Hace unos
días realicé una breve presentación del libro Calidoscopios
Comenianos I, recientemente publicado, escrito por nuestra
compañera María Esther Aguirre Lora. En mi texto dediqué
un espacio a la explicación del origen etimológico de "calidoscopio"
y este vocablo es el que ahora me motiva a hablar de algunas
palabras españolas derivadas del verbo griego skopein (skopéin):
"observar", "examinar".
El verbo
skopein (skopéin): pasó al español fundamentalmente a través
de la pseudodesinencia, -scopia: "observación", "examinación",
o de su derivado scopio: "aparato que sirve para
observar". Se considera que -scopia es una pseudodesinencia,
es decir, "falsa desinencia", porque en realidad no se trata
de una simple terminación, sino de una palabra completa
con significado propio, que se toma como elemento constitutivo
para formar otra palabra.
Calidoscopio o Caleidoscopio es una palabra
formada a partir del adjetivo griego kaloz (kalós): "bello",
del sustantivo eidoz (éidos): "imagen" y del verbo
skopein
(skopéin): "observar". Se trata de un instrumento óptico
que, a través de un sistema de espejos, permite multiplicar
simétricamente los objetos y produce así bellos y variados
efectos.
Oftalmoscopio
de ojqalmoz (oftalmós): "ojo". Así se denomina el aparato
que sirve para examinar el interior del ojo.
Necroscopia
o Necropsia de nekroz (nekrós): "cadáver". Es la autopsia
o examinación de los cadáveres, utilizada para determinar,
entre otros factores, las causas de la muerte. Era un procedimiento
muy practicado por los médicos en la Antigüedad, pues les
permitía conocer la estructura de los diferentes órganos
que integran el cuerpo humano.
Horóscopo
de wra (hora): "hora". Es la observación de los astros
que realizan los astrólogos a la hora del nacimiento de
una persona con el fin de predecir su futuro.
Microscopio
del adjetivo griego mikroz (mikrós): "pequeño". Es el instrumento
que sirve para examinar organismos u objetos muy pequeños.
Dactiloscopia
de daktuloz (dáctylos): "dedo". Es la examinación que se
hace a las huellas de los dedos de una persona con el fin
de identificarla.
Cefaloscopia
de kejalh (kefalé): "cabeza". Examen del estado mental de
una persona mediante la observación de la cabeza.
En cuanto
a palabras formadas a partir de los otros dos elementos
que integran el vocablo "calidoscopio", es decir, a partir
de eidoz (éidos): "forma", "apariencia" y de kaloz (kalós):
"hermoso", las siguientes me parecen dignas de mención:
Ídolo
proviene del latín tardío idolum: "ídolo", y éste
del sustantivo griego eidwlon: "imagen", "imagen de un dios",
"aparición", derivado, a su vez, de eidoz (éidos). Un ídolo
es, en efecto, una imagen a la que se rinde culto.
Androide
del griego anhr, androz (anér, andrós) "hombre", "varón
y" eidoz (éidos). Con forma de hombre. Designa, generalmente,
a un autómata con apariencia humana.
Asteroide
del griego asteroeidez (asteróides), formado a partir de
anhr (astér): "astro", "estrella" y eidoz (éidos). De apariencia
de estrella. Del mismo sustantivo griego deriva asteroideos,
clase de equinodermos conocidos comúnmente como"estrellas
de mar".
En general,
las palabras con terminación -oide, indican "semejanza",
"apariencia semejante", por ejemplo: antropoide, aracnoide,
verboide.
Calígrafo
del griego kalligrajoz (kalígrafos), y éste, a su vez de
kalloz (kállos): "belleza", sustantivo neutro formado a
partir del adjetivo kaloz (kalós) y grajh (grafé): "escritura",
derivado este último del verbo grajein (grafein): "escribir".
Se designa con este nombre al perito en caligrafía. Originalmente
fue un adjetivo que se aplicaba a la persona que tenía "bella
letra" y que, por esta razón, podía desempeñar el oficio
de copista.
Calíope
en griego kalliope (kaliópe), nombre propio formado a partir
del sustantivo neutro kalloz (kállos), proveniente del adjetivo
kaloz (kalós), y del sustantivo oy opoz (ops, opós): "voz".
Significa "la de hermosa voz", se trata de la principal
de las nuevas musas de la poesía épica, encargada de la
poesía heroica y de la elocuencia.