| ¿Cuál
es la utilidad de que tengan nombres dijo el tábano,
si no contestan cuando se les nombra? Para ellos ninguna
dijo Alicia. Pero es útil para la gente que los
nombra, supongo.Lewis Carrol, Alicia a través del espejo |
Es posible que un ser vivo tenga más de un nombre común
y también que un mismo nombre común se utilice para hablar
acerca de diferentes organismos, tal como sucede con escorpión,
nombre con el que se conoce a diferentes animales que pertenecen
a los grupos de reptiles, peces y arácnidos.
Los nombres comunes de los seres vivos
generalmente varían de un lugar a otro. Esto se hace aún
más evidente teniendo encuenta la diversidad de lenguas.
Afortunadamente, para aquellos que se dedican al estudio
de los seres vivos se creó un código de lenguaje que permite
precisar de qué organismo se trata, sin importar el lugar
del mundo ni el idioma del que se trate. Desde hace varios
siglos, el latín ha sido el lenguaje que sirve de base para
designar a las especies.
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| Linneo (1707-1778), autor de la nomenclatura
utilizada para la clasifcación de las especies. |
A mediados del siglo XVIII Carolus Linnaeus (Linneo), médico
y botánico suizo propuso el sistema de nomenclatura binomial
(bi: dos, nomial: nombre) para nombrar a los seres vivos,
sistema que se ha convertido en una herramienta indispensable
en ciencia. Tanto, que existen algunas especies, sobre todo
de reciente descubrimiento, que carecen de nombre común
y sólo ostentan su nombre científico.
El nombre de una especie consta de dos partes.
La primera es el nombre del género (de genus, que en latín
significa origen), el cual comprende a un grupo de organismos
emparentados. El género está, entonces, integrado por grupos
de especies similares. Por ejemplo, el gato doméstico se
conoce como Felis cattus y el lince como Felis lynx, ambos
pertenecen al mismo género: Felis.
El segundo nombre es el nombre específico,
es decir, el nombre de la especie que distingue a un ser
vivo de cualquier otro organismo dentro de ese género y
de cualquier otro.
El nombre del género es, por lo general,
un sustantivo la primera letra se escribe con mayúscula.
El nombre específico, en general, es un adjetivo y debe
escribirse con minúsculas, aún cuando se haya tomado del
nombre propio de alguna persona o lugar.
Tanto el nombre del género como el específico
deben escribirse siempre en itálicas o subrayarse, por ejemplo:
Felis cattus o Felis cattus.
En general, se puede decir que los nombres
binomiales son descriptivos del organismo, o sea que nos
pueden indicar dónde se descubrió o las características
o hábitos particulares de la especie. En ocasiones, se derivan
también del nombre de las personas que los descubrieron
o estudiaron por primera vez.
Con respecto al hombre y sus ancestros, los
nombres se pueden agrupar en tres categorías que se basan
en:
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el lugar de su descubrimiento
el nombre del descubridor o
algún experto del campo de estudio
la descripción del organismo
o de alguna característica de su anatomía.
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Así, por ejemplo, tenemos nombres que derivan
del lugar en que fueron descubiertos:
Australopithecus africanus: Australopithecus significa
simio del sur, africanus quiere decir proveniente
de África.
Australopithecus afarensis: afarensis significa proveniente
de la región de Afar.
Ardipithecus ramidus: ramidus quiere decir raíz.
En el lenguaje de la región de Etiopía en donde fue encontrado
este fósil, ramid implica que es la especie
de origen de la cual otras especies se originaron.
Homínidos: Se denomina de esta forma a los individuos que
reúnen características anatómicas parecidas al hombre actual.
Homo heidelbergensis: heidelbergensis hace referencia
a proveniente de Heidelberg, región de Alemania.
Homo neanderthalensis: neanderthalensis, quiere decir
encontrados en el valle de Neander, en Alemania.
También tenemos nombres que dan una descripción del organismo
o alguna de las características de su anatomía:
Homo habilis: habilis que significa hábil.
Homo erectus: erectus proviene de erecto, refiriéndose
a su andar bípedo.
Homo sapiens: sapiens quiere decir sabio, inteligente,
pensante. Se refiere al hombre actual, como primate
que pertenece al género Homo por las características de
postura bípeda y especiación en la dentición, pero que posee,
además, de forma particular, un cerebro de mayor tamaño
y zonas cerebrales más complejas que han permitido el perfeccionamiento
en el habla, el aprendizaje y la asociación de ideas.
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