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Correo del Maestro Núm. 86, julio 2003

Diplomado La ciencia en tu escuela
Módulo de Ciencias I
• Primaria*

Roberta Orozco Hernández
Diplomado La ciencia en tu escuela
Módulo de Ciencias I • Primaria*


María Jesús Arbiza Díaz
Rosa María Catalá Rodes
Alejandra González Dávila
  María del Carmen Villavicencio Caballero






Fundamentación

Nadie puede negar el importantísimo lugar que ocupan la ciencia y la tecnología en la vida moderna, tanto en el sistema productivo como en la vida cotidiana. Es difícil comprender el mundo actual sin una cultura científica y tecnológica, y la toma de decisiones de muchos asuntos de vital importancia para el individuo y la sociedad requieren de ella. La población necesita, entre muchas otras cosas, de una cultura científica para comprender la compleja realidad en la que estamos inmersos, para adquirir habilidades que le permitan desenvolverse en la vida y para relacionarse con su entorno.

El sistema educativo tiene la obligación de facilitar la adquisición de esa cultura científica, y es necesario que ofrezca una enseñanza de las ciencias adecuada y pertinente desde la educación básica. Es urgente, muy urgente, dar especial atención a la educación científica de los niños.

No se debe reservar la cultura científica y tecnológica a una elite. Las diferencias sociales existentes se hacen más grandes al mantener a sectores de la población fuera de esa cultura. La educación tiene que procurar el desarrollo de una capacidad crítica y creativa que permita incidir en la modificación de la realidad social, y nadie duda que el conocimiento científico ayuda a desarrollar una opinión crítica, a tomar una posición, lo que abre la posibilidad de acción de los individuos en temas como la


salud, los recursos alimenticios y energéticos, la conservación del medio ambiente, el transporte y los medios de comunicación, todos ellos importantes para mejorar la calidad de vida del ser humano. Es necesario que toda la población acceda a la posibilidad de entender el universo en que vivimos y que cada individuo pueda ser constructor activo del mundo que desea para él y para los otros. El conocimiento permite a las personas no sólo una comprensión más profunda del mundo, sino también la conciencia de la posibilidad de modificación de la realidad, porque les proporciona cierto control sobre la selección y el mantenimiento de la tecnología que utilizan.

El conocimiento científico conlleva la necesidad de una metodología que, entre otras cosas, deja ver al hombre sus propias limitaciones, lo enfrenta a la necesidad del colectivo y fortalece la crítica, la actitud razonable.

La enseñanza de las ciencias favorece en niños y jóvenes el desarrollo de sus capacidades de observación, análisis, razonamiento, comunicación y abstracción; permite que piensen y elaboren su pensamiento de manera autónoma y contribuye paralelamente a su integración en el medio social.

Lo antedicho nos conduce a darnos cuenta de la importancia de la educación científica en la educación básica. Pero también nos damos cuenta de la necesidad de un nuevo enfoque de la enseñanza de las ciencias para que se asegure una educación científica de calidad con equidad, es decir, no reservada sólo a pocos privilegiados. La educación debe comprometerse a formar y preparar a todos, sin distingo de ningún tipo, para la vida. Una sociedad democrática requiere un alto nivel de participación, que sólo es posible si se brinda a los ciudadanos la formación necesaria para alcanzarla efectivamente. No podemos conformarnos con que sólo unos pocos alumnos se sientan atraídos por las ciencias y dejar abandonada a su suerte a una mayoría que no tiene ningún acceso a ellas o, por múltiples motivos, se aburre, le resulta difícil y pierde el entusiasmo.

La educación en ciencias también debe ser capaz de brindar a los niños conocimientos y herramientas de carácter social, y no debería disimularse el papel de instrumento de opresión que la ciencia ha tenido, y tiene, en muchos, muchísimos, casos.

Un papel importante de la enseñanza de las ciencias naturales es incentivar la curiosidad frente a nuevos hechos y problemas, aprender a manejar los cambios, a tener flexibilidad intelectual pero siempre con rigor metódico, a discriminar entre los conocimientos científicamente aceptados y la charlatanería, a desarrollar la iniciativa y la tenacidad, entre muchas otras características que van fortaleciendo la confianza de los niños y adolescentes en sí mismos.

