Contenido
Introducción
Conociendo
el reino de las plantas
Divisiones
del reino Plantae
|
El
deseo de los autores de estas contribuciones es
introducir en Correo del Maestro un tema poco tratado
en la mayoría de las revistas del ámbito educativo.
Deseamos poder acercar a todos los maestros de educación
básica las principales ideas y herramientas que
le permitan un mayor conocimiento del mundo vegetal,
lo que es considerado por nosotros de primordial
importancia ya que llevar este tema a las aulas
y trabajarlo con los alumnos permitirá despertar
en niños y jóvenes el interés y el amor por la vida
verde, cuyo mantenimiento y desarrollo es fundamental
para toda forma de vida sobre la Tierra.
Cuando tuvimos el honor de ser invitados a participar,
no dudamos un instante en hacerlo, pero al iniciar
el proyecto nos dimos cuenta que no sería nada sencillo.
Querer resumir la información más importante sobre
el reino vegetal, sobre las aproximadamente 300
000 especies de plantas que se estiman existen en
todo nuestro planeta, de las cuales México cuenta
con cerca de 35 000 el territorio mexicano
es considerado como uno de los más ricos del mundo
en cuanto a diversidad florística, es una
complicada tarea. No obstante, sin disminuir nuestro
entusiasmo, trataremos, en seis contribuciones,
de que el lector pueda tener una visión general
sobre este maravilloso y vasto mundo.
|
Volver
al Contenido
Introducción
Nuestro planeta está habitado por un gran número de seres
vivos, muy diversos, entre los que podemos encontrar desde
aquéllos microscópicos, la mayoría unicelulares, hasta
gigantescos árboles o grandes mamíferos pluricelulares.
Todos ellos, en su conjunto, conforman la enorme y necesaria
diversidad biológica que puebla el planeta. La ciencia
encargada de su estudio es la biología. Desde la antigüedad,
los primeros observadores estudiosos de la naturaleza
se dedicaron a agrupar y describir a los organismos vivos
sobre la base de características comunes que los relacionaran.
Se formaron, en principio, dos gran-des grupos que fueron
denominados reinos, a saber: el vegetal y
el animal. Los seres que integraron el primero de ellos
fueron definidos como seres vivos que partiendo de sustancias
simples fabrican su propio alimento y son,
en general, inmóviles; y los integrantes del segundo como
seres que dependen de los anteriores para su nutrición
y que tienen, regularmente, movilidad. A partir del Renacimiento,
con las nuevas posibilidades dadas por varios inventos
como el microscopio y la imprenta, el hombre
llegó a conocer el inmenso mundo de la vida microscópica
lo que obligó a reconocer que los dos antiguos y ya clásicos
grupos no eran suficientes para incluir a todas las especies
vivientes. En la actualidad, y después de muchas y no
acabadas polémicas entre los científicos, se ha llegado
a definir cinco grandes reinos. Éstos son:
1) El reino Monera: representado por organismos
procariontes unicelulares, con células consideradas no
verdaderas por carecer de organelos, inclusive de
núcleo.
|
|
Todas sus funciones se realizan a nivel
de membrana celular. Pueden ser autótrofos, o sea
que sintetizan sus propios alimentos por quimiosíntesis
como las algas verdiazules o heterótrofos,
que obtienen sus alimentos de otros seres vivos como
las bacterias. |
|
|
2) El reino Protista: constituido
principalmente por organismos unicelulares, aunque
también hay algunos pluricelulares en forma de colonias.
Todos tienen células eucariontes o ver-daderas,
ya que cuentan con núcleo y otros organelos encargados
de realizar las funciones metabólicas. |
Los organismos de este reino pueden ser autótrofos realizan
fotosíntesis aprovechando la luz solar para formar sustancias
energéticas o bien heterótrofos consumidores, como
es el caso de las amebas.
3) El reino Fungi: incluye organismos pluricelulares
eucariontes, cuyas células presentan pared celular. Son
heterótrofos ya que no elaboran sus propios alimentos
y pueden ser parásitos o saprófitos. En este último caso
se alimentan de materia orgánica en descomposición como
madera o heces fecales, entre otras. Este grupo abarca
a todos los hongos existentes en la naturaleza, los que
pueden ser microscópicos muchos de ellos causantes
de enfermedades tanto en animales como en vegetales por
lo que pueden producir enormes pérdidas en muchos cultivos
como el trigo, el maíz y muchos frutales o macroscópicos
u observables a simple vista entre éstos se encuentran
muchos hongos comestibles e inclusive medicinales.
