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Correo del Maestro Núm. 26, julio 1998

Topología y otras cosas

Leopoldo Gómez Castillo

Quien no se detiene a ver,

estar dentro, estar fuera,

qué fácil es.

Saltar del interior al exterior,

también lo es.

Quien se detiene a ver,

que no hay adentro, afuera,

ni exterior, ni interior,

un mundo ha de ver.

Desde pequeños hemos aprendido intuitivamente lo que es adentro y afuera, esto lo podemos ver en figuras planas y cerradas, como por ejemplo: cuadrados, triángulos o figuras que no sean regulares, tales como las que se muestran en la figura número 1.

Esto también lo vemos en la vida cotidiana; estamos fuera de casa, dentro del autobús, fuera de la escuela, dentro de la camisa, en el interior del cine, etc. (ver figura número 2).

La rama de la matemática que estudia este tipo de propiedades se llama topología y fue establecida por el matemático Leonhard Euler (1707-1783) en el año de 1735.

Dicho de una manera sencilla, la topología estudia aquellas propiedades que no cambian cuando deformamos una figura sin romperla.

Imaginemos que dibujamos un cuadro sobre una banda de hule; al deformarla quedaría algo semejante a lo que se muestra en la figura número 3.

¿Cuáles propiedades del cuadro cambiaron y cuáles son?

Cambiaron el área, el perímetro, los ángulos internos y externos. Estos cambiaron porque son propiedades geométricas, sin embargo, no cambió el hecho de que la figura resultante sigue siendo una curva cerrada que determina un interior y un exterior.

Así, en topología nunca nos preguntamos: "¿qué longitud?", "¿a qué distancia?", "¿de qué tamaño?" sino que preguntamos "¿dónde?", "¿entre qué?", "¿interior o exterior?" Es decir, la topología se distingue de las otras geometrías que tratan con ángulos, áreas, volumenes, distancias, perímetros, etcétera.

Banda normal

Sabemos que si tenemos un rectángulo como el que se muestra en la figura número 4, si unimos A con C y B con D se forma una banda que nos es familiar y en la que podemos distinguir las siguientes características:

  •   posee adentro y afuera,
  •   si caminamos por la parte interior o exterior llegaremos al mismo lugar,
  •   tiene dos superficies o caras las cuales son distinguibles si se pintan de diferente color,
  •   tiene dos orillas,
  •   si hacemos un corte a la mitad de lo ancho como se muestra en la figura número 5, se obtendrán 2 bandas con las mismas propiedades des-critas anteriormente.

Banda de Moebius

¿Existirán bandas de una sola cara y que no tengan adentro y afuera?. ¡Sí!, los topólogos la llaman Cinta de Moebius —en honor al matemático alemán, August F. Moebius (1790-1868), que la descubrió en 1858- y tiene características muy particulares. Pero antes, veamos cómo se construye esta cinta: se toma el rectángulo de la figura número 4, pero ahora giramos la cinta 180°, es decir media vuelta, para unir A con D y B con C, como se muestra en la figura número 6

Las características de la Banda de Moebius son:

1. Si nos ponemos a caminar sobre ella, veremos que algunas veces estaremos caminando por el interior y otras por el exterior, ya que tiene una sola cara. ¡qué sorpresa!

2. Tiene una sola orilla.

3. Si cortamos la cinta a la mitad (como en la figura número 7a) obtenemos una banda con el doble del tamaño. Esto se debe a que, dado que se tiene una orilla, al hacer el corte por la mitad hacemos la otra orilla y, por lo tanto, obtenemos una sola banda.

4. Si nuevamente cortamos a la mitad la banda resultante, se forman dos bandas, las cuales no son de Moebius y están entrelazadas como muestra la figura 7b.

Si observamos cuidadosamente, la media vuelta eliminó uno de los lados... ¿sorprendente? Una forma de ver esto, es trazando una línea recta a lo largo de la Cinta de Moebius y continuándola hasta el punto de partida. Al separar los bordes de donde estaba unida la cinta se verá que ambos lados han sido recorridos por la línea recta, aun cuando al trazarla, no se cruzó ninguno de los bordes (orillas). En una banda normal habría tenido que cruzar una de las orillas para poder pasar del otro lado.

Algo sobre sucesiones

En matemática, la palabra "sucesión" se emplea casi en igual sentido que en el idioma ordinario. Algunos ejemplos de ella los tenemos cuando decimos: los reyes de Inglaterra, los presidentes de México, las estaciones del año o cuando hablamos de una colección de objetos (conjuntos) o sucesos y podemos observar que están uno tras de otro (sucesión), es decir, cuando están ordenados de modo que podemos identificar el primer elemento, el segundo. etcétera.

