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Diplomado
La ciencia en tu escuela Módulo de Ciencias I •
Primaria
María
Jesús Arbiza Díaz
Rosa María Catalá Rodes
Alejandra González Dávila
Rosa del Carmen Villavicencio Caballero
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TEXTOS DE CONCEPTOS BÁSICOS
BLOQUE "LOS SERES HUMANOS SOMOS PARTE DE LOS ECOSISTEMAS"
Niveles
tróficos
Al
examinar uno de los eslabones de la cadena alimentaria
podemos darnos cuenta de que es posible acomodarlos
escalonadamente para formar una pirámide de alimentos.
Cada escalón de la pirámide es un nivel trófico,
en otras palabras, un nivel alimentario. Si el primer
nivel trófico, que corresponde a los productores,
tiene un peso de 1000 kilogramos, sólo puede proporcionar
alimento a los consumidores primarios del segundo
nivel, siempre y cuando éstos tengan un peso total
de 100 kilogramos.
Si el peso de los consumidores primarios es de 100
kilogramos, sólo puede dar alimento a consumidores
secundarios que tengan un peso total de 10 kilogramos
y éstos, a su vez, sólo podrán alimentar a 1 kilogramo
de consumidores terciarios.
Dinámica
de los ecosistemas
Para
que un ecosistema esté equilibrado deben conservarse
las proporciones de los niveles tróficos. Los ecosistemas
conservan un equilibrio dinámico de manera absolutamente
natural, siempre y cuando el hombre no intervenga
equivocadamente. A fin de explicar este equilibrio
dinámico partiremos del siguiente ejemplo.
Supongamos que en un ecosistema donde crecen pastos
aumenta el número de animales herbívoros que comen
más hojas de las que pueden brotar. Después de cierto
tiempo, el alimento disminuye y la competencia entre
los herbívoros aumenta, de tal manera que muchos
emigran o mueren, con lo que poco a poco se restablece
el equilibrio. Esto mismo sucede en lugares donde
los pastos abundan en época de lluvias y disminuyen
considerablemente en épocas de secas. El aumento
y la disminución trasciende a los consumidores de
los niveles superiores.
Este equilibrio dinámico es posible porque las poblaciones
y las comunidades tienen un límite de crecimiento
directamente relacionado con el espacio y el alimento.
Cuando un espacio se llena, no caben más individuos
y cuando el alimento se agota, los que no alcanzan
alimentos perecen.
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Factores
bióticos y abióticos del medio
La
ecología intenta determinar las causas de la distribución
y la abundancia de los organismos en los diferentes
sistemas biológicos, esto es, determina qué hace
que una especie esté presente en cierto ambiente
y por qué tiene el número de individuos que posee.
A este respecto, los ecólogos reconocen que son
dos tipos de factores los involucrados: los bióticos
y los abióticos.
Los abióticos pueden ser definidos como todos
aquellos relacionados con el ambiente físico.
Todos los sistemas biológicos o comunidades se ven
afectados e incluso se mantienen vivos gracias a
la energía proveniente del Sol. Al mismo tiempo,
sabemos que la distribución de esta radiación solar
con respecto a la latitud determina en gran medida
la localización de las principales zonas climáticas,
que son: la polar, la templada y la tropical, en
las cuales se distribuyen diferencialmente los distintos
organismos que habitan la Tierra.
Así pues, de estos factores destaca el clima como
el factor abiótico más importante ya que, a su vez,
es el principal determinante de la disponibilidad
de agua y de la temperatura del lugar.
También se sabe que el clima determina otro componente
abiótico muy importante que es el tipo y la composición
del suelo, y todos a su vez (agua, temperatura y
suelo) son determinantes de la vegetación.
Por otra parte, se reconoce que la principal causa
de la existencia de todos los sistemas biológicos
es la disponibilidad de agua, que incluye la cantidad
de lluvia, la humedad atmosférica, etcétera.
