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Correo del Maestro Núm.54, noviembre 2000

El corrido de la Revolución

Analicia Villanueva Gonzá

 

Grabado de José Guadalupe Posada.

 

Carabina treinta treinta 
Que los rebeldes portaban! 
¡Y decían los maderistas:  
que con ellas, no mataban...! 
Con mi treinta, treinta,
me voy a marchar: 
a 'engruesar' las filas
de la rebelión.
¡Si mi sangre piden,
mi sangre les doy...!
¡Por los explotados
de nuestra nación!

Corrido de dominio popular.
(Fragmento)

Contenido
Características de los corridos 
Trenes y corridos 
El corrido en la actualidad 
Para terminar

Contexto histórico y cultural de México en la Revolución 
A comienzos de siglo xx, el porfiriato comenzó a resquebrajarse por dos frentes: el político y el ideológico. En el frente político, Francisco I. Madero se levantó contra Porfirio Díaz y su continuidad en el poder dando comienzo a la Revolución el 20 de noviembre de 1910. En el campo ideológico, "los intelectuales mexicanos, al menos los más destacados, coinciden en que el positivismo no ha producido los resultados que prometía por ser un movimiento importado".1 Como contrapropuesta, se fundó el Ateneo de la Juventud que, con José Vasconcelos a la cabeza, puso énfasis en la libertad de expresión. En lo político, Madero no conjugaba los ideales de todos los revolucionarios por lo que se levantaron otros caudillos como Emiliano Zapata y Francisco Villa que representaban los intereses de diversos grupos en el mosaico de nuestro país. México tenía que reinventarse, como pasa en cada nueva etapa de la historia. En este ambiente de autodescubrimiento publicó Martín Luis Guzmán, en 1915, La querella de México. En este proceso de interiorización y reflexión participaron no sólo los intelectuales, sino que a través de éstos los mismos revolucionarios fueron adquiriendo conciencia del significado de su lucha.2

La liberación social venía acompañada de un descubrimiento de lo mexicano y de una repulsa de todo aquello que no respondiera a la propia circunstancia. Del nacionalismo político se había pasado a un decidido nacionalismo cultural. México surgía al mundo moderno con una fuerte identidad que se manifestaba con singular vigor en las artes.3Dentro de todo el desorden revolucionario, en la música prevalecía la conocida como 'popular'. Algunas figuras como Manuel M. Ponce y Rubén Campos, con un sentido nacionalismo, hacían sus primeras incursiones en la compoición y ejecución de sus obras. No sólo la música, también la arquitectura, la pintura y el teatro, buscaban no imitar los modelos extranjeros sino resaltar la identidad mexicana. Las obras de arte realizadas durante y después de la Revolución quedaron como testigos de paisajes, colores, texturas, personajes, acciones, injusticias, ideales, críticas, sátiras políticas. En la pintura, destacan Guadalupe Posada, Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros. 

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Características de los corridos 
Los corridos son la historia cantada, son baladas que cuentan el acontecer de un evento importante en un lugar determinado. Un corrido interpreta, celebra y dignifica eventos que le son conocidos a la audiencia; su tema puede ser el amor o un comentario sobre la situación política. La letra puede referirse a alguna figura heroica, por ejemplo un general, un presidente o un bandido, o puede narrar la historia de una persona común que es conocida localmente. Los acontecimientos que se cuentan en un corrido tiene un valor especial para la comunidad.

El corrido se caracteriza por tener la siguiente forma poética tradicional:

a.Versos en cuartetos (con cuatro líneas).
b.Un patrón de rima ABCB.
c.Algunos tienen un estribillo de cuatro líneas.

La historia del corrido también sigue un formato tradicional:

1Apertura formal: un llamado del corridista al público.
2 Introducción: descripción del escenario: lugar donde transcurre, fecha y nombre del personaje principal del corrido (observe las estrofas 1 y 2 del corrido.)
3.Acción: Los argumentos del protagonista son reportados por el narrador en una conversación 'frente a frente' (estrofas 2, 4 y 6). Un observador cuenta la historia en tercera persona.
4.El mensaje (estrofa 9).
5. La despedida del protagonista (estrofa 10).
6. Despedida: La despedida del corridista (estrofa 11).

Los corridos cambian de una región a otra y la mayoría no usan todos los elementos. En la frontera, por ejemplo, la apertura no es tan importante como la despedida y muchas veces los corridistas se saltan la introducción para de inmediato pasar a la acción. Algunas frases comunes como Ya con esta me despido y Vuela, vuela palomita son señal obvia de la despedida (estrofas 10 y 11). 

