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Correo del Maestro Núm. 75,agosto 2002

Educar sobre el SIDA, una forma de prevención

Virginia Curbelo*

Los estudiantes a quienes servimos están creciendo en un mundo donde el SIDA (Síndrome Inmunodeficiencia Adquirida) se ha convertido en una parte de sus vidas. Millones de personas en el mundo están infectadas con el virus del SIDA, el VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana). Las estadísticas indican que todas las personas que tienen el virus eventualmente terminarán contrayendo la enfermedad y morirán. El impacto que esto tendrá en nuestras vidas desde el punto de vista social, en los sistemas de salud, y en el campo legal será profundo. El SIDA se ha convertido en una preocupación mundial.

Los niños necesitan entender que ellos no deben tenerle miedo al SIDA. Cuando entren a la adolescencia y después a la edad adulta deberán estar equipados con la información necesaria para que puedan tomar decisiones inteligentes. Nuestra meta como educadores debe ser buscar un balance entre calmar miedos innecesarios acerca del SIDA y, al mismo tiempo, prepararlos para el impacto potencial que éste puede tener en sus vidas.

Refiriéndonos a niños de edad preescolar es importante hacerles entender la importancia que la buena salud tendrá en sus vidas. Basándonos en este concepto, los niños deberán aprender a cuidar de sus cuerpos. En los primeros años de educación primaria este concepto deberá estar reflejado en enseñarles, por ejemplo, la importancia que tiene lavarse las manos con frecuencia. En la medida que ellos maduren deberán aprender más acerca de sus cuerpos. Los principios aprendidos los ayudarán a protegerse del virus del SIDA.

La mayoría de los niños a quienes educamos han escuchado acerca de esta enfermedad, ya sea a través de la televisión, la radio o, simplemente, en conversaciones. Cuando preguntan sobre ella, merecen respuestas apropiadas y honestas de maestros, padres y otros adultos. A continuación voy a mencionar algunas de las preguntas más comunes y sugerencias de cómo contestarlas.

¿Qué es el SIDA?

El SIDA es una enfermedad muy grave causada por un virus llamado VIH. Puede causar la muerte de quien la padece.

El virus VIH ataca el sistema inmunológico de las personas. Este sistema  es el que defiende nuestro cuerpo de infecciones y enfermedades. Cuando nuestro sistema inmunológico está débil, el  cuerpo es susceptible a cualquier enfermedad. Las personas no contraen el SIDA fácilmente. Los niños muy rara vez son víctimas de este padecimiento.

¿De qué forma las personas contraen la enfermedad del SIDA?

El virus que causa la enfermedad puede entrar en nuestro organismo sólo en formas muy específicas. Necesita entrar en nuestra corriente sanguínea, lo que únicamente es posible en condiciones muy particulares como cuando se comparten agujas hipodérmicas con una persona que tenga el virus. Algunas personas han contraído el VIH cuando la sangre de alguien infectado entró en su corriente sanguínea —por ejemplo, en una transfusión—, pero esto ha ocurrido en casos excepcionales y ya es casi imposible, pues el material recibido en los bancos de sangre es analizado para detectar esta y otras infecciones.

Otra forma de contraer el virus del SIDA es teniendo contacto sexual con una persona infectada.

También puede haber transmisión, y es la forma más frecuente en que los niños contraen esta enfermedad, de la madre infectada al hijo durante el embarazo o el nacimiento. Sin embargo, el tratamiento médico durante el embarazo puede reducir enormemente el riesgo de que una madre infectada con VIH transmita el virus a su bebé.

¿Puedo contraer el virus del SIDA por intermedio de contacto casual con la persona infectada?

No. El virus que causa el SIDA (VIH) no se contagia por contacto casual con una persona infectada. Por contacto casual se entiende, por ejemplo: abrazar, dar la mano o tocar a otra persona. El VIH no puede vivir en nuestra piel, por lo tanto no se puede contagiar a través de la piel.

El apoyo de los padres

Finalmente, se recomienda que antes de hablar del SIDA en el aula se solicite permiso por escrito a los padres de los estudiantes. Se sugiere informar a los padres con bastante anticipación, así habrá suficiente tiempo para preguntas y respuestas. También es importante tener en cuenta que muchos padres pueden tener prejuicios relacionados con este tema. Se aconseja hacerles saber que la mayoría de los niños en edad escolar han oído hablar sobre el SIDA y ellos necesitan tener una idea clara de lo que es la enfermedad. Se recomienda, a la vez, enviar a los padres información sobre el SIDA y, si es posible, estar dispuesto a contestar preguntas. Muchos padres carecen de la información básica acerca de la enfermedad; ésta puede ser una excelente oportunidad para informar sobre la importancia que tiene ser responsables de nuestros cuerpos y lo que se necesita saber para protegernos de enfermedades. El SIDA no tiene cura, por lo tanto, usemos la única herramienta que tenemos en nuestras manos, la  educación, como la más importante forma de prevención.

*Agradecemos a la autora habernos enviado este artículo producto de su experiencia en el trabajo con adolescentes en la ciudad de Nueva York

 

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