El suelo y las rocas (sustrato geológico) son otros
factores abióticos fundamentales para determinar
la disponibilidad de agua y minerales que son esenciales
para el crecimiento de las plantas.
En conclusión, si la disponibilidad de agua y minerales
es grande, habrá abundancia de plantas y, por tanto,
también de animales, siempre y cuando los otros
factores que mencionamos sean, asimismo, los adecuados.
El fuego es el más común de los factores físicos
que puede determinar cambios drásticos en los ecosistemas
y, en algunos casos, se ha demostrado que es y ha
sido parte de la dinámica natural de muchos de ellos.
El segundo conjunto de factores que afecta la distribución
y abundancia de los organismos son los relacionados
con otras especies, es decir, los factores bióticos,
que incluyen primeramente a los llamados productores.
Éstos están constituidos principalmente por plantas
que son capaces de transformar, por medio de la
fotosíntesis, la energía solar en compuestos que
pueden ser utilizados por otros organismos (los
consumidores primarios).
Existen, a su vez, consumidores secundarios que
se alimentan de consumidores primarios. En general,
puede señalarse que los llamados factores bióticos
son todas
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las
diferentes formas de relación que pueden tener las
especies entre sí. Por ejemplo, dos especies pueden
afectarse mutuamente en su sobrevivencia y/o en
su reproducción de tres formas distintas:
a)
Negativamente, como es el caso de la competencia
por el espacio, por el alimento. Una especie puede
desplazar a la otra. Así, la especie A puede
desplazar a la B determinando su disminución
en número o desapareciéndola, o viceversa.
b)
Una negativemente y la otra positivamente, como
es el caso de la depredación o relación depredador-presa.
Aquí, una especie se beneficia y la otra se perjudica.
Ésta es la relación que se da, por ejemplo, entre
león-gacela, araña-mosca, vaca-pasto.
c)
Ambas especies se afectan positivamente. En esta
relación las dos especies se benefician. A esto
se le llama mutualismo. Es el caso de muchos organismos,
por ejemplo las micorrizas que son asociaciones
entre hongos ascomicetos y las raíces de pinos,
sauces y oyameles.
d)
Otro tipos de interacción es el comensalismo, en
el cual también una especie se afecta positivamente
y la otra ni se perjudica ni se beneficia.
Todos estos tipos de interacción pueden determinar
la abundancia y la distribución de organismos. De
igual manera se conoce, por ejemplo, que una gran
cantidad de especies vegetales que crecen en los
desiertos requieren de la sombra de un arbusto o
árbol para poder establecerse y crecer.
Se ha reconocido también que una gran cantidad de
plantas solamente pueden dejar descendencia por
medio de semillas cuando ha habido un polinizador
que se ha encargado de transportar el polen de las
anteras de una flor a otra.
Por otra parte, en varias ocasiones se ha documentado
que la polinización y la dispersión de semillas
son interacciones bióticas mutualistas muy
importantes que determinan la distribución de organsimos
en la Tierra.
Pero, sin lugar a dudas, una de las interacciones
que más ha llamado la atención desde tiempos remotos
es la competencia. Se ha considerado que
ésta, junto con la depredación, es extremadamente
importante para explicar la ausencia de especies,
e incluso los números poblacionales de diferentes
especies del lugar.
LOS
CICLOS DEL CARBONO, EL NITRÓGENO Y EL AGUA
Los
organismos, al morir, son desintegrados y los elementos
que los conforman se reintegran al medio para volver
a usarse. Este fenómeno constituye el ciclo.
En éste circula un compuesto o un elemento del
medio a los organismos y viceversa. Esta situación
sólo se presenta con la materia, mas no con la energía.
Por ejemplo, la energía solar no vuelve al Sol sino
que se dispersa por el Universo.
Existen algunos elementos y compuestos de suma importancia
en la estructura de la materia orgánica, como son
carbono, oxígeno, nitrógeno e hidrógeno. Pues bien,
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éstos
se encuentran sujetos al proceso de reciclaje en
la naturaleza y es importante saber de qué manera
se realiza este proceso.
