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Correo del Maestro Núm. 89,octubre 2003

Mitos y leyendas: pura acción

Gonzalo Soltero

Dada la naturaleza curiosa del ser humano resulta normal que a lo largo de nuestra historia nos hayamos preguntado de dónde venimos, de dónde viene lo que nos rodea y a dónde nos dirigimos. Esa vieja pregunta “¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?” se utiliza cada vez que nos cuestionamos sobre el origen de algo. Todos la hemos oído y el simple hecho de que no la podamos responder con claridad nos da una idea de la importancia que estas preguntas tienen hasta nuestros días.

Varias respuestas han surgido con respecto al origen del Universo y del hombre dentro de éste. “En el principio fue el verbo”, hemos oído decir en repetidas ocasiones. Aunque mucha gente no ha leído la Biblia, la mayoría sabe que esa frase pertenece a esta obra. Tal vez porque todo empieza por el principio y esta frase lo menciona, la mayoría piensa que se trata de las primeras palabras de la Biblia. Sólo necesitamos abrir el libro en cuestión para ver que no es así, pues comienza con: “En el principio Dios creó la Tierra y los Cielos”.

En este caso lo que hay que preguntarse no es si fue primero el huevo o la gallina, sino ¿qué fue primero, el verbo o la Tierra y los Cielos. Una vez más, leer los textos a los que pertencen ambos fragmentos nos dará la clave. En realidad ambas frases son ciertas y aluden al principio: las primeras palabras del Génesis, el primer libro de la Biblia, son las que aluden a la creación de la Tierra y los Cielos. La versión que menciona al Verbo también se encuentra en la Biblia pero más adelante; es el principio del Evangelio según San Juan.

Las preguntas, cuando no llevan a una respuesta pueden llevar a otras preguntas. En este caso es interesante cuestionar cómo es posible que tanta gente haya oído esta frase si tan pocos la han leído y menos gente todavía sabe dónde encontrarla exactamente. La respuesta es que la Biblia es el libro fundamental de la doctrina cristiana, la más expandida en el mundo y, por lo mismo, uno de los textos sobre los que se ha construido lo que ahora conocemos como la cultura occidental.

A veces podemos tener la idea de que los mitos son tan sólo historias falsas y lejanas. Esta idea se debe en parte a la época en que vivimos, en la que siempre recurrimos a la ciencia para explicarnos el mundo. La tendencia a verificar toda forma de conocimiento ha permitido grandes avances para la humanidad, pero no quiere decir que la visión mítica esté equivocada o sea incorrecta. Muchas veces las leyendas son formas simbólicas de comunicarnos alguna verdad o algo que fue sumamente importante para nues-tros ancestros y debemos recordar. Todo mito forma parte de una visión del mundo y, como tal, es válido.

Las leyendas de caballería parten de un fundamento histórico.
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Creamos en ellos o no, los textos religiosos y las creencias que representan han influido en nuestra cultura y siguen presentes a nuestro alrededor. No es raro que incluso los encontremos en los aspectos más cotidianos de nuestras vidas. Escuchamos algunas de estas creencias con tanta frecuencia que ya ni las notamos, e incluso podemos citarlas sin saber exactamente cuál es su fuente o su contexto.

El de Quetzalcoatl es el mito prehispánico más conocido.
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Los mitos y leyendas fueron las primeras respuestas que distintos grupos humanos pudieron dar a preguntas tan fundamentales sobre su origen y destino, sobre el cómo y por qué de las cosas. La palabra mito viene del griego mythos que quiere decir ‘historia’ Los mitos relatan acontecimientos donde actúan una o varias divinidades, entre ellas mismas y con el ser humano. A través de cada época han ayudado a la gente a explicar la realidad que les ha tocado vivir. También pueden ser historias que explican valores universales y así contribuyen a crear identidad entre grupos de gente, ya sea una pequeña aldea o una nación. La diferencia entre un mito y una leyenda es que la segunda parte de un fundamento histórico. Un buen ejemplo son las leyendas de caballería del Rey Arturo, pues es posible que en la baja Edad Media viviera en Inglaterra un rey semejante al que aparece ahí, en cuya vida se basó el relato.

Los mitos y leyendas circulaban de manera oral. Depeniendo de cada cultura, podían ser relatados por los más viejos o por declamadores profesionales en lugares públicos como las plazas. Con la escritura nació también un mejor modo de asegurar su permanencia, y así es como tantos se han conservado hasta nuestros días. Entre los más conocidos de los que pasaron por esta conversión están La Iliada y La Odisea, épicas griegas atribuidos al poeta Homero.