A pesar de todos estos argumentos que resaltan la importancia de la enseñanza de las ciencias en la educación básica, se debe reconocer un fracaso en el intento de  lograr que los alumnos adquieran conocimientos en este ámbito. Podríamos decir, incluso, que la enseñanza escolarizada mata en muchos niños su natural deseo de


conocer. La ciencia, frecuentemente, se les presenta como algo frío, aburrido, como un conjunto de verdades inmutables e incuestionables, totalmente alejadas de ellos, difíciles de comprender y totalmente inútiles para su vida cotidiana. ¿Quién, que se dedique a enseñar ciencias, no ha oído la pregunta de algún joven que escucha con cara de total desconcierto alguna clase de ciencias: y eso, a mí, de qué me sirve saberlo?

Es indudable la urgencia de acercar las ciencias a los niños de otra forma. Es urgente establecer propuestas específicas que consideren las características especiales de los niños en diferentes etapas y establecer para cada caso qué tipo de enseñanza de la ciencia es la que mejor se adapta al alumno, en función de su edad, de sus intereses y respetando su realidad cultural.

Son los maestros que día a día trabajan con los niños en el aula quienes deben hacer frente a este reto; pero no es fácil. La mayor parte de los maestros hemos sido educados en sistemas que no se adaptan a la nueva realidad, que además cambia a velocidad vertiginosa. Los niños de hoy tienen intereses distintos, imaginarios colectivos distintos, modelos a seguir distintos a los de generaciones anteriores. Viven en un mundo de incertidumbres, de desesperanza, edonista, inmediatista. En este momento el  intelectual y el científico no son los modelos a seguir, no son deseados. Han sido sustituidos por el yuppi, el ejecutivo exitoso que se muestra en las series de televisión y películas de cine. Como contraparte de ese maravilloso mundo televisivo, los niños se enfrentan a la pobreza, al hambre, a las pocas oportunidades para salir adelante. Indudablemente, el maestro debe hacer frente a eso y tiene que replantearse constantemente sus estrategias pedagógicas y didácticas.

Si a esta situación, que requiere del maestro un constante esfuerzo de formación, sumamos que la mayoría de ellos, hablando principalmente de los profesores de educación primaria, no han tenido en su currículo profesional un apoyo importante en lo que se refiere a los contenidos de ciencias naturales, podemos decir, sin lugar a dudas, que el problema es grave.

Es comprensible que se perciba en el profesor una sensación de abandono en la tarea de enseñar ciencias a los niños, de encontrarse perdido. Ante eso lo más fácil es aferrarse, para mantenerse en terreno seguro, a lo único que tiene a su disposición: repetir la forma en que le enseñaron a él cuando cursó la escuela primaria y seguir al pie de la letra lo que ofrece el libro de texto.

Los módulos Ciencias I y Ciencias II del programa La ciencia en tu escuela tienen, justamente, el propósito de colaborar con los maestros en la concreción de la enseñanza de las ciencias a los niños de escuelas primarias, empujar la enseñanza científica en las instituciones educativas; en definitiva, hacer la cultura científica básica accesible a los niños.

 

Sesión 1-2

Los seres humanos somos parte de los ecosistemas

Propósitos

Informativos

.  Obtener, discutir, aclarar y enriquecer los conocimientos previos de los maestros con respecto al tema de los ecosistemas y sus transformaciones.

Formativos

.  Desarrollar las habilidades que permitan describir, comparar, interpretar, explicar, identificar ventajas y desventajas en situaciones de aprendizaje y comunicar.

.  Hacer que los maestros se hagan conscientes de su propio proceso de aprendizaje.

.  Favorecer el pensamiento hipotético-deductivo.

 


CUADERNO DE TRABAJO

ENTRADA

1. Comente con sus compañeros las siguientes preguntas:

. ¿Por qué son tan importantes los ecosistemas?

. ¿Qué hace cambiar a los ecosistemas?, ¿cómo se transforman?, ¿para qué los transformamos?

. ¿Qué pasará si seguimos transformando los ecosistemas?

2. Ejercicio de asociación de palabras.

3. Diccionario/glosario científico

Por lo general, los contenidos que figuran tanto en los diseños curriculares como en los libros de texto suelen estar expresados en términos de conceptos científicos. Éstos constituyen representaciones teóricas, construidas según un modo particular de interpretar la realidad. De manera que para comprender estas construcciones teóricas se requiere tener los conocimientos necesarios que permitan acercarse a dicha interpretación.

