En esta ocasión voy a emplear el término concepto
en su acepción de pensamiento expresado con palabras.
Dejo para la filosofía la de idea que se forma (concibe)
el entendimiento.
Propongo
a los lectores que comparemos los conceptos de algunas voces
de nuestro vocabulario pertenecientes a diversas disciplinas,
con el fin de considerar las analogías de los usos que de
ellas se hace, aun en circunstancias muy diferentes.
He aquí
algunas definiciones de la palabra táctica: arte
que enseña a poner en orden las cosas, procedimiento
para ejecutar una acción o conseguir un objetivo,
habilidad o tacto para aplicar ese procedimiento,
arte de disponer y mover, para el combate, los elementos
bélicos, según los planes de la estrategia.
Para entender
cómo se llegó a los anteriores significados, vamos a la
historia del vocablo, acudiendo al origen (etimología) y
su evolución conceptual (semántica).
Joan Corominas
remonta su primera documentación al año 1708.
La Real
Academia se limita a asentar: del griego taktikós,
de tássein, poner en orden. Corominas prefiere:
del griego taktikee, arte de disponer
y maniobrar las tropas; femenino del adjetivo taktikós,
relativo al arreglo de cualquier cosa, derivado
de táttein, disponer, arreglar.
Gómez de Silva es más explícito: intercala un latín reciente,
pero anterior a 1626, tactica, del griego taktiká,
cuestiones de ordenación, del neutro plural
de taktikós, de la disposición, de taktós,
arreglado, ordenado, verbal de tássein,
táttein, disponer, juntar ordenadamente, colocar
en formación de batalla; del indoeuropeo tak-yo,
de tag- (con a larga), poner en orden, arreglar.
Sintaxis,
parataxis, tagmosis y sintagma
El diccionario
de la Real Academia sólo ofrece dos definiciones del término
sintaxis: Parte de la gramática que enseña
a coordinar y unir las palabras para formar oraciones y
expresar conceptos, y, con marca de informática:
Conjunto de reglas que definen las secuencias correctas
de los elementos de un lenguaje de programación.
Corominas
incluye la voz sintaxis entre los derivados de táctica;
la cita en seguida de parataxis (con el prefijo para-,
al lado, en lugar de syn-, con)
y explica que la primera tiene un sentido más amplio
que coordinación, reservado a sintaxis.
También
aquí Gómez de Silva interpone un latín tardío, syntaxis,
entre el griego y los romances, lenguas en que todas las
dicciones derivadas de taktikós han florecido, han
evuelto como cultismos.
La tercera
palabra que ofrezco en comparación es tagmosis, vocablo
que echo de menos en el actual lexicón de la Real, pues
dista de ser un neologismo reciente. Pero antes de referirme
a tal término debo pasar por su pariente etimológico sintagma,
ausente en Corominas y en Gómez de Silva, pero que el lexicón
de la Real, con marca de gramática, hace sinónimo de grupo
o conjunto de palabras; y también registra el adjetivo
sintagmático, -ca, donde explica, con marca
de lingüística: Se dice de las relaciones que se establecen
entre dos o más unidades que se suceden en la cadena hablada.
Lo que hay
que tener presente es que ese grupo o conjunto de
palabras está constituido por los signos lingüísticos
que escogemos de un elenco llamado paradigma.
De esta
voz el drae ofrece tres acepciones: ejemplo o ejemplar;
con marca de lingüística, Cada uno de los esquemas
formales en que se organizan las palabras nominales y verbales
para sus respectivas flexiones; y conjunto cuyos
elementos pueden aparecer alternativamente en algún contexto
específico.
Todo lo
anterior se traduce sencillamente en que de cualquier
conjunto de elementos ofrecidos en función de semejanza
(como los platillos de un menú, o las prendas de un guardarropa)
se puede formar, por elección, un nuevo conjunto, en función
de contigüidad. (La comida o el atuendo del
día, en los casos de nuestros ejemplos).
Volviendo
a tagmosis (trasliteración; pasando por el latín,
de la misma dicción griega que significa ordenación),
propongo la siguiente definición que he conformado a partir
de una concepción biológica: integración de grupos
(tagmas) de segmentos (tactemas) para formar
regiones (sintagmas) con funciones específicas.
En matemática,
sobre todo en programación computacional, y en la base de
la definición de los llamados conceptos constitutivos, tales
como calculabilidad de una función, decidibilidad de una
propiedad o una relación, y generabilidad efectiva de un
conjunto, está el algoritmo, que es un conjunto, ordenado
y finito (sintagma) de operaciones (tactemas)
con los que se halla la solución de un problema.
La conclusión
de este recorrido por los términos que tienen en común la
raíz indoeuropea tag-, ordenar, es que
cualquier sistema puede ser analizado mediante una técnica
de ordenamiento de sus elementos.
Fue Ferdinand
de Saussure quien propuso las voces sintagma y paradigma
en lingüística constructiva.