meses de dada a conocer esta edicion principe aparecieron otras impresiones como la de Va-lencia, tambien de 1605, que incluyo una vineta en la portada con el perfil de un caballero andante, primera referencia visual al hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocin flaco y galgo corredor (Fig. 5*).

Hubo de pasar mas de una decada para que se conociera la primera ilustracion grafica que presenta a los personajes de la novela y que apa-recio, por primera vez, en la portada de la edicion de Londres de 1618, traduccion en la que ya se incluia la primera y la segunda parte -esta ultima publicada en Madrid en 1615- del clásico cervantino. Don Quijote y Sancho Panza aparecen aqui cabalgando al encuentro de gigantes, princesas, leones, caballeros y de Aldonza Lorenzo, la Dulcinea de Don Quijote. Esta ilustracion tomo el formato de una pequena imagen apaisada que presentaba, en primer plano, a hidalgo y escudero montados en sus bestias en un exterior en cuyo horizonte se incluye la figura de los molinos que aquel que en su cordura se llamo Alonso Quijano, loco los penso gigantes.

Esta esquematica composicion en la que se efectuo una trasfiguracion y ajuste de la fisonomia de los personajes y del paisaje a las formas locales, fue constantemente retomada en las decadas sucesivas en las que se siguio imprimiendo la obra sin requerir de la representación de las hazanas y aventuras que en ella se narraban (Fig. 6*). En cambio, fue en el contexto palaciego frances de los anos veinte donde, al parecer, se impuso esta necesidad. Pues se debe al encargo de Maria de Medici, viuda de Enrique IV de Francia, la realizacion de una serie de pinturas de la historia del Quijote de la Mancha para la decoracion de su residencia campestre en Cheverny -cerca de Blois-, serie que ejecuto el pintor frances Jean Mosnier, en 34 escenas que adornaban los plafones del comedor y otras estancias.

Pero fue hasta las decadas que corren entre 1640 y 1670 cuando se creo el primer modelo de representacion del Quijote de la Mancha. Es durante estas tres decadas cuando se van aunando sucesivamente ilustraciones a cada nueva edicion de la novela y desde entonces en adelante, la imagen grafica asociada al texto fue un componente fundamental.

El Quijote holandes, el modelo por excelencia

La primera edicion ilustrada del Ingenioso hi-dalgo Don Quijote de la Mancha es, en sentido estricto, la publicada en Amsterdam en 1657 con 24 laminas de Jacobo Savry. Los disenos incluidos en este ejemplar consideran por primera vez un desarrollo visual ajustado a un orden narrativo con estampas que se intercalaban a lo largo del volumen y ya no solo en portadas y frontispicios.

Las ilustraciones del holandes mostraban al Quijote y a Sancho insertos en un ambiente norteno ajeno a un hidalgo manchego. La universalidad que ya comenzaba a adquirir la obra hacia que cobrara su propia independencia. De forma que el Quijote imaginado por Cervantes y descrito en su retrato literario comenzo a ser adaptado y adoptado en los contextos en que se forjaba su imagen grafica.

Foto: Kraselsky y Ferreiro. Coleccion Museo Franz Mayer.

Figura 8. Don Quijote enfrenta a un leon, regalo del general de Oran para la corte. Diego Obregon (grabo). En Vida y hechos del ingenioso caballero Don Quixote de la Mancha, Roque Rico de Miranda impresor, Madrid, 1674.

            En 1662 se publico en Bruselas una edicion en espanol que retomaba los grabados del holandes y agregaba algunos mas bajo la firma de F. Bouttats, autor flamenco que se cino a la propuesta formal del 57. Las laminas de estos volumenes se convirtieron de hecho en los mo-delos por excelencia para la ilustracion de La vida y hechos del ingenioso caballero en toda Euro-pa durante el siglo XVII (Fig. 7*).

Incluso en Espana fueron retomadas pero grabadas por el espanol Diego Obregon en la edicion de Madrid de 1674, primera espanola en incluir ilustraciones (Fig. 8).

Del Quijote de corte al Quijote de academia

La diversificacion en las formas de representacion de las escenas de la novela comenzo a darse a partir de la segunda decada del siglo XVIII, una vez mas el circulo culto frances asociado a la realeza jugo un papel importante en el proceso.

En esta ocasion, se debe al pintor Charles Antoine Coypel novedosos disenos en todo distantes a las estampas nortenas de 1657 y 1662, que hubo de proveer a los liceros de la Real Fabrica de Manufacturas de la Corona francesa -conocida como los Gobelinos-, para la ejecucion de 18 tapicerias destinadas a acondicionar reales aposentos. El exito y calidad de estos disenos hizo que fueran incluidos en una edicion de la novela de Cervantes en 1725 y en otras posteriores (Fig. 9*).

