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Correo del Maestro Núm.58, marzo 2001

Presentación estética

Victorina Reyes


Esta conferencia, dictada durante la presentación del libro-calendario Un año en el museo. Un cuadro para descubrir cada día en la xxii Feria Internacional del libro del Palacio de Minería, es incluida en la sección Artistas y artesanos debido al gran valor didáctico para la educación estética que tiene el material presentado así como por la profunda fundamentación teórica que expone la autora.

Imaginación y creatividad, me gustaría destacar, porque considero que este pequeño libro-calendario promueve la imaginación y la creatividad en el acercamiento cotidiano a cada cuadro, a cada obra de arte, si es que realmente es posible aguardar día tras día para su exploración, ya que es un libro seductor.

Vigotsky nos da algunas claves en la relación entre arte e imaginación que no son difíciles de articular en esta obra. Para él, imaginación o fantasía es una actividad creadora basada en la combinación; y desde la más tierna infancia se advierten los procesos creadores, ya que se reflejan tempranamente en los juegos infantiles. La función imaginativa se subordina a diferentes leyes, y los productos o frutos de la imaginación son obras creativas científicas o artísticas que se encarnan a través de procesos muy largos, que pueden ser individuales o colectivos, particulares o anónimos. Una primera ley establece que la actividad creadora de la imaginación se encuentra en relación directa con la riqueza y la variedad de experiencia acumulada por el hombre.

Cuanto más rica sea la experiencia humana, tanto mayor será el material del que dispone esa imaginación y más abundante deberá ser la fantasía. De aquí se desprende la conclusión pedagógica sobre la necesidad de ampliar la experiencia del niño para proporcionarle una base sólida para su actividad creadora. Ver, oír, experimentar, aprender, asimilar, posibilita activar la imaginación.

Otra ley que regula la imaginación es la ley de la representación emocional de la realidad, donde se dice que todas las formas de representación creadora encierran en sí elementos afectivos. Todo lo que edifique la fantasía influye recíprocamente en nuestros sentimientos, todos los sentimientos provocados son reales. Por ejemplo, un bandido imaginado puede producir un miedo real. Esta ley explica por qué las obras de arte causan en nosotros una impresión tan honda. La base psicológica del arte reside en extender y ahondar los sentimientos, en reelaborarlos en forma creativa.

Más que por su fuerza exterior la obra de arte se necesita por su verdad interna. Para apreciar este libro es pertinente recordar el mecanismo de la imaginación creadora que describe Vigotsky:

Al comienzo del proceso creador encontramos siempre la percepción externa e interna que sirve de base a nuestra experiencia. Los primeros puntos de apoyo que encuentra el niño para su futura creación es lo que ve y lo que oye, va acumulando materiales que luego usará para construir su fantasía. Sigue después un proceso muy complejo cuyas partes fundamentales son la disociación y la asociación de las impresiones percibidas. Toda impresión constituye un todo compuesto por multitud de partes aisladas.

La disociación consiste en partir ese complicado conjunto separando sus partes preferentemente por comparación con otras, unas se conservan en la memoria, otras se olvidan. De tal modo, la disociación es condición necesaria para el juego ulterior de la fantasía.

Para agrupar más tarde los diversos elementos debe el hombre, ante todo, vulnerar la vinculación natural de los elementos tal y como fueron percibidos.

El momento siguiente en los procesos imaginativos es la asociación o agrupación de elementos disociados y modificados. Puede adoptar diferentes modos: agrupación subjetiva de imágenes, ensamblaje objetivo científico. Continúa el proceso la combinación de imágenes ajustándolas a un sistema, ensamblándolas en un cuadro complejo. El proceso se cierra al encontrar la cristalización en imágenes externas.

Qué se presenta en el libro Un año en el Museo: Un amplio panorama de la pintura a través del tiempo, y en cada hoja el cuadro o imagen, su identificación, título, medidas, autor, periodo cronológico, ‘un texto que presenta al cuadro’, ‘una pregunta de observación’ y ‘una respuesta detallada para observar mejor el cuadro’.

Obviamente la estructura del libro nos habla ya de un fin didáctico, sin embargo este fin didáctico no se queda sólo en un mostrar para favorecer la memoria o recuerdo del cuadro y su autor, lo cual queda cubierto con la riqueza de obras presentadas. En relación a la obra en su conjunto, la curaduría o selección de imágenes contiene pintura europea desde los siglos xiii y principalmente de los siglos xix y xx; si bien presenta una panorámica, en su orden museográfico no predomina un orden cronológico relacionado con la elaboración de las obras, ni escolástico, o temático, aunque en ocasiones se encuentren estas asociaciones; la panorámica obedece más a una secuencia didáctica, por ello no se ve obra de autor en forma consecutiva. Todas las obras se ubican de manera que establezcan un tipo de relación particular con la obra antecedente o precedente, orden que facilita la disociación por análisis comparativo, hay una secuencia que permite comparar o contrastar con el propósito de enfatizar algunos rasgos específicos.

En cuanto al texto que acompaña cada obra, me parece cercano, ameno, es una lectura que sin tecnicismos nos sensibiliza para captar elementos estéticos puestos en juego en la obra artística. No es un comentario trivial, es un análisis simulado, es una sensibilización dirigida, que expone el carácter creativo de la obra, la intención y reflexión del autor o la propuesta de la escuela pictórica a la que pertenece.

La pregunta de observación promueve una atención detallada, y ello implica la disociación de un componente de la imagen creada que permite revalorar su función y analizar sus significantes. Me gustaría dar algunos ejemplos de la eficacia de esta guía didáctica.

