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Correo del Maestro Núm. 35, abril 1999

Taller de mariposas

Alejandra Alvarado*[1]

Actividad

En este artículo presentamos algunas de las experiencias con mariposas que se llevaron a cabo con niños de diversas edades durante un curso de verano en Universum, Museo de la Ciencia, UNAM.

Antecedentes

En varias ocasiones nos hemos encontrado en el museo con maestros y chicos de nivel primaria y secundaria que desean participar en actividades en donde se pueda trabajar con animales vivos. Diseñar talleres con esta característica es una tarea un tanto difícil pero no imposible, y para ello es fundamental tener en cuenta no sólo el bienestar de los niños sino también el de los animales con los que se va a trabajar.

    Debido al gran número de peticiones y al gran interés que nuestro público visitante tiene, decidimos darnos a la tarea de elaborar talleres que permitieran el acercamiento de los niños a animales vivos. Para realizar este tipo de actividades acudimos a los investigadores y técnicos de los diferentes institutos de la unam que en varias ocasiones colaboran con museos, a divulgadores de la ciencia y a maestros.

    En el caso concreto del taller de mariposas, el Laboratorio de Ecología Teórica del Instituto de Ecología fue un gran apoyo ya que ellos frecuentemente colaboran con nosotros y se encuentran realizando diversos trabajos relacionados con mariposas mexicanas.

Taller

Las experiencias que a continuación se describen se llevaron a cabo en un taller con diferentes grupos de niños y niñas de 5 a 13 años de edad que participaron en un curso de verano de Universum.

    Las actividades que se realizaron fueron las siguientes:

  •     Una breve charla introductoria sobre mariposas en general.
  •     Una visita al terrario: "De oruga a mariposa".
  •     Un recorrido a la carpa de mariposas vivas.
  •     Un paquete de actividades denominado: "Taller de mariposas".

Charla

La charla para cada grupo duró 15 minutos. Tratamos de mantener la información acorde al nivel de los niños asistentes. Para la parte introductoria se utilizaron títeres de mariposas que nos permitieron explicar de una forma más amena la anatomía externa de este animal y su ciclo biológico.

    Después formamos grupos de cuatro o cinco chicos para que visitaran un pequeño terrario en el que podían apreciar las diferentes etapas del ciclo de vida de la mariposa. Nos gustaría mencionar que la experiencia vivida en el terrario dio a los chicos una visión distinta de estos insectos.

Terrario: "De oruga a mariposa"

Huevo

Se colocaron sobre cartones de colores algunos huevos de diferentes especies de mariposas (dos de las especies que se mostraban pertenecen al cultivo experimental de mariposas de la sala de biodiversidad de Universum y del Laboratorio de Ecología Teórica del Instituto de Ecología de la UNAM). En el caso de que los maestros deseen reproducir esto, recomendamos utilicen chaquira de colores para simular los huevos. Existen varios libros y documentales en donde podrán observar el color y la forma de los huevos de distintas especies de mariposas.

Orugas o larvas

Se colocaron algunas ramas y hojas de distintos tipos de plantas con orugas y algunas hojas de las cuales éstas se alimentan. En esta etapa larvaria, las mariposas sólo comen y comen hasta saciarse. Es importante tener una buena dotación de alimento si se desea trabajar con orugas.

Crisálidas

Sobre una rama se colgaron varias crisálidas de distintas especies de mariposas que estaban listas para que en ese día emergieran los adultos. Algunos grupos de chicos, sobre todo de las primeras horas, pudieron apreciar cómo se abrían algunas crisálidas y cómo salían las mariposas. Estos momentos fueron maravillosos no sólo para los niños, sino también para nosotros ya que pudimos observar cómo esta breve experiencia transformaba a los participantes. Durante los minutos en que la mariposa se iba abriendo camino para salir de su capullo, los chicos comenzaron a llenarnos de preguntas: ¿Cuánto tarda en salir? ¿Por qué están húmedas sus alas? ¿Por qué tiene las alas arrugadas? ¿Está bien la mariposa? ¿Cuánto tarda en desplegar sus alas? ¿Puede volar? ¿Cómo se llama? ¿Qué va a comer?

Mariposas

Después de algunas horas y una vez que las alas de las mariposas habían secado, las transferimos a una carpa.

Carpa de mariposas vivas

La actividad en la carpa consistía en hacer un recorrido dentro de un espacio cerrado en donde revoloteaban algunas mariposas y donde se explicaban a los niños generalidades acerca del comportamiento y los hábitos alimenticios de estos animales. Debido a la gran cantidad de chicos con los que íbamos a trabajar, sabíamos que no a todos les entusiasmaría entrar a la carpa, por lo que esta visita era opcional y en caso de que no quisieran entrar podían ver a las mariposas desde afuera. Los grupos de niños pequeños fueron los que más deseaban entrar y visitar a las mariposas. En el caso particular de los chicos más grandes nos topamos con algunas niñas a las que la idea de entrar a la carpa no les agradaba, pero nos sorprendimos al ver cómo sus demás compañeros las animaban, ya que la experiencia para ellos había sido fascinante. Después de titubear un poco, muchas chicas se atrevieron a entrar y su temor se desvaneció ante la docilidad y belleza de estos animales.

¿Sabías que... ?

