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Correo del Maestro Núm. 43,diciembre 1999

Juguetes biodegradables

María Isabel Garcés

Jugar, dicen "Los patita de perro"[1]

.no es otra cosa que reinventar el mundo, reinventar las cosas. Aunque se juegue el mismo juego nunca es igual, porque siempre las posibilidades de invención son diferentes.

Para los niños jugar es su principal actividad, cuando lo hacen pueden ser adultos, retratar el mundo en que viven y aprender actividades de la vida cotidiana. Los niños se divierten con los juguetes y pueden imaginar una realidad fantástica donde todo puede ser transformado.

Frecuentemente, a los niños y a las niñas se les informa sobre problemas relacionados con la contaminación, de ella depende que entren más temprano o más tarde a clases, que tengan educación física, que salgan al patio de la escuela a la hora del recreo y, desde luego, la posibilidad de que padezcan alguna enfermedad de vías respiratorias, de la piel o de los ojos. Para ellos los autos y las fábricas son los responsables de la contaminación; pero, ¿qué hay de los juguetes que  piden a los Reyes?, ¿de las baterías con las cuales algunos funcionan?, ¿de la basura generada por los dulces que adentro tienen un juguete? ¿Acaso los materiales de éstos no contaminan? Partiendo de dicha problemática decidí realizar un taller de fabricación de juguetes de rápida elaboración con materiales biodegradables y de bajo costo.

La realización de juegos y la manufactura de juguetes sirve a los niños para su desarrollo físico y mental, pero con la creación de juguetes biodegradables, además de los beneficios anteriores, se contribuye a conservar el ambiente y por lo tanto su salud.

La idea de abrir un espacio en el que los niños elaboraran sus juguetes surgió con la exposición "De chintetes a muñecas" proporcionada hace algún tiempo por el Instituto Nacional Indigenista al Museo universum. En ella lucieron decenas de juguetes elaborados por niños de distintos grupos étnicos del país con materiales totalmente biodegradables propios del lugar donde habita cada etnia: paja, madera, zacate, corcho, hojas de maíz, tela y cartón fueron los materiales utilizados para hacer coches, ruedas de la fortuna, muñecas, helicópteros, trompos, camiones, animales movibles, músicos en concierto, chintetes y alebrijes.

Los visitantes de la exposición quedaban admirados de los juguetes, tanto por los recursos utilizados como por la belleza de los mismos. Considerando el gran desarrollo tecnológico de esta época, parece increíble que de los más de 100 juguetes expuestos ninguno estuviera elaborado con materiales contaminantes y, sin embargo, los coches rodaban, la rueda de la fortuna giraba, los músicos tocaban sus instrumentos y algunos animales comían.

Todos eran divertidos y el público de todas las edades pretendía jugar con ellos, deseaba saber si estaban a la venta y preguntaba costos.

Inspirada por lo que vi en la exposición, decidí realizar un taller de fabricación de juguetes biodegradables elaborados con maíz, pues ésta es una planta ligada a nuestras raíces, es económica y la podemos encontrar con facilidad.

Entre los juguetes había unas muñecas hechas de hojas y cabellitos de maíz, estambre y paja. Empecé a copiar el modelo de algunas viendo que la elaboración era sencilla y rápida. Tiempo después consulté libros de Horacio Albalat que contienen varios modelos de juguetes.

En su libro Hazlos tú hay unas aves elaboradas con hojas de maíz que, por supuesto, decidí retomar para el taller. También escogí un modelo de barco en el cual sustituí los materiales sugeridos por Albalat (tela y una botella de plástico) por hojas de maíz y una lata (este último material no es biodegradable, pero contamina menos que el plástico).

Estimados profesores, les recomiendo que si desean llevar a la práctica este taller, elaboren sus propios juguetes con antelación.

Taller: Jugando con el maíz

Pasos a seguir

1. Para comenzar, recomendamos la narración de algún texto o cuento relacionado con el maíz.[2] Esto con el fin de hacer amena la información sobre esta planta y también de despertar la imaginación de los niños.

Es importante, además, platicar con los alumnos sobre la contaminación, haciendo referencia a aquella generada por algunos juguetes.

Los chicos deben mantener en todo momento una participación activa, ya sea haciendo preguntas, externando sus opiniones o dando ejemplos.

2. Con el fin de que los niños elijan el juguete que quieren elaborar, se les deben enseñar diferentes modelos. En este artículo propongo y explico la fabricación de una muñeca, un barco y un ave, pero, por supuesto, existen muchos otros.