Es importante reflexionar y explicar estos términos y es también necesario utilizar estrategias específicas como la elaboración de un diccionario científico, para habituar a nuestros alumnos a seleccionarlos y organizarlos dentro de un contexto.

El uso del diccionario científico presupone e implica el manejo de todo un conjunto de habilidades, estrategias y criterios de organización, y resulta una actividad muy formativa.

 

 

Es conveniente evitar transcribir las definiciones del diccionario, pues la información que brindan es insuficiente. En lugar de ello se propone consultar otras fuentes de información para definir los conceptos con sencillez y claridad y utilizar un ejemplo y una ilustración para explicar su uso. La idea es que el diccionario científico realmente tenga un significado para quien lo elabora. Hay diversas propuestas para elaborar un diccionario científico. Una de ellas es la que aquí se presenta.

A
B
Agroecosistema
Es un ecosistema que es sometido por el hombre a frecuentes modificaciones de sus compnentes bióticos y abióticos.
Estas modificaciones introducidas por el hombre afectan todos los procesos del ecosistema y abarcan desde el comportamiento de los individuos y la dinámica de loas poblaciones hasta la composición de las comunidades y los flujos de materia y energía.

Biodiversidad
Es la variabilidad de organismos vivos de cualquier fuente, incluidos los ecositeas terrestres y marinos y otros ecosistemas acuáticos y los complejos ecológicos de los que forman parte.
Comprende la diversidad dentro de cada especie, entre las especies y de los ecosistemas. Está formada por tres componentes la diversidad genética, la diversidad taxónomica y la diversidad ecológica.


 


4. Mapa conceptual

Conceptos que se abordan en el bloque ‘Los seres humanos somos parte de los ecosistemas’.

Principales conceptos
Erosión  Monocultivo   Policultivo  Contaminante
Tala inmoderada  Rotación de cultivos  Disminución de
biodiversidad
Conservación de
biodiversidad
Especies en peligro
extinción
Desarrollo sustentable Sobreexplotación     Extinción
Urbanización    Desertificación    Contaminante Reforestación
Producción  Equilibrio
ecológico
Equilibrio
demografico
Contaminación
Biodiversidad  Recursos naturales    Población   Comunidad
Especie  Ecosistema Terrazas   Reserva de la biósfera
Individuo      

 

Elaboración de un mapa conceptual:

.  Identificar el concepto más general.

.  Clasificar el resto de los conceptos de acuerdo con categorías también genéricas, pero que estén contenidas en el concepto principal.

.  Una vez organizados, establecer relaciones y derivaciones utilizando palabras de enlace (conectores) que expliquen dichas relaciones.

Actividades experimentales

1. Modelo de la comunidad

En muchas ocasiones para poder estudiar algo y profundizar en ello, es necesario construir modelos que permitan hacer interpretaciones desde un determinado punto


de vista, para lo que debe existir un conjunto de elementos teóricos previos que se constituyen en requisitos indispensables.

¿Qué hay en una comunidad?

Materiales:

Un tablero

Chinches o alfileres

Un juego de dibujos pequeños de diferentes tipos de entes (animales, vegetales, rocas, etc.)

10 trozos de cordón de 70 cm aproximadamente.

Procedimiento:

. Coloca el tablero sobre una superficie regular.

. Agita la caja que contiene los dibujos y vierte éstos sobre el tablero.

. Fija los dibujos donde hayan quedado.

. Utiliza las tiras de cordón para cuadricular la superficie del tablero. Procura que las tiras de cordón coincidan con las marcas en el tablero.

. Identifica en tu tablero cuáles dibujos ejemplifican seres vivos y cuáles no.

. Observa los dibujos e identifica los vegetales y animales.

. Cuenta el número de individuos, especies y poblaciones y registra los datos  en la tabla correspondiente. 

Anota aquí las observaciones
Número de individuos  
Número de especies vegetales
 
Número de especies animales
 
Total de especies  

 

Anota aquí las observaciones
Número de individuos de cada especie
Especie Número
   
   
   
   
   
   
   


* En este número de Correo del Maestro se publicará la fundamentación y la primera parte de las sesiones    1 y 2 (que tienen una planificación unitaria), la segunda parte se incluirá en el siguiente número.

 

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