4) El reino Animal o Animalia: lo integran organismos
pluricelulares eucariontes heterótrofos, o sea que no
pueden elaborar sus propios alimentos por lo que dependen
de otros para su nutrición. La mayoría de ellos tienen
movimiento aparente, por lo menos en parte de su ciclo
biológico. Este reino es uno de los más observados, y
a él pertenecen todos los animales tanto silvestres como
domésticos, incluso el hombre.
5) El reino Vegetal o Plantae: incluye organismos
microscópicos y macroscópicos, unicelulares y pluricelulares
todos eucariontes, autótrofos por realización de fotosíntesis,
o sea que son capaces de sintetizar, utilizando la energía
solar, sus propios alimentos a partir de sustancias inorgánicas.
Tienen células con pared celular, vacuola grande y cloroplastos
que contienen un pigmento fotosensible llamado clorofila.
Producen sustancias ergásticas que pueden ser productos
de reserva o de desecho, tales como taninos, gomas, resinas,
látex o sílice, entre otras.
En este reino hay organismos de hábito acuático y subacuático,
pero la mayoría son terrestres, sin movimiento aparente.
Agrupa a todas las plantas existentes en la naturaleza
Volver
al Contenido
Conociendo
el reino de las plantas
Los integrantes del reino vegetal se distribuyen por
todo el globo terráqueo, los podemos encontrar desde las
zonas árticas hasta el ecuador, y desde los mares hasta
las altas zonas montañosas. A lo largo de la historia
de la Tierra, las plantas han sufrido una serie de modificaciones
que han dado origen a una gama casi infinita de formas;
las diversas especies han sufrido adaptaciones que les
confieren acondicionamiento para los diferentes ambientes.
Se conocen especies que son microscópicas, en forma de
filamentos, y otras que son grandes árboles de más de
cien metros de altura; también algunas que son hierbas
o arbustos quizás las más conocidas y formas
mucho más extrañas como, por ejemplo, la de piedra. Esta
diversidad de formas y apariencias está, siempre, relacionada
con el lugar que habitan las especies.
Las plantas constituyen el primer eslabón
en las cadenas tróficas pues son capaces de producir,
a partir de sustancias inorgánicas, moléculas biológicas
más complejas y también oxígeno, productos esenciales
para la vida de ellas y de otros organismos.
El hombre, a lo largo de su historia sobre
el planeta, ha hecho uso de las plantas para su alimentación,
vestido y habitación, también como elemento de curación.
Asimismo, ha influido en la modificación de éstas debido
a su manejo en el desarrollo de la agricultura y de la
domesticación de animales. La historia de la humanidad
está ligada in-disolublemente con la de las plantas y
podemos decir que desde los albores de su desarrollo,
aún como recolector, el hombre ya conocía y agrupaba las
plantas en aquéllas que podía usar como alimento, aquéllas
cuyo consumo le daba un beneficio secundario como
por ejemplo las medicinales, las que le producían
alteraciones satisfactorias como las alucinógenas, las
que podía utilizar para su vestimenta, para la construcción
de sus viviendas o para hacer embarcaciones y, también,
aquéllas que le podían causar algún daño, inclusive la
muerte. Así, desde hace muchísimo tiempo, las distintas
plantas se fueron agrupando por su utilidad, lo que sigue
siendo, aún hoy, una clasificación usual, totalmente empírica
y que toma en cuenta, únicamente, el valor del reino vegetal
circundante para el hombre.
Desde el Neolítico hasta nuestros días, las
plantas son el sustento principal del hombre. La cultura
europea basó su alimentación y la basa aún, en el trigo;
la cultura asiática, en el arroz; la americana, en el
maíz y la papa.
|
|
Las plantas han dado al hombre mucho
más que elementos necesarios y prácticos para su vida.
Desde siempre, el hombre cantó loas e hizo poesía
inspirándose en las frondosas forestas y las no menos
maravillosas flores, las que podemos, en una libertad
algo poética, llamar la obra cumbre de la estética
de la naturaleza. |
Con el advenimiento del conocimiento científico se hizo
cada vez más necesaria una sistematización para clasificar
a los seres vivos. Así, ya no únicamente se consideró
el valor de uso de las plantas sino que se buscaron otros
elementos y se realizaron otros tipos de clasificaciones.