Lo atinado de la selección se hace evidente al ir avanzando gradualmente. Puede observarse que el tema religioso cristiano permite una referencia cronológica de sucesos, los días 24, 25, 27 y 28 de diciembre presentan La Nochebuena, La Navidad, La Natividad, Adoración de los pastores y en enero los días 5, 8 y el 9 continúa con La Procesión de los Reyes Magos, La Huida a Egipto y Reposo durante la huida a Egipto, pintados todos en diferentes estilos y épocas por artistas tan relevantes como Giotto (s.XIV), Caravagio (s. XVI) y Gustave Doré (s.XIX) entre otros.

El mes de febrero inicia con la caracterización de personajes, el día 2 de febrero, el texto señala que en el siglo XVI, el retrato de hombres sabios era rodeado de objetos que evocaran su actividad. A la pregunta: ¿Cuál era su ocupación?, se responde indagando los objetos que aparecen en el retrato, actividad sencilla y entretenida, que deja un conocimiento sobre un recurso pictórico para la caracterización de un personaje, en la actualidad, aunque hay otros recursos, un personaje por lo común, es tratado con elementos alegóricos a su carácter, a su oficio, sus intenciones, lo que permite que  sea diferente a otros. Este aprendizaje se refuerza al siguiente día; el 3 de febrero, con El Astrónomo en el que se explica otro recurso del artista para mostrar su talento.

Si brincamos al 3 y 4 de septiembre, aparecen dos retratos de mujeres sentadas, de Van Gogh el primero y de Toulouse-Lautrec el segundo, se pide apreciar los puntos comunes en ambos retratos, respuesta que se dirige, ya que en el primer texto se enfatiza el tipo de trazo utilizado, y es fácil identificar la similitud en la posición de la figura humana. Los elementos que entraron en la composición de estos retratos fueron tomados de la realidad —parafraseando a Vigostky se diría que han sufrido una compleja reelaboración en el pensamiento del artista— convirtiéndose en un producto de su imaginación, naturalizándose vuelven a la realidad, pero traen consigo una fuerza nueva, activa. Esta reelaboración atraviesa por una conceptualización de cómo puede hacerse una obra pictórica, habla de una tendencia diferente para pintar.

Otros retratos que permiten la contrastación artística son los realizados a Napoleón Bonaparte en el mismo escenario de los Alpes. Ambos dan la impresión de ser realistas, sin embargo en el retrato hecho por Jacques Louis David, el texto señala que el artista utiliza un recurso pictórico que transforma la escena real ofreciendo una imagen intencionada de héroe triunfante.

Estos retratos evocan en el espectador sentimientos hacia los personajes creados; la imaginación del artista combina elementos tomados de la realidad con recursos pictóricos para una creación propia, de esta manera, cada obra amplía la experiencia social al remontar a otra época, al describir a un personaje al que se le conoce por la permanencia de esta vía artística.

Vigotsky enfatiza el hecho de que una obra de arte posee una lógica interna cuyo hilo conductor lleva al artista a un tipo de solución a veces incluso inesperado para él mismo. Por ejemplo, en la obra que se nos presenta de Gustave Moreau, El Unicornio, ubicada el 18 de junio, al delatar que ese animal es el símbolo de la pureza femenina, el texto justifica la presencia de una mujer como reflejo del unicornio o viceversa. Al ir señalando la semejanza en los detalles y al buscar, como lo pide la pregunta, el eje de simetría en la imagen, aparece la lógica interna de construcción de esta obra. No hay casualidades en la obra de arte, hay una estructura y reglas de composición y color y, al irse percatando de su existencia, se revalora el arte, esta actividad induce a un mayor disfrute y comprensión de la imagen.

Otro elemento didáctico diferente encontrado en las presentaciones de los textos, que me gustaría señalar por su carácter lúdico-didáctico, es el que lleva al espectador a juegos mentales como son las adivinanzas, la búsqueda de elementos, rasgos o títulos escondidos (11 y 24 de agosto, 21 octubre).

Estos ejercicios tienen una gran sencillez, aplicados en una obra de arte remiten a una rica experiencia perceptual y cognitiva muy diferente a la que conlleva la presencia única de la cédula técnica.

Algunos elementos estéticos a los que conducen los textos son: la diferencia de planos, (ver por ejemplo, 8 y 9 de septiembre, 13 de octubre); movimientos (16 de mayo, 10 de septiembre), formas geométricas (26 de enero, 21 de febrero, 29 de marzo, 2,10 de abril, 1 de junio), ritmo (8 de febrero), líneas de composición, colores primarios (26 enero, 27 de agosto) y complementarios (15 y 17 de septiembre), fuentes de luz (3,4,5 de marzo, 14 de agosto), zonas de sombra (16 de agosto), alegorías (7, 10 abril), narraciones (15-16 abril), detalles de época (12, 13 abril), visión surrealista (1 de octubre), lógica alterada (22 de abril), equilibrio (29 de marzo), supresión de la profundidad (15, 30 de marzo), perspectiva (24 de marzo) y  muchos otros que no se agotan en esta presentación, al igual que el libro no agota todas las posibilidades de análisis de cada cuadro. La base de estos análisis es la disociación que para Vigotsky constituye un proceso que sirve de base al pensamiento abstracto, a la comprensión figurada, de ahí su extraordinaria importancia.

El libro Un año en el museo. Un cuadro para descubrir cada día está lleno de enseñanzas; porque, como dice Vigotsky, saber extraer rasgos aislados de un complejo conjunto, como lo es cada obra de arte, tiene un gran valor para todo el trabajo creador.

Finalmente por si hubiera alguna duda quiero decir que recomiendo ampliamente esta obra para niños y jóvenes.

* Algunas páginas de Un año en el museo. Un cuadro para descubrir cada día aparecen a color en las páginas 1, 2, 59 y 60.

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