Así, en matemática, una sucesión es una ordenación de números, dados por una cierta relación o fórmula y que está relacionada directamente con el conjunto de los números enteros. La forma de nombrar una sucesión es por An. Veamos un ejemplo: a la sucesión dada por la formula An= 2n + 3 se le asocian los primeros números enteros, es decir, n=1, n=2, n=3, n=4, etc. y se van sustituyendo éstos en la fórmula de la sucesión, así:

Si acomodamos los valores obtenidos en la sucesión dada, de tal forma que el primer término de la sucesión quede arriba del entero "1", el segundo término quede arriba del entero "2". etc., y así sucesivamente, se puede observar que se puede aparear un término de la sucesión con un número entero de la sucesión, a lo que en matemática se le llama correspondencia uno a uno o correspondencia biunívoca, tal como se muestra a continuación:.

Te invitamos a que encuentres su relación (o fórmula). ¡Inténtalo!

Te preguntarás: ¿y esto qué tiene que ver con topología? Bueno, pues resulta que si se corta la Banda de Moebius con cortes simultáneos, se genera una sucesión de forma natural. La forma de ver esto es la siguiente:

Sucesión de Moebius

Si cortamos a lo largo y por la mitad la Cinta de Moebius, tal como muestra la figura número 7, se observa lo que ya sabemos, pero... ¿qué pasa si hacemos los cortes de la siguiente manera?: Con un corte ocurre lo que ya sabíamos; ahora con dos cortes, como lo muestra la figura número 8, ¿cuántas bandas se formarán? Se forman dos, pero una pequeña y otra grande. ¿Sorprendido? Fabrica tus bandas y ponte a cortar. Si realizamos tres cortes, ¿qué pasará? Se forman 4 bandas, pero del mismo tamaño. ¿Te lo esperabas? ¿Qué sucede ahora si hacemos 4, 5, 6,. o más cortes? A partir de ahí podemos observar que se genera una sucesión, la cual está representada en la tabla número 1. Ahora nuestro trabajo consistirá en encontrar una relación (fórmula) que pueda predecir qué pasa con cualquier número de cortes.

Debemos observar cómo están los valores de la tabla y tratar de encontrar dicha sucesión.

En la tabla observamos que el número de cortes está asociado con el conjunto de los números enteros y está relacionado con el tamaño de la banda; también se puede ver que el tamaño de las bandas depende de que el corte sea par o impar, diferenciándose en que cuando el corte es par, las bandas son una pequeña y las otras iguales y cuando es impar, todas las bandas son del mismo tamaño. De esta manera, haciendo estas consideraciones, podemos encontrar la sucesión de Moebius dada por la fórmula:

A partir de esto se pueden establecer las siguientes propiedades:

1. Si el corte es impar se obtiene el mismo tamaño en las bandas y son bandas normales.

2. Si el número de corte es par, una de las bandas obtenidas es pequeña -es de Moebius- y las otras son del mismo tamaño (más grandes).

3. En la sucesión, si el corte es par, se obtendrá un número de sucesión decimal. Por ejemplo, si n=6, se obtiene 3.5. La parte entera de dicho valor nos indica el número de bandas grandes (3) y el 0.5 indica la cinta pequeña, que representa la mitad de una de las grandes.

4. Se observa que si el corte es par, se genera una banda pequeña que es de Moebius y otras grandes normales que están entrelazadas. Si se le hace el mismo tratamiento a la banda pequeña —ya sea con número de cortes par o impar—, ésta conserva la propiedad aditiva, es decir, suma los cortes anteriores y al final es como si hubiéramos hecho un solo corte a la vez.

Perspectivas de la topología

Actualmente los modelos topológicos se usan para poder explicar otras dimensiones, y también los campos electromágneticos; tiene, además, aplicaciones en mecánica cuántica, pero esto está fuera del interés de este artículo cuyo principal objetivo es el estímulo para el estudio de la matemática.

Actividades

La adquisición de las nociones de interior y exterior en educación preescolar y primaria, son bases esenciales para ubicar a los alumnos en su mundo espacial. Posteriormente, podrán formalizar los conceptos de perímetro, área, volumen.

Es para secundaria y preparatoria que se sugiere la construcción de las bandas y la realización de los cortes. Éstas ayudarán a entender el concepto de sucesión tanto en la vida cotidiana como matemáticamente y son, además, una buena manera de retar a la intuición.

El hecho de generar una sucesión a partir de hacer cortes a una tira de papel con apariencia conocida y llegar a una contradicción, hace el proceso de aprendizaje más interesante.

El haber obtenido una relación que puede predecir, con mucha precisión, el resultado final, hará sentir el conocimiento matemático como algo natural y no como una imposición dada por una regla o ley.

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