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Correo del Maestro Núm. 4, septiembre 1996

El gran vuelo*

Citlalli Álvarez

Las aves, esos espectaculares y coloridos animales, poseen la característica (por cierto muy envidiable) de volar. Todos nos hemos preguntado alguna vez ¿cómo logran volar las aves? Tener alas y pesar poco les permite a las aves levantar el vuelo. El que sean ligeras es el resultado de poseer un gran número de huecos por todo el cuerpo: dentro de los huesos, entre las vísceras e incluso en la piel. Estos sacos huecos están rellenos de aire y conectados con los pulmones.

Sin embargo, las aves no dejan de sorprendernos, ya que entre ellas existe un grupo numeroso que año con año vuela miles de kilómetros atravesando países e incluso continentes, para pasar el invierno en lugares más cálidos y con mayor disponibilidad de alimento; este gran vuelo es conocido como migración.

¿Qué es la migración?

El fenómeno migratorio de las aves es conocido desde la antigüedad y ha causado siempre una gran admiración en cuantos lo han estudiado o simplemente presenciado.

La migración todavía no es comprendida en su totalidad. Se han emitido diversas teorías para explicarla, pero aunque tienen razones para ser aceptadas como ciertas, también tienen errores que hacen dudar a los científicos y, por lo tanto, se han aceptado con algunas reservas.

Por lo general, todas las teorías concuerdan en que el viaje anual que hacen las aves a otros lugares, les permite vivir en dos sitios diferentes, siempre que ambos presenten condiciones más o menos favorables para mantener su vida. Por ejemplo, una región posee adecuada cantidad de alimento y temperatura óptima para vivir, pero a medida que se va modificando como consecuencia del cambio de estación, las aves se desplazan hasta llegar a otro sitio en que las condiciones sean favorables, opuestas a las que empiezan a imperar en el primer terreno. En este nuevo sitio se establecen hasta el momento en que pueden volver a su lugar de origen, debido al restablecimiento del clima y las condiciones anteriores.

De esta manera, la migración invernal en aves se puede definir como un movimiento regular masivo de la población, de su residencia habitual en verano, a lugares más cálidos en invierno.

Lo más común es que la migración se efectúe en dirección norte-sur.

Rutas migratorias en Norteamérica.

¿Qué caminos siguen las aves migratorias para llegar a sus destinos?

Ahora sabemos que las aves migratorias siguen trayectorias definidas en sus viajes las cuales se conocen como rutas migratorias.

Las rutas migratorias en Norteamérica han sido estudiadas desde hace más de 50 años. Los trabajos han consistido en colocar anillos numerados en las patas de las aves migratorias y posteriormente registrar los anillos que son devueltos por los cazadores, anotando el tipo de ave, sexo, edad y lugar donde fue cazada.

Recopilando cuidadosa y pacientemente datos como los anteriores, se ha podido determinar con más o menos precisión las rutas migratorias.

En la actualidad se sabe que las aves migratorias siguen rutas definidas en sus viajes de y a sus zonas de cría e invernación.

Las rutas migratorias aéreas más importantes de Norteamérica son las siguientes:

1. La ruta aérea del Atlántico.

2. La ruta aérea del Mississippi.

3. La ruta aérea Central.

4. La ruta aérea del Pacífico.

Ruta del Pacífico Ruta Central
Ruta del Mississipi Ruta del Atlántico

¿Cómo se orientan las aves?

Se ha investigado mucho tratando de averiguar los mecanismos que utilizan las aves para orientarse en la migración.

Al parecer, las aves utilizan varias fuentes de información. Algunos experimentos han demostrado que ciertas aves son capaces de guiarse por la posición de la puesta del Sol, por las estrellas, la dirección de los vientos, la dirección del campo magnético terrestre, los relieves topográficos y la actividad y gritos de otros individuos de su misma especie.

Sin embargo, el comportamiento migratorio va pareciendo cada vez más complejo y difícil de interpretar.

¿A qué velocidad y altitud se hace la migración?

La velocidad del vuelo migratorio suele ser muy elevada, estando entre los 60 y los 110 kilómetros por hora.

