Jugar, dicen "Los patita de perro"[1]
| .no es otra cosa que reinventar
el mundo, reinventar las cosas. Aunque se juegue el
mismo juego nunca es igual, porque siempre las posibilidades
de invención son diferentes. |
Para los
niños jugar es su principal actividad, cuando lo hacen pueden
ser adultos, retratar el mundo en que viven y aprender actividades
de la vida cotidiana. Los niños se divierten con los juguetes
y pueden imaginar una realidad fantástica donde todo puede
ser transformado.
Frecuentemente,
a los niños y a las niñas se les informa sobre problemas
relacionados con la contaminación, de ella depende que entren
más temprano o más tarde a clases, que tengan educación
física, que salgan al patio de la escuela a la hora del
recreo y, desde luego, la posibilidad de que padezcan alguna
enfermedad de vías respiratorias, de la piel o de los ojos.
Para ellos los autos y las fábricas son los responsables
de la contaminación; pero, ¿qué hay de los juguetes que
piden a los Reyes?, ¿de las baterías con las cuales algunos
funcionan?, ¿de la basura generada por los dulces que adentro
tienen un juguete? ¿Acaso los materiales de éstos no contaminan?
Partiendo de dicha problemática decidí realizar un taller
de fabricación de juguetes de rápida elaboración con materiales
biodegradables y de bajo costo.
La realización
de juegos y la manufactura de juguetes sirve a los niños
para su desarrollo físico y mental, pero con la creación
de juguetes biodegradables, además de los beneficios anteriores,
se contribuye a conservar el ambiente y por lo tanto su
salud.
La idea
de abrir un espacio en el que los niños elaboraran sus juguetes
surgió con la exposición "De chintetes a muñecas" proporcionada
hace algún tiempo por el Instituto Nacional Indigenista
al Museo universum. En ella lucieron decenas de juguetes
elaborados por niños de distintos grupos étnicos del país
con materiales totalmente biodegradables propios del lugar
donde habita cada etnia: paja, madera, zacate, corcho, hojas
de maíz, tela y cartón fueron los materiales utilizados
para hacer coches, ruedas de la fortuna, muñecas, helicópteros,
trompos, camiones, animales movibles, músicos en concierto,
chintetes y alebrijes.
Los visitantes
de la exposición quedaban admirados de los juguetes, tanto
por los recursos utilizados como por la belleza de los mismos.
Considerando el gran desarrollo tecnológico de esta época,
parece increíble que de los más de 100 juguetes expuestos
ninguno estuviera elaborado con materiales contaminantes
y, sin embargo, los coches rodaban, la rueda de la fortuna
giraba, los músicos tocaban sus instrumentos y algunos animales
comían.
Todos eran
divertidos y el público de todas las edades pretendía jugar
con ellos, deseaba saber si estaban a la venta y preguntaba
costos.
Inspirada
por lo que vi en la exposición, decidí realizar un taller
de fabricación de juguetes biodegradables elaborados con
maíz, pues ésta es una planta ligada a nuestras raíces,
es económica y la podemos encontrar con facilidad.
Entre los
juguetes había unas muñecas hechas de hojas y cabellitos
de maíz, estambre y paja. Empecé a copiar el modelo de algunas
viendo que la elaboración era sencilla y rápida. Tiempo
después consulté libros de Horacio Albalat que contienen
varios modelos de juguetes.
En su libro
Hazlos tú hay unas aves elaboradas con hojas de maíz
que, por supuesto, decidí retomar para el taller. También
escogí un modelo de barco en el cual sustituí los materiales
sugeridos por Albalat (tela y una botella de plástico) por
hojas de maíz y una lata (este último material no es biodegradable,
pero contamina menos que el plástico).
Estimados
profesores, les recomiendo que si desean llevar a la práctica
este taller, elaboren sus propios juguetes con antelación.
Taller:
Jugando con el maíz
Pasos
a seguir
1. Para
comenzar, recomendamos la narración de algún texto o cuento
relacionado con el maíz.[2]
Esto con el fin de hacer amena la información sobre esta
planta y también de despertar la imaginación de los niños.
Es importante,
además, platicar con los alumnos sobre la contaminación,
haciendo referencia a aquella generada por algunos juguetes.
Los chicos
deben mantener en todo momento una participación activa,
ya sea haciendo preguntas, externando sus opiniones o dando
ejemplos.
