La matemática es la ciencia de la forma y la cantidad;
el razonamiento matemático es la simple lógica aplicada
a la observación de la forma y la cantidad. El gran error
consiste en suponer que las verdades que se llaman puramente
algebraicas son verdades abstractas o generales. Y este
error es tan enorme, que me admira la unanimidad con que
ha sido acogido. Los axiomas matemáticos no son los axiomas
de la verdad general. Lo que es cierto en una relación
de forma o de cantidad, es con frecuencia un grosero error
respecto a la moral, por ejemplo. En esta última ciencia
suele ser falso que la suma de las partes sea igual al
todo. [...] Pero el matemático, por rutina, argumenta
de acuerdo con sus verdades finitas, como si fueran de
una aplicación general y absoluta, valor que, por otra
parte, el mundo les atribuye. [...] En resumen, no he
encontrado nunca un matemático puro en quien pudiera tenerse
confianza fuera de sus raíces y ecuaciones.
Edgar Allan Poe (en La carta robada)
Si uno llevara a serio la
transcripción con que comienza la “Introducción” del libro que reseñamos,
dejaría de leerlo de inmediato, salvo que se interesara por alguno de los
temas propiamente matemáticos tratados en la obra. Pero, por suerte para el
lector, el tono ameno, a veces coloquial y festivo, caracteriza muchas partes
del libro y explican por qué se han incluido éste y otros muchos dichos de
personajes de cuentos de Edgar Allan Poe (esta cita es de La Carta Robada,
pero las hay también de El misterio de María Roget, Los asesinatos
de la Rue Morge y otras obras de este solitario y bohemio escritor norteamericano
de principios del siglo XIX).
Es que
esta serie de ensayos, trabajos de divulgación, memorias,
puede ser leído, en partes o totalmente, por un público
muy variado. El público general, no especializado, encontrará
varios capítulos en que temas de carácter epistemológico
o de opinión sobre políticas científicas son tratados
con seriedad y profundidad. Los maestros de la educación
básica o media encontrarán un capítulo dedicado a la enseñanza
de la disciplina y exposiciones sencillas sobre sistemas
de numeración y los números en la recta. Las personas
más preocupadas por cuestiones antropológicas o psicológicas
tendrán visiones (quizá muy polémicas) sobre la matemática
como producto cultural y la formación de los conceptos
abstractos. La comunidad científica en general podrá satisfacer
su curiosidad por conocer aspectos matemáticos de la teoría
del caos y las relaciones con otras disciplinas científicas.
Se incluyen, incluso, dos apéndices, redactados por experimentados
matemáticos –David Ruelle y José Luis Massera, este
último fallecido recientemente—con enfoques más
sutiles y globales sobre los fundamentos de la matemática.
El libro está dedicado a la
memoria del último de los nombrados, “maestro de varias generaciones de matemáticos
y latinoamericanos”, de quien el autor fuera discípulo, compañero de trabajo
y de otras muchas experiencias de vida. José Luis Massera recibió en 1997
el Premio México de Ciencia y Tecnología del gobierno de México. La inclusión
de una notas biográficas sobre Massera hacen referencia al título del libro,
donde la matemática y sus hombres ocupan un lugar primordial.
El autor señala que el título
del libro puede sonar un tanto excesivo y abarcador pero se justifica de
manera por demás elocuente:
| Al avanzar en la elaboración de estos
capítulos, escritos a lo largo de cuatro años, me
encontré con que el tema central no era sólo la matemática,
sino más bien la matemática como elaboración humana,
como una de las partes de la cultura humana. Y también
percibí que iban tomando su lugar, su verdadera dimensión,
los seres humanos que hacemos la matemática. Los hombres
que contamos con los dedos, los que sacamos raíces
cuadradas, los que estudiamos geometría o la teoría
del caos. El título del libro responde a esta constatación.
Me pareció un tanto grandilocuente al principio, pero
lo cierto es que el elemento común a todos los capítulos
y el aliento principal es ése: la dimensión humana
de la matemática.2 |
Semejante constatación parece
haber sorprendido al propio Markarian, quien claramente gusta de escribir
sobre temas tan poco tratados o sobre una disciplina que es vista con muchos
prejuicios y temores por gran parte del público lector. Por ello es que no
se sabe si algunos de los recursos “pedagógicos” o de atracción que utiliza
son resultado de un fino aprendizaje de técnicas de comunicación social o
una sincera manifestación de una manera muy global de encarar las construcciones
intelectuales de la humanidad. Veamos: el primer capítulo (“La ciencia matemática.
Lo específico y lo general”) comienza con una sección sobre Una mente brillante,
la comentada película sobre la biografía del matemático John F. Nash, Premio
Nobel de Economía; en el capítulo 5 (“La matemática del caos y otros caos”)
explica cómo su abuela elaboraba el exquisito postre oriental denominado pajlavá;
citas de Marx y Freud se alternan con otras de San Agustín y Piaget; el Apéndice
A lleva por título “Conversaciones sobre matemática con un visitante del espacio
exterior”. En el Prólogo, redactado por José Antonio de la Peña, presidente
de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), se destacan los méritos matemáticos
y las preocupaciones culturales del autor, así como sus intereses por el análisis
de problemas de la educación básica.
