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Correo del Maestro Núm. 20, enero 1998

Aires de Sotavento

Mario Aguirre Beltrán

A mi gente

Ballet Jarocho cosoleacanecas en 1963

               ...para bailar la bamba

               se necesita

               una poca de gracia

               y otra cosita...

En las riberas del río Papaloapan, al sur del estado de Veracruz, habitan unos pueblos mestizos muy alegres y bullangueros. La zona en que se asientan comprende la región del Sotavento, misma que abarca las poblaciones de Córdoba, Tierra Blanca, Tres Valles, Chacaltianguis, Tlacojalpa, Tuxtilla, Juan Rodríguez Clara, San Cristóbal, Cosamaloapan, Saltabarranca, Tlacotalpan y Alvarado.

Al sur-oriente los pueblos que engloban la región de Los Tuxtlas son Lerdo, Santiago, San Andres, Catemaco, Soteapan y Acayucan, llegando hasta la zona petrolera de Minatitlán.

Ésta es la tierra de los "jarochos" herederos de la tradición hispana del zapateado andaluz que al adoptarlo la población mestiza, de sangre española, indiana y africana, la convirtió en el zapateado jarocho.

               Éste es el jarabe loco

               que a los muertos resucita

               que a los muertos resucita

               éste es el jarabe loco

               que a los muertos resucita

               Salen de la sepultura

               meneando la cabecita

               meneando la cabecita

               salen de ...

La Bamba, El Colás, Los Enanos, Coco, El Jarabe Loco, El Techador (María Chuchena), La Iguana, El Canelo, La Bruja, El Butaquito, La Paloma y el Palomo, El Pájaro Cú, El Balajú, son algunos de los cantos y bailes que podemos disfrutar gracias a la inspiración de los jaraneros.

El requinto. Foto Bulmaro Bazaldúa.

               Donde la flor del amate

               que ya merito se abría,

               enmedio tenía un letrero

               muy clarito me decía

               no desmayes guitarrero

               dime como el primer día.

Los instrumentos con los que el conjunto jarocho acompaña sus cantos y bailes son: la jarana, el requinto, el pandero (en Tlacotalpan), el violín (tradición que hoy se está perdiendo) y el arpa.

El zapateado más conocido es la bamba, que culmina cuando la pareja extiende en la tarima una cinta roja con la cual, con singular destreza en el clímax del zapateado, hacen un moño con los pies, sin dejar de bailar.

Zapateados conocidos como El Colás y Los Enanos no parecen presentar dificultad alguna para su ejecución, debido a su apariencia repetida y monótona, pero si uno pretende bailarlos, aparece la complicación de los pasos, amén al cansancio que producen.

Otros bailes menos conocidos, pero de una gran dificultad para zapatearlos son Coco, El Butaquito y El Canelo, pues el primero exige que una mujer sostenga todos los sombreros de los varones ejecutantes; el segundo reclama una gran variedad de pasos y evoluciones y en el último se sacuden los hombros, al mismo tiempo que gira la palma de la mano en torno al estómago (a la panza).

Las jarochas visten con blancas crinolinas bajo su falda; blusa con fondo rejillado; mandil de terciopelo negro con motivos florales bordados; pendientes y collares de oro y coral rojo; peineta de carey y una flor en el cabello del lado izquierdo si es soltera o del derecho si es casada.

               Señores qué son es éste

               señores el fandanguito

               señores qué son es éste

               señores el fandanguito

               la primera vez que lo oigo

               la primera vez que lo oigo

               ¡válgame Dios que bonito!

Los jarochos visten de pantalón y guayabera blancos, botines lecheros negros (ahora también los usan blancos), sombrero de ala corta con cuatro pedradas (hendiduras) y se acom-pañan de un paliacate para bailar el torito.

               Naranjas y limas; limas y limones,

               más linda es la Virgen que todas las flores

               Los tres Reyes Magos vienen del Oriente

               preguntan que dónde nació el Inocente

               En un portalito...

Sonero. Foto Arturo Talavera

Las faldas de las jarochas no tienen un gran vuelo, ni papalotean como mariposas al zapatear como lo hacen en los ballets folclóricos. ¡No!, son mujeres y hombres alegres pero orgullosos y recatados, bailan siempre viéndose a los ojos en actitud de reto, así, entre más erguida la espalda apretando los riñones y entre menos brincos se produzcan, mejor se baila. Cuando una pareja repiquetea con fuerza en la tarima, con resonante plinto, moviendo el cuerpo con precisión y preciosismo de la cintura para abajo, manteniendo la vertical del tronco a la cabeza, se escuchan los gritos de los parroquianos conocedores: ¡son el pingo bailando!

               Colás, Colás, Colás y Nicolás

               lo mucho que te quiero

               y el mal pago que me das

               Si quieres, si puedes,

               si no tú me dirás

               ¡ay! que bonito baila

               la mujer de Nicolás

La fiesta más conocida de Veracruz es el carnaval del puerto, otra, no tan conocida pero muy hermosa, es la fiesta de La Virgen de la Candelaria en Tlacotalpan, a la cual sacan a pasear al río Papaloapan para que —con sus bendiciones— los chinchorros de los pescadores se llenen de robalos, mojarras y camarones, para que provean las mesas en los hogares de los tlacotalpeños. El día 2 de febrero, dando las doce de la tarde en el reloj de la parroquia, sueltan toros en las calles del poblado para que vaqueros y hombres de a pie jueguen con ellos hasta llevarlos al corral para que los lidien los valientes que se atrevan.

               Este torito que traigo

               no es pinto ni es colorado

               es un torito barroso

               de los cuernos recortados

               que lo vengo manteniendo

               en lo llanos de Alvarado

               lázalo, lázalo

               lázalo que ya se va

               échame los brazos mi alma

               y verás como te va

               lázalo, lázalo

               lázalo que ya se fue

               échame los brazos mi alma

               que nunca te olvidaré.

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