De Allende se despidió 
a los 21 años cabales, 
gratos recuerdos dejó
al pueblo y a los rurales.

Estaba Arnulfo sentado (A) 
y en eso pasa un rural; (B) 
le dice: "Oye ¿qué me ves?" (C) 
"La vista es natural." (B) 

El rural muy enojado 
en la cara le pegó, 
con su pistola en la mano
con la muerte le amagó. 

Arnulfo se levantó, 
llamándole la atención:
"Oiga, amigo, no se vaya, 
falta mi contestación."
 
Se agarraron a balazos,
se agarraron frente a frente, 
Arnulfo con su pistola 
tres tiros le dio al teniente. 

Pero ¡ay! le dice el teniente, 
ya casi pa'agonizar: 
"Oiga, amigo, no se vaya,
 acábeme de matar"

Arnulfo se devolvió 
a darle un tiro en la frente, 
pero en la vuelta que dio
allí le pegó el teniente. 

Arnulfo muy mal herido 
en un carro iba colgando, 
cuando llegó al hospital
Arnulfo iba agonizando.
¡Qué bonitos son los hombres 
que se matan pecho a pecho, 
cada uno con su pistola,
 defendiendo su derecho!

Vuela, vuela palomita, 
párate en esos trigales, 
anda avísale a Lupita 
que murió Arnulfo González, 
se llevó una cabecita 
del teniente de rurales.
 
Ya con ésta me despido,
 pacíficos y fiscales, 
aquí se acaba el corrido
 del teniente y de González

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Trenes y corridos 
Carlos Eduardo Benítez Suárez destaca la presencia de los ferrocarriles en México no sólo como medio de transporte y de desarrollo económico, sino como inspiración. Destacan los elementos: que integran la tecnología ferroviaria, máquinas, rieles, durmientes; las características de los oficios, la condición social y hasta el grado de explotación laboral de los ferrocarrileros; en los riesgos, pormenores o sucesos de viajeros y tripulaciones en el camino; en accidentes ferroviarios de triste memoria; y asaltos protagonizados por villanos de antología criminalística, como el temible Jesús Mosqueda.4

Por supuesto que no faltan las composiciones dedicadas a las incursiones, cuartelazos, asonadas, descarrilamientos deliberados, destrucción de estaciones e infraestructura y demás hechos violentos que caracterizaron a la época revolucionaria. Tampoco son escasas las melodías consagradas a personajes connotados del gremio, ocupando un lugar de privilegio Don Jesús García Corona, humilde maquinista de la compañía minera The Moctezuma Copper Company de Nacozari, Sonora, quien, a decir de la letra de uno de los corridos que se le han dedicado:

Le dio vuelta a su tren de vapor  
porque era de cuesta arriba,
y antes de llegar al kilómetro seis  
ahí terminó su vida. 

Lo interesante de los corridos es que promovían la reunión social, pues generalmente se cantaban con harto sentimiento y encomiables muestras de entusiasmo, departiendo con los parroquianos de la pulquería, la plazuela, el estanquillo, el mercado, rascándole duro al guitarrón y soltando el gran chorro de voz en las esquinas de esas calles de Dios, que correspondían a las grandes ciudades de la época (México, Guadalajara, Puebla, Monterrey, Veracruz), sin olvidar a los trovadores ambulantes de la dilatada provincia mexicana, al fin comunicada, aunque marginal y selectivamente, por medio del 'caballo de hierro', de la 'máquina loca' o del 'portento sobre rieles", también decimonónicamente llamado locomotiva o ferrocarril.5

Grabado de José Guadalupe Posada
Ya en el siglo xx, las canciones con tema ferrocarrilero no cesaron de sonar, aunque influidas por las nuevas tendencias musicales en boga, que fueron desde el corrido tradicional, hasta la balada rock (El trenecito, interpretada por Leda Moreno) y los temas dedicados al público infantil como La maquinita Puch Puch, de Francisco Gabilondo Soler, CriCri.6 

Otros corridos de ferrocarriles tratan sobre la lucha armada, como el Corrido del ataque a la Estación de Pedernales que recuerda la derrota de los maderistas en aquella estación chihuahuense a manos del general Juan N. Navarro, entre el 16 de diciembre de 1910 y el 13 de enero de 1911. Otro que destaca es La retirada de Carranza, combates de Apizaco, San Marcos y La Rinconada, de Melquiades C. N. Martínez. La huelga de Nueva Rosita y La Rielera son dos de los más conocidos.

