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Correo del Maestro Núm. 65, octubre 2001

Una experiencia en la enseñanza de la biodiversidad

Alejandra Alvarado Zink
María del Rocío Tellez Estrada

 

...muchas veces me has oído decir que cada nuevo amigo que ganamos en la carrera de la vida nos perfecciona y enriquece, más aún que por lo que él mismo nos da, por lo que nosotros mismos nos descubrimos...

Miguel de Unamuno

 

Al impartir clases de biología en secundaria es muy frecuente encontrarse con grupos cuyos integrantes no se interesan por esta materia. Esto tiene muy diversas causas: la influencia de la televisión, de los juegos de computadora, la música, el cine, la época de desarrollo biológico en que se encuentran los chicos y también su gran interés por mantener una imagen en el grupo, el temor al qué dirán sus amigos.

Acercar a los adolescentes los conocimientos formales por medio de actividades que sean interesantes para ellos ha cobrado una vital importancia, ya que de lo contrario las clases se convierten en sesiones aburridas en las que nos encontramos inmersos en una constante batalla para alcanzar una situación de normalización1 dentro del grupo.

Al meditar sobre esta situación la primera pregunta que nos surgió fue: ¿Cómo motivar a los chicos, cómo interesarlos?

Es necesario tener un claro compromiso con nuestros alumnos procurando una relación empática2 con ellos, aprender cuáles son sus gustos y aceptar sus diferencias individuales. Esto ayudará a dar a cada uno lo que necesita y exigirle con base en lo que sí puede dar.

En este artículo hablaremos de la enseñanza de la biodiversidad en un grupo de primer grado de secundaria (adolescentes cuyas edades oscilan entre los doce y los catorce años) abordando el tema de los murciélagos.

¿Cómo motivar a los alumnos?

La creación de museos de ciencia así como la renovación de los museos de historia natural ha permitido a los maestros contar con más apoyos para el tratamiento de algunos temas relacionados con las ciencias naturales. En el caso particular de la experiencia de clase que vamos a exponer fuimos muy afortunados pues, en el momento de llevarla a cabo, en un museo del Distrito Federal se encontraba la exposición titulada Murciélagos: los amos de la noche. En esta exposición se mostraba la diversidad de especies de murciélagos así como sus principales características adaptativas y su ubicación dentro de diferentes ecosistemas.

Uno de los aspectos más interesantes de esta exposición fue que los alumnos pudieron ver en vivo la actividad de los murciélagos y que intentaron imitar la conducta de estos animales poniéndose unas alas y unas orejas grandes que les permitían captar los sonidos de forma similar a como ellos lo hacen. Esto propició que la visita fuera muy rica en experiencias.

Para realizar el trabajo en el museo se pidió al grupo formar equipos (que pueden ser constituidos al azar o no), lo que tuvo como objetivo crear un ambiente de convivencia, cooperación y aprendizaje entre los chicos.

Para lograr una buena dinámica el maestro debe intervenir lo menos posible, pues se pretende que el trabajo de los alumnos supla la exposición tradicional del maestro. En esta propuesta, él sólo interviene como guía y agente catalizador en el logro de los objetivos. Maguire señala que: “En condiciones ideales, los deberes del maestro son: revisar el progreso individual en el estudio y asignar trabajo nuevo cuando se ha terminado el anterior”.3 Por ello, en esta actividad, el papel del maestro consistió en ayudar a planear las actividades, aclarar las dudas y hacer algunas sugerencias.

El periódico mural es una estrategia que interviene dentro del proceso enseñanza-aprendizaje. Es un material didáctico útil tanto para los estudiantes como para los maestros. Además es indispensable para la comunicación colectiva dentro de los centros educativos, pues no sólo es un valioso auxiliar como fuente de información y orientación sino también un medio de investigación y promotor del hábito de la lectura.

Una vez que los equipos ya estuvieron formados se procedió a proporcionar una ‘guía de investigación’4 diferente para cada equipo. En cada una se señalaba la investigación de una especie determinada de murciélagos considerando, entre otras cosas, sus hábitos alimenticios, por ejemplo, insectívoros, piscívoros, polinívoros, frugívoros, hematófagos, etc. Es importante recalcar que las guías deben contener, al final, una actividad de aplicación en la que los alumnos puedan desarrollar su creatividad con base en los conocimientos construidos. En este caso se les pidió que diseñaran y construyeran un periódico mural5 en forma de biombo.6 Se solicitó a los chicos que en él incluyeran los mismos puntos que aparecían en la guía de investigación. Éstos eran:
1. Señalar la ubicación geográfica de la especie de murciélago asignada a cada equipo.
2. Recabar información sobre la forma de alimentación, los mecanismos de adaptación y dar una descripción del ecosistema que habita dicha especie.

