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Correo del Maestro Núm. 84,mayo 2003

Con las manos en la historia*

Correo del Maestro

Introducción

La enseñanza de la historia no es sólo la pasiva absorción de hechos, fechas, nombres y lugares. Algunos de ellos deben aprenderse indudablemente, pero también es el desarrollo de un real razonamiento y entendimiento de lo histórico, el desenvolvimiento de aptitudes, destrezas y métodos indispensables para pensar, procesar, deducir, interpretar y darle sentido al mundo. La enseñanza de la historia debe superar, y está en proceso de ello, los viejos sistemas memorísticos de fechas, héroes y batallas. Se debe procurar una visión de la historia más ligada a la vida de las sociedades, a su modo de organizarse y a las regularidades y cambios que se producían en la evolución histórica. Se propugna por el aprendizaje de una ciencia social en contra de las épicas historias que predominaban hasta no hace mucho.

Una gran cantidad de niños, y maestros, consideran a la historia como una materia muy aburrida, tanto que, como señala Luz Elena Galván: ...Quizás es la materia que se deja “hasta el final”, cuando tanto él [el maestro] como los alumnos ya están cansados y hambrientos y sólo piensan en el momento de poder salir del aula e irse a casa a comer y descansar...1

A pesar de este ‘arrinconamiento’ en que se encuentra la clase de historia, debemos reconocer que los programas son muy ambiciosos y, dado el poco tiempo que a veces se le dedica, no es fácil que los niños se acerquen a los contenidos de una forma amable, que se relacione de alguna forma con su vida. Por ejemplo, los programas de quinto de primaria y primero de secundaria no sólo incluyen algunos aspectos de historia nacional, sino que, además, abarcan el estudio de diversas culturas de todo el mundo, sobre todo aquéllas que fueron pilares de la cultura occidental, como Mesopotamia, Egipto, Grecia y Roma.

Es necesario que los niños se acerquen al transitar de los pueblos, de las culturas de una forma que les sea significativa. Para ello se han desarrollado diferentes estategias didácticas, una de ellas a través de las actividades manuales que permiten al niño conocer la vida cotidiana de los pueblos, además de ver la historia de manera mucho más divertida.

En la colección Un viaje a...,2 en la que se nos ofrece una panorámica de diversas culturas que han dejado huella importante en la historia de la humanidad, se proponen diversas actividades manuales para los niños. En este número de Correo del Maestro presentamos algunas de ellas, que consideramos pueden ser útiles para los maestros.

Actividades

 

La Edad de Piedra

Se llama Edad de Piedra al primer periodo de la historia de la humanidad. Nuestra historia comienza con el hombre moderno, el Homo sapiens, hace aproximadamente 100000 años.

El hombre de la Edad de Piedra fue hábil creador de utensilios. Usaba trozos de piedra para hacer cuchillos, puntas de lanza y flechas, instrumentos para tallar y útiles para cavar. También realizó actividades artísticas para las que usó piedra, pedernal, hueso, marfil y barro. Creaban imágenes de animales, figuras humanas y diseños abstractos y decoraban sus utensilios y armas.

Actividad: Haz una figurilla

 

Necesitarás: cartulina, arcilla color terracota, espátula para modelar, vaso de vidrio, pegamento blanco (mezclado con agua para barnizar) y brocha. 1. Para el cuerpo haz una figura plana y triangular de arcilla. Haz un rollo grueso de arcilla para los brazos y piernas. 2. Corta dos partes del rollo para formar los brazos. Luego, con el resto del trozo, forma dos piezas para las piernas.
3. Une los brazos al cuerpo, alisa la unión y marca levemente la zona de los hombros con la espátula. 4. Con rollos de arcilla haz el cuello y la cabeza. Traza los rasgos de la cara. Pega la cabeza y el cuello al cuerpo. 5. Apoya la figura en un vaso que le sirva de soporte. Añade las piernas y moldea los pies doblando los rollos como se indica.
6. Dobla ambos brazos de modo que la cabeza esté recargada sobre las manos y los codos descansen sobre las rodillas. 7. Deja que seque la arcilla y quita el vaso con cuidado. Barniza la figura y deja que seque antes de moverla. A una figura prehistórica de barro como ésta se le ha llamado El pensador. Fue hecha en Rumania  hacia 5200 a.C.