Aún así, los trovadores 'de veras' y los líricos de provincia continúan cultivando este género con pasión y profunda inspiración, así como algunos trabajadores ferrocarrileros jubilados y en activo, a los que les basta un atardecer de acuarela, la nostalgia por el terruño, o el recuerdo de aquellos tiempos de máquinas y trenes, para llamar con acordes de guitarra a esa parte sensible de la inspiración, e intentar componer un corrido, o cualquier otra melodía de tema ferroviario.7

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El corrido en la actualidad 
Algunas aplicaciones contemporáneas del corrido las vemos en la obra del cronista urbano Chava Flores y en las canciones populares infantiles que aparecen en los libros de texto de la sep desde primero hasta sexto grado de primaria. 

Entre las composiciones de Chava encontramos: La tertulia, Dos horas de balazo, La boda de vecindad, La Bartola, La interesada, Un chorro de voz, El gato viudo, Ingrata pérjida y Llegaron los gorrones.  

Como los corridos son canciones, son lenguaje, son sintaxis y semántica, también se puede abordar su estudio considerándolo como una forma de expresión de la lengua castellana. Por ejemplo, encontramos la presencia de la canción popular mexicana en el cine nacional. Como lo menciona Carlos Monsiváis en su artículo Ahí está el detalle: el habla y el cine mexicano: 

...corresponde a la canción popular proveer de frases que las colectividades retienen y elaboran como habla personal:

Todos dicen que es mentira que te quiero,
porque nunca me habían visto enamorado.
Tienes el perfume de un naranjo en flor,
el altivo porte de una majestad,
sabes de los filtros que hay en el amor,
tienes el hechizo de la liviandad.

Creibas que no había de hallar amor como el que te di,
tan al pelo lo jallé que ni me acuerdo de ti.
¡Ay! Cuánto me gusta el gusto, y al gusto le gusto yo,]
y al que no le guste el gusto, tampoco le gusto yo.


No obstante lo anterior, la versión dominante del habla popular es considerada torpe, enredada, carente de gracia,negada a cualquier musicalidad, confinada en la prisión de unos cuantos vocablos y ofensiva al oído. De cualquier manera, en 1997, como en 1947, el habla popular se transparenta y alcanza sus niveles de mayor lucidez en el 'relajo'. Esto me parece inevitable, nunca una colectividad se reconoce tan claramente a sí misma como cuando está en las alturas de la fiesta verbal y el 'choteo' pues si se acude a la solemnidad tiene un riesgo: disolverse en el melodrama. Pero, ¿de qué modo se comunican hoy el 99 por ciento de los mexicanos -clase dirigente incluida- si no es con el habla popular?8

Grabado de José Guadalupe Posada

 

También se suelen incluir en la categoría de corrido a las canciones que han hecho famosas conocidos 'gruperos' como Los Tigres del Norte. Desde el expresidente Carlos Salinas de Gortari hasta los narcotraficantes de Ojinaga Chihuahua, tienen su corrido. Algunos protagonistas son héroes, otros abusadores, pero de alguna u otra forma siguen vivos en las expresiones populares.  

Es importante destacar que la tradición oral de los pueblos y ciudades en todo México, nos ha traído hasta hoy los corridos y las canciones. Es aún frecuente ver a esos viejos adorables de los pueblos que cantan, sin olvidar una sola copla, las vivencias del ayer.

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Para terminar
Entre las instituciones que más han aportado conocimiento sobre este tema encontramos al Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana (inehrm) y los proyectos apoyados por las jefaturas de Cultura Popular en cada estado de nuestra República, generalmente pertenecientes a los Institutos Culturales. Sugiero consultar la colección Premio Salvador Azuela en la que Carolina Figueroa tiene un ensayo, La Revolución Mexicana a través de sus corridos, en el que reconstruye diversos contextos históricos a partir del análisis de 90 corridos impresos en volantes desde la época de Porfirio Díaz hasta el ascenso del Gral. Álvaro Obregón.Por último resalto que debemos valorar las expresiones populares y, para terminar, incluyo el muy conocido corrido revolucionario

Corrido de la toma de Zacatecas. 

Ahora sí borracho Huerta
ya te late el corazón,
al saber que en Zacatecas
derrotaron a Barrón.

El día veintitrés de junio
hablo con los más presentes,
fue tomada Zacatecas
por las tropas insurgentes.

Al llegar Francisco Villa
sus medidas fue tomando
y a cada uno en sus puestos
bien los fue posesionando.

Ya tenían algunos días
que se estaban agarrando
cuando llegó el General
a ver qué estaba pasando.

Les dijo el General Villa:
con que está dura la plaza,
ya les traigo aquí unos gallos
que creo que son de buena raza

El veintidós dijo Villa,
ya después de examinar:
mañana a las diez del día
el ataque general.

