Reunir, investigar, ordenar, conservar
y mostrar son algunas de las funciones que tradicionalmente
se atribuyen a los museos. Sin embargo, la tendencia actual
añade: comunicar, aprender y recrear, en un afán por demostrar
que el museo no es un almacén de ‘cosas viejas’,
que no es una institución anticuada o pasada de moda y
que los estudiantes pueden dejar ‘a la entrada’
el cuaderno y el bolígrafo y disponerse a vivir una experiencia
más allá de las vitrinas y del no tocar. Combinar
lo estático con lo dinámico, lo real con lo virtual y
retomar los museos como una verdadera alternativa didáctica
son algunas de las propuestas que dos especialistas en
la materia presentan en este número de Correo del Maestro.
Continuamos, asimismo, con la publicación del diplomado
La ciencia en tu escuela que en esta ocasión comprende conceptos básicos
sobre genética, herencia, el sistema glandular y el sistema nervioso.
Con un artículo que lleva su nombre, nos unimos al homenaje
al his-toriador michoacano Luis González y González (1925-2003), teórico de
la microhistoria, fundador del Colegio de Michoacán y considerado uno de los
mejores escritores mexicanos de su tiempo.
Correo del Maestro