Contenido
Reconozcamos
la
palabra
Análisis
de la sesión
El
sonido inicial
La
estrategia
Cuéntame
una experiencia
Contexto
Descripción
de una sesión
Análisis
de la actividad
En este número de Correo del Maestro incluimos las tres
últimas actividades que los maestros de Tarímbaro, del estado
de Michoacán, trabajaron con sus grupos en el marco del
seminario y taller ¿Cómo propiciar la adquisición de la
lectoescritura en preescolar?
Como ya señalamos en el número anterior, la intencionalidad
de este seminario-taller fue que las educadoras practiquen
las estrategias de enseñanza de la lectura y la escritura
para que, posteriormente, las apliquen en sus grupos de
trabajo. Toda estrategia tiene sus variantes, como podemos
ver en cada una de las expuestas, lo que proporciona una
gran diversidad y permite trabajar de acuerdo a las características
de los diversos grupos.
Creemos que las actividades que trabajamos en nuestro
taller y en los grupos, facilitan la construcción del conocimiento
de la lectura y la escritura al poner en interacción a los
niños con los elementos básicos de estas actividades tan
importantes.
Manuel Medina
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Reconozcamos
la
palabra
Actividad
aplicada por la maestra María Cervantes Silva.
La
actividad
Participantes
Niños de 4 a 6 años, en grupos de 15. Es preferible que
se trabaje con un grupo pequeño porque así se logra una
participación mayor por parte de los niños, al mismo tiempo
se pueden atender fácilmente sus peticiones e intervenciones.
Objetivos
Reflexionar sobre la escritura de una palabra
a partir del número de letras que la forman y apoyándose
en la imagen alusiva.
Identificar palabras cortas y largas.
Reconocer semejanzas y diferencias entre
las grafías.
Persona responsable
Un educador o una educadora que conozca los intereses y
necesidades de los niños, el nivel de desarrollo en que
se encuentran, sus capacidades y aptitudes, además de que
sea capaz de estimular su participación en la identificación
de palabras, grafías y sonidos.
Material o medios necesarios
Láminas de animales domésticos: vaca, caballo, paloma,
cerdo, perro, gato, etc. Gis, pizarrón, cojines o tapetes.
Técnica
1. La educadora o educador indica a los niños que jugarán
a escribir palabras de acuerdo al número de letras que contengan.
En el juego intervienen dos niños, los otros serán espectadores.
2. Cuando todos los niños estén sentados en círculo, le
preguntará a uno de los seleccionados si quiere iniciar
el juego. El maestro y el alumno saldrán del aula. Afuera,
el primero mostrará la lámina de un animal doméstico y le
solicitará al niño que cuente las letras que tiene el nombre
de la figura.
3. Ya en el salón, el niño escribirá en el pizarrón la
primera y la última letra de la palabra y por cada una de
las restantes trazará una raya pequeña, por ejemplo:
G _ _O
4. El otro jugador deberá adivinar, de a una, las letras
que faltan. El niño que escribió en el pizarrón anotará
las letras que contenga la palabra en los lugares correspondientes,
por ejemplo: A
G A _ O
Si la palabra no incluye la letra mencionada, le tocará
participar a otro niño.
5. Si adivina alguna de las letras que corresponden, se
anotará en el lugar adecuado y se le motivará para que identifique
de qué palabra se trata diciéndole, por ejemplo: ¡Fíjate
cuántas letras son! ¿Qué palabra se podrá escribir con estas
letras? ¿El nombre de qué animal se escribirá con estas
letras?
6. En caso de que no logre identificar la palabra, pasará
otro niño para reconocer las letras/grafías y la palabra.
También se hará notar al niño si es una palabra corta o
larga.
Con cada lámina se repetirá el mismo procedimiento. Si
los niños no saben escribir las letras, la educadora ayudará
en el proceso.
Tiempo necesario
Se requiere de 45 a 60 minutos.
Interés o dificultad
El interés depende de las actividades previas que se hayan
realizado en cuanto a la escritura y la familiaridad con
la relación texto-imagen, además de la motivación de los
niños. El educador puede inducir a los niños a identificar
las palabras hablando, por ejemplo, de las características
del animal. En caso de no realizar esto y si los niños tienen
dificultad para ubicar y reconocer las grafías y las palabras,
entonces es probable que se presente dispersión. La motivación
será mayor si las imágenes y los textos son conocidos por
los niños.