2. Con el
fin de que los niños elijan el juguete que quieren elaborar,
se les deben enseñar diferentes modelos. En este artículo
propongo y explico la fabricación de una muñeca, un barco
y un ave, pero, por supuesto, existen muchos otros.
3. De acuerdo
a la elección realizada por los alumnos es necesario repartir
el material y dar las instrucciones adecuadas. Es de gran
importancia estimular la creatividad de los niños en este
proceso.
4. Para
concluir las actividades del taller es conveniente retomar
los principales conceptos de la plática introductoria, como
por ejemplo la importancia del maíz en la alimentación,
el aprovechamiento total de las partes de la planta, la
contaminación causada por diversos factores, entre ellos
los juguetes, sus efectos en el ambiente, la importancia
de la participación de todos en el cuidado del medio, etcétera.
Materiales
y procedimientos
A continuación
se explica cómo manufacturar algunos juguetes con hojas
de maíz y otros materiales muy comunes y económicos, casi
todos ellos biodegradables. Yo elegí, como indiqué anteriormente,
una muñeca, un pájaro y un pequeño barco.
La muñeca
Material
- Hojas de maíz secas[3]
- Hilos de estambre rojos y negros
- Cabellitos de maíz
- Estopa o paja
- Tijeras
- Pegamento
Procedimiento
1) Remoja
varias hojas de maíz.
2) Escoge
dos grandes y rellénalas de paja o estopa, como si fuera
un tamal.
3) Une las
puntas de las hojas, donde no tienen relleno y amárralas
con estambre.
4) Peina
el cabellito de maíz y pégalo en un extremo, dándole forma
de peluca. Puedes peinar a la muñeca con cordones, listones
o flores.
5) Haz dos
bolitas de tela, cartón o papel de color negro y un rectángulo
rojo más grande, pégalos abajo del cabello. Para la nariz
haz un triángulo café.
6) Con 4
hojas más pequeñas repite la operación de rellenarlas y
hacerlas tamalito, después coloca las puntas dentro del
estambre y pega.
El barco
Material
- Una lata de sardinas
- Hojas de maíz
- Palitos redondos de madera o varitas delgadas
- Un clavo para perforar
- Tijeras
- Pegamento
Procedimiento
1) Remoja
tres hojas de maíz.
2) Recorta
los extremos (para dar forma de velas).
3) Quítale
la etiqueta a la lata vacía y perfora tres orificios en
el fondo, del diámetro de tus palos.
4) Coloca
cada palito en un orificio y ponle pegamento.
5) Perfora
una hoja de maíz en los extremos y centro e introdúcela
a uno de los palitos dándole forma de vela. Repite la misma
operación con las dos hojas restantes.
Las aves
Material
- Hojas de maíz
- Hilo o estambre
- Grapas
- Tijeras
Procedimiento
1) Remoja
de dos a tres hojas de maíz
2) Dobla
una de las hojas por la mitad a lo largo y luego a lo ancho.
3) Repite
la operación con otra hoja y rellénala de paja y estopa.
4) Amarra
con hilo las puntas de la hoja correspondiente al número
3 y coloca la hoja del número 2.
5) Con un
pedazo de 3 centímetros de hoja haz un triángulo para la
cabeza e introduce las puntas. Con un palo de paleta construye
un par de patas.
6) Pega
las patas al cuerpo entre la hoja correspondiente al número
2 y al número 3.
7) Finalmente,
amarra las puntas de la hoja correspondiente al número 2.
Puedes pegar unos círculos de tela, papel o cartón que simulen
ser los ojos.
Esta actividad
la realicé con niños de 6 y 7 años. Considerando su edad,
solamente mostré un ave como modelo y me llevé un extraordinaria
sorpresa al ver la creatividad de niñas y niños quienes,
efectivamente, diseñaron un pájaro de acuerdo a las instrucciones
pero le agregaron un nido, una lancha para remar, una nave
para volar o una casa donde vivir y lo iluminaron de varios
colores con lápices de madera, plumines y acuarelas. Por
todo esto, ¡bienvenida la creatividad infantil!
Conclusiones
Estimados
profesores, les sugiero que si laboran en la ciudad impulsen
la creatividad de los niños para hacer sus propios juguetes,
y que si trabajan en el campo fomenten su orgullo por esta
actividad.
Es importante
aclarar a los pequeños que estos juguetes no serán muy durables
pues fácilmente se deterioran, sin embargo, pueden hacer
otros, cuantas veces lo deseen, utilizado poco dinero, mucha
creatividad y sin problemas de contaminar el planeta.