Entre las leyendas y mitos mexicas se encuentra el de la fundación de Tenochtitlan. Relata cómo Huitzilopochtli les dijo que debían emigrar al sur. Cuando encontraran un águila posada en un nopal devorando una serpiente habrían encontrado el sitio donde deberían establecerse. Éste es el mito fundacional de la Ciudad de México y, hasta cierto punto, de la nación mexicana. A pesar de que nadie profesa ya el culto religioso mexica, esta leyenda sigue siendo parte de la vida de todos los mexicanos, a tal grado que la encontramos estampada en el centro de la bandera nacional. Se ha convertido en un símbolo que nos une a todos los mexicanos.

Los mitos y leyendas siempre han encontrado maneras de deslizarse de una época a las siguientes. Al tratarse de gestas heroicas, conflictos entre dioses poderosísimos y la fundación de civilizaciones, y como están llenas de acción dramática, profundidad y significado, proporcionan uno de los materiales de lectura más emocionantes que hay. Como veremos a continuación, estas historias tienen que ver con nuestras propias vidas más de lo que podríamos pensar, pues a veces con tan sólo adoptar algunos elementos se adecuan perfectamente a nuestra época o al futuro.

Hoy en día los mitos se utilizan como inspiración para la creación de historias ficticias que pueden adoptar diferentes formatos. En el cómic han tenido un impacto enorme, pues en general se trata de un héroe que lucha por los indefensos. Algunos de sus personajes han sido tomados directamente de algunas tradiciones mitológicas, como Thor, que es un dios nórdico. Es muy común que se utilicen estructuras míticas para otros medios, particularmente para el cine. Con un poco de atención es fácil descubrir los elementos míticos en sagas cinematográficas como La Guerra de las Galaxias, Terminator o Matrix. En síntesis, todas tratan de uno o varios héroes que gracias a su destreza y las enseñanzas que reciben buscarán salvar a la humanidad de los enemigos que los mantienen sometidos, ya un imperio o una fuerza que parece imposible de derrotar.

En literatura hay una larguísima tradición con los mitos y leyendas, pues prácticamente evolucionó de ellos. La gesta más antigua que se conserva es la épica de Gilgamesh, proveniente de lo que ahora es Medio Oriente. Trata sobre las aventuras del rey de Uruk, Gilgamesh, quien junto con su amigo Enkidu se enfrenta con el monstruo Humbaba, declina el amor de la diosa Ishtar, va en busca de la inmortalidad, pelea con un hombre escorpión, conversa con la tabernera del fin del mundo y escucha hablar del diluvio. A pesar de no encontrar la inmortalidad, descubre que la manera de sobrevivir a la muerte es a través de lo que ha hecho. El mito tiene gran antigüedad y es un libro sumamente interesante de leer, a pesar de haber sido concebido seis mil años antes de que cualquiera de nosotros existiera.

William Shakespeare, uno de los autores más reconocidos en la historia de la literatura universal, tomó las tramas de todas sus obras de diferentes tradiciones míticas. Romeo y Julieta se inspira en Píramo y Tisbe, de las Metamorfosis del autor latino Ovidio. Hamlet se basa en la leyenda escandinava de un príncipe danés, y de hecho el castillo de Elsinor, donde se lleva a cabo la obra, todavía se pude visitar en las afueras de Copenhague.

Los cómics se valen de algunos mitos antiguos para crear a sus personajes.
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Otro caso, por ejemplo, es el de El Señor de los Anillos. Aunque ahora existe la versión fílmica, es una trilogía de novelas escritas por J. R. R. Tolkien. Este autor era profesor de inglés antiguo en Oxford y su conocimiento de lenguas medievales le permitió consultar una gran cantidad de materiales mitológicos. Muchos elementos de su saga de la Tierra Media vienen directamente de leyendas escandinavas, como Prose Edda, escrita por el islandés Snorri Sturluson, que vivió de 1179 a 1241.

Como mencionamos, muchos mitos han hablado sobre el origen de la vida y las cosas. Todo lo que empieza tiene que acabar, por lo que muchos otros también hablan del fin del Universo. Según el calendario maya, el mundo se acabará en 2012. En los mitos nórdicos hay una clara descripción de este suceso. Ragnarok será la última gran batalla y conducirá al final. No todos los detalles están presentes, porque obviamente esto todavía no sucede, pero los eventos que la iniciarán ya han comenzado. En este caso, para acercarse a todos los posibles desenlaces por medio de la mitología, al igual que al principio, hay que comenzar a leerlos.

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