Nacidas para acondicionar espacios nobles, estas imagenes hacen enfasis en la representacion de pasajes que se prestaban a un mayor refinamiento en las formas como las bodas de Ca-macho y el coloquio entre Don Quijote y la condesa Trifaldi en la corte de los duques en Barce-lona. En ellas descubrimos un aire versallesco, plenamente rococo, que se olvida del Quijote de los molinos, los galeotes y los huesos rotos, para presentar al caballero en conversaciones y puestas teatrales, vestido con brillante armadura y doble tocado de plumas atado a la bacia, cual si fuera personaje salido de la pluma de Moliere mas que de Cervantes.

La siguiente gran edicion del clasico cervantino que considero la produccion expresa de

 

Antes de que esto ocurriera, la propia Academia Prusiana de Artes, en la persona de su director Daniel Nicolas Chodowiecki, creo un almanaque con doce estampas puestas a la venta en Berlin en 1771 (Fig. 10*).

El Quijote de corte comienza a coquetear con la academia y al atractivo de una imagen cada vez mas diversificada y rica no se pudo resistir Espana por mas tiempo. La Real Academia Espanola quiso situar al manchego en casa, con la publicacion de una edicion que comenzo por restituirle el nombre original a la obra: El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, que fue modificado en la edicion de Bruselas de 1662 por Vida y hechos del ingenioso caballero Don Quixote de la Mancha (Fig. 11*).

Para la ilustracion de este ejemplar se abrio un concurso con convocatoria a los pintores espanoles de la Academia, del que resulto la participacion mayoritaria de Antonio Carnicero y Jose del Castillo. Una de las novedades de esta edicion fue la inclusion de un mapa en el que se delineaban las rutas que siguieron Don Quijote y Sancho en las diversas salidas, o al menos se formulaba una hipotesis al respecto que comenzo por aventurar cual seria ese lugar de la Mancha de cuyo nombre no se acuerda el narrador (Fig. 12*).

Para este momento, la narrativa de Cervantes no solo habia incentivado la creatividad de pintores, grabadores y otros artistas que procuraron traducir e interpretar visualmente las palabras del autor; la obra motivo tambien investigaciones acerca de Cervantes, de su vida, de su tiempo y lo mismo se intentaba descubrir la fisonomia de su rostro que trazar las rutas del Quijote.

A partir de la publicacion de los volumenes de la Real Academia se sucedieron las propuestas plasticas de otros artistas espanoles, casi todas encauzadas por varias decadas hacia la

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Figura 13. Don Quijote, aguafuerte. Francisco de Goya.

imagenes originales para ilustrar los pasajes de la novela, nacio en el mismo lugar donde se diera por primera vez rostro a Don Quijote y Sancho: Londres.

Este ejemplar impreso por los hermanos Tonson en 1738 en idioma espanol, fue la primera edicion de lujo de la novela. En su conformacion, no solamente se considero el gran formato y una profusa ilustracion de los pasajes a cargo de Vanderbank, sino que se incluyo un estudio de la vida de Cervantes hecha por el espanol Gregorio Mayans y Siscar, que iba precedido del grabado invencion de William Kent, en el que se represento al autor del Quijote, basado en la descripcion que aquel hizo de si mismo en el prologo a sus Novelas ejemplares.

Estamos ante una empresa editorial de corte internacional dedicada al publico de lengua castellana. No obstante, destaca que a los mas de 130 anos de publicada la primera parte de la novela en Madrid, aun no se consolidara una propuesta plastica, ni aun editorial, en la propia Espana.

forma academica inaugurada en la edicion de 1780. No ocurrio asi con Francisco de Goya, quien despues de haber participado en el concurso para la ilustracion de la empresa espanola con un resultado fallido, grabo otra imagen en la que Alonso Quijano, el Quijote de la Mancha, deja de ser humoristico, anecdotico, refinado, campirano, ni acaso romantico o melancolico, sino un loco acosado por fantasias monstruosas y suenos profundos que vive con los ojos abiertos. La imagen explicita y delinea la psicologia de un personaje, de varios personajes, de la vision de una sociedad y rompe asi de tajo con la tradicion iconografica del Quijote. Este es el umbral que anuncia la llegada del siglo XIX (Fig. 13).