Precisamente, la elaboración
de enfoques desde el ámbito universitario sobre problemas de la educación
básica fueron algunas de las razones que incrementaron los vínculos del autor
con diversos ambientes interesados por la enseñanza de la matemática en México.
Si bien desde hace varios años mantiene vínculos académicos con el Instituto
de Matemáticas de la UNAM y con el CIMAT de Guanajuato, más recientemente
comenzó a trabajar con profesores y maestros que promueven la interlocución
entre académicos y profesores de educación básica, así como a colaborar con
publicaciones latinoamericanas que atienden las necesidades de divulgación
y enseñanza de las ciencias. Estos tránsitos entre el cuerpo de maestros y
de investigadores en matemática, y la urgencia por fomentar el trabajo conjunto,
impregna una parte muy importante de la actividad del autor y está reflejada
fuertemente en el libro que comentamos. La preocupación común por el avance
en la formación con calidad de los profesores de todos los niveles de la enseñanza
ha permitido la realización de diversas acciones del autor con Correo del
Maestro.
Organizó diversas actividades
que promueven el incremento de los enfoques desde la ciencia matemática de
los problemas de aprendizaje de la disciplina. En febrero de este año participó
en el taller sobre “La enseñanza de las matemáticas en las escuelas de nivel
básico y medio en Latinoamérica”, convocado por la AMC y la Unión Matemática
de América Latina y el Caribe (UMALCA).
La importancia de estas actividades
no escapa a quienes perciben el estado actual de crisis
de enseñanza de la disciplina y, más aún, de incomprensión
de las finalidades e importancia del tipo de formación
que se adquiere con el saber matemático. Dice Roberto
Markarian en la introducción del libro:
En el fondo, la mayoría de la gente
considera que la matemática es importante pero, a
veces, parece haber olvidado porqué. O da más peso
a las dificultades de su aprendizaje y comprensión
que a las ventajas e impacto de la disciplina. [...]
La matemática ocupa un lugar prominente en la curricula
escolar en todos los países. El papel de la matemática
en la sociedad es sutil y a veces difícil de percibir;
incluso permanece totalmente escondido en los aparatos,
herramientas y utensilios de uso diario. Las aptitudes
para calcular y para organizar la información (relacionadas
con el poder de la tecnología y el mejoramiento de
la organización económica y social), así como la comprensión
geométrica del espacio-tiempo (esto es el mundo físico
y sus modelos), son dos aspectos que muestran el papel
cultural y científico de la disciplina. Dado que la
matemática ocupa un lugar preeminente en diversos
sectores de la sociedad y de la civilización como
un todo, los matemáticos y los profesores debemos
preocuparnos de explicar y clarificar su rol, estructura,
etcétera. |
La matemática es excitante para muchos pero más bien es considerada difícil
y, para la mayoría, inaccesible. Se expresa en un lenguaje
muy técnico. Si se toma un libro de matemática de cualquier
biblioteca y se abre al azar en cualquier página, lo más
probable es que no se entienda casi nada de lo que está
escrito y que haya que ir hacia atrás y quizás hasta las
primeras páginas para ver el significado de muchos de
los símbolos y palabras usadas. En este libro he tratado
de evitar estas situaciones; pero que lo haya tratado
no significa que lo haya logrado: puede que haya trozos
en que la necesidad de explicar aspectos más sutiles o
la de ejemplificar o el haber introducido una cita que
he tratado de no parcializar, me ha llevado a cuestiones
técnicas que el lector común puede no entender en su totalidad.
Les ofrezco disculpas y como consuelo les recuerdo que
frecuentemente los mismos matemáticos no entendemos el
discurso de matemáticos de nuestra propia subárea. La
necesidad de especializarse mucho para llegar a las fronteras
del conocimiento y la alta técnica que la caracteriza
lleva a esta peculiar situación, que comparte con otras
ciencias.3
Roberto Markarian ofrece disculpas
por aquello que el lector común quizá no alcance a comprender.
Bien podría reprochársele al autor este descuido, y el
lector podría, en efecto, abandonar el texto sin remordimiento
alguno. No obstante, son pocas ya las obras que llegan
a mano del posible lector (común o especializado) y no
sólo exigen de éste más que su simple atención, sino que
despiertan su natural curiosidad. En este aspecto, los
ensayos incluidos en La dimensión humana de la matemática
pueden presumir –con toda humildad– de poseer
esta noble y notable cualidad.
1Roberto
Markarian: La dimensión humana de la matemática, Correo
del Maestro-Ediciones La Vasija, México, 2003, pág.
17.
2Roberto Markarian:
La dimensión humana de la matemática, Correo del Maestro-Ediciones
La Vasija, México, 2003, págs. 21, 22.
3Roberto Markarian: La dimensión humana de
la matemática, Correo del Maestro-Ediciones La Vasija,
México, 2003, págs. 18, 19. |
| *Reseña del libro La dimensión humana
de la matemática. Ensayos sobre matemática y cultura,
de Roberto Markarian. Editado por Correo del Maestro
y Ediciones la Vasija, México, 2003. |