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Los
hongos como plagas
Los
hongos como aliados del hombre
El propósito de este artículo es ofrecer anécdotas interesantes
que sirvan de apoyo al curso de taxonomía del reino Fungi
que se imparte en el curso de biología correspondiente
al tercer grado de secundaria.
Existe una diversidad enorme de hongos; los podemos encontrar
en el aire, en el agua, en la tierra e incluso en plantas
y animales. Se calcula que existen alrededor de 85 mil
especies, de las cuales, algunas son grandes, otras pequeñas
y otras más son microscópicas. Sin embargo, su diversidad
no se limita a su forma o hábitat, tam-bién abarca sus
usos que, en algunos casos, difieren mucho según la cultura
a que hagamos referencia. Por ejemplo, lo que para algunos
pude ser una plaga para otros constituye un manjar. Si
se le preguntara a un francés qué opina del Ustilago zeae,
diría que es una plaga peligrosísima que ataca las plantaciones
de maíz. Pero si se le preguntara a un mexicano sobre
el mismo hongo, éste señalaría que el huitlacoche es delicioso
en tacos, quesadillas e incluso en crepas (¡para que aprendan
a apreciarlo los franceses!).
Así, los hongos se consumen en los más deliciosos
platillos, se emplean en un sinnúmero de rituales y se
utilizan como medicamento. No obstante, también tienen
su lado oscuro pues pueden conviertirse en plagas agrícolas
o en causantes de alguna enfermedad.
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Los
hongos como plagas
Estudios del contenido estomacal en momias humanas de
hace 5000 años han mostrado la presencia de esporas de
hongos que actualmente se conocen por ser plagas de cesreales.
Esto nos hace pensar que ya en el Neolítico el hombre
se enfrentaba a las plagas fúngicas de los cultivos.
Las plagas agrícolas de origen fúngico han
tenido un impacto geopolítico importantísimo en nuestra
historia. El mismo hongo que se encontró en las momias
recién mencionadas jugó un papel relevante en el destino
del Imperio Otomano del siglo xviii; ésta es la historia.
En la primavera de 1722 el tsar de Rusia
Pedro el Grande decidió tomar los puertos del Mar Negro
para poseer una salida en un mar exento de hielo. El sultán
otomano que entonces controlaba el imperio no contaba
con un ejército preparado para enfrentar a los rusos.
Entonces, el ejército ruso se encaminó hacia el delta
del Volga y en Astrakhan, sus hombres robaron harina de
centeno para alimentarse y paja para los caballos. El
centeno estaba contaminado por Claviceps purpurea, un
hongo del grupo de los Ascomycetes que produce una toxina
alucinógena capaz de matar en poco tiempo a cualquier
animal que la ingiera. El hongo mató a 20 mil soldados
y a cientos de caballos; ante esta baja, el tsar tuvo
que retirarse y los rusos tardaron otros 50 años en conseguir,
con Catalina la Grande, un puerto en el Mar Negro. En
cuanto al Imperio Otomano, éste tuvo tiempo de fortalecerse
para lograr subsistir 200 años más.
Otro impacto importantísimo en el devenir
histórico de un pueblo lo tuvo Phytophtora infestans,
un hongo que provocó la muerte de miles de irlandeses
y la emigración de muchos de ellos a Estados Unidos. En
el siglo xix, Irlanda era una colonia inglesa y basaba
su alimentación en el consumo de papa. Los cereales y
otros víveres eran abastecidos exclusivamente por Inglaterra.
En 1845, llegó, de Estados Unidos a Europa, Phytophtora
infestans, un hongo del grupo de los Oomycetes que parasita
los tubérculos y hojas de la planta de papa. Ese mismo
año, el hongo alcanzó Irlanda provocando la pérdida del
40% de su producción de papa; por fortuna, los irlandeses
contaban con un excedente que les permitió satisfacer
el consumo interno. Pero al año siguiente, Phytophtora
estaba instalado en la isla, las condiciones ambientales
favorecieron su desarrollo y los campesios no cosecharon
nada. Murió un millón de personas por inanición y por
enfermedades y otro millón más se exilió a los Estados
Unidos y a Londres. A raíz de este desastre, el partido
conservador inglés perdió simpatizantes y comenzó a gobernar
el partido liberal que promovió el mercado libre con el
resto de Europa previniendo así, entre otras cosas, que
vuelva a ocurrir un problema similar.
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Los
hongos como aliados del hombre
Paradójicamente, mientras algunos hongos provocan graves
pérdidas en las cosechas agrícolas, otros las salvan al
actuar como controladores de plagas. Es el caso del famoso
estrangulador, un hongo microscópico del grupo
de los Deuteromycetes que se alimenta de diminutos gusanos
llamados nemátodos. El estrangulador, conocido científicamente
como Arthrobotrys dactyloides, presenta hifas o células
alargadas que forman pequeños aros por los que puede pasar
un nemátodo.
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Cuando uno de estos roza
la superficie interna del aro, las células se hinchan
cerrando fuertemente la apertura y secretando enzimas
que digieren al infortunado gusano. |
El caso de la penicilina también es un ejemplo
positivo de la relación entre el hombre y los hongos.
La penicilina es producida por Penicillium, otro Ascomycete,
y jugó un papel importantísimo en la Segunda Guerra Mundial
al evitar y controlar infecciones en las heridas de los
soldados. También ha tenido un fuerte impacto en el control
rápido y eficaz de infecciones en vías respiratorias y
aparato digestivo, así como en la prevención de infecciones
después de una intervención quirúrgica. Sin embargo, su
uso indiscriminado ha causado la aparición de resistencia
en un gran número de bacterias que antes se mostraban
sensibles. Si en 1960 el 91% de las bacterias del género
Staphilococci eran sensibles a la penicilina, en 1987
sólo el 13% de ellas lo eran, ¡ahora serán muchísimas
menos!
Estos son sólo algunos ejemplos de la importancia
de los hongos en nuestra historia. La hacen y deshacen
en el plan político, científico, tecnológico y cultural.
Muchas páginas se necesitarían para comentar acerca de
otros hongos como las exquisitas trufas o el temible pie
de atleta. Pero con estos pocos ejemplos proporcionados
se vuelve evidente nuestra vulnerabilidad y dependencia
ante los demás organismos que habitan la Tierra. Sólo
su estudio y comprensión nos permitirá controlarlos y
conservarlos para el beneficio de todos los habitantes
del planeta.