Luego mandó que se fuera
cada quien a su lugar,
que a la siguiente mañana
todos tenían que pelear.

Al general Felipe Ángeles,
jefe de la artillería
lo mandó a emplazar las piezas
con las que dispararía.

La seña que les dió Villa,
a todos en formación,
para empezar el combate:
fue un disparo de cañón.

El general Raúl Madero
con el teniente Carrillo,
le pidió licencia a Villa
para atacar: ¡por el Grillo!

Al señor Rosalío Hernández
valiente como formal,
le tocó atacar los mochos
del Cerro de San Rafáil

Se metió por las Mercedes
el general Ceniceros,
con el general Rodríguez
como buenos compañeros.

Robles y Maclovio Herrera,
los dos con sus batallones,
entraron por la Estación
persiguiendo a los pelones.

Les tocó atacar la Bufa
a Arrieta, Urbina y Natera,
pues allí tenía que verse
lo bueno por su bandera.

Al diparo de un cañón
como lo tenían de acuerdo
empezó duro el combate
por lado derecho, izquierdo.

Pues el coronel García
de la Brigada Madero
se le miró bien pelear
porque fué de lo primero.

Estaban todas las calles
de muertos entapizadas,
lo mismo estaban los cerros
que parecían borregadas.

Andaban los federales
que ya no hallaban qué hacer,
pidiendo enaguas prestadas
pa´vestirse de mujer.

Lástima de generales
de presillas y galones,
pues para nada les sirven
si son puros correlones.

Les decía el General Villa:
¡échenme al viejo Barrón!
yo creo que todos me quedan
guangos como el pantalón.

Y empezaron a quitarles
fortines y posiciones,
comenzaron a bajarse*

Ese mismo día en la tarde
tan macizo les tupieron
que a las siete de la noche
casi todos se rindieron.

Ese mismo día en la tarde
entraron los maderistas
y a todo el pueblo contento
se le alegró el corazón.

Corrieron a las iglesias
a repicar las campanas
y por las calles las bandas
solemnizaban con dianas.

¡Ay! hermosa Zacatecas
mira cómo te dejaron,
la causa fue el viejo Huerta
y tanto rico malvado.

Quitaron ametralladoras,
buen número de cañones
se hallaron un almacén
repleto de municiones.

Zacatecas fue saqueada
por los mismos federales
no crean que los maderistas
les hayan hecho estos males.

Al salir ya los pelones
el martes por la mañana
bombardearon la gran finca
que le nombraban: La Aduana.

Debajo de esta gran finca
quedaron muchos pelones,
muchas armas y más parque
y otros veintidós cañones.

Le dijo Villa a Natera
cuando triunfó y vio el fin:
da la orden, que´orita mismo
¡no me quede un gachupín.!

¡Ah!, dijo el General Villa
el parte a Chihuahua, luego:
¡Que tomamos Zacatecas,
pero que fue a sangre y fuego!

Pues la orden que les doy
la deben de respetar,
porque los que llegue a ver
los tendré que fusilar.

Dos mil quinientos pelones
fueron los que se agarraron,
los llevaron a las filas
pero a ninguno mataron.

¿Cómo estarás viejo Huerta?
¡Harás las patas más chuecas!
¡Al saber que Pancho Villa,
ha tomado Zacatecas!

Ya te puedes componer
con toditos tus pelones,
no te vayas a asustar:
¡Espera, los chicharrones!

1  José Luis Gómez Martínez, en: www.gobernacion.gob.mx
2  Idem.
3   Idem
.4   Carlos Eduardo Benítez, en: www.gobernacion.gob.mx
5    Idem.
6   Idem.
7  Idem.
8  www.sp.utexas.edu/jrn/revcor.html
En el original falta una línea.

Bibliografía 
Canciones y corridos ferrocarrileros, México, Ferrocarriles Nacionales de México, 1987
Estampida de rieles. Selección de textos; José Buil. México, sep Libros del rincón, Col. Tacate, 1991.
Garrido, Juan S. Los ferrocarriles mexicanos en el arte y en la historia. Texto y coordinación de investigación: Leonor Ludlow Wiechers. México, Ferrocarriles Nacionales de México, 1994.
Mendoza, Vicente T.  Historia de la música popular en México. México, Ed. Extemporáneos, Col. Ediciones Especiales. 1981.
La canción mexicana: ensayo de clasificación y antología. México, fce. Col. Tezontle, 1982. Menuhin, Yehudi y Curtis W. Davis. Trs. Ángel Carlos González Ruiz y Otto de Greiff.

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