 

Mesopotamia

Mesopotamia es el nombre de una antigua región donde surgieron algunas de las primeras ciudades e imperios del mundo. Está enmarcada por dos grandes ríos y se ubica en lo que hoy es Irak. Los primeros agricultores se asentaron allí hace unos 9000 años y las primeras ciudades se desarrollaron unos 3500 años después.

Fue de los primeros lugares del mundo donde se desarrolló la escritura, hace unos 5000 años. Al principio los signos eran dibujos y números. Gradualmente la escritura pictórica fue remplazada por grupos de trazos en forma de cuña.

En Mesopotamia también se hicieron sellos, pequeñas piezas de material duro, como piedra, con un diseño en alto y bajo relieve. Cuando el diseño se presionaba sobre barro fresco, dejaba una impresión.

 

Actividad: Un sello cilíndrico

Necesitarás: una tabla para cortar, rodillo, yeso, regla, pincel, pegamento, rollo de cartón café, tijeras, palillo de coctel y plastilina. 1. Toma la tabla de cortar, el rodillo y el yeso. Extiende el yeso cuidadosamente hasta que mida aproximadamente 15 cm por 15 cm. Recórtale una orilla. 2. Aplica pegamento en la parte exterior del rollo de cartón café. coloca el rollo engomado sobre el yeso y rodéalo cuidadosamente con éste.
3. El rollo debe estar completamente cubierto con el yeso. Recorta el yeso excedente de las orillas. Desvanece con tus dedos la unión sobre el rollo. 4. Con la punta del palillo traza un diseño con líneas punteadas en el yeso. Cuando estés satisfecho con tu diseño utilizarás estas marcas como guías. 5. Sigue las marcas que hiciste con el palillo y graba con el extremo romo de un pincel tu diseño en la superficie del yeso. Déjalo secar.
7. Asegúrate de que el yeso de tu sello cilíndrico esté duro. Rueda el sello sobre la plastilina, presiona con firmeza. Observa como tu diseño ¡aparece! 6. Toma de nuevo la tabla de cortar y el rodillo. Extiende sobre la tabla la plastilina hasta que mida aproximadamente 20 cm por 40 cm. El sello cilíndrico que hiciste es mucho más largo que los que se usaban en Mesopotamia. Los sellos cilíndricos normalmente medían 2 o 3 cm de largo y de 1 a 1.5 cm de diámetro.

 

El Antiguo Egipto

Egipto se sitúa donde se unen África y Asia. Hace 5000 años se desarrolló allí una civilización sorprendente.El río Nilo, que atraviesa de sur a norte la región, permite la vida en el arenoso y ardiente desierto. Tres grandes periodos marcan la historia de esta magnífica civilización. Durante el Imperio Antiguo se erigieron las grandes pirámides, tumbas de los faraones. El Imerio Nuevo, con su capital en Tebas, es considerado el periodo de apogeo de la civilización egipcia. Comerciantes y soldados viajaban por África, Asia y tierras del Mediterraneo.

Los antiguos egipcios apreciaban las cosas bellas y los productos artesanales, muchos de los cuales han sobrevivido hasta hoy. Hacían piezas de joyería, trabajaban el vidrio, la alfarería y la cestería. Los arqueólogos han descubierto muchos azulejos hermosos que se usaban para decorar muebles y pisos.


