Además
de las características generales que emanan de la especificidad
del hombre, cada época por su ritmo evolutivo, avance
científico-tecnológico y filosófico, tiene un tipo de
hombre (como ya se indicó) síntesis de su situación pasada
y presente, y es de suma importancia que el maestro conozca
al hombre de su época, para que cuente con uno de los
elementos necesarios que lo orientarán a ser efectivo
facilitador de aprendizajes.
Es preferible
que el aprendizaje en las aulas, tenga, como base, el
conocimiento psicológico, ya que éste es un campo de conocimientos
que se caracteriza por la presencia de varias escuelas
de pensamiento. Los educadores que tienen bases firmes
en psicología, poseen, por ello, fundamentos para tomar
decisiones que tengan más posibilidades de producir resultados
eficaces.
Todos
los que enseñan o profesan la enseñanza tienen una teoría
del aprendizaje, una explicación acerca de cómo se aprende;
esta teoría matiza su práctica, aunque el maestro no siempre
es consciente de ello, ni sabe dar razón de la teoría
de aprendizaje que sostiene (Glazman, 1986).
Mediante
el estudio de las teorías de aprendizaje y su desarrollo
histórico, los maestros obtienen perspectivas sobre las
armonías y conflictos que prevalecen en las teorías actuales.
El
profesor ante el programa
El trabajo
del profesor y el uso de estrategias para coordinar un
grupo inicia antes de que por primera vez se encuentre
frente a uno (Schmuck y Schmuck, 1986). El profesor es
un agente activo ante el programa que le proporciona la
institución; lo analiza e interviene adecuándolo al grupo
y al momento determinado, de tal manera que su primera
acción es elaborar un programa que se apegue a las necesidades
y circunstancias del grupo. Una propuesta de pasos y estrategias
para preparar un curso es la siguiente:
a)
Ubicación del curso en relación con el plan de estudios,
la organización de la institución (aspectos operativos),
los objetivos planteados y las características y expectativas
del grupo.
b)
Definición de los contenidos determinando los básicos
y los complementarios, jerarquizándolos, ordenándolos
de acuerdo con su dificultad y organizándolos en unidades
temáticas con el fin de que tengan coherencia y unidad
y no se vean como temas aislados.
c)
Selección de la información; es decir, definir a través
de qué autores, libros, enfoques, etc., se irán viendo
los contenidos.
d)
Diseño de actividades para recabar la información tomando
en cuenta su pertinencia y las posibilidades de aprendizaje
del grupo, el orden en que se irán proporcionando a los
alumnos y la claridad, eficiencia y nivel de la información
que se va a trabajar.
e)
Diseño de actividades para trabajar con la información
una vez que ha sido recabada, comparándola, aplicándola,
discutiéndola, etc.; a fin de que por medio de un trabajo
tanto individual como grupal y de acercamiento de esa
información a la realidad concreta de los participantes,
se vuelva significativa.
f)
Diseño de actividades para evaluar el aprendizaje. Éstas
deben ser congruentes con el resto de las actividades
y con los propósitos del grupo.
g)
Diseño de actividades para evaluar el proceso. Deben permitir
al grupo reflexionar en diferentes momentos sobre los
aprendizajes logrados y sobre el proceso que se siguió
para con seguirlos.
h)
Definición de criterios y mecanismos de calificación y
acreditación del curso especificándolos claramente, como
por ejemplo: trabajos individuales, calidad en las participaciones,
trabajos finales, asistencias, prácticas, trabajos de
investigación, etcétera.
i)
Redacción del programa que se presentará a los alumnos
al inicio del curso. Debe incluir su ubicación, los objetivos,
los contenidos, la metodología, las responsabilidades
y funciones de los participantes, tiempos calculados para
cada unidad, formas de evaluación, criterios de acreditación,
bibliografía básica y complementaria.
j)
Encuadre. Es la expresión y delimitación clara y definida
de las principales características que deberá tener el
trabajo grupal. Es la síntesis del trabajo de planeación
del curso que ha realizado el profesor considerando cada
uno de los aspectos anotados y, junto con la presentación
del programa, es la primera actividad del coordinador
frente a su grupo.
El encuadre
tiene como fin dar los alumnos la información necesaria
acerca del curso, explicitar los objetivos, la metodología,
los contenidos, los horarios, los compromisos, las responsabilidades
y las funciones que desempeñarán maestro y alumno.
Desarrollo
del pensamiento crítico y creativo
Hoy en
día, en los programas de estudio se busca el desarrollo
del pensamiento crítico y creativo en los estudiantes.
El profesor debe diseñar estrategias para ello. A continuación
proponemos algunas:
1.
Entender el aprendizaje como una actividad que debe tender
al desarrollo de las potencialidades del individuo y no
como un proceso de transmisión por coacción.
2.
Entender al docente como un mediador entre el sujeto de
aprendizaje y el objeto de conocimiento y no sólo como
transmisor de conocimientos.
3.
Impulsar el aprendizaje participativo propiciando que
el alumno aprenda haciendo y reflexionando sobre lo que
hace.
4.
Propiciar en clase una dinámica vital que se base en logros
progresivos que ayuden a regenerar la energía y la confianza.
5.
Buscar que el alumno descubra la estructura de las cosas
y de los fenómenos y reconstruya las relaciones.
6.
Propiciar la reflexión (análisis y síntesis) en las experiencias
de aprendizaje.
7.
Desarrollar interacciones didácticas problematizantes,
críticas y creativas tendientes a enseñar a pensar.
8.
Ayudar a los alumnos a razonar articulando percepción,
deseo, intención y significado.
9.
Favorecer la inventiva, la sensibilidad a los problemas,
la apertura, la flexibilidad, la tolerancia, la independencia.