3. Realizar una investigación sobre cuatro tipos de murciélagos y hacer una descripción de cada uno de ellos en una ficha biológica.

4. Incluir en el trabajo fotografías de al menos tres tipos de murciélagos.

5. Buscar en periódicos y/o revistas de difusión un artículo relacionado con los murciélagos.

6. Con base en la investigación realizada, escribir una nota de relevancia.

A medida que los alumnos avanzaban en la investigación, el maestro fue observando el trabajo realizado y determinaba qué tipo de apoyo requerían: si necesitaban mayor organización, si tenían problemas para encontrar información sobre los temas de investigación, etc. Fue muy importante que los alumnos sintieran que el docente estaba con ellos pero que no interfería en el desarrollo de las actividades, que los acompañaba durante todo el proceso.

Para reforzar y unificar los criterios de investigación se realizó una sesión de trabajo con una duración de veinte minutos en la que se pasó un video que mostraba la diversidad de murciélagos en diferentes ecosistemas del planeta. Esto, además de ofrecer información sobre el tema de investigación,  brindó al grupo una guía que dio mayor seguridad en lo que estaban haciendo.

Al término de la investigación se realizó en clase una exposición en común7 de las guías trabajadas por todos los equipos. Esto tuvo el objetivo de reforzar algunos puntos y procurar una mayor calidad de la información obtenida. Al acabar ésta se dio el tiempo necesario para la elaboración del periódico mural.

Este último se presentó en la Feria de Ciencias (que cada año organiza la (SEP) y se expuso en el patio a toda la comunidad. Los integrantes de los equipos se encargaron de explicar y resolver las dudas planteadas por los asistentes.

El equipo de docentes, como maestras, nos sentimos satisfechas y contentas pues, aparte de otros logros, las relaciones entre los muchachos del grupo mejoraron notablemente. Con esta actividad tuvimos un buen pretexto —los murciélagos— para conocernos y trabajar juntos.

Sin perder de vista la necesidad de una evaluación8 del trabajo de los alumnos, la cual se llevó de forma constante y personalizada durante todas las actividades, creemos que se alcanzaron muy buenos resultados. Se logró una buena planeación que permitió que los alumnos aprendieran a aprender y también a aplicar sus conocimientos para transmitirlos a otros.

Sugerimos poner especial atención en el diagnóstico inicial de cada alumno; en revisar constantemente la planeación propuesta y realizar ajustes, en caso necesario, con base en decisiones tomadas con el propósito de optimizar los resultados; en fijar objetivos posibles de alcanzar en poco tiempo; en comprobar el logro de éstos; en hacer ajustes de acuerdo con las necesidades particulares de cada grupo, equipo o individuo; en apreciar cuantitativa y cualitativamente el crecimiento de los alumnos (tanto en conocimientos como en el aspecto afectivo); en el establecimiento de formas de control y autocontrol que permitan seguir el avance del grupo y determinar las diferencias entre los equipos y los alumnos; en apreciar el uso correcto o incorrecto de las técnicas y recursos didácticos; en favorecer la experimentación didáctica y, sobre todo, en divertirse y apasionarse con los temas por tratar.

Los invitamos a que se diviertan, aprendan y convivan con sus alumnos a través de la enseñanza de la biología.

Notas:

1 Por normalización entendemos el momento en que un grupo de alumnos tiene una actitud de escucha, con lo cual podemos iniciar la sesión de trabajo.
2 Esto implica intentar comprender su situación de vida, conocer sus sentimientos, sus problemas, aciertos, alegrías, etcétra.
3 El plan de los grupos de estudio, Ed. Losada, Buenos Aires, 1940, cap. VI., pág. 75.
4 Sirven a los alumnos para informarse sobre algún tema en particular, para su mayor éxito se les pueden sugerir bibliografías de consulta.
5 Los tipos de periódicos murales más conocidos en el ámbito escolar son: fijos, biombos y móviles.
6 Se puede erigir desde el piso hasta los 2 m de alto, por ambos lados; es muy conveniente cuando se montan exposiciones de fin de unidad o curso. Su estructura práctica y flexible permite que se guarde con facilidad.
7 Es la sesión básica del trabajo colectivo, dialogada, donde antes que nada se establece una comunicación permanente entre el alumno y el maestro.
8 Cuyo objetivo es verificar si las técnicas que el maestro empleó fueron óptimas para que los alumnos lograran el aprendizaje, por lo que la evaluación es en ambos sentidos.

 

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