Actividad: Azulejo de loto

 

Necesitarás: 2 cartulinas, lápiz, regla, tijeras, yeso o arcilla, espátula, lija, pintura acrílica (azul, dorado, verdes, amarillo), recipiente para agua y brocha. Opcional: rodillo y tabla. 1. Con la imagen final como base, traza las dos formas del azulejo en cartulina. Recórtalas. Haz todo el patrón de los azulejos en otra cartulina y recórtalo. 2. Extiende el yeso en la tabla con un rodillo o botella. Coloca el diseño sobre el yeso y con mucho cuidado delinea y córtalo. Desecha el yeso que sobre.

 

3. Marca los patrones individuales del azulejo en el yeso siguiendo los contornos con cuidado. Corta por las líneas, pero no las separes todavía. 4. Con la espátula, marca formas de hojas y flores en la superficie del yeso fresco. Separa cada una de las piezas y déjalas secar. 5. Cuando uno de los lados de los azulejos haya secado, se deben voltear para que seque el otro. Después lija las orillas de los azulejos hasta que suavicen.
Estos azulejos son similares a los encontrados en un palario real de Tebas. El diseño semeja un loto, el lirio acuático sagrado del Antiguo Egipto.
6. Se pueden pintar los azulejos. Pinta con cuidado los dibujos de verde, amarillo ocre, dorado y azul. Déjalos en lugar tibio para que sequen    

 

El Imperio Chino

Desde hace unos 8000 años, ya existían en el norte de China pequeños pueblos que luego se desarrollaron dando paso a una gran civilización.  Llamaban a su tierra Chonguo, el Reino del Medio, pues creían que era el centro del mundo. Los primeros gobernantes chinos vivieron hace unos 4000 años y el país, que se unificó bajo un solo emperador en el 221 a.C., ha sido gobernado por diferentes dinastías. Los valles de los ríos y las costas de China han sido siempre los lugares más poblados de la Tierra. Grandes sabios y maestros han inspirado la vida de este pueblo, entre ellos Lao Tse, Kung Fu Tse (Confucio) y Buda. En el antiguo Imperio Chino tuvieron gran desarrolo la medicina, la astronomía, las matemáticas. Utilizaron el ábaco, la pólvora, la brújula y los bloques de impresión, mucho antes que fueran conocidos en Europa.

 

Actividad: Haz bloques de impresión

Necesitarás: hoja blanca, lápiz, pintura, pincel chino o pincel fino, agua, papel albanene, tabla, yeso (de 15 x 20 cm y 2.5 cm de ancho), gurbia, pegamento para madera, tinta para papel, trapo húmedo. 1. Copia o traza los caracteres de la imagen negativa que incluimos. Hazlos con líneas a lápiz y luego rellénalos con pintura. 2. Copia el dibujo en papel albanene. Voltea el papel. Ponlo sobre el yeso. Raya el lado limpio para obtener una imagen positiva sobre el yeso.
3. Moldea los caracteres con la gurbia. Saca el yeso alrededor de los caracteres para hacerlos resaltar (dibujos en reliieve). Alisa el yeso con tus dedos. 4. Al secar el relieve, barniza el bloque con pegamento para madera. Deja que seque bien. Ya seco el pegamento, sella y protege los dibujos. 5. Ahora pinta el diseño usando el pincel. Aplica una capa gruesa de tinta para imprimir a las partes sobresalientes con un pincel chino o  fino.
6. Coloca la hoja sobre el bloque entintado. Con un pincel seco presiona el papel sobre la tinta de modo que la imagen se imprima. 7. Quita el papel para revelar tu dibujo. Limpia tu bloque con trapo húmedo. Puedes usarlo una y otra vez. Bloques con caracteres fueron un método antiguo de impresión.

Citas

1 Luz Elena Galván, “Alternativas didácticas para la enseñanza de la historia”, Correo del Maestro, No. 11, abril 1997.
2 Un viaje a.... (La Edad de Piedra, Mesopotamia, El Imperio Chino, La antigua India El antiguo Egipto, La antigua Grecia, El Imperio romano, El mundo Vikingo) es una colección editada por Ediciones La Vasija y Correo del Maestro, México, 2003.

 

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