Variantes de la estrategia
La estrategia puede hacerse individualmente, de tal forma
que cada niño tenga una ilustración y el texto con las letras
inicial y final y la marca para colocar las restantes. La
educadora muestra la imagen y junto con ella la escritura
de la letra inicial y final del nombre de lo que contiene
la figura y traza las rayas que corresponden a las letras
faltantes. El niño va diciendo las letras que deben ir en
las rayas.
C O N E J
O
Posteriormente, la educadora la lee para que vaya diferenciando
el nombre del sonido de la letra.
Las estrategias fueron elaboradas a partir de las ideas
que proporcionaron los libros de la Biblioteca para la Actualización
del Maestro.
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Análisis
de la sesión
Una vez realizada la sesión con el grupo, la educadora
debe proceder a realizar un análisis de las actividades
y a una evaluación de la estrategia. Esta última debe comprender
tanto al desempeño de la maestra como al trabajo de los
niños. Se debe considerar si la educadora dio las indicaciones
adecuadas y correctas para que el juego se lleve a cabo
de manera que se cumpla con los objetivos. Es muy importante
analizar el proceso que siguieron los niños en la construcción
de los esquemas de grafías y de palabras.
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El
sonido inicial
Actividad
practicada por la maestra Nora Olivia Orozco Aguilar.
Contexto
Actualmente me encuentro trabajando en una comunidad de
medio semi-rural. La comunidad se llama Téjaro y es tenencia
del municipio de Tarímbaro, Mich. Este lugar cuenta con
servicios de luz, agua potable, drenaje, transporte organizado
por la comunidad ejidal, clínica del imss, teléfono, panadería,
correo, registro civil, farmacia, papelería, pastelería
y otros múltiples comercios.
El nivel socioeconómico de la comunidad es bastante variado,
pues hay migrantes, lecheros, choferes, campesinos y algunos
profesionistas. Existe una escuela telesecundaria, una primaria
de doble turno y el jardín de niños que consta de seis grupos:
tres de segundo grado y tres de tercero, haciendo un total
de 140 alumnos que asisten regularmente. La participación
de los padres de familia en las actividades que se realizan
dentro y fuera del plantel es buena, pues asiste un 90 %
de ellos.
El aula en donde se realizó esta estrategia cuenta con
espacios grandes en donde están ubicadas diversas áreas
de trabajo para los niños. Se tienen 38 sillas y 19 mesas,
así como patio de juegos, área de canchas de basquetbol
y fútbol, tanque de arena y servicios sanitarios. El jardín
es de organización completa porque tiene una directora,
seis educadoras, un maestro de música y dos personas de
apoyo a la educación.
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La
estrategia
Propósito
El sonido inicial es una estrategia dirigida a niños de
2o grado de preescolar y tiene el propósito de que descubran
el primer sonido de las palabras que tienen un significado
para ellos. El título define a la estrategia.
Participantes
Niños del jardín José Rosas Moreno, cuyas edades fluctúan
entre 4 y 5 años. Asistieron un promedio de 21 niños, cantidad
que permite atender adecuadamente sus intervenciones.
Objetivos que se persiguen
Utilizar el lenguaje oral de manera creativa
dentro y fuera del aula.
Relacionar los aspectos sonoros del habla
con la escritura.
Propiciar en los niños el interés por escuchar
lo que dicen.
Persona responsable
La educadora, quien debe tener plena conciencia de aceptar
y respetar las diferencias de pronunciación en el lenguaje
de los niños.
Material o medios necesarios
Figura de un árbol pintado en pellón con pintura vinílica.
Marcadores de aceite y agua, figuras de manzana con la misma
técnica. Cada figura debe contener el nombre de un niño.
Técnica o procedimiento
Dibujar en pellón, con pintura vinílica,
la figura de un árbol con ramas de varios tamaños. Hacer,
en el mismo material, figuras de manzanas en las que se
escriba el nombre de los niños. El árbol se coloca sobre
el pizarrón pegándolo con masking tape. Se considera el
aula el espacio adecuado para la actividad pues es allí
donde se realizan diariamente las asambleas de acuerdo y
las evaluaciones.
