Caldera en lo, satélite
de Júpiter
El fenómeno del vulcanismo no es exclusivo de nuestro planeta.
Las observaciones e investigaciones astronómicas han comprobado
que también ocurre en otros mundos del Sistema Solar y fuera
de él.
Sugerimos
a los lectores que realicen una observación de la Luna en
la próxima oportunidad que tengan. Si utilizan binoculares
habrán de mirarla apoyando los codos en una barda o sobre
los brazos de una silla de jardín para que no se bamboleen,
sin embargo, mirarla a simple vista es suficiente.
Notarán
que existen zonas claras y oscuras. Las zonas oscuras son
lavas volcánicas endurecidas. La gran mayoría de las rocas
lunares que trajeron los astronautas provienen de volcanes.
Se parecen mucho a las rocas de los volcanes que circundan
los valles de Guadalajara, México y Michoacán, están llenas
de cavidades por donde escaparon los gases cuando las lavas
se endurecieron.
Las zonas
claras de la Luna son más elevadas, en ellas se encuentran
las cordilleras montañosas. En nuestro satélite se aprecian
numeroso cráteres de impacto, varios están cubiertos por
derrames de lava endurecida. En la Luna ya no hay actividad
volcáncia porque es un cuerpo que se enfrió, no existe magma
que tienda a salir debajo de su corteza.
Para imaginarnos
una de las maneras en que ocurre el vulcanismo pensemos
en un tubo de pasta para dientes. Si enrollamos la parte
inferior de tal manera que el tubo esté bien apretado y
hacemos una pequeña perforación con una aguja, la pasta
fluirá en abundancia debido a que está a presión. Cuando
existe un mundo con una corteza sólida y en el interior
hay materia fundida, como la lava, a presión, ésta tiende
a emerger de igual forma que la pasta.
Hasta ahora,
el mayor cono volcánico descubierto en el Sistema Solar
está en Marte. El Monte Olimpo tiene un diámetro de 450
km, distancia semejante a la existente entre Saltillo y
Fresnillo. Su altura es de 25 km. El mayor volcán de la
Tierra es el Mauna Loa, que mide 11 km desde su base, que
se encuentra sumergida en el fondo del mar. Ambos volcanes
se han producido de manera similar, porque tanto en el marciano
como en el terrícola ha emergido lava relativamente fluida
por una sola región.
En la Tierra
ocurre el fenómeno de tectónica de placas, lo que hace que
la corteza se desplace por encima del punto por donde emerge
la lava. En Marte no existe la tectónica de placas, en consecuencia
el Monte Olimpo pudo acumular mucho mayor volumen de materia
que el Mauna Loa.
En Venus
se han descubierto miles de calderas volcánicas y flujos
de lava. También existen ciertas estructuras volcánicas
que parecen gorditas (así llamamos en México
a unas delicias gastronómicas). En este planeta la lava
fluye suavemente, ya que la presión atmosférica es cien
veces mayor que en la Tierra. Así, se endurece y produce
estas estructuras que se asemejan, también, a la parte superior
de un hongo.
Los volcanes
hasta ahora descritos están apagados. Sin embargo, existen
mundos donde hay volcanes activos, en particular dos satélites
del planeta Júpiter, llamados Io y Europa.
Io y Europa
son satélites que están tan alejados del Sol que en principio
deberían estar
El Monte Olimpo es la mayor
estructura volcánica del Sistema Solar. Colocado
sobre la Tierra cubriria una vasta extensión de nuestro
territorio.
congelados.
Sin embargo, están fundidos por las fuerzas de marea que
Júpiter ejerce sobre ellos.
Para comprender
este fenómeno el docente puede colocar una liga de tal manera
que haga contacto con su frente. Notará que se siente ligeramente
fría. Si a continuación la estira y contrae rápidamente
unas diez veces y la vuelve a colocar sobre su frente podrá
sentir que está tibia. Las fuerzas de marea que Júpiter
ejerce sobre sus satélites producen un estiramiento y encogimiento
periódico de Io y Europa, lo que mantiene fluidos sus núcleos.
Ya señalamos
que un volcán se origina cuando la presión del material
plástico en el interior de un astro es mayor que en el exterior
y, por consiguiente, la materia interna tiende a salir
por los sitios donde la corteza es más frágil. Estas condiciones
se reúnen en Io; allá nacen volcanes todos los días. Las
plumas volcánicas alcanzan alturas de cientos de kilómetros
y sus derrames ricos en azufre producen zonas de color naranja,
amarillo y negro.
Europa es
otro satélite de Júpiter que también permanece parcialmente
fundido debido a las enormes fuerzas de marea que genera
el planeta. Es un mundo cubierto de hielo en el que los
volcanes arrojan agua que se congela inmediatamente después
de brotar, lo que produce cenizas y bombas volcánicas blancas
y vidriosas.
Volcán en Io, satélite
de Júpiter.
Existen
fenómenos asociados al vulcanismo en Tritón, uno de los
grandes satélites de Neptuno. Allá, las aberturas de la
corteza arrojan nitrógeno en forma líquida que termina formando
lagos de color rosado que contrastan con los de metano,
que son de color azul. En este mundo la temperatura promedio
es de -220° C y por consiguiente estas sustancias, volátiles
en la Tierra, allá están en forma líquida.
El día que
el docente desarrolle en clase el tema de volcanes puede
llevar un heladovolcán al salón. Para esto tendrá que construir
un gran cucurucho con cartulina y llenarlo con helado de
color café (por ejemplo de sabor cajeta). No es necesario
que se llene de helado la punta del cucurucho, pues los
conos volcánicos suelen ser truncos.
Tendrá que
conservarlo en el congelador mientras llega el momento de
la clase y deberá haberse provisto de chocolate fundido
para repostería (o cualquier tipo de chocolate disuelto
en agua en forma de una pasta espesa).
Poco antes
de la clase el maestro extraerá el helado y lo colocará
en un platón. Hará un pequeño orificio en el extremo superior
del cono y esculpirá grietas y cañadas en la base.
Durante
la clase verterá el chocolate fundido, ligeramente caliente,
sobre su volcán. El chocolate escurrirá en forma de lava.
Si agrega nueces molidas, éstas simularán ser minerales
transportados desde el interior de la Tierra hasta la superficie.