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Correo del Maestro Núm. 18,noviembre 1997

Panteón 2: Correo del Maestro

María del Carmen Frías Bayona

Con lúgubre rechinar

abrió este panteón sus rejas

aquí van a descansar

sin emitir una queja,

comiencen a modelar

y enciendan las candilejas.

Virginia mortal criatura

estrena nuevo panteón

como sala de lectura

repasa mortal lección.

Virginia dama elegante

a las puertas del panteón

recibe a los caminantes

cada cual con su cajón.

Un enterrador muy diestro

pidió a la muerte un favor

en el Correo del Maestro

quiero morir con honor.

El Consejo Editorial

sesionaba a media noche

en ofrenda singular

de un intelectual derroche.

A todos los suscriptores

de Correo del Maestro

la parca les hizo honores

en este panteón que es nuestro.

Ya llegó la funeraria

con calaveras famosas

y páginas literarias

rosas, rosas y más rosas.

A la víbora de la mar

jugaban las calaveras

del Consejo Editorial

entrando en loca carrera.

Una ronda mexicana

jugaban las niñas hermosas

si hasta parecen hermanas

de un mismo jardín de rosas.

Virginia, Esther, Valentina,

Jacqueline, Teresa y Santos,

se esconden de la catrina

todos perecen de espanto.

Julieta, Mario y Ramón,

Gerardo con Josefina,

Aldo levanta el telón

al paso de la catrina.

Lourdes Santiago faltaba

de ocupar tumba mortal

por impuntual le asignaron

a pasar lista al final.

Georgina pidió un sin fin

de cosas pa' su jolgorio

tamales de chipilín

¡qué rico estuvo el velorio!

Murió cargando mil cajas

Comenio, Kant y Rousseau

un libro fue su mortaja

su epitafio aquí escribió

Caleidoscopio en ventaja

y otros muchos que editó.

Toca y toca sin cesar

Ramón Mier a la catrina

por fin pudo descansar

en la tumba de la esquina.

Yacen en este panteón

contentos los profesores

leyendo la información

"De Correo" a los lectores.

Aquí se cierra el panteón

de la parca en la trinchera

murieron de la emoción

al mirar su calavera.

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