Posteriormente se pide a los niños que
se coloquen en semicírculo frente al pizarrón y que escuchen
atentamente la lectura de un cuento. Al leer, es importante
hacer especial hincapié en los sonidos iniciales de los
nombres de personajes y objetos alargando los sonidos, por
ejemplo: RRRicitos de oro, sssilla, eeescalera, etcétera.
Invitar a los niños a repetir las palabras
donde percibieran el primer sonido relevante.
Después, solicitar a los niños formar equipos
de acuerdo al sonido con el que inicia su nombre propio.
Entregar a cada niño la figura de una manzana
con su nombre propio.
Cada niño debe pasar al frente para decir
su nombre y colocar la manzana en la rama del árbol en donde
está escrita la letra con la que comienza su nombre.
Tiempo necesario
Para realizar la secuencia de las actividades anteriores
se utilizó un tiempo aproximado de 45 minutos. Este tiempo
depende de la agilidad del grupo participante y del cuento
que sirve de apoyo.
Interés o dificultad
La dificultad puede ser la pronunciación por parte de la
educadora o de los niños. Una dificultad que puede presentarse
es que el relato sea desconocido para los niños.
Variantes de la estrategia
Utilizar, en vez del árbol y de la manzana, otra figura
que guste a los niños. También se pueden cambiar los nombres
completos por la letra inicial del nombre propio y, por
último, en vez de realizarse en el pizarrón, se pueden colocar
las figuras en la pared del salón de clases o en el piso.
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Cuéntame
una experiencia
Actividad
practicada por la maestra Teresita de Jesús Meza Carmona.
La
actividad
Cuéntame una experiencia es una serie de actividades que
permiten la interacción de la educadora con un niño en particular
y la de éste con el resto del grupo, así como el que los
niños se expresen mejor (hablar) y ejerciten su atención
(escuchar) como uno de los primeros pasos para llegar propiamente
a actividades que favorecen la apropiación de la palabra
escrita en los preescolares.
La estrategia que se describe a continuación es una de
las estrategias del eje Hablar y Escuchar del
programa ecos implementado en la Argentina por Ana Ma. Borzone
de Manrique. La estrategia fue reelaborada por el equipo
de trabajo del taller de lectoescritura de la zona escolar
46, adaptándola al medio y características de los preescolares
de las comunidades que integran esta zona escolar. Lo anterior
responde a uno de los objetivos del taller, que propone
la recuperación y aplicación de estrategias que propicien
la adquisición de la lectura y la escritura en los niños
de preescolar.
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Contexto
El desarrollo de la estrategia se llevó a cabo en el jardín
de niños de Santa Cruz, una pequeña comunidad que se encuentra
al norte de su cabecera municipal, Tarímbaro. Sus habitantes
se desempeñan principalmente en labores del campo, de albañilería
o como obreros en pequeñas empresas en Morelia o Moroleón.
Sólo un 5% de la población cuenta con algún tipo de seguridad
social y dado que el lugar no cuenta con servicio médico,
quienes lo requieren se trasladan a las poblaciones aledañas
para ser atendidos.
Existen actualmente en la comunidad de Santa Cruz tres
instituciones educativas que cubren las necesidades y expectativas
de escolaridad básica de los niños: la escuela telesecundaria,
la escuela primaria y el jardín de niños y dado que este
último no cuenta con edificio propio en la actualidad funciona
en lo que se denomina casa ejidal, en lo que se considera
el centro de la comunidad, frente a la iglesia y a un costado
de la cancha de básquetbol.
Participantes
Participaron en la experiencia la educadora y 16 niños
de 2º grado de preescolar en la comunidad antes mencionada.
El grupo está compuesto por 6 niños y 10 niñas entre
los 3.8 y los 4.7 años de edad; la totalidad del mismo se
expresa gráficamente mediante símbolos individuales al dibujar
o modelar. La mayor parte del grupo está recortando con
mayor facilidad que al inicio del ciclo escolar y está organizándose
en pequeños grupos para jugar o desarrollar actividades
libres durante el juego-trabajo en áreas, sin embargo, hay
niños que siguen teniendo conflictos por no compartir sus
materiales.