El hito de la imagen quijotesca en la Francia decimononica

El Quijote del siglo XIX poblo las estampas de artistas europeos. Particularmente en Inglaterra tomo el camino de la satira en el trabajo de artistas como George Cruikshank (Fig. 14*), quien realizo ilustraciones para dos nuevas ediciones cervantinas aparecidas en Londres en 1824 y 1833.

En este siglo, Francia tomo la vanguardia en la representacion de nuestros sencillos heroes. Tony Johannot publico sus mas de 800 dibujos en una edicion de Paris (1836) que fueron grabados por los artistas mas importantes de su tiempo (Fig. 15*). El ingenio de Johannot logro superar sus errores, que representaron a Don Quijote unas veces con barba y bigote, otras solo con bigote, asi como con una espesa cabellera y otras veces calvo. Este ilustrador llevo su arte a un publico mas amplio. La historia del Quijote se hizo un lugar en las lecturas populares.

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Figura 16. Don Quijote y Sancho (hacia 1866-1868). Honore Daumier.

Honore Daumier, agudo, mordaz e ironico artista, excelente dibujante y caricaturista, represento a Don Quijote en varias tecnicas, confesandose asi uno mas de los subyugados por el poder de la novela cervantina. El romanticismo frances cae en los trazos de Daumier, quien inventa una nueva imagen, descarnada y pura en el limite de la deformacion del naturalismo y la brutal subjetividad artistica (Fig. 16).

Basta toparnos con el ano 1863 en el que se publica una version ilustrada por el joven Gustave Dore, para entrar en un nuevo momento de la iconografia del ingenioso hidalgo. Fue uno de los autores que contribuyo decididamente a una nueva imagineria del Caballero de la Triste Figura y su escudero Sancho Panza. Para esta publicacion, encargada al artista, Dore viajo a Espana acompanado de su lapiz en busca de bocetos e imagenes de los escenarios quijotescos. El libro es el punto culminante de su carrera, su obra se popularizo en toda Europa y America. Ningun atento espectador pasa sus ojos por la creacion de Dore sin detenerse frente a la impactante calidad de su dibujo, el juego borroso de sus luces, los complejos grises y la impecable tecnica para el grabado utilizada por Pisan, quien llevo al metal los dibujos del gran artista frances (Fig. 17*).

 

Berdecio R. y Appelbaum S. Posadas Popular Mexican Prints. Dover. New York, 1972.

Figura 18. Calavera quijotesca, zincograbado. Jose Guadalupe Posada.

 

Dore ejecuto varias versiones de un mismo pasaje que luego fueron apareciendo en diversas ediciones.

Una desbordante fantasia romantica habita en sus obras, los fondos fantasmagoricos y los primeros planos francos, muchos de ellos tragicomicos, dan a la obra de Dore una importancia fundamental en la iconografia quijotesca.

Iconografia del Quijote en el siglo XX

Las representaciones del Quijote sufren las embestidas del siglo XX, un siglo cruzado por la desesperacion moderna, ideales sociales y vanguardias artisticas. Las imagenes de nuestros heroes fueron parte de estas manifestaciones, en algunos casos cercanas a la grafica politica, al cubismo, al expresionismo y a la abstraccion.

Escenas humoristicas profundizan el sarcasmo en la calaca que Jose Guadalupe Posada disfraza de caballero (Fig. 18). El Quijote se

convierte en el medio que permite al artista reflexionar y exponer circunstancias politicas y sociales de su momento historico. Como hiciera el pintor mexicano Raul Anguiano, en el lienzo El Quijote entre el bien y el mal, en el que los molinos ya no son gigantes sino tanques de guerra, y el mayor agravio a desfacer es el hambre para lo que se busca un solicito caballero (Fig. 19*).

En Espana, el mundo plastico de Salvador Dali construye los aspectos oniricos del hidalgo en clave surrealista en el ano 1946 (Fig. 20*), mientras que los trazos sueltos de Pablo Picasso le quitan el rostro para caligrafiarlos en una sintesis reconocible en el ano 1955 (Fig. 21*). El siglo XX consolida el proceso en el que el Quijote se hace metafora y se independiza. Existe ya en la obra literaria y fuera de ella.

El Quijote sirve a la imagen y al artista para hacer una exaltacion de la locura, de la nostalgia, del humor, del amor, de la libertad, de la justicia, de la desilusion, de la vida y de la muerte.

Hoy, en la coyuntura del IV Centenario, la produccion artistica y editorial ha tomado un nuevo impulso. El longevo Don Quijote y su escudero Sancho Panza aparecen revitalizados en el panorama de la plastica bajo las mas diversas formas en el umbral de otros 100 años de vida.

 

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