Para ello se consideraron sus múltiples formas, sus órganos,
sus características biológicas y, también, el clima en
que prosperan mejor y el lugar en que habitan.
|
|
En esta tarea han participado infinidad
de personajes con mayores o menores aportaciones y
sería imposible, en este trabajo, citarlos a todos.
Sin embargo, algunos de ellos fueron muy relevantes
y sus contribuciones marcaron pauta en la historia
de la clasificación por lo que consideramos obligatorio
citarlos como un reconocimiento a su gigantesca labor. |
Teofrasto (aproximadamente 370 285 a.
C.)
Filósofo griego, discípulo de Aristóteles, se le conoce
como el padre de la botánica. Sus cientos
de manuscritos resumen el conocimiento que se tenía de
las plantas en aquella época. Teofrasto clasificó a las
plantas por sus formas de vida en: hierbas, arbustos y
árboles; plantas con flores y sin flores; con presencia
o ausencia de corola y según la posición del ovario e
inflorescencias.
|
|
Sus contribuciones no fueron mejoradas hasta después
de la Edad Media. Muchos nombres de plantas que
se usan en la actualidad se derivan de los que fueron
empleados en sus obras.
|
Pedanios Dioscórides (siglo i d.C.)
Cirujano militar romano. Su actividad como médico del
ejército le llevó a escribir su obra Materia medica
en la que describe 600 especies de plantas medicinales.
Esta obra fue utilizada durante 1500 años y ninguna droga
se reconocía como auténtica a menos que estuviera registrada
por Dioscórides. En general, contiene menos información
botánica que los trabajos de Teofrasto, sin embargo, su
utilidad en medicina permitió que se le considerara como
el trabajo más importante sobre el conocimiento de las
plantas hasta el final de la Edad Media.
Durante la Edad Media, fue poco el avance
en el estudio científico de las plantas. Las guerras y
la decadencia del Imperio Romano ocasionaron la destrucción
de mucha literatura. Los manuscritos se perdieron a un
ritmo mayor que el de poder ser copiados y el conocimiento
botánico se confinó casi exclusivamente a los trabajos
de Teofrasto y Dioscórides.
En el Renacimiento jugaron un papel impor-tante
un grupo de médicos, botánicos y naturalistas denominados
Herbalistas, quienes dieron impulso al avance
del conocimiento botánico y realizaron clasificaciones
artificiales sobre la base de caracteres superficiales
de las plantas. Así, transcurrieron los siglos xvi y
xvii sin grandes avances, pero en el siglo xviii nace
el hombre que cambiaría para siempre la forma de clasificar
a los seres vivos.
Carlos Linneo (Carolus Linnaeus) (1707
1778)
Es reconocido por su clasificación artificial de las
plantas con flores, considerando sus órganos reproductores,
basándose principalmente en el número de estambres. Sin
embargo, su mayor aportación a la ciencia, por lo que
es llamado padre de la taxonomía, fue establecer
un sistema de nomenclatura binomial preciso y referible,
que asigna un nombre científico para cada especie existente
en la naturaleza. Este nombre está formado por el nombre
genérico o del género y por un nombre específico o de
la especie. Se conforma así una denominación binaria
que separa una de otra especie, aún siendo cercanas, evitando
confusiones y repeticiones y que, además, se mantiene
sin cambio por utilizar una sola lengua, el latín. La
obra monumental de Linneo se titula Species plantarum,
fue publicada en 1753 y es reconocida como la piedra angular
de la taxonomía hasta nuestros días, no sólo por su metodología
sino también porque en ella se encuentran descritas muchas
de las especies que se conocen actualmente.
Durante el siglo xviii se desarrolla el
sistema natural de clasificación en el que las plantas
con semejanzas son agrupadas en una misma categoría. Es
muy interesante considerar que en su intención original
el sistema natural se proponía reflejar el plan de la
creación y no las características heredadas.
Charles Darwin (1809 1882)
Su obra, El origen de las especies, publicada
el 24 de noviembre de 1859, tuvo tal impacto que provocó
un cambio fundamental e irreversible en las ciencias biológicas.
