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Correo del Maestro Núm. 78,noviembre 2002

Cabalgando fuera de lugar

Claudia Hernández García
Daniel Juárez Melchor

 

La ciencia es el conjunto de conocimientos que describe, define y, cuando es posible,
explica el Universo – la materia que lo constituye, los organismos que lo habitan, las
leyes físicas que lo rigen. Este conocimiento se acumula por un lento y arduo proce-
so de especulación, experimentación y descubrimiento que ha sido parte de la activi-
dad humana desde la aparición de la especie. Las mujeres siempre han desempeñado
un papel esencial en este proceso. 
    Y sin embargo, concebimos la historia de la ciencia como una historia de hombres.
Más aún, la concebimos como la historia de unos cuantos hombres –Aristóteles,
Copérnico, Newton, Einstein –, hombres que cambiaron drásticamente nuestra con-
cepción del Universo. Pero la historia de la ciencia es mucho más que eso. Es la his-
toria de millares de personas que contribuyeron al conocimiento y a las teorías que
constituían la ciencia de su época, haciendo posibles los “grandes saltos”. Muchas
de esas personas fueron mujeres. Y sin embargo, su historia sigue siendo virtual-
mente desconocida.*

Margaret Alic**

 

La actividad que proponemos en este número de Correo del Maestro está pensada para alumnos que cursan tercer grado de secundaria o bachillerato.

     Recomendamos trazar el tablero sobre una hoja de papel, cartulina o cartoncillo y utilizar monedas o fichas en las que se distinga un lado de otro, que puedan moverse libremente sobre el tablero. Sugerimos que primero se trabaje por parejas y después se haga una discusión a nivel de grupo para comparar los métodos utilizados y los resultados obtenidos.

 

 

Actividad

En una malla de 3x3 tenemos acomodadas cuatro monedas, una en cada esquina como lo muestra la figura. Las monedas de la parte superior están con el águila hacia arriba y las de la parte inferior con el sol hacia arriba.  El reto es intercambiar las monedas, es decir, pasar las que tienen el águila hacia arriba al lugar de las que tienen el sol hacia arriba y viceversa.

     El problema no es tan fácil como parece. Las monedas sólo pueden moverse como lo hace el caballo en el ajedrez. Éste hace un movimiento en forma de ‘L’ descrito a continuación: dos casillas hacia la izquierda o hacia a la derecha y luego una casilla hacia arriba o hacia abajo, o bien, dos casillas hacia arriba o hacia abajo y luego una casilla hacia la izquierda o hacia la derecha.

     Una regla más, dos monedas no pueden estar en la misma casilla a la vez.

 

 

* Tomado de El legado de Hipatia: historia de las mujeres en la ciencia desde la Antigüedad hasta finales del siglo XIX, Margaret Alic. Siglo XXI editores. México, 1991. p. 1.
** Margaret Alic tiene un doctorado en biología molecular y más de 20 años de experiencia en investigación; también se ha dedicado a estudiar sobre el papel de la mujer en la ciencia. Recientemente se ha retirado de su carrera como conductora radial en programas de música de jazz, clásica e internacional. Continúa trabajando como escritora y editora, especialista en ciencia e historia de la ciencia. Vive con su familia en el estado de Washington, Estados Unidos. Su obra más conocida es El legado de Hipatia. Historia de las mujeres en la ciencia desde la Antigüedad hasta finales del siglo XIX, en el que hace testimonio de la sustancial contribución de la mujer, a través de las épocas,en el desarrollo del conocimiento científico.

 

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