En este número de Correo concluimos la serie "El
mundo de las plantas" con la cual esperamos haber contribuido
no sólo al conocimiento del reino vegetal sino también
a la toma de conciencia de la importancia de cuidar este
maravilloso recurso del cual depende toda forma de vida
en nuestro planeta.
Asimismo,
damos continuidad a las reflexiones en torno a la permanencia
y el cambio en nuestra lengua que iniciáramos en números
anteriores.
Abordamos,
además, la reflexión en torno a la enseñanza de la matemática.
Ésta, como producto cultural, constituye otro lenguaje
que, por formal, pareciera muchas veces alejado de lo
cotidiano. Sin embargo, su historia muestra su valor y
uso diario. La enseñanza de esta ciencia ha de estar impregnada
del contexto y circunstancias históricas que dieron origen
a los conceptos matemáticos pues esto nos permitirá no
sólo establecer relaciones entre sus conceptos sino, también,
considerarla fundamental en la formación del hombre y
la sociedad a que aspiramos.