Juego y
diversión son conceptos que en el habla cotidiana nos refieren
a actividades aparentemente lejanas al proceso educativo;
pero vistos con detenimiento, con ojos de profesor interesado
en mejorar su desempeño, por ejemplo, adquieren relevancia
pedagógica y pasan a ser factores fundamentales de una tarea
cotidiana que se quiere llevar más allá de la rutina que
tanto ha entorpecido el proceso de enseñanza y aprendizaje.
Ese planteamiento
campea en las páginas siguientes, donde se combinan trabajos
relativos al empleo de una caja llena con objetos de uso
diario y restos de especímenes animales que incluso llegan
a causar temor entre la gente, como pretexto para dar una
clase; al valor de observar y disfrutar fenómenos astronómicos,
en este caso un eclipse, para ampliar nuestro conocimiento
del cosmos y de la parte de él en que nos ha tocado vivir;
al recorrido de una senda donde las figuras de unos animales,
sus rastros, y la presencia de ciertos vegetales nos inducen
a conocer y respetar los ecosistemas; a la creciente práctica
de hacer depósitos de juguetes (ludotecas) que pueden obtenerse
en préstamo para rescatar su valor en del desarrollo integral;
a la formación de docentes con criterios nuevos; al empleo
de unas tarjetas para aprender matemática, o a un campamento
que nos pone frente al magnífico espectáculo de la naturaleza
para reivindicarnos como parte de ella, con todo lo que
eso implica.
También
hay motivos para el juego, la diversión y el aprendizaje,
para conocer mejor nuestra lengua y la literatura que se
ha producido en ella, en los artículos que nos dan la oportunidad
de repasar momentos culminantes de su historia al recrearnos
con la evocación de obras y autores o nos conducen para
comparar y entender el parentesco entre palabras de diversas
disciplinas.
En este
número también cerramos una parte del trabajo de difusión
acerca de Universum, Museo de las Ciencias de la
Universidad Nacional Autónoma de México (el de sus salas
dedicadas a la biología); pero renovamos el propósito de
seguir informando sobre sus demás secciones y sobre las
actividades que continuamente pone a disposición del público.
Así que,
animados por la idea de que podemos aprender y enseñar a
la vez que jugamos y nos divertimos, les invitamos a leer
este número de Correo del Maestro.
Correo del Maestro