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Cabalgando
fuera de lugar
Claudia Hernández García
Daniel Juárez Melchor
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La
ciencia es el conjunto de conocimientos que describe,
define y, cuando es posible,
explica el Universo – la materia que lo constituye,
los organismos que lo habitan, las
leyes físicas que lo rigen. Este conocimiento se
acumula por un lento y arduo proce-
so de especulación, experimentación y descubrimiento
que ha sido parte de la activi-
dad humana desde la aparición de la especie. Las
mujeres siempre han desempeñado
un papel esencial en este proceso.
Y sin embargo, concebimos la historia de la
ciencia como una historia de hombres.
Más aún, la concebimos como la historia de unos
cuantos hombres –Aristóteles,
Copérnico, Newton, Einstein –, hombres que
cambiaron drásticamente nuestra con-
cepción del Universo. Pero la historia de la ciencia
es mucho más que eso. Es la his-
toria de millares de personas que contribuyeron
al conocimiento y a las teorías que
constituían la ciencia de su época, haciendo posibles
los “grandes saltos”. Muchas
de esas personas fueron mujeres. Y sin embargo,
su historia sigue siendo virtual-
mente desconocida.*
Margaret Alic**
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La actividad
que proponemos en este número de Correo del Maestro
está pensada para alumnos que cursan tercer grado de secundaria
o bachillerato.
Recomendamos
trazar el tablero sobre una hoja de papel, cartulina o
cartoncillo y utilizar monedas o fichas en las que se
distinga un lado de otro, que puedan moverse libremente
sobre el tablero. Sugerimos que primero se trabaje por
parejas y después se haga una discusión a nivel de grupo
para comparar los métodos utilizados y los resultados
obtenidos.
| Actividad
En
una malla de 3x3 tenemos acomodadas cuatro monedas,
una en cada esquina como lo muestra la figura. Las
monedas de la parte superior están con el águila
hacia arriba y las de la parte inferior con el sol
hacia arriba. El reto es intercambiar las monedas,
es decir, pasar las que tienen el águila
hacia arriba al lugar de las que tienen el sol
hacia arriba y viceversa.
El problema no es tan fácil como parece. Las monedas
sólo pueden moverse como lo hace el caballo en el
ajedrez. Éste hace un movimiento en forma de ‘L’
descrito a continuación: dos casillas hacia la izquierda
o hacia a la derecha y luego una casilla hacia arriba
o hacia abajo, o bien, dos casillas hacia arriba
o hacia abajo y luego una casilla hacia la izquierda
o hacia la derecha.
Una regla más, dos monedas no pueden estar en la
misma casilla a la vez.
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* Tomado de El legado de Hipatia:
historia de las mujeres en la ciencia desde la Antigüedad
hasta finales del siglo XIX, Margaret Alic.
Siglo XXI editores. México, 1991. p. 1.
** Margaret Alic tiene un doctorado en biología molecular
y más de 20 años de experiencia en investigación;
también se ha dedicado a estudiar sobre el papel de
la mujer en la ciencia. Recientemente se ha retirado
de su carrera como conductora radial en programas
de música de jazz, clásica e internacional. Continúa
trabajando como escritora y editora, especialista
en ciencia e historia de la ciencia. Vive con su familia
en el estado de Washington, Estados Unidos. Su obra
más conocida es El legado de Hipatia. Historia de
las mujeres en la ciencia desde la Antigüedad hasta
finales del siglo XIX, en el que hace testimonio de
la sustancial contribución de la mujer, a través de
las épocas,en el desarrollo del conocimiento científico. |
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