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Correo del Maestro Núm. 23, abril 1998

El tiempo astronómico

Julieta Fierro

 

En el siguiente artículo describiremos la manera en que los astrónomos logran medir las edades de los cuerpos celestes y señalaremos la duración de algunos tiempos astronómicos.

Para medir las edades de la evolución cósmica que ccomenzó hace 15 000 millones de años, se emplean diversos métodos.

En general es difícil conceptualizar cuánto duran los lapsos cósmicos pues son miles de millones de veces más largos que los que empleamos en la vida cotidiana, así al final de este texto señalaremos una manera alterna en que el profesor puede ayudar a interpretarlos, usando una analogía entre el tiempo y una sucesión de escalones.

La medición del tiempo

Una de las propiedades del Universo es que evoluciona, es decir, se transforma a lo largo de algo que hemos denominado tiempo y que medimos por la sucesión de fenómenos repetitivos como son los días, los meses o los años.

El día se produce porque la Tierra gira en torno a su eje, lo que produce que se alternen la luz y la oscuridad. Las fases de la Luna, es decir, las noches y días de nuestro satélite vistos desde la Tierra, duran casi 30 días, de allí que nuestros meses duren aproximadamente este lapso. La sucesión de la época de lluvia y de sequía, el paso de las estaciones, marca el año.

En la Antigüedad el año comenzaba en la primavera, los meses duraban 30 días y los cinco días que sobraban para completar el año eran feriados en los que se celebraban fiestas dedicadas a Saturno.

Los primeros instrumentos para medir el paso del tiempo fueron las velas con marcas iguales, los relojes de sol y los de agua. Durante el Renacimiento se inventaron los relojes de péndulo. Ahora tenemos a disposición relojes que utilizan la vibración misma de los átomos (sus movimientos periódicos) para marcar el tiempo.

Las unidades temporales como los meses son adecuadas para medir lapsos importantes en la vida de los seres humanos, pero comparados con los tiempos cósmicos son unidades relativamente pequeñas: el tiempo de vida del Universo es de 15 000 millones de años, la formación de la Tierra ocurrió hace, aproximadamente, 4 600 millones de años, la aparición del hombre, 1 millón y Plutón tarda 247 años en darle una vuelta al Sol.

Imaginar tiempos muy largos o muy cortos nos cuesta trabajo, ya que tanto las unidades temporales como las espaciales, fueron inventadas para medir acontecimientos de la vida cotidiana. Existen insectos que viven un solo día; en comparación, nosotros vivimos 20 000 veces más. Existen estrellas cuya existencia es 20 000 veces más larga que la nuestra y a otras les toma todavía 20 000 veces más completar su evolución.

 

¿Cómo se determina la edad de un astro?

Se puede determinar la edead de un meteorito que proviene del cinturón de asteroides, midiendo cómo decaen los elementos radioactivos que contiene.

Existen diversos métodos que nos sirven para estimar el momento en que se formó un astro. Para conocer la edad de una roca se puede analizar su contenido de materia radioactiva. Existen elementos químicos masivos que espontáneamente se fragmentan para formar otros más simples, por ejemplo, el uranio se puede transformar en plomo. El tiempo promedio en que un elemento químico radioactivo decae en otro se llama vida media. La vida media del uranio es de millones de años y resulta muy útil para fechar cuerpos celestes sólidos. Existen otros elementos con vidas medias de cientos de años, como el carbono catorce, que sirve para fechar restos humanos.

Usando los elementos radioactivos conocemos las edades de los meteoritos que son, en su mayor parte, trozos de asteroide que caen a la Tierra. Se ha encontrado que tienen, aproximadamente, 4 600 millones de años, la edad de formación del Sistema Solar. Se han recolectado muestras de rocas de la Luna y de Marte y, por consiguiente, se han podido estimar sus edades.

La edad de las rocas de la superficie terrestre suele ser mucho menor que la del Sistema Solar porque nuestra corteza se renueva continuamente debido a la tectónica de placas. Las rocas antiguas se sumergen y se funden. Así, las edades de las rocas que rodean a algunos conos volcánicos en Michoacán tienen apenas algunas décadas de haberse solidificado.