10.
Favorecer la creación más que la memorización.
11.
Favorecer la conciencia ética y política.
12.
Buscar la apertura por parte del maestro a la crítica
y a la autocrítica.
Teoría
de la elaboración
La teoría
de la elaboración se apoya en la psicología cognitiva
y en la psicología del procesamiento de la información;
pretende prescribir la mejor forma de seleccionar, estructurar
y organizar los contenidos de aprendizaje de manera que
provoque una óptima adquisición, retención y transferencia
de la información recibida (Aznar, 1992).
Los principios
teóricos en que se apoya la teoría de la elaboración de
mapas cognitivos, redes semánticas y esquemas -los cuales
facilitan la elaboración secuenciada de contenidos escolares-
son los siguientes:
Principio
familiarizador introductorio
Indica
que el nuevo aprendizaje ha de partir de una experiencia
o conocimiento previo del alumno para facilitar relaciones
posteriores; a partir de la experiencia inmediata del
alumno o de los conceptos que ya maneja se favorece el
aprendizaje significativo.
Principio
de síntesis inicial
Se refiere
a la conveniencia del uso de un organizador previo que
muestre el marco conceptual a tratar, que servirá de punto
de anclaje a las nuevas informaciones.
Principio
de elaboración grupal
Indica
que el aprendizaje ha de ir de lo general a los detalles,
y ello de una manera progresiva que permita al alumno
ir dando los próximos pasos del conocimiento con mayor
facilidad.
Principio
de lo más importante primero
Según
este principio, la materia de estudio debe relacionarse
con los intereses del alumno, a fin de favorecer su atención
e interés y se debe abordar siempre lo más importante
primero.
Principio
de tamaño óptimo
El número
de conceptos a estructurar no ha de ser excesivo y debe
estar en función de las características evolutivas y cognitivas
del grupo de tal modo que los constructos puedan ser reconocidos
y sintetizados adecuadamente por el alumno.
Principio
de síntesis periódica
El modelo
de enseñanza-aprendizaje es cíclico y a partir de reelaboraciones
sucesivas; este principio indica partir siempre de una
síntesis (en este caso redes, esquemas y mapas conceptuales)
para realizar posteriormente el análisis de conceptos
y finalmente reelaborar conceptualmente los mismos (epítome,
reelaboración o síntesis final). Esto es en cada asignatura
y en cada bloque conceptual de la misma.
Comprensión
de los contenidos
Las estrategias
que facilitan la comprensión de los contenidos de aprendizaje,
aunque aquí se encuentren adaptadas a manera de sugerencia
para los maestros, son también sugerencias para que los
alumnos puedan planear, controlar y mejorar su manera
de aprender.
1.
Asegurarse de que los alumnos poseen los conocimientos
previos necesarios (hechos, conceptos, ideas) para comprender
la información.
Conclusiones
Algunos
estudiosos de la didáctica consideran al hombre como un
ser social, productor y agente de relaciones e inmerso
en una problemática histórica determinada. Estos principios
extraídos de la psicología social y de la teoría sobre
el aprendizaje grupal orientan hacia una concepción distinta
del aprendizaje y la docencia.
Al hablar
de aprendizaje grupal, entendemos a los estudiantes como
sujetos activos, que elaboran gradualmente tanto la información
recibida del profesor como la que ellos mismos buscan
y descubren.
Las fuerzas
que actúan en cada grupo a lo largo de su existencia,
que lo mueven a comportarse en la forma en que lo hace,
la integración recíproca de sus fuerzas y su resultante
sobre un grupo dado, constituyen la dinámica del grupo.
En éste,
la emoción juega un papel muy importante, ya que el sujeto
busca información y aprende movido por sus intereses y
afectos. El hecho de verter la información en grupo, de
discutirla y confrontarla con otras informaciones, lleva
al estudiante a una actitud de búsqueda constante.
Propiciar
el aprendizaje grupal en el aula significa promover que
los estudiantes asuman la responsabilidad de su proceso
de aprendizaje y aprendan, además de los contenidos de
la materia, a interactuar, a complementarse unos con otros
y a superar barreras que a lo largo del proceso detienen
su aprendizaje. Al docente le corresponde complementar
la información que el grupo ha adquirido.
Mager
(1986), al proponer una formación en dinámicas de grupo
se refiere al conocimiento que el profesor debe tener
de los aspectos psicológicos, sociales y didácticos de
los procesos grupales, lo cual quiere decir que debe conocer
y entender los fenómenos psicológicos que se dan en un
grupo y saber utilizar las técnicas que propician la interacción
y la aceleración de los procesos grupales.
El rendimiento
de los estudiantes, su proceso de integración, su sensibilización,
su formación para el trabajo en los grupos de discusión,
el análisis de sus roles y la constitución de equipos
de trabajo, no se dan mágicamente con una técnica, es
un proceso que se va logrando a lo largo de todo el curso.
Bibliografía
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Aznar,
M. Pilar, Constructivismo y educación. Ed. Trat
lo blach. Valencia, 1992.
Bigge,
Morris, Teorías de aprendizaje para maestros, Ed.
Trillas, México, 1990.
Bhehaybar,
y kury Edith, Técnicas para el aprendizaje grupal,
UNAM, Centro de Investigaciones y Servicios Educativos,
(cise), México, 1982.
Glazman,
Raquel, La Docencia; entre el autoritarismo y la
igualdad. Ed. El Caballito, SEP, México, 1986.
Mager,
F. Robert, Creación de actitudes y aprendizaje.
Ed. Marova, Madrid, 1986.
Schmuck,
R. y schmuck, P. Técnicas de grupo en la enseñanza.
Ed. Pax-México, 1986.
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