Muy fiel
a la tradición,
con su sentido
romántico
vuelve la
parca al panteón,
en su quehacer
nigromántico.
Trae saludo
a los lectores
de este
heraldo educativo,
donde ya
muchos mentores
expresan
todo motivo.
En justicia
este correo
también
brinda este panteón,
a quienes
hacen posible
cada mes
una edición.
Citarlos
sería importante,
pero al
rimarlos podría
excluir
y hacer distante,
lo que en
anuncios vería.
Virginia
así lo externó,
en junio
siete pasado,
Ferrari
nunca pensó
tanto apoyo,
hasta este grado.
Así la fiel
panteonera
moriría
de inanición,
del esfuerzo
que pusiera
al cultivar
el panteón.
Vale pues
exaltar
el valor
de divulgar,
el pensamiento
y la acción
del saber
y educación.
Pues lo
bello de esta acción
de razonar
con los niños,
constituye
la misión
y ethos
de la educación.
Por eso
el Correo se place
de ser oportunidad,
de establecer
más enlace
entre escuela
y sociedad.
Sabemos
que el educar
es intercambiar
saber,
y así universalizar,
el enseñar
a aprender.
Ahora bien,
los preceptores
de esta
heráldica misión,
tienen ganado
mentores
su lugar
en el panteón.
Ramón cumplió
su misión,
su sueño
dominical,
de difundir
su expresión
del sentido
musical.
Con acordes
de M. Ponce,
llora un
"chelo" consternado,
y Aldo que
pasa los once
"Rock le
tocará extasiado".
Mario y
su hacer prehispánico,
grabar con
Hilda convino,
su muerte
sin mucho pánico
en Códice
Mendocino.
Difícil
para la muerte
fue llevarse
a María Esther,
pues como
mujer de suerte
la querían
por doquier.
Heredó
un Calidoscopio
para buscar
pista fuerte,
del águila
y la serpiente
y Comenio,"obviamente".
Sobre su
tumba un retrato,
de algún
baúl rescatado,
robó la
calma un buen rato,
a este aprendiz
despistado.
Valentina
murió regia,
sacó pase
la criatura,
de oralidad
y escritura,
e funcionó
la estrategia.
Las formas
de la escritura,
que en los
niños hace estrago
acabó con
la cordura,
de Ma. Lourdes
Santiago.
Su historia
en el calendario
de su origen
nos da cuenta,
por eso
del novenario,
Arbiza pagó
la cuenta.
Muy malora
la pelona,
por cuentista
se ha llevado,
Carmen Frías
Bayona,
a novelar
a otro lado.
También
la que se murió,
notable
muerte la de ella,
dicen que
su alma viajó,
a la más
lejana estrella.
Descansa
Julieta Fierro,
le reza
Tere Yurén,
y Cirianni
en el entierro,
quiere que
tamales den.
Lamentable
fue su suerte,
por los
niños trabajó,
hasta que
la fría muerte
su reloj
de sol paró.
Un instituto
mundial
de astronomía
y de ciencia,
pidió a
UNESCO el funeral
por su
cósmica presencia.
Este año
consolidó
el Correo
sus acciones,
su excelente
equipo actuó
con grandes
aportaciones.
Pide disculpas
la muerte
por a todos
no rimarlos,
pues piensa
que en igual
suerte debería
de exaltarlos.
Pero la
mejor mención,
que hasta
a la parca le nace,
es la gran
aceptación,
que todo
maestro les hace.
Por la aleteica
acción,
que estas
almas generasen,
les hago
la exhortación,
que continúen
lo que hacen.
Sigan pues
con la osadía,
de este
quehacer excelente,
liberando
su energía,
para apoyo
del docente.
Al purgatorio
que vayan,
continúen
su misión,
de compartir
lo que "ensayan",
a través
de este panteón.