La altura del vuelo puede llegar hasta varios miles de metros, donde la temperatura es de centígrados bajo cero.

Algunas aves hacen, de un tirón, todo el vuelo migratorio, incluso aunque la distancia sea de miles de kilómetros. Sin embargo, lo más común es que el viaje se haga en etapas, volando sólo durante el día y deteniéndose durante la noche, o viceversa.

Aves del Lago de Texcoco.

En el caso particular de México, cada año migran a nuestro país más de 100 especies de aves. Es por eso que nuestro país está considerado como una de las áreas de invernación más importantes del mundo para ellas.

Un ejemplo sorprendente son las aves que llegan a los Lagos de Texcoco y Xochimilco. Utilizando la ruta central, año con año miles de aves migratorias procedentes de Canadá, Alaska y Estados Unidos, pasan el invierno en estos lagos.

Las aves migratorias se establecen en esta zona durante el otoño, el invierno y a principios de la primavera, arribando entre 100 mil y 150 mil individuos al año, pertenecientes a 98 especies.

En este lago, actualmente se cuenta con sitios protegidos donde encuentran alimento y abrigo las especies migratorias y donde se reproducen las especies residentes en número cada vez mayor.

En 1978, dentro de la Comisión del Lago de Texcoco, se creó el Departamento de Manejo de Recursos Bióticos, el cual realizó los primeros trabajos formales para la conservación de aves acuáticas migratorias y residentes. Desde entonces, se han elaborado estudios de los movimientos locales de las poblaciones migratorias, estudios de hábitat, hábitos alimenticios y censos poblacionales entre otros. Otro logro es la erradicación de toda clase de caza en la Zona Federal.

Entre los grupos migratorios que arriban al Lago de Texcoco se encuentran:

Patos.

El pato migratorio más común es el pato bocón que proviene de Alaska.

También invernan patos de hermoso colorido como el pato payasito, el pato golondrino, el pato chalcuán, entre otros.

Dentro de las aves residentes encontramos al pato mexicano, especie que estuvo en peligro de extinción, y que ahora ha encontrado en el Lago de Texcoco un hábitat adecuado para su reproducción.

 

Dependiendo de la especie, los patos se alimentan de pescado, pulgas de agua, huevos de mosco, moscos secos y crustáceos.

 

 

 

 

 

 

Chichicuilotes.

Otro grupo importante de aves migratorias son los chichicuilotes. Éstos se caracterizan por presentar picos largos y patas flacas. Cuarenta especies y alrededor de 80,000 individuos arriban al Lago de Texcoco.

 

 

 

 

 

 

 

Garzas.

Dos especies de gran talla como la garza pescuezuda, y varias especies pequeñas como la garza chapulinera y la llamada perro de agua pasan el invierno en los lagos y en los pastizales de Texcoco.

Aves rapaces.

Se observan con frecuencia en zonas de pradera y bosques, especies rapaces como son el gavilán cola roja, el gavilán blanco, el halcón peregrino y una especie carroñera como el zopilote.

Aves marinas.

Las aves marinas nos dan una gran sorpresa al encontrarlas tan lejos de sus costas. Entre ellas destacan las gaviotas, los cormoranes e incluso el elegante martín pescador. Los enormes pelícanos blancos y pelícanos cafés invernan en el lago, gracias a que su alimento, el pez amarillo, es abundante.

Protección y conservación.

Las aves son parte importante en la red alimentaria de nuestro planeta; mantienen el equilibrio en la fauna terrestre e impiden el desarrollo excesivo de otros grupos como, por ejemplo, los insectos. Así, pues, ellas tienen una utilidad inmensa para el hombre quien, por ende, debe protegerlas y cuidarlas. Sin embargo, el hombre es autor de matanzas inútiles y crueles. Aunado a esto, el desarrollo agrícola y forestal ha deteriorado el hábitat de las aves, perjudicándolas cada vez más.

Como la situación es alarmante, requiere de una intervención decidida, oportuna y conjunta que por tratarse de un patrimonio común, involucra a varios países.

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