Ciclo
del carbono
El
carbono es la base de todos los elementos orgánicos
que son los que forman a los seres vivos. También
se le encuentra en la atmósfera en forma de bióxido
de carbono que se produce como resultado de la respiración,
la putrefacción, la combustión de la materia orgánica
y de los combustibles fósiles, así como en forma
de carbonatos de las conchas de animales marinos.
El carbono inicia su ciclo cuando es integrado por
los vegetales en forma de bióxido de carbono y se
transforma, junto con otros elementos inorgáncios,
en compuestos orgánicos como los carbohidratos,
las proteínas y las grasas, a través del fenómeno
fotosintético.
Es importante dejar claro que la fotosíntesis se
raliza en plantas tanto en el medio terrestre como
en el acuático. En un segundo momento, ese carbono
es transferido del vegetal a un animal herbívoro
cuando éste se alimenta. El consumidor lo que obtiene
es la energía en forma de compuestos orgáncos y,
con ellos, el carbono. Posteriormente, el herbívoro
es consumido por un carnívoro y le transfiere los
otros compuestos orgánicos, y así sucesivamente,
hasta que el último animal muere y es atacado por
los desintegradores que reintegran el carbono al
medio, en forma de bióxi-do de carbono. El carbono
también se expulsa durante la respiración como dióxido
de carbono, por lo que no sólo se reintegra al ambiente
mediante la acción de los desintegradores, sino
que, al respirar, los productores, consumidores
y desintegradores reincorporan un poco de carbono
al medio.
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Ciclo
del nitrógeno
El
nitrógeno es otro de los elementos que forman parte
de los seres vivos y es el elemento que se encuentra
en mayor cantidad en la atmósfera, en forma de gas,
pues constituye el 78% de la mezcla que conocemos
como aire.
Su importancia en la estrucutra de la materia viva
radica en que forma parte de las proteínas y de
los ácidos nucleicos, compuestos orgánicos que carcterizan
a los seres vivos. No obstante la gran cantidad
en que se encuentra en la atmósfera, en forma de
gas no puede ser aprovechado por los seres vivos,
sino en forma de compuestos, como los nitritos.
La formación de compuestos de nitrógeno se realiza
en forma natural, por medio de la intervención de
algunas bacterias, algas y, principalmente, por
la acción de las bacterias llamadas Rhizobium,
que se encuentran en las raíces de las plantas leguminosas
(frijol, chícharo, etc.). Los compuestos de nitrógeno
se almacenan en unos nódulos ubicados en las raíces
y son utilizados en la formación de aminoácidos
y proteínas. Al proceso de transformación del nitrógeno
en compuestos aprovechables se le llama fijación
de nitrógeno y a los agentes que lo hacen posible
se les denomina fijadores de nitrógeno.
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Ciclo
del agua
Para
la explicación de este ciclo iniciaremos con el
estado líquido. Por acción del calor se evapora
y pasa a formar parte de la atmósfera en forma de
gas. Todos los organismos, al respirar, también
contribuyen con vapor de agua que se incorpora al
aire. También la transpiración, la orina, la defecación,
reintegran agua al medio. El agua que se encuentra
en forma de vapor se concentra a cierta altura y
forma las nubes. Cuando las nubes se condensan,
forman gotitas que se desprenden hacia la superficie
terrestre en forma de agua, nieve o hielo (según
la temperatura).
Hay agua que va directamente a mantos acuíferos
o que al caer sobre el suelo se filtra hasta encontrar
o formar ríos subterráneos que finalmente llegarán
a un depósito de agua. El agua cae en las ciudades,
se conduce por el drenaje hasta los ríos y, posteriormente,
llega al mar.