No reconocen su nombre y lo escriben a solicitud de la
educadora para identificar sus actividades gráficas, en
listas para marcar su asistencia o su participación en actividades
como cuidar las plantas y la mascota del jardín; leen
en las ilustraciones sin hacer una diferenciación entre
leer y contar lo que ven en las imágenes de los cuentos.
En relación al lenguaje oral, los niños utilizan cada
vez menos los gestos o mímica en sustitución de las palabras,
comunicándose mejor con el resto de sus compañeros y la
educadora dentro del aula. Durante las asambleas, los niños
del grupo están participando con más seguridad al comentar,
opinar o proponer sobre las actividades cotidianas siempre
y cuando sea en respuesta a cuestionamientos del docente,
a iniciativa propia lo hacen sólo algunos cuando dialogan
con la educadora.
Objetivos que se persiguen
Que la educadora interactúe con un niño
en particular.
Que los niños puedan hacer un relato completo
de sus vivencias.
Persona responsable
La educadora, quien debe tener conocimiento previo de la
situación sociocultural de los niños y debe aceptar y respetar
las diferencias entre ellos en el uso del lenguaje.
Material o medios necesarios
Utilizar diferentes materiales como cojines, tapetes, almohadas,
alfombras, etc., los cuales facilitarán la distribución
y comodidad de los niños.
Procedimiento o actividades
1. La educadora pide a los niños que se coloquen
en círculo.
2. Posteriormente solicita a uno de los niños del
grupo que narre algunas de sus vivencias más recientes.
3. Cuando el niño habla, los demás escuchan y pueden
hacer preguntas o comentarios relacionados con el relato,
los cuales deben ser encauzados por la educadora.
4. Se sugiere realizar la actividad al inicio de
la mañana, primeramente con un niño por sesión.
Tiempo necesario
Se requiere de un tiempo aproximado de 20 a 30 minutos
desde el acomodo de los niños hasta que culmina la actividad.
Interés o dificultad
Puede presentarse dispersión de la atención, así como comentarios
no relaciona- dos con el relato. Es posible que la educadora
no pueda establecer la secuencia del relato. El interés
depende de lo significativo de la experiencia narrada por
el niño.
Variantes de la estrategia
La educadora planteará una pregunta abierta para que espontáneamente
responda el niño que desee hacerlo. Motivar a que uno de
los niños sea quien coordine la sesión apoyado por la educadora
.
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Descripción
de una sesión
Primeramente expliqué a los niños que realizaríamos una
actividad en la que pediría a uno de ellos que me contara
algo sobre qué había hecho, a dónde lo llevaron, qué le
pasó, etc., y les comenté que el maestro Lenin grabaría
la actividad en una película que después veríamos.
Posteriormente les solicité que nos acomodáramos en círculo
y pedí a Mayra que nos contara sobre el cuento que le habían
leído en casa. Aunque un poco cohibida, sobre todo por la
videograbadora, Mayra comenzó su relato, de vez en cuando
yo intervenía para hacerle preguntas sobre el mismo así
como para ir integrando la historia. El resto del grupo
aceptó escuchar a Mayra y prestó, relativamente, atención
a su narración. Una de sus compañeras, Daniela, intervino
para hacer comentarios en relación a una de las situaciones
de lo expresado por Mayra.
Al finalizar el relato el grupo brindó un aplauso a Mayra
por habernos contado su experiencia la que nos sirvió, además,
como actividad de apoyo para una estrategia posterior denominada
La lectura del cuento en casa. Pasado lo anterior, iniciamos
una nueva actividad.
A continuación reproduciremos parte de lo sucedido en
la sesión:
Educadora: Mayra, ¿cómo fue que te leyeron el cuento
en tu casa? A ver, platícanos.
Mayra: Hicieron al niño de madera, un muñeco.
Educadora: Sí, ¿y quién te leyó el cuento?
Mayra: Mi mamá.
Educadora: A ver, ¿qué más nos puede platicar de eso?,
¿te gustó que lo leyera tu mamá?
Mayra no dice nada.
Educadora: Pero necesitas platicarnos, porque si no
cómo vamos...
Daniela: ...a saber.