3. De acuerdo a la elección realizada por los alumnos es necesario repartir el material y dar las instrucciones adecuadas. Es de gran importancia estimular la creatividad de los niños en este proceso.

4. Para concluir las actividades del taller es conveniente retomar los principales conceptos de la plática introductoria, como por ejemplo la importancia del maíz en la alimentación, el aprovechamiento total de las partes de la planta, la contaminación causada por diversos factores, entre ellos los juguetes, sus efectos en el ambiente, la importancia de la participación de todos en el cuidado del medio, etcétera.

Materiales y procedimientos

A continuación se explica cómo manufacturar algunos juguetes con hojas de maíz y otros materiales muy comunes y económicos, casi todos ellos biodegradables. Yo elegí, como indiqué anteriormente, una muñeca, un pájaro y un pequeño barco.

La muñeca

Material

  •      Hojas de maíz secas[3]
  •      Hilos de estambre rojos y negros
  •      Cabellitos de maíz
  •      Estopa o paja
  •      Tijeras
  •      Pegamento

Procedimiento

1) Remoja varias hojas de maíz.

2) Escoge dos grandes y rellénalas de paja o estopa, como si fuera un tamal.

3) Une las puntas de las hojas, donde no tienen relleno y amárralas con estambre.

4) Peina el cabellito de maíz y pégalo en un extremo, dándole forma de peluca. Puedes peinar a la muñeca con cordones, listones o flores.

5) Haz dos bolitas de tela, cartón o papel de color negro y un rectángulo rojo más grande, pégalos abajo del cabello. Para la nariz haz un triángulo café.

6) Con 4 hojas más pequeñas repite la operación de rellenarlas y hacerlas tamalito, después coloca las puntas dentro del estambre y pega.

El barco

Material

  •      Una lata de sardinas
  •      Hojas de maíz
  •      Palitos redondos de madera o     varitas delgadas
  •      Un clavo para perforar
  •      Tijeras
  •      Pegamento

Procedimiento

1) Remoja tres hojas de maíz.

2) Recorta los extremos (para dar forma de velas).

3) Quítale la etiqueta a la lata vacía y perfora tres orificios en el fondo, del diámetro de tus palos.

4) Coloca cada palito en un orificio y ponle pegamento.

5) Perfora una hoja de maíz en los extremos y centro e introdúcela a uno de los palitos dándole forma de vela. Repite la misma operación con las dos hojas restantes.


Las aves

Material

  •      Hojas de maíz
  •      Hilo o estambre
  •      Grapas
  •      Tijeras

Procedimiento

1) Remoja de dos a tres hojas de maíz

2) Dobla una de las hojas por la mitad a lo largo y luego a lo ancho.

3) Repite la operación con otra hoja y rellénala de paja y estopa.

4) Amarra con hilo las puntas de la hoja correspondiente al número 3 y coloca la hoja del número 2.

5) Con un pedazo de 3 centímetros de hoja haz un triángulo para la cabeza e introduce las puntas. Con un palo de paleta construye un par de patas.

6) Pega las patas al cuerpo entre la hoja correspondiente al número 2 y al número 3.

7) Finalmente, amarra las puntas de la hoja correspondiente al número 2. Puedes pegar unos círculos de tela, papel o cartón que simulen ser los ojos.

Esta actividad la realicé con niños de 6 y 7 años. Considerando su edad, solamente mostré un ave como modelo y me llevé un extraordinaria sorpresa al ver la creatividad de niñas y niños quienes, efectivamente, diseñaron un pájaro de acuerdo a las instrucciones pero le agregaron un nido, una lancha para remar, una nave para volar o una casa donde vivir y lo iluminaron de varios colores con lápices de madera, plumines y acuarelas. Por todo esto, ¡bienvenida la creatividad infantil!

Conclusiones

Estimados profesores, les sugiero que si laboran en la ciudad impulsen la creatividad de los niños para hacer sus propios juguetes, y que si trabajan en el campo fomenten su orgullo por esta actividad.

Es importante aclarar a los pequeños que estos juguetes no serán muy durables pues fácilmente se deterioran, sin embargo, pueden hacer otros, cuantas veces lo deseen, utilizado poco dinero, mucha creatividad y sin problemas de contaminar el planeta.


[1] Los Patita de Perro es un grupo musical de rock, cuyas canciones van dirigidas a los niños y niñas

[2] Por ejemplo Un granito de maíz platicó conmigo, cuento publicado en Correo del Maestro No. 21, febrero, 1998.

[3] Para conseguir que los juguetes sean atractivos pueden sumergirse las hojas de maíz en agua con anilina o pintura vegetal durante una noche.

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