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El
tiempo vale oro
Claudia
Hernández García
Daniel Juárez Melchor
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Supongamos que la distancia
de la Tierra al Sol fuera de un metro. Entonces,
ese astro sería una bolita de unos nueve milímetros
de diámetro (un chícharo) y la tierra, que es 110
veces menor, sería una bolita de sólo 80 micras
de diámetro (como un microbio: es decir, sería imperceptible
a simple vista). Júpiter, el planeta más grande
del sistema solar, sería una bolita diez veces menor
que el Sol (más o menos de un milímetro de diámetro)
y estaría colocado a cinco metros del chícharo;
y Plutón, el planeta más alejado del Sol, estaría
a unos 40 metros del chícharo que representa al
Sol (y como es unas cuatro veces más pequeño que
la Tierra, tampoco sería perceptible a simple vista).
Alfa Centauri
sería otro chícharo –porque es muy semejante
al Sol– y estaría nada menos que ¡a
270 kilómetros del chícharo-Sol! Y entre los dos
chícharos… sólo espacio vacío. Y eso que Alfa
Centauri es la estrella más cercana al Sol. ¿Verdad
que las estrellas están muy lejos unas de otras?*
Miguel
Ángel Herrera**
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La actividad que presentamos a continuación está pensada
para alumnos de tercero de secundaria en adelante. Como siempre, sugerimos
que al final de la dinámica se generen discusiones en la clase para comparar
métodos de solución y resultados.
Actividad:
1.
Encontré 24 monedas de oro acomodadas en tres montones.
Después de realizar los siguientes traspasos, conseguí
formar tres montones con el mismo número de monedas.
Del
primer montón pasé tantas monedas al segundo como
hay en el segundo.
Luego,
del segundo montón pasé al tercero tantas monedas
como hay en el
tercero.
Por
último, pasé del tercero al primero tantas como
hay en ese instante en el
primero.
¿Cuántas
monedas había originalmente en cada montón?
2.
Estamos en una competencia donde debemos cronometrar
45 minutos, actividad que no presentaba mayor dificultad
hasta que se nos descompuso el cronómetro. Lo único
que pudimos encontrar fue un par de mechas de distintos
tamaños, con la característica de que cada una arde
en exactamente una hora, y una caja de cerillos
para prenderles fuego. Bajo estas condiciones, ¿cómo
podríamos cronometrar 45 minutos?
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Soluciones:
1.
Para resolver el problema comencemos por el final.
Partimos, por lo tanto, de tres montones de 8 monedas
cada uno.
Antes del último cambio se pasaron, desde el tercero,
tantas monedas como tenía el primero. De aquí podemos
concluir que antes de este cambio, la distribución
de cada montón sería:
1° – 4
2° – 8
3° – 12
En el paso anterior, fueron pasadas del segundo
montón al tercero tantas monedas como había en el
tercero, entonces la distribución sería:
1° – 4
2° – 14
3° – 6
Siguiendo este razonamiento podemos deducir que
la distribución de las monedas en un principio tendría
que ser:
1° – 11
2° – 7
3° – 6
2.
Primero encendemos la primera mecha por los dos
extremos y la segunda por uno solo. Cuando la primera
mecha se haya consumido habrán pasado 30 minutos;
en ese momento, se enciende el otro extremo de
la segunda mecha. Recordemos que a la segunda le
faltan 30 minutos para acabar de quemarse, pero
encendida por los dos extremos tardará sólo 15 en
hacerlo totalmente. Cuando acabe de quemarse la
segunda mecha, habrán pasado los 45 minutos que
queríamos cronometrar.
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* Tomado de La vida extraterrestre,
Miguel Ángel Herrera Andrade, Tercer Milenio, Conaculta,
México, D.F., 1999, pp. 39.
** El Dr. Miguel Ángel Herrera Andrade (1944–2002)
publicó más de 60 artículos y fue autor de 16 libros
sobre divulgación de la astronomía y la física; dictó
más de 500 conferencias y participó en más de 150
programas de radio y televisión. Hasta el día de su
lamentable accidente colaboró con la UNAM como investigador
del Instituto de Astronomía, profesor de la Facultad
de Ciencias y director de vinculación de la Dirección
General de Divulgación de la Ciencia. |
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