Una pregunta que día a día se hacen los maestros de los
diversos niveles educativos es cómo enseñar ciencia. Podría
pensarse que es suficiente transmitir cierta cantidad de
información considerada como 'verdad científica' y que los
alumnos, de las diversas edades y niveles, deberían asimilarla
sin más cuestionamiento y sin siquiera discutir su supuesta
veracidad. Sin embargo, esto es un grave error. Los alumnos
llegan al aula, además de con gran inquietud y deseos de
conocer, con una interpretación del mundo que los rodea
y esa interpretación no puede, ni debe, ser ignorada ya
que el niño se enfrentará desde ella a cualquier nueva idea
puesta a su consideración y a cualquier nueva experiencia,
las cuales podrán, o no, modificarla. En diversos artículos
de este número de Correo del Maestro, maestros e investigadores
analizan este tema y hacen propuestas referentes a la enseñanza
de temas de ciencias.
En nuestra revista del mes de
abril, recordando un aniversaro más de la desaparición del
genio de las letras hispanas Miguel de Cervantes, se dio
inicio, en la sección Artistas y Artesanos, a una serie
dedicada a la lengua castellana: sus orígenes, su evolución,
su florecimiento, sus grandes plumas. Por supuesto, ese
primer artículo fue dedicado al autor de Don Quijote. Hoy,
en este número, incluimos una nueva parte de esta serie,
que se irá completando en números posteriores.
Correo del Maestro