En Michoacán existen rocas que se formaron hace unas cuantas decenas de años cuando sus volcanes hicieron erupción y las arrojaron en forma de lava.

Para fechar los cuerpos celestes gaseosos, como estrellas y nebulosas, que son los que mejor conocemos, se miden sus composiciones químicas. Puesto que algunas estrellas explotan al final de sus vidas y arrojan elementos químicos al espacio interestelar, las nuevas generaciones estelares poseen mayor número de sustancias como el oxígeno y el hierro; por ello, los sitios con mayor cantidad de estos elementos son de formación más reciente.

Las estrellas más jóvenes, como las Pléyades, poseen más oxígeno que las de los cúmulos globulares. Los astrónomos pueden generar tablas de edad con la composición química y de esta manera fechar los nuevos cuerpos que descubren, tomando sus espectros y calculando la proporción de elementos que los constituyen.

La aparición del hombre sucedió hace apenas 1 millón de años. Los restos fósiles de los primeros homínidos que se han descubierto en América tienen edades de decenas de miles de años, cuando todavía existían los mamuts y el hielo cubría vastas zonas del planeta.

Si tuviésemos que leer un libro sobre la historia del Universo y cada página narrara lo que aconteció durante un millón de años, a toda la historia de la humanidad le tocaría la última página de una enciclopedia de 100 tomos, de 150 páginas cada uno.

Tiempos del Universo

Hace 15 000 millones de años comenzó la expansión del Universo. Durante los primeros instantes transformó parte de su energía en materia. Posteriormente no sucedió más que una expansión y enfriamiento. Cinco millones de años más tarde estuvo lo suficientemente frío como para que la materia se aglutinara para formar estrellas dentro de las primeras galaxias.

Imaginemos que tuviéramos que subir 15 000 escalones y que cada uno representara 1 millón de años de evolución cósmica.

Se puede determinar la edad de las estrellas y nebulosas midiendo su composición química. Entre mayor sea el número de elementos pesados, se habrá formado en épocas más recientes.

Después de subir el primer escalón ya se habrían formado todos los protones y electrones que hay en el cosmos; estarían muy calientes y sumergidos en un mar de radiación. Puesto que durante los cinco mil millones de años que siguieron lo único que le sucedió al universo fue expandirse y enfriarse, tendríamos que subir 5 000 escalones para llegar al nacimiento de las primeras estrellas dentro de las primeras galaxias. Esta cantidad de escalones son los de 25 edificios de 10 pisos cada uno.

La Vía Láctea apareció 2 000 millones de años más tarde; en escalones de a millón de años cada uno, sería como subir unas ocho veces la Pirámide del Sol. La Tierra se formó unos 2 500 millones de años después; así que, en escalones, serían 8 veces los de la Pirámide del Sol, más 3 veces los de la Pirámide de la Luna. Mil quinientos millones de años más tarde —es decir, los escalones de 9 escuelas de 4 niveles— ya había organismos vivientes sobre nuestro planeta.

La atmósfera moderna de la Tierra se formó hace 2 000 millones de años, cuando las plantas comenzaron sus procesos de fotosíntesis; en escalones sería las tres escalinatas de la Pirámide del Castillo de ChichenItza subidas 6 veces.

Los dinosaurios aparecieron hace 150 millones de años. Si subimos un escalón por segundo, nos tardaríamos 14 minutos sin descansar, pensando en que cada escalón, en realidad es 1 millón de años. Cabe señalar que un millón de años es lo que viven las estrellas más masivas de todas, antes de explotar.

El hombre moderno surgió hace un millón de años, en el último escalón de los 15 000 que hemos recorrido. La historia se ha escrito en los últimos 5 000 años, o sea en una fracción mínima de ese último escalón. Nuestra vida, con todas sus emociones, sería menor en diámetro que una partícula de polvo, a pesar de lo cual, podemos imaginar el Universo.

 

Si cada escalón de la Pirámide del Castillo representa un millón , habría que subir las tres escalinatas seis veces para completar 2 000 millones de años, es decir el tiempo que le tomó a la atmósfera de la Tierra enfriarse

 

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