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Correo del Maestro Núm. 75, agosto 2002

Genética en la escuela

Alejandra Alvarado Zink

Convivir con niños de primaria es una experiencia sumamente enriquecedora, sobre todo cuando comparten sus inquietudes, sus deseos por conocer todo lo que les rodea. No hace mucho, al dar una plática a chicos de este nivel educativo, se acercó un grupo de niños y me preguntaron: ¿Por qué nos parecemos tanto a nuestros papás? Es a este grupo de chicos y a sus maestros a los que dedico este artículo.

¿Por qué nos parecemos tanto a nuestros papás?

Cada uno de nosotros es único. Pero, ¿cómo adquirimos las características que nos hacen únicos, diferentes y a la vez semejantes a los demás seres humanos? ¿Cómo es posible que algunos miembros de una familia sean tan parecidos los unos a los otros?

Hace ya algunos siglos que la gente se comenzó a hacer estas preguntas. Las primeras pistas para encontrar las respuestas las obtuvo Gregorio Mendel. Este monje austriaco experimentó con plantas de chícharo y descubrió aspectos fundamentales sobre cómo se heredan las características de los padres a los hijos.

La razón por la que somos únicos pero a la vez parecidos a nuestra familia radica en nuestros genes, que son el conjunto de instrucciones que se encuentran en nuestras células. Los genes son parte de la receta genética que determina la apariencia física y la forma en que funcionará nuestro cuerpo. Los genes son heredados de los padres: la mitad de la madre y la otra mitad del padre. Los integrantes de una familia compartimos una receta genética similar, por eso nos parecemos más a los miembros de nuestra familia que a otras personas. Nuestros genes, además, nos conectan con nuestros parientes biológicos más cercanos (padres, abuelos y tíos); pero también con nuestros parientes evolutivos como los primates. Todos los seres compartimos una herencia genética.

El material genético y los seres vivos

Quizá algunos de nuestros alumnos nos hayan preguntado de qué estamos hechos. En la actualidad se acepta que los seres vivos estamos formados por estructuras microscópicas conocidas como células. Algunos organismos, como las bacterias y las amibas, están formados por una sola célula. Por este motivo se les conoce como seres unicelulares. Pero la mayoría de los organismos, incluidos nosotros, estamos formados por millones de células individuales, por ello se nos conoce como organismos multicelulares.

¿Dónde se encuentra el material genético?

Nuestras células varían en tamaño, forma y función. Sin embargo, la mayoría de ellas tienen el mismo diseño básico. Las células están cubiertas por una membrana que las mantiene protegida del exterior. Dentro de la célula hay una sustancia gelatinosa conocida como citoplasma. En el citoplasma se encuentran diferentes estructuras llamadas organelos, uno de ellos es el núcleo. El núcleo es como el cerebro de la célula ya que contiene las instrucciones para elaborar las proteínas que le permiten mantenerse viva.

Figura 1. El nucleótido es la unidad estructural del adn y esta formado por un grupo fosfato, desoxirribosa y una base nitrogenada.

Estas instrucciones se encuentran a lo largo de una estructura de doble hélice o espiral conocida como ADN o ácido desoxirribonucleico y están escritas en un lenguaje químico.

En los humanos, la totalidad del ADN está organizada en 46 cromosomas. Los cromosomas son estructuras largas y delgadas que contienen genes alineados que semejan cuentas de un collar. Los genes, por su parte, están constituidos por ADN, que es el material genético que tienen los seres vivos y en ellos se encuentra la clave de la forma en que funciona el código genético.

El ADN es una molécula tan pero tan larga, que si se pudiera estirar el ADN que contiene una sola célula de nuestro cuerpo ésta alcanzaría cerca de metro y medio de longitud. Esta medida es equivalente a 100000 veces el tamaño de la célula que la contiene.

ADN,una doble hélice

Figura 2. La unión de los nucleótidos en el ADN.

 

En 1953, James Watson y Francis Crick descubrieron la forma de la molécula del ácido desoxirribonucleico o ADN. Esta molécula es semejante a una escalera que tiene peldaños en forma de espiral y se le conoce como la doble hélice.

    La escalera de ADN está formada por dos cadenas que se unen por medio de peldaños. Los peldaños forman parejas gracias a cuatro bases que se conocen con el nombre de adenina (A), timina (T), guanina (G) y citosina (C).

    El orden de los peldaños forma una secuencia. La secuencia completa de los peldaños determina las características del organismo (figura 3).

Figura 3. Estructura de doble hélice del ADN.

 

Actividades

Esta actividad, sobre la herencia de algunos caracteres, puede realizarse con niños de diferentes grados.

¿Por qué nos parecemos tanto a nuestros papás?

Averigua qué características heredaste de tus papás.

 

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