Ecosistemas
terrestres
Los
biomas terrestres se localizan sobre tierras
emergidas. Los más importantes son el bosque tropical
lluvioso o selva, la sabana, los desiertos, los
bosques templados, la taiga y la tundra. En México
existen todos los biomas, con excepción de la tundra.
Bosque
tropical lluvioso o selva
En
este ecosistema las condiciones ambientales son
casi uniformes a lo largo del año, con temperaturas
entre 25 y 30ºC y una gran cantidad de lluvias,
lo que favorece la formación de grandes ríos, por
ejemplo: el Amazonas, el Orinoco, el Zaire, el Congo
y el Usumacinta.
En el mundo, el bosque tropical lluvioso se localiza
en América del Sur,
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centro
de África y sureste de Asia. En México se encuentra
en las entidades de Chiapas, Veracruz, Oaxaca, Tabasco,
Campeche y Quintana Roo.
En estos bosques existe la mayor riqueza de especies
del planeta. El motivo de tal riqueza es que en
este ecosistema se han mantenido estables las condiciones
del clima, en ellos nunca hubo glaciaciones.
Algunas
plantas que viven en este bioma son ficus, caobas,
palmeras, orquídeas, enredaderas y una gran cantidad
de plantas epífitas. Además existe una gran variedad
de hongos.
Entre los animales sobresalen los insectos, una
gran variedad de anfibios y reptiles, como la anaconda
y los cocodrilos; entre las aves destacan los colibríes,
tucanes, loros, guacamayas y las águilas arpías.
Sabana
Se
caracteriza por presentar dos estaciones: una de
lluvias muy corta, y otra de sequía, muy larga.
Lo anterior provoca la presencia de pastizales,
algunos árboles, arbustos y matorrales como el baobab,
lobelia, kigelia, acacias y mezquites.
La sabana se encuentra principalmente en la parte
oriental de África. En México, se localiza en el
Pacífico y en la península de Yucatán. Debido a
la riqueza del suelo y las lluvias frecuentes, este
bioma se aprovecha en nuestro país para la agricultura
y la ganadería.
Entre los herbívoros más notables están los ñus,
las cebras, gacelas, búfalos, rinocerontes, hipopótamos
y elefantes, y sus depredadores: el león, el guepardo
(cheeta), hiena y el perro de la sabana. Además,
hay aves carroñeras como el buitre y las cigüeñas.
La
presencia de mayor o menor abundancia de lluvias
en las sabanas determina que este bioma se convierta
en otros, como son, por ejemplo, la pradera y la
estepa. La pradera es un bioma intermedio entre
sabana y estepa. En la actualidad apenas si existen
áreas de praderas debido a que las prácticas agropecuarias
han ocupado casi en su totalidad este bioma.
Las estepas están situadas en el interior de los
grandes continentes como Asia; en este bioma la
presencia de lluvias es menor y los inviernos son
muy crudos; debido a ello la vegetación es escasa.
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Desierto
En
el desierto las lluvias son esporádicas y en ocasiones
hay largos periodos sin ellas. La temperatura sufre
grandes variaciones: durante el día es muy caliente
y en la noche es frío. El suelo puede ser de tres
tipos: arenoso, pedregoso y rocoso. Los desiertos
se localizan en África, Australia, Asia y América.
Algunos de los más extensos son el Sahara, Arábigo,
Kalahari y Gobi. Grandes extensiones de las entidades
de Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila,
Nuevo León, Zacatecas y San Luis Potosí quedan comprendidas
en este bioma.
La vegetación en el desierto es escasa y está formada
por algunas gramíneas, mezquites y cactus. La fauna
está compuesta por algunos reptiles como serpientes
y tortugas; aves, como búhos y correcaminos; mamíferos,
como roedores y zorras. También son abundantes los
artrópodos, entre los que destacan los escorpiones
y las arañas.
Bosques
templados
En
este ecosistema se presentan inviernos fríos y veranos
templados con abundantes lluvias. Se clasifican
en dos tipos: los bosques caducifolios y los bosques
de coníferas o taiga. Los bosques ocupan grandes
extensiones de Europa, Asia y América del Norte.