Educadora: A saber, ¿verdad Dani? ¿Alguien le quiere
preguntar a Mayra sobre su cuento?... Sí, a ver
Carmen, ¿tú qué le quisieras preguntar a Mayra?
Carmen no dice nada... (sólo mueve los labios).
Educadora: No, bueno. Mayra, síguenos platicando.
Tu mamá te contó el cuento ¿sí?
Mayra mueve afirmativamente la cabeza.
Educadora: ¿Cuántas veces te lo contó?
Mayra: Nomás una.
Educadora: ¿Nada más una vez?
Mayra: Porque una vez me lo iba a contar pero
se le olvidó.
Educadora: Muy bien, te lo iba a contar pero se le
olvidó, luego se acordó y te lo contó una vez. ¿Y a qué
hora se acordó y te contó el cuento?
Mayra: Hasta en la noche, cuando me iba a dormir.
Educadora: En la noche cuando ya te ibas a dormir,
¿y te gustó que te contara el cuento?
Mayra: Sí.
Daniela: ¡A poco!, ¡a poco dormida y te contó
el cuento!
Mayra: No, cuando ya nos acostamos me lo estaba
leyendo, si estuviera dor- mida no hubiera visto cómo eran
las letras para que supiera el cuento.
Educadora: Bueno, entonces tu te estabas acostando, todavía
no estabas dormida, nada más se habían acostado para
dormir cuando te comenzaron a contar el cuento.
Mayra mueve afirmativamente la cabeza.
Daniela: Ella se estaba durmiendo cuando le
estaban contando el cuento.
Educadora: ¿Te dormiste después de que te contaron
el cuento o antes de que lo terminaran de contar?
Alos: ¡Yo también, yo también!
Educadora: Pero a ver, no nos has contestado si te
quedaste dormida después de que te contaron el cuento.
Mayra mueve afirmativamente la cabeza.
Alos: ¡A mí también, cuando me lo contaron a mí también!
Educadora: Bueno, pues, entonces a Mayra sí le gustó
que le contaran el cuento,
¿verdad? Se lo contaron una vez en la noche cuando ya
se estaban acostando a dormir...
Alos: ¡A mí también, a mí también!
Educadora: Y a muchos niños también les contaron un
cuento cuando ya se estaban acostando a dormir.
Manuel: Maestra, a mí cuando amaneció.
Educadora: ¡A ti cuando amaneció! ¿Algo más que nos
quisieras decir de tu cuento Mayra?
Mayra mueve negativamente la cabeza.
Educadora: ¿No? A mí me habías contado de inicio otra
cosa, aparte de que el niño era de madera. ¿Qué
más nos habías dicho que le pasaba a Pinocho?
Mayra: Que por ser mentiroso le crecía la nariz.
Educadora: ¡Ah! muy bien, entonces ya nos dijo que
se lo contaron una vez cuando ya se iba a acostar,
su mamá le contó el cuento de Pinocho que era un
niño de madera al que le crecía la nariz cuando era mentiroso.
Bueno, vamos a darle un aplauso a Mayra porque nos contó
su experiencia de cómo le contaron el cuento. Un aplauso.
Educadora: Bien, vamos a pasar a otra actividad.
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Análisis
de la actividad
De acuerdo con los puntos de referencia establecidos para
el análisis de la sesión, el desarrollo de la experiencia
cumplió con las expectativas de la estrategia en tanto que
efectivamente se dio la interacción entre la educadora y
una de las niñas del grupo mediante el cuestionamiento de
la primera y la respuesta de la preescolar. También se dieron
un par de intervenciones de otro integrante del grupo que
permitieron a quien exponía su experiencia (Mayra) incorporar
nuevos elementos a su relato. Considero, por tanto, que
con el ejercicio de la estrategia puede llegar a darse que
los niños vayan ampliando sus comentarios y agreguen diversos
detalles al platicar sus vivencias al resto del grupo sin
la constante intervención de la educadora.
Dos son las actitudes relevantes que me parecen
se dieron durante la sesión: una de ellas es la intervención
de Daniela con sus comentarios en relación al relato de
Mayra y otra la atención de escucha que mantuvo la mayoría
del grupo. En cuanto a mi participación, fue muy repetitiva,
sobre todo en el tipo de cuestionamiento y en la integración
del relato.