En ella establece que el origen de las especies no es
espontáneo y que éstas no fueron creadas por causas sobrenaturales,
concepto que había dominado la biología hasta esos días.
|
|
Darwin realizó una meticulosa observación
y estudio de muy diversas poblaciones de seres vivos
y concluyó que las especies son dinámicas, que los
organismos tienen sistemas de poblaciones variables
que van cambiando continuamente en el tiempo y que
forman linajes de organismos relacionados estrechamente. |
Esta concepción, que tuvo tan honda repercusión,
se constituyó en la armadura conceptual de la biología
sistemática. En ella se fundamentaron los nuevos sistemas
de clasificación que consideran, además de las semejanzas
morfológicas y anatómicas, las relaciones de origen de
los organismos. Con el avance en las diversas ciencias,
más adelante, se fueron teniendo en cuenta también, en
el caso de las plantas, las relaciones fitoquímicas y
genéticas. La clasificación se fue situando sobre las
bases de descendencia y relación, y como resultado se
obtiene la clasificación actual del reino vegetal. No
podemos decir que no existan algunas discrepancias entre
los botánicos, lo que da pie a que haya diversas clasificaciones
para éste. Las más simples son las que agrupan a las especies
solamente en dos grandes grupos, una de ellas es la que
considera a las criptógamas (plantas sin flores) y las
fanerógamas (plantas con flores), otra la que agrupa a
los vegetales en plantas no vasculares y plantas vasculares.
Existen otras clasificaciones mucho más sofisticadas,
una de ellas se basa en la cladística y considera un gran
número de divisiones
|
|
. Nosotros, en este trabajo, optamos
por una clasificación tradicional, sistemática y fácil
de comprender, respetando las características que
se comparten entre los grupos así como las diferencias
que presentan entre ellos. |
Volver
al Contenido
Divisiones
del reino Plantae
En la clasificación tradicional, el reino Plantae está
formado por cuatro divisiones. A continuación describiremos
las características de cada una de ellas.
División Thallophyta o Algae.
A ella pertenecen todos los tipos de algas, unicelulares
y pluricelulares; verdes, rojas, cafés y doradas; así
como los dinoflagelados. Tienen hábitos acuáticos y habitan
mares, ríos, lagunas así como diversas formas de agua
estancada. Tienen reproducción sexual por medio de esporas.
División Bryophyta.
Agrupa a los musgos y hepáticas. Son plantas en forma
de filamentos o escamas que se encuentran formando las
turbas o cubriendo la corteza de los árboles. Las podemos
encontrar, sobre todo, en lugares húmedos o subhúmedos.
Su reproducción sexual es por medio de esporas.
División Pteridophyta.
Abarca a los denominados equisetos (vulgarmente conocidos
como carricillos y colas de caballo), licopodios (denominados
musgos clava), selaginelas (más conocidas como doradillas)
y polipodios (los populares helechos). Crecen en lugares
inundados, húmedos y subhúmedos. Tienen reproducción sexual,
también por medio de esporas, aunque algunos helechos
llegan a presentar semillas.
División Spermatophyta
Incluye a las plantas superiores o fanerógamas. Son plantas
con flores y semillas, estructuras por las que realizan
su reproducción sexual. Este grupo está constituido por
gran cantidad de hierbas, arbustos y árboles y tiene mayor
diversidad biológica que los anteriores.
Los organismos de esta división se distribuyen
por todo el globo terráqueo y los podemos encontrar tanto
en hábitat acuático como terrestre, aunque el segundo
es el más frecuente.
En la figura que se encuentra en las página
26 se pueden apreciar las cuatro grandes divisiones del
reino vegetal, el cual lleva ya millones de años de evolución
sobre nuestro planeta.
En las siguientes contribuciones nos dedicaremos
al estudio y descripción más detallados de cada división,
las cuales se irán presentando en el mismo orden que en
ésta.
·
Las fotografías que ilustran este artículo
se encuentran a color en páginas centrales.
Bibliografía
Atlas de Botánica. El mundo de las Plantas.
Compilación, Editorial Cultural, S. A., Madrid, España
Cronquist, A. Introducción a la Botánica.
2ª Edición. C.E.C.S.A. México, 1986.
Instituto gallach. Geografía Universal.
Oceanía y Nuevos Espacios Internacionales. Tomo 8. Grupo
Editorial Océano, S.A. España, 1993.
Jones, B. S. Sistemática vegetal. Mc.
Graw-Hill. México, 1988.
Moore, R.; Clark, D.; Stern, K. y Wodopich,
D. 1995. Botany. Wm. C. Brown Publisher. Chicago. 821
pp.
Rzedowski, J. y equihua, M. Atlas Cultural
de México. Flora. sep, Iinah, Planeta, 1987.
Villee, C.A. Biología, 7a. Edición.
Mc. Graw-Hill. New York, 1994.