En México se localizan en las partes altas de las
sierras del centro del país y en las entidades de
Durango y Chihuahua. En los bosques templados caducifolios
predominan árboles como el arce, roble y abedul,
los cuales pierden sus hojas en otoño e invierno.
En latitudes superiores a este bioma se localiza
un bosque constituido principalmente por coníferas
(pino y abeto), árboles adaptados al intenso frío
del invierno. En Canadá este bosque se denomina
floresta, y en Siberia taiga.
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Tundra
Está
localizada por encima del Círculo Polar Ártico.
La temperatura promedio en el verano es menor de
10ºC. Los inviernos son muy largos y sumamente crudos.
En el verano, cuando la capa de hielo se derrite,
se desarrollan algunos musgos, líquenes y algunos
vegetales muy pequeños.
Esta vegetación es muy escasa y apenas alcanza para
alimentar a algunos alces, renos, liebres y a pocos
roedores como los lemings. La mayor diversidad de
organismos de la tundra está en el mar, donde abudan
moluscos, crustáceos, peces, focas y morsas, que
son alimento de depredadores como zorros, lobos
y osos polares.
Ecosistemas
acuáticos
La
biosfera es la parte de la Tierra en la que es posible
la vida. Dentro de la biosfera existen dos grandes
ecosistemas o biomas: el acuático y el terrestre.
Los ecosistemas o biomas acuáticos comprenden los
océanos y mares, los ríos y los lagos. Los primeros
se llaman biomas marinos u oceánicos y los segundos
biomas de agua dulce.
BIOMAS
MARINOS
En
los ecosistemas marinos se encuentran dos grandes
zonas: la nerítica y la pelágica.
Zona
nerítica: Se halla situada sobre la plataforma continental,
desde la orilla del mar hasta una profundidad de
200 metros. Se caracteriza por el continuo movimiento
de las aguas debido al oleaje y a las mareas. En
esta zona los ríos descargan una gran cantidad de
sedimentos que contienen materia orgánica proveniente
de los continentes; esto provoca que los organismos
fotosintéticos, como las algas y los pastos marinos,
encuentren las condiciones para desarrollarse en
abundancia. En la zona nerítica viven gran cantidad
de especies de plancton, nectos y bentos.
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El plancton son los seres microscópicos que viven
en la superficie del agua; está constituido por
algas, protozoarios, bacterias, huevos y larvas
de diferentes animales.
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El necton es la comunidad constituida por los organismos
que tienen capacidad de moverse dentro de la masa
de agua, por ejemplo los peces, como los tiburones,
y los mamíferos marinos.
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El bentos son los organismos que viven asociados
con el fondo marino, como las esponjas, los erizos,
moluscos, crustáceos y algunos peces son parte del
bentos.
Zona
pelágica u oceánica. Es la zona de mar abierto.
Está situada a continuación de la zona anterior.
Abarca, en sentido vertical, varios estratos: epipelágico,
batial, abisal y hadal. Algunos organismos de la
zona pelágica forman cardúmenes: las sardinas, anchovetas,
atunes, ballenas, cachalotes y delfines.
BIOMAS
DE AGUA DULCE
Existen
dos tipos de ecosistemas de agua dulce: los lóticos
y los lénticos.
Lóticos.
Están formados por las aguas corrientes: ríos y
arroyos. En estos ecosistemas los seres vivos presentan
gran capacidad para fijarse al sustrato y para nadar;
de esta forma evitan ser arrastrados por las corrientes.
Los peces, como la trucha, la lobina y el salmón,
son comunes en los ecosistemas lóticos.
Lénticos.
Son los biomas formados por aguas quietas o estancadas:
lagos, presas y pantanos. En este tipo de ecosistemas
están bien representados los organismos planctónicos,
bentónicos y nectónicos. Los langostinos, tilapias,
charales y algunos bagres son típicos.
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