  •    La última generación de mariposas monarca del año presenta
    variaciones en su fisiología, pues a causa de las diferencias
    climáticas no llega a madurar sexualmente hasta finalizar su
    estancia en México.
  •    Al parecer, el ciclo de vida de las mariposas monarca que llegan
    a México es de siete meses.
  •    Las mariposas monarca recorren de 3 000 a 4 200 kilómetros en
    25 días, arribando a los bosques de oyamel a finales de octubre y
    principios de noviembre. Su estancia en México es de alrededor de
    5 meses. A mediados de febrero comienzan a aparearse. En
    primavera, las hembras fecundadas inician el regreso a su país de
    origen (Estados Unidos o Canada.

    La experiencia que tuvieron estos niños fue muy significativa ya que la mayoría de ellos nunca había vivido algo parecido.

    Para llamar la atención de las mariposas utilizamos una esponja en forma de flor que tenía alimento especial para este tipo de insectos. Ésta resultó como una varita mágica, ya que al moverla en distintas direcciones las mariposas iban en busca de ella, atraídas por el olor de la comida y el color de la flor. Las mariposas también se posaron sobre la ropa de los chicos, sobre su cabello, y hubo algunos que lograron atraerlas con el simple hecho de colocar en su dedo índice un poco de alimento. Los chicos estaban fascinados con esta actividad, nos era difícil pedirles que dejaran a los demás grupos entrar. Al terminar el recorrido y antes de que partieran se les entregó un paquete de actividades que resumía lo que habían visto en este taller. El interés que mostraron los chicos para realizar esta actividad fue sorprendente. Algunos de ellos trajeron guías para identificar mariposas y muchos de ellos tenían noción de su ciclo de vida, pero también tenían muchas dudas y preguntas al respecto.

    A la hora de la salida todos hacían comentarios encantadores con sus papás acerca de esta experiencia y nos daban las gracias. Aún algunos días después, los niños nos recordaban y mandaban saludos a las mariposas.

Otras actividades

A continuación les ofrecemos un pequeño y sencillo cuento con el que se puede introducir a los niños pequeños al conocimiento de la monarca, así como una serie de actividades con las que los niños se pueden familiarizar en el conocimiento de las mariposas.

Dana Us y sus amigos Mario y Mari Posa

A finales de octubre, en un majestuoso bosque de abetos en el estado de Michoacán, Mario y Mari Posa, dos encantadores y curiosos chicos que viven en la zona, se encontraban ya en la cabaña de la montaña para dar la bienvenida a Dana -una mariposa que habían conocido durante unas vacaciones en Canadá- y sus amigas y amigos. Algunos grupos provenientes de Estados Unidos ya habían llegado pero aún no se tenía noticia del grupo canadiense. Mario estaba triste pero Mari lo animaba: la bella mariposa no debía tardar en llegar. Fue a principios de noviembre, después de 25 largos días de viaje, que Dana y su grupo llegaron por fin a nuestro país.

     Mario y Mari estaban felices, al igual que los otros niños de la región que estuvieron presentes en ese evento. Año con año, distintos miembros de la familia de Dana participan en el Programa para la Preservación de Monarcas Migratorias de Canadá, Estados Unidos y México (ppmm).

     Nuestra pequeña amiga está muy orgullosa, ya que ella y el grupo de mariposas al que pertenece, son la quinta generación de monarcas que nacieron este año y a las que se les encomendó una misión muy especial: realizar uno de los vuelos de ida y vuelta más largos de entre muchas especies de animales.

     Dana es originaria de un pequeño pueblo canadiense que se encuentra cerca de la frontera con Estados Unidos. Antes de emprender su vuelo hacía Michoacán, ella había cambiado mucho con el tiempo.

     Vio su primera luz en una bella hoja. Al salir de su huevo, tenía mucha hambre y quería comer; lo primero que encontró fue el exquisito cascarón del huevo de donde había salido y luego docenas y docenas de deliciosas hojas de la misma planta en la que nació, llamada asclepia. Era importante que durante su tierna infancia como oruga se alimentara con este tipo de hojas; en el futuro le sería de gran ayuda pues resulta que las hojas de las asclepias poseen sustancias tóxicas. Afortunadamente, Dana no se vio afectada ya que su cuerpo simplemente acumuló esas toxinas. Gracias a esto, al transformarse en una bella mariposa, no se hizo apetecible para sus posibles depredadores. Tras varias semanas de devorar cientos y cientos de hojas, Dana sintió la necesidad de colgarse de cabeza de una pequeña rama y después de un tiempo formó un capullo. Había llegado el momento de transformarse en una hermosa mariposa, esto tendría lugar dentro de él. Una vez dentro, la oruga Dana se convirtió en una crisálida, adornada con puntos negros y dorados. Después de algunos días, la crisálida comenzó a abrirse y de ella salió Dana tal y como la conocemos ahora, transformada en una linda mariposa de alas anaranjadas, venas negras y motas blancas.

     Dana ya estaba lista para viajar hacia México, pero debía esperar hasta el momento preciso para irse. Al pasar los días, observaba que las noches eran cada vez más largas y el aire se tornaba más frío; había llegado el momento de emprender el vuelo. Fue así como Dana y su grupo de amigos comenzaron el largo viaje migratorio hacia el sur, hacia nuestro país.

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[1]Agradezco al a maestra Gabriela Jiménez Casas